Santiago de CHILE, en 72 horas, desde bellavista a valparaiso, PASAndo por ISLA NEGRA Y SIN OLVIDAR, VIÑA DEL MAR
Santiago de Chile no estaba dentro de mis planes, sin embargo fue la escala para poder cumplir mis sueños de poder llegar a la Isla de Pascua, pude disfrutar tanto de la ciudad de Santiago y en especial de su ambiente post moderna del barrio de Bellavista, y de sus gentes, en especial de la familia Aguerre Novoa, de la que agradezco su anfitrionalidad, y de recorridos efectuados como la ciudad del Valparaíso, seguirle la pista a Pablo Neruda , que entre ustedes y nosotros no vivió nada mal en isla Negra, la chascona y Valparaíso, y muchas cosas más que voy a intentar transmitir, eso si ,simplemente en 72 horas.
Santiago de Chile no es una única gran ciudad, Santiago no constituye una
sola unidad administrativa sino, por el contrario, forma parte del territorio
de 37 comunas, de las cuales 26 se encuentran completamente dentro del radio
urbano y 11 con alguna parte fuera de él.
La mayor parte de la metrópoli se encuentra dentro de la provincia de Santiago, con algunas comunas dentro de las provincias de Cordillera, Maipo y Talagante.
1-informacion general
Santiago
es la quinta área metropolitana más poblada de Hispanoamérica, también la
séptima ciudad más habitada de América Latina y según algunas estimaciones, una
de las 50 aglomeraciones urbanas más pobladas del mundo.
Clima
El
clima de la ciudad de Santiago corresponde a un clima templado con lluvias
invernales y estación seca prolongada,más conocido como clima mediterráneo
continentalizado.
Ciudad
La
mejor forma de recorrer este sector es perdiéndote por sus calles peatonales o
en sus numerosas galerías que atraviesan añosos edificios y que están llenas de
distintas clases de tiendas para todos los gustos.
Para
todos. Lo mejor es llegar hasta la estación de metro Universidad de Chile
(línea 1) o hasta la estación Plaza de Armas (línea 4) y caminar.
Si
sales por esta última te encontrarás con edificios emblemáticos como el de
Correos de Chile, la Municipalidad de Santiago, la Bolsa de Comercio y la
Catedral Metropolitana que cercan a la plaza, el Km 0 del país.
De
norte a sur se abre una gran calle peatonal llamada Paseo Ahumada, que durante
cuatro cuadras muestra grandes casas comerciales, restaurantes y tiendas de
música. Es la columna vertebral del centro y por ella cruzan arterias de
importancia que llevan a puntos de real interés. Por la calle Compañía, ubicada
donde se inicia la calle Ahumada y termina la Plaza de Armas, están los
edificios del ex Congreso de la República y, al frente, el Palacio de
Tribunales.
La
siguiente cuadra o manzana , es el Paseo Huérfanos, peatonal también, que hacia
el este, ya convertido en calle para automóviles, llega al cerro Santa Lucía,
punto referencial de la conquista española, con antiguos torreones y cañones.
Orillando el cerro hacia el norte, llegarás al bello edificio del Museo de
Bellas Artes, símbolo de las celebraciones del primer centenario de la
independencia nacional, que alberga importantes colecciones de arte chileno y
de otros países, con muy buenas exposiciones temporales.
En
la calle Agustinas esquina de San Antonio, se encuentra el Teatro Municipal de
Santiago, mientras que por la calle Moneda dos cuadras al oeste se ubica el
Palacio de la Moneda, sede del poder ejecutivo, la Plaza de la Constitución,
con estatuas de figuras emblemáticas de la historia republicana nacional, y el
Centro Cultural de La Moneda, subterráneo bajo la plaza, de excepcional
arquitectura, con exposiciones permanentes de gran nivel.
Recorriendo
el centro sin rumbo fijo encontrarás importantes iglesias como la de La Merced,
la Iglesia de la Compañía, de Santo Domingo y de las Agustinas, todas de gran
valor patrimonial y arquitectónico.
Por
la arteria principal de Santiago, la avenida Libertador Bernardo O’Higgins,
conocida como “la Alameda”, está la Iglesia de San Francisco, colonial, postal
clásica de Santiago. Alberga una excelente colección de arte colonial andino.
Hacia
el poniente, ya alejándose del centro, te sorprenderá la vida del Barrio
República, plagado de estudiantes universitarios, con su mezcla entre antiguas
mansiones del sigo XIX y moderna arquitectura en las sedes de las casas de
estudio.
El
Centro Histórico de Santiago es un área de la ciudad donde se concentran los
principales monumentos y edificios significativos para la historia de Santiago
de Chile.
La
Plaza de Armas es el epicentro del Centro Histórico, pero también son parte de
él: el Palacio de la Moneda, la Casa Colorada, el Teatro Municipal, la Iglesia
de La Merced, el Museo de Bellas Artes, Tribunales, el Mercado Central y el
Cerro Santa Lucía, con una historia propia que refleja la evolución de
Santiago.
Todos
estos edificios son indispensables en tu visita a Santiago y también el Centro
Histórico está a un paso de los barrios Bellavista, Lastarria y París-Londres.
Santiago de chile es una ciudad muy grande pèro muy accesible , ordenada y
supersegura, desde lo alto a lo profundo.
Dentro
del área metropolitana de Santiago, existen 174 sitios patrimoniales bajo la
custodia del Consejo de Monumentos Nacionales, 70 entre los que se encuentran
monumentos arqueológicos, arquitectónicos e históricos, además de barrios y
zonas típicas.
De
estos, 93 se encuentran dentro de la comuna de Santiago, considerada el centro
histórico de la ciudad Aunque ningún monumento santiaguino ha sido declarado
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, tres ya han sido propuestos por el
gobierno chileno: el santuario incásico del cerro El Plomo, la iglesia y
convento de San Francisco y el palacio de La Moneda.
En
el centro de Santiago se encuentran diversas edificaciones construidas durante
la dominación española y que, en su mayoría, corresponden a templos católicos,
como la Catedral Metropolitana o la ya mencionada iglesia de San Francisco.
Otros edificios de la época son aquellos ubicados en los costados de la Plaza
de Armas, como la sede de la Real Audiencia, el Correo Central o la Casa
Colorada.
Durante
el siglo XIX y el advenimiento de la independencia, nuevas obras
arquitectónicas comenzaron a erigirse en la capital de la joven república. La
aristocracia construyó pequeños palacios para su uso residencial,
principalmente en los alrededores del barrio República, y que se conservan
hasta la actualidad.
A ello se suman otras estructuras que adoptaron corrientes artísticas provenientes de Europa, como el Club Hípico de Santiago, las casas centrales de la Universidad de Chile y de la Universidad Católica, la Estación Central y la Estación Mapocho, el Mercado Central, la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas Artes y el Barrio París-Londres, entre otras.
A ello se suman otras estructuras que adoptaron corrientes artísticas provenientes de Europa, como el Club Hípico de Santiago, las casas centrales de la Universidad de Chile y de la Universidad Católica, la Estación Central y la Estación Mapocho, el Mercado Central, la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas Artes y el Barrio París-Londres, entre otras.
Diversas
áreas verdes en la ciudad contienen en su interior y en sus alrededores
diversos sitios de carácter patrimonial. Dentro de los más importantes destacan
las fortificaciones del cerro Santa Lucía, el santuario de la Virgen María en
la cumbre del cerro San Cristóbal, las fastuosas criptas del Cementerio General
de Santiago, el Parque Forestal, el Parque O'Higgins y la Quinta Normal.
En
el centro de Santiago se desarrolla la mayor parte de la vida cívica del país,
ahí está La Moneda (el palacio de gobierno), la Plaza de Armas y los edificios
del poder judicial y ejecutivo. Con sus variados museos y paseos peatonales, el
centro es un espectáculo en sí mismo.
Barrios
como Providencia, Bellavista, Las Condes o Vitacura mezclan comercio,
gastronomía y una agitada vida nocturna que termina pasadas las 05:00 de la
mañana.
Pese
a todo el cemento propio de una metrópolis, en Santiago encontrarás espacios
verdes de real valía: el Parque Metropolitano, conocido como “cerro San
Cristóbal” es visible desde gran parte de la ciudad y puedes subir hasta su
cumbre caminando, en bicicleta o auto y, también, en un antiguo pero reformado
ascensor (llamado “funicular”).
Y
no hay que perderse el paseo por los viñedos que han quedado en medio de la
ciudad y que ofrecen degustaciones de los mejores vinos chilenos. O internarte
hacia la Cordillera de Los Andes hacia el pueblo de Pirque o por el cajón del
río Maipo, para encontrarte con la naturaleza, probar comida típica, comprar
unos souvenirs o alojar en las orillas del río.
Pero
una de las mayores virtudes de Santiago es que estarás a menos de 60 km de los
centros de ski y muy cerca del puerto de Valparaíso (poco más de 1 hora), Viña
del Mar y otros centros de veraneo a orillas del Pacífico. La nieve y el mar a
tu alcance.
Conocida
también con el nombre de Gran Santiago, se ubica en el valle del Maipo,
encajonada por la cordillera de la Costa al oeste y por los cordones Chacabuco
y Angostura al norte y al sur, respectivamente. La cordillera de los Andes
termina de enmarcar la ciudad por el este.
Santiago
de Chile posee un clima del tipo mediterráneo frío continental, con estación
prolongada. La temperatura media es de 14°C. Durante el periodo estival la
temperatura aumenta a los 20°C, mientras que en el invierno suele descender
hasta los 8°C. Todos estos aspectos han generado una urbe moderna y llena de
vida en cualquier época del año.
Sitio elegido para realizar los grandes
congresos en América Latina, cuenta con un amplio sistema de transporte que
conecta los distintos puntos de la ciudad. El metro de Santiago es uno de los
transportes subterráneos más modernos del mundo. Además, recientemente se ha
implementado un nuevo programa, conocido como Plan Transantiago, que renovó la
flota completa de buses urbanos. Sumado a esto, posee 210 kilómetros de
autopistas urbanas que atraviesan la ciudad conectando el centro con las zonas
comerciales y los barrios periféricos.
Aeropuertos
2-LOS DIEZ LUGARES
IMPRESCINDIBLES DE SANTIAGO
1-PALACIO DE LA
MONEDA
El
Palacio de La Moneda, llamado comúnmente como “La Moneda”, es la sede del poder
ejecutivo de Chile y también sede del Ministerio del Interior, la Secretaría
General de la Presidencia, la Secretaría General de Gobierno y el Ministerio
del Desarrollo Social.
2-PLAZA DE ARMAS
La
Plaza de Armas de Santiago marca el centro histórico de la capital de Chile. La
Plaza surgió en conjunto con la fundación de la ciudad de Santiago de Nueva
Extremadura, el 12 de febrero de 1541.
3-MUSEO DE BELLAS
ARTES
El
Museo Nacional de Bellas Artes de Chile es un museo dedicado al arte,
especialmente chileno, con más de 3000 obras de arte desde la época de la
Colonia hasta el presente, incluyendo colecciones de arte andino y chileno y de
artistas internacionales.
4-CONVENTO DE SAN
FRANCISCO
Un convento ya
es un museo por si mismo, podría
decirse, es el espacio en el que una comunidad guarda el tesoro de su pasado, ya
sea cultural, artístico o de otro tipo. Muchas veces ocurre que un museo
encuentra lugar en una construcción ya de por sí histórica; entonces el
atractivo es doble.
5-CERRO DE SAN
CRISTOBAL
Seguramente
sea el lugar más emblemático de Santiago de Chile. Se puede llegar en funicular
y ofrece las mejores vistas de la ciudad. Aún si el dia esta nublado, merece la
pena subir para intentar alejar la vista hasta el máximo de visibilidad, donde
se perciben desde los grandes edificios,a la cordillera andina detrás con los
picos nevados.
6-CERRO DE SANTA
LUCIA
El
Cerro Santa Lucía es un pequeño cerro que fue remodelado en 1872 por Benjamín
Vicuña Mackenna, convirtiéndolo en un bello parque en las alturas, con senderos
para caminar, fuentes y miradores.
7-BARRIO DE
BELLAVISTA
Bellavista es uno de
los barrios más bonitos de Santiago de Chile. Está ubicado al oeste de
Providencia, en la zona céntrica de la ciudad, entre la ribera norte del río
Mapocho y el Cerro San Cristóbal.
8-MUSEO DE LA MEMORIA Y DE LOS DERECHOS HUMANOS
El
Museo de la Memoria y los Derechos Humanos presenta una exposición permanente
en la que recoge elementos importantes de su patrimonio para narrar los hechos
ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.
9-MUSEO LA CHASCONA
Visitar la casa donde
vivió el reconocido poeta y escritor chileno Pablo Neruda.La peculiaridad de su
estilo de vida , su genialidad se plasma en los pequeños detalles que refleja
esta colorista casa. Una vuelta por su casa deja respirar la personalidad de
este ilustre chileno.
10-MUSEO DE ARTE
PRECOLOMBINO
La muestra cubre un
período que va desde los inicios del arte cerámico y textil en América hasta la
llegada de los conquistadores europeos. Aspira a representar la diversidad de
los pueblos precolombinos.
3-ITINERARIOS
Plaza de Armas
La historia de la Plaza de Armas está estrechamente ligada a la historia de la ciudad, y del país, ya que fue en este punto donde el conquistador Pedro de Valdivia fundó el 12 de febrero de 1541 Santiago del Nuevo Extremo. Desde ese momento la Plaza de Armas se constituyó en el corazón de la colonia.
Como
antaño, la Plaza de Armas es el lugar de encuentro de los habitantes de la
ciudad, donde abundan locales comerciales y restaurantes de comida rápida.
Sin lugar a dudas es en este lugar donde se puede apreciar la diversidad cultural que caracteriza a la capital chilena.
En una de las esquinas de la Plaza de Armas se encuentra la Catedral Metropolitana de Santiago. También alrededor de la plaza está el Museo Histórico Nacional y el edificio de la Municipalidad, y a media cuadra encontrarás el Museo Chileno de Arte Precolombino. A 400 metros de la Plaza de Armas está el Palacio de la Moneda, la sede presidencial.
Sede de la Arquidiócesis en Santiago de Chile es el principal templo de la Iglesia Católica en toda la región de Chile.
Su construcción se encuentra dedicada enteramente a la Asunción de la Santísima Virgen.
Si lo que se quiere es conocer una de las edificaciones más tradicionales de la ciudad de Santiago, donde además se puede tomar contacto con el verdadero carácter del santiaguino y aprender sobre sus principales tradiciones culinarias, una visita al Mercado Central de Santiago es lo indicado.
El actual Mercado Central fue inaugurado en 1872, y fue construido para reemplazar al antiguo Mercado de Abastos de la capital.
El diseño de su estructura, con motivos florales de hierro forjado, fue hecho por Edward Woods y Charles Henry Driver, en la ciudad escocesa de Glasgow.
A lo largo de los años, la construcción fue modificándose principalmente para ampliar su capacidad y en la actualidad las tres plantas que lo conforman ofrecen a sus visitantes desde productos frescos y abarrotes hasta artesanías, aunque lo que sin duda distingue al Mercado Central es su amplia oferta de productos de mar.
Este es un lugar ideal para probar los sabores más típicos de la cocina chilena. El visitante podrá escoger entre los múltiples restaurantes instalados en el interior del Mercado, que ofrecen platos tradicionales como el pastel de choclo o las empanadas, pero sobre todo platos a base de pescado y mariscos como la Paila Marina, el Mariscal, la Centolla y una gran variedad de pescados fritos.
MUSEO DE LA CASA
COLORADA-MUSEO DE SANTIAGO
Llamado así por el color de su fachada, el Museo de Santiago Casa Colorada, destaca principalmente por el diseño del edificio, ya que constituye uno de los mejores ejemplos de lo que fue la arquitectura colonial de Chile. Los muros de la casa son de piedra sillar, con techumbre de madera de roble, canelo y coligüe.
La Casa Colorada perteneció a don Mateo Toro y Zambrano, que fue el presidente de la primera Junta de Gobierno, que se llevó a cabo aquí en 1810. La zona donde está levantada la casa, contigua a la Plaza de Armas, da cuenta de su importancia, ya que en su día, la calle fue conocida como “de los Condes y Cruzados” debido a que las familias más importantes de la capital residían en ella.
La exhibición del Museo de Santiago no es demasiado extensa, aunque pretende explicar mediante maquetas, dioramas y pendones, la historia de la ciudad y del valle del Mapocho desde los tiempos de sus primeros pobladores.
Pueden encontrarse, sin embargo, algunas pinturas y objetos de la época colonial. La Casa Colorada también se usa para realizar exposiciones temporales, muestras de artesanía, etc
PALACIO DE LA MONEDA
El diseño del majestuoso palacio fue hecho en estilo Neoclásico Italiano, por el arquitecto italiano Joaquín Toesca, quien puso especial énfasis en la calidad y hermosura de la construcción, por lo que en su tiempo muchos pensaron que el edificio superaba demasiado los fines para los que estaba destinado, esto es, para la acuñación de monedas.
Actualmente
y después de 10 años de reconstrucción, es un majestuoso edificio de color
blanco, que da una idea de lo que fue la arquitectura colonial en su época de
máximo esplendor.
La visita a La Moneda, es una de las actividades más interesantes que se pueden hacer en la ciudad, pero es necesario solicitarla por correo electrónico a visitas@presidencial.cl, por lo menos con una semana de antelación.
El castillo funciona actualmente como centro de eventos y se puede visitar. Está rodeado de fuentes y jardines.
El Cerro Santa Lucía es un paseo romántico y entretenido que no te puedes perder, al menos para conseguir una panorámica de la ciudad.
No te pierdas el Barrio Lastarria, en los alrededores del cerro y los centros artesanales de santa lucia al pie del acceso al cerro de Santa Lucía.
3-ITINERARIOS
PRIMER DIA: Desde
Plaza de armas al parque de esculturas
Plaza de Armas
La
catedral preside la Plaza de Armas Santiago de Chile
La historia de la Plaza de Armas está estrechamente ligada a la historia de la ciudad, y del país, ya que fue en este punto donde el conquistador Pedro de Valdivia fundó el 12 de febrero de 1541 Santiago del Nuevo Extremo. Desde ese momento la Plaza de Armas se constituyó en el corazón de la colonia.
Como
su nombre lo indica, en un primer momento se trató más bien de un campo de
entrenamiento militar, en torno del cual se levantarían los principales
edificios administrativos y en cuyo centro de instaló una horca que simbolizaba
el poder de la Justicia Real.
Pero
poco a poco la función de la Plaza de Armas fue cambiando y se convirtió en el
núcleo del comercio de la nueva ciudad, prueba de ello es que el Mercado de
Abastos funcionó en la Plaza desde 1600 hasta 1817.
La
Plaza de Armas constituye un buen comienzo para recorrer la historia del
Santiago colonial. En su lado noroeste se encuentra el complejo arquitectónico
de la Catedral, con la Capilla del Sagrario y el Palacio Arzobispal. El lado
norte acoge tres importantes edificios que alojaron las principales
dependencias del gobierno colonial y que hoy son el Correo Central, el Museo
Histórico Nacional y la Municipalidad de Santiago.
El
solar donde hoy se encuentra el Correo Central y su Museo Postal, fue un día el
lugar donde se levantó la casa de Pedro de Valdivia que más adelante se
convirtió en el Palacio de los Gobernadores, residencia de los gobernantes de
Chile hasta que en 1846 se trasladó al Palacio de la Moneda.
El
Museo Histórico Nacional está emplazado en lo que un día fue el edificio de la
Real Audiencia, el máximo tribunal real de justicia que funcionó hasta la
independencia de Chile. Por último, a su lado, lo que hoy es la Ilustre
Municipalidad de Santiago fue la antigua cárcel colonial y el Cabildo; en el
frente de este edificio se levanta la estatua ecuestre de Pedro de Valdivia.
Aquí
se congregan artistas callejeros, retratistas, músicos y jugadores de ajedrez
que día a día se mezclan con estudiantes, trabajadores o simples paseantes
nacionales y extranjeros que atraviesan sus calles o la contemplan
tranquilamente desde alguna banca.
Sin lugar a dudas es en este lugar donde se puede apreciar la diversidad cultural que caracteriza a la capital chilena.
En una de las esquinas de la Plaza de Armas se encuentra la Catedral Metropolitana de Santiago. También alrededor de la plaza está el Museo Histórico Nacional y el edificio de la Municipalidad, y a media cuadra encontrarás el Museo Chileno de Arte Precolombino. A 400 metros de la Plaza de Armas está el Palacio de la Moneda, la sede presidencial.
CATEDRAL
METROPOLITANA DE SANTIAGO
Sede de la Arquidiócesis en Santiago de Chile es el principal templo de la Iglesia Católica en toda la región de Chile.
Su construcción se encuentra dedicada enteramente a la Asunción de la Santísima Virgen.
MERCADO CENTRAL
Si lo que se quiere es conocer una de las edificaciones más tradicionales de la ciudad de Santiago, donde además se puede tomar contacto con el verdadero carácter del santiaguino y aprender sobre sus principales tradiciones culinarias, una visita al Mercado Central de Santiago es lo indicado.
Se
trata de un verdadero museo del sabor nacional y no sólo por los productos
frescos que allí se encuentran sino por la oferta gastronómica de los
restaurantes ubicados en su interior.
El actual Mercado Central fue inaugurado en 1872, y fue construido para reemplazar al antiguo Mercado de Abastos de la capital.
El diseño de su estructura, con motivos florales de hierro forjado, fue hecho por Edward Woods y Charles Henry Driver, en la ciudad escocesa de Glasgow.
Se
trata de un edificio constituido por un gran núcleo central, con pilares y
arcos de marcado estilo neoclásico y una bonita fuente central, que en su
tiempo fue uno de los edificios más bellos de la ciudad.
A lo largo de los años, la construcción fue modificándose principalmente para ampliar su capacidad y en la actualidad las tres plantas que lo conforman ofrecen a sus visitantes desde productos frescos y abarrotes hasta artesanías, aunque lo que sin duda distingue al Mercado Central es su amplia oferta de productos de mar.
Este es un lugar ideal para probar los sabores más típicos de la cocina chilena. El visitante podrá escoger entre los múltiples restaurantes instalados en el interior del Mercado, que ofrecen platos tradicionales como el pastel de choclo o las empanadas, pero sobre todo platos a base de pescado y mariscos como la Paila Marina, el Mariscal, la Centolla y una gran variedad de pescados fritos.
Llamado así por el color de su fachada, el Museo de Santiago Casa Colorada, destaca principalmente por el diseño del edificio, ya que constituye uno de los mejores ejemplos de lo que fue la arquitectura colonial de Chile. Los muros de la casa son de piedra sillar, con techumbre de madera de roble, canelo y coligüe.
La Casa Colorada perteneció a don Mateo Toro y Zambrano, que fue el presidente de la primera Junta de Gobierno, que se llevó a cabo aquí en 1810. La zona donde está levantada la casa, contigua a la Plaza de Armas, da cuenta de su importancia, ya que en su día, la calle fue conocida como “de los Condes y Cruzados” debido a que las familias más importantes de la capital residían en ella.
La exhibición del Museo de Santiago no es demasiado extensa, aunque pretende explicar mediante maquetas, dioramas y pendones, la historia de la ciudad y del valle del Mapocho desde los tiempos de sus primeros pobladores.
Pueden encontrarse, sin embargo, algunas pinturas y objetos de la época colonial. La Casa Colorada también se usa para realizar exposiciones temporales, muestras de artesanía, etc
El
Palacio de La Moneda, llamado comúnmente como “La Moneda”, es la sede del poder
ejecutivo de Chile y también sede del Ministerio del Interior, la Secretaría
General de la Presidencia, la Secretaría General de Gobierno y el Ministerio del
Desarrollo Social.
El edificio fue construido entre los años 1786
y 1812 y es la única edificación de estilo neoclásico italiano puro existente
en América. Se ubica en al costado norte de la avenida Libertador Bernardo
O´Higgins hasta la calle Moneda entre las calles Teatinos y Morandé.
Está
en el centro histórico de Santiago, a 500 metros de la Plaza de Armas y la
Catedral Metropolitana.
Es
muy recomendable el cambio de guardia que se efectúa sobre las 10,30 h de la
mañana.
El
Palacio de la Moneda es la sede de la Presidencia de la República de Chile y
alberga además las dependencias del Ministerio del Interior, de la Secretaría
General de la Presidencia, de la Secretaría General de Gobierno y del
Ministerio de Desarrollo Social.
El diseño del majestuoso palacio fue hecho en estilo Neoclásico Italiano, por el arquitecto italiano Joaquín Toesca, quien puso especial énfasis en la calidad y hermosura de la construcción, por lo que en su tiempo muchos pensaron que el edificio superaba demasiado los fines para los que estaba destinado, esto es, para la acuñación de monedas.
El
Palacio de la Moneda fue inaugurado en 1805 y aquí fue donde se acuñaron las
primeras monedas de la República Chilena. No obstante, dado el tamaño y
grandeza del edificio pocos años más tarde, en 1845, bajo el mandato del
presidente Manuel Bulnes cambió su utilización y pasó a ser sede oficial del
gobierno y residencia presidencial, aunque se siguieron acuñando monedas en
algunas de sus dependencias hasta 1929.
La
historia del país está fuertemente ligada a esta edificación y uno de los
acontecimientos que recuerda inmediatamente el visitante cuando está frente a
ella, es el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, cuando el Palacio de
la Moneda fue bombardeado por el Ejército de Chile al mando del General
Pinochet, quien arrebató el poder al presidente Salvador Allende.
El
Palacio fue dañado de forma importante por los bombardeos y se perdió parte del
Patrimonio Nacional que albergaba, como por ejemplo el Acta de la Declaración
de Independencia.
En
su interior posee varios patios como el Patio de los Naranjos o el Patio de los
Cañones, donde aún se conservan dos antiguos cañones de la época de la colonia.
Sus diferentes salones decorados al estilo europeo, son sede de los principales
actos oficiales del gobierno nacional.
La visita a La Moneda, es una de las actividades más interesantes que se pueden hacer en la ciudad, pero es necesario solicitarla por correo electrónico a visitas@presidencial.cl, por lo menos con una semana de antelación.
Las
visitas se realizan de lunes a viernes en 4 horarios. Además cada dos días se
realiza el tradicional cambio de guardia a las 10:00 de la mañana los días de
semana y a las 11:00 durante los fines de semana y festivos.
CERRO DE SANTA LUCIA
El
Cerro Santa Lucía es un pequeño cerro que fue remodelado en 1872 por Benjamín
Vicuña Mackenna, convirtiéndolo en un bello parque en las alturas, con senderos
para caminar, fuentes y miradores. El cerro se alza al este del centro de
Santiago, y al oeste de Providencia, y era conocido por los indígenas de la
región como Huelén (Monte sagrado).
El
nombre de Santa Lucía fue dado por los españoles en honor a la patrona de la
Buena Vista. En la cima está el Castillo Hidalgo, que fue construido en 1826
por el gobernador español Marco del Pont, como una fortaleza desde la que se
obtenía una vista de toda la ciudad.
El castillo funciona actualmente como centro de eventos y se puede visitar. Está rodeado de fuentes y jardines.
El Cerro Santa Lucía es un paseo romántico y entretenido que no te puedes perder, al menos para conseguir una panorámica de la ciudad.
Te
recomendamos visitar el Cerro Santa Lucía a las 12 del mediodía, para
presenciar el cañonazo: un tiro de cañón que puntualmente se realiza todos los
días a las 12 desde principios del siglo XIX, en la época de la Independencia.
No te pierdas el Barrio Lastarria, en los alrededores del cerro y los centros artesanales de santa lucia al pie del acceso al cerro de Santa Lucía.
MUSEO
ARTE COLONIAL- CONVENTO SAN FRANCISCO
El
Convento que desde 1969 es el Museo de Arte Colonial de San Francisco,
perteneció a la Orden de los Franciscanos desde 1575, año en que inició la
construcción del primer templo para albergar la imagen de la Virgen del
Socorro, que fue traída a Chile por el propio Pedro de Valdivia.
Los
problemas económicos que tuvieron que afrontar los Franciscanos durante el
siglo XX, los forzaron a ceder gran parte del terreno, lo que ocasionó que se
perdieran los huertos y jardines y se demolieran los claustros interiores,
naciendo en su lugar lo que hoy se conoce como el Barrio Paris-Londres.
Actualmente,
el Museo de Arte Colonial de San Francisco, exhibe una muestra del Arte
Colonial Andino que se desarrolló en Sudamérica durante los siglos XVI, XVII y
XVIII, principalmente en las Escuelas Cusqueña y Quiteña, sobre todo pinturas.
Una de las joyas del Museo es el cuadro “Árbol genealógico de la Orden
Franciscana”, un enorme lienzo de Juan Espinosa de los Monteros, pintado en
Cuzco durante el siglo XVII, que puede verse en la sacristía.
Además de las exposiciones
de arte colonial, el museo también tiene una Sala llamada Gabriela Mistral,
donde se exhiben los facsímiles de la escritora, junto con la medalla y el
diploma que le dio la Academia Sueca al otorgarle el Premio Nobel de
Literatura. La escritora donó estos objetos así como el beneficio de sus obras,
para ayudar con el sustento de la orden Franciscana y sus obras de caridad.
MUSEO PRECOLONBINO
Han transcurrido un
poco más de dos décadas desde que abrió sus puertas. La estructura que lo
contiene, de estilo neoclásico, en algún momento fue el Palacio de la Real
Aduana.
El Museo Chileno de
Arte Precolombino,es una iniciativa pionera que se encarga de custodiar,
estudiar y divulgar el legado artístico de los pueblos precolombinos
latinoamericanos, sin tomar en cuenta las fronteras políticas que hoy dividen
los países.
La muestra cubre un período que va desde los inicios del arte cerámico y textil en América hasta la llegada de los conquistadores europeos. Aspira a representar la diversidad de los pueblos precolombinos. La colección incluye piezas hechas en cerámica, metal, fibras textiles, pluma, piedra y madera, en las más variadas técnicas y estilos.
Para su mejor entendimiento, las piezas de colección y las culturas precolombinas se encuentran agrupadas por áreas culturales: Mesoamérica, Caribe, Intermedia, Amazonas, Andes Centrales y Andes del Sur.
A través de la visita logramos apreciar cómo era la vida en América. Entendimos que una parte muy importante de nuestro ser desciende directamente de estas culturas milenarias.
En la comuna de Providencia, en la orilla norte del río Mapocho, el Parque de las Esculturas es además de un espacio verde para disfrutar en medio del ajetreo de la ciudad, un museo al aire libre.
No hay una versión oficial del número de cerros que rodean a la bahía de Valparaíso; se dice que 42. Desde cada uno de ellos se descuelgan casas de colores diferentes que conforman un laberinto gigante de callejuelas, largas escalinatas y miradores.
Cerros y mar son los límites naturales de Valparaíso, mientras que en su casco urbano puedes apreciar bellos conjuntos arquitectónicos, estrechas calles y algunos trolebuses.
No hay que irse de la ciudad sin subir a alguno de los ascensores patrimoniales al aire libre que aún existen o dar una vuelta a la bahía en alguna lancha del puerto. Tampoco puedes dejar de probar la chorrillana –papas, cebolla, huevo y carne frita– o salir de fiesta en la subida Ecuador.
Hay
eventos importantes como los Carnavales Culturales, una fiesta ciudadana y
cultural, o el Año Nuevo en el Mar, fiesta del 31 de diciembre que corona el
fin del año con fuegos artificiales durante 30 gloriosos minutos.
Además
tiene las siguientes visitas de obligado cumplimiento:
Museo Marítimo
Nacional
Saqueada
durante la dictadura militar, al igual que las otras casas del poeta, La
Sebastiana fue restaurada en 1991 y conserva parte de las colecciones de Pablo
Neruda, como la de mapas antiguos, pinturas, cajas de música, reliquias del
puerto, etc.
La casa se inauguró el 18 de septiembre de 1961 con una fiesta memorable. Cada uno de los invitados fue incluido además en una “Lista por méritos inolvidables”, donde se destacaba la ayuda que habían prestado para convertir esa obra gruesa abandonada, en “La Sebastiana”, como la bautizó Neruda en honor de su primer propietario y constructor.
La peculiar orografía de Valparaíso le ha dado la posibilidad de crear un conjunto de paseos y miradores altos por los que caminar tranquilamente disfrutando de hermosas vistas de la bahía y la ciudad. Prácticamente en cada uno de los cerros puede encontrarse por lo menos un paseo o un mirador.
En el Cerro Alegre está el Paseo Yugoslavo, uno de los lugares más antiguos usados como mirador de la ciudad, está prácticamente sobre la Plaza Sotomayor y desde aquí puede verse toda la actividad del puerto de Valparaíso y la mayoría de las playas de Viña del Mar. La zona del Cerro Alegre fue una de las primeras en ser edificada y entre los edificios más antiguos destaca el Palacio Baburizza, hoy Museo de Bellas Artes. Se llega al paseo a través del Ascensor El Peral o por la calle Urriola, además está conectado con el cerro Concepción por medio de la calle Montealegre.
Ascensor
Concepción
El nombre original del lugar era “Las Gaviotas” pero Neruda lo rebautizó como Isla Negra debido al color de su roquedal y porque era el lugar donde podía aislarse para escribir. Fue en la soledad de esta casa, bañada por las olas del mar, donde el poeta encontró el lugar perfecto para escribir su famoso “Canto General”, un gran libro sobre la historia y la naturaleza Americana. En sus memorias anotaría: “La costa salvaje de Isla Negra, con el tumultuoso movimiento oceánico, me permitía entregarme con pasión a la empresa de mi nuevo canto”.

Pablo Neruda adquirió la propiedad en 1938, de manos del marino español Eladio Sobrino y en ese momento tan sólo existía una cabaña de piedra que poco a poco fue ampliándose al particular gusto del poeta. Recordando su querida Isla Negra, Neruda escribió: “La casa… No sé cuándo me nació… Era a media tarde, llegamos a caballo por aquellas soledades… Don Eladio iba delante, vadeando el estero de Córdoba que se había crecido… Por primera vez sentí como una punzada este olor a invierno marino, mezcla de boldo y arena salada, algas y cardos… Aquí, dijo don Eladio Sobrino (navegante) y allí nos quedamos. Luego la casa fue creciendo, como la gente, como los árboles…”

Las paulatinas modificaciones que se hicieron a la casa, respondieron siempre al gusto de Neruda por el mar y los barcos, pasillos estrechos, techos bajos y una torre al estilo de las encontradas en la ciudad de Temuco donde pasó su infancia.
Precisamente una de las últimas modificaciones de la casa está relacionada con Temuco y la infancia de Neruda, se trata de la conocida como la Sala del Caballo, mandada a construir especialmente para albergar al caballo de cartón piedra que fuera traído desde esa ciudad. Cuenta la historia que el caballo estaba en la puerta de una ferretería en Temuco y que cada vez que Neruda pasaba por allí acariciaba el hocico del caballo.
Años más tarde el poeta intentó comprarlo, pero siempre recibía una respuesta negativa hasta que un día la ferretería se incendió y la gente empezó a gritar: “salven el caballo de Neruda”, convirtiéndose así en el primer objeto rescatado del incendio por los bomberos. Finalmente Neruda pudo comprar su añorado caballo en una subasta y organizó una fiesta para recibirlo.
La casa de Isla Negra es la casa más bonita de las tres casas de Neruda ya que su inigualable emplazamiento le proporciona maravillosas vistas, de las que el poeta diría: “El océano Pacífico se salía del mapa. No había dónde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana”.
En esta casa se guardan también las colecciones más importantes que el poeta atesoró durante su vida, la mayoría de ellas relacionadas con el mar como por ejemplo los mascarones de proa, réplicas de veleros, barcos dentro de botellas, caracolas marinas y dientes de cachalote.
Otras colecciones incluyen pipas, zapatos antiguos, máscaras y botellas de extrañas formas.
La casa de Isla Negra fue siempre la más especial para Pablo Neruda, allí escribió parte importante de su obra literaria, reunió gran parte de sus libros y fue allí donde pidió ser enterrado, en su poema Disposiciones: “Compañeros, enterradme en Isla Negra, frente al mar que conozco, a cada área rugosa de piedras y de olas que mis ojos perdidos no volverán a ver…” Junto a él, descansan también los restos de su última esposa Matilde Urrutia.
La Casa Museo Isla Negra es administrada por la Fundación Neruda y además de una tienda de recuerdos y objetos relacionados con el poeta, tiene un Centro Cultural donde se realizan exposiciones, conferencias y recitales de poesía, y un Café Restaurante donde se puede saborear el famoso Caldillo de Congrio hecho según la receta que el propio poeta inmortalizó en su conocida “Oda al Caldillo de Congrio”
VIÑA DEL MAR
Conocida también como la “Ciudad Jardín” por sus paseos y alamedas, Viña del Mar tiene como otro atractivo su clima templado; en verano las temperaturas promedio durante el día oscilan entre los de 23 y 26°C y en raras ocasiones se superan los 30°C, con noches frescas que favorecen el descanso. El invierno es lluvioso, sobre todo los meses de julio y agosto, pero con temperaturas no demasiado extremas que oscilan entre los 5°C y los 13°C.
Castillo Ross
Palacio Carrasco
Desde 1977 el Palacio Carrasco acoge el Centro Cultural Viña del Mar, la Biblioteca Municipal y el Archivo Histórico y Patrimonial de Viña del Mar
Hay sitios notables: el Parque de las Esculturas, ubicado en la ribera del río a la altura de Av. Pedro de Valdivia, con una muestra del mejor arte local, la municipalidad de Providencia, ubicada en el Palacio Falabella (Pedro de Valdivia 963), que durante los fines de semana abre sus puertas para conocer de cerca su historia, o el Parque Metropolitano de Santiago, con el ingreso por Av. Pedro de Valdivia, que llega hasta la misma cima del “cerro San Cristóbal” donde está la escultura gigante de la Virgen María y vista a todo el valle metropolitano.
Es el segundo punto de mayor altura de la ciudad, siendo superado sólo por el cerro Renca. El cerro se encuentra entre las comunas de Providencia y Recoleta, teniendo a sus pies al Barrio Bellavista.
Este parque se ubicada al este del bohemio barrio de Bellavista. Está compuesto por los cerros San Cristóbal, Pirámide, Chacarillas y Bosque de Santiago. Concentra el 40 por ciento de las áreas verdes de la ciudad, ya que lo conforma un denso bosque de 400 hectáreas que llega hasta los 880 m.s.n.m.
Para acceder a este hermoso enclave citadino, se debe pagar un arancel para subir por un histórico funicular de 2 carros que posee una capacidad para transportar hasta 50 pasajeros, en un recorrido de 485 metros por un plano inclinado de 48º hasta la primera estación, ubicada a los 860 metros del cerro. La experiencia es alucinante y en cierta medida transporta al visitante en el tiempo, hasta el año 1925, cuando se inauguró.
Luego de reparar unos instantes en la impresionante vista, se puede continuar conociendo el parque a su largo. Para ello es posible transportarse por medio de un teleférico que recorre 2.030 metros sobre un cable sostenido por 12 torres.
Este sistema de telecabinas fue inaugurado en el año 1980 y desde entonces es uno de los mayores atractivos para los apasionados de las alturas y para quienes no sufren de vértigo.
Otro sector de importancia es el barrio Bellas Artes. Es un activo núcleo cultural y gastronómico donde se mezclan cafés y restaurantes con teatros, museos y librerías. Al recorrerlo observamos antiguas casonas e imponentes edificios de gran valor arquitectónico. Sobre la calle Ismael Valdés Vergara se encuentra el Palacio Bellas Artes donde funciona el Museo Nacional de la especialidad.
La muestra cubre un período que va desde los inicios del arte cerámico y textil en América hasta la llegada de los conquistadores europeos. Aspira a representar la diversidad de los pueblos precolombinos. La colección incluye piezas hechas en cerámica, metal, fibras textiles, pluma, piedra y madera, en las más variadas técnicas y estilos.
Para su mejor entendimiento, las piezas de colección y las culturas precolombinas se encuentran agrupadas por áreas culturales: Mesoamérica, Caribe, Intermedia, Amazonas, Andes Centrales y Andes del Sur.
A través de la visita logramos apreciar cómo era la vida en América. Entendimos que una parte muy importante de nuestro ser desciende directamente de estas culturas milenarias.
Lo más importante,
tal vez, es que supimos que solamente entendiendo nuestro pasado podremos vivir
sin temores el presente, pero, sobre todo, aprenderemos a proyectarnos en un
futuro que mantenga la identidad única que hermana a todos los pueblos
latinoamericanos.
PARQUE
DE LAS ESCULTURAS
Museo
al aire libre ubicado en la avenida Santa María y a la ribera norte del río
Mapocho.
Se
inauguró a finales de 1986 y en ella pueden apreciarse más de 30 obras de
reconocidos artistas chilenos (entre los mismos varios recibieron el premio
nacional.
En la comuna de Providencia, en la orilla norte del río Mapocho, el Parque de las Esculturas es además de un espacio verde para disfrutar en medio del ajetreo de la ciudad, un museo al aire libre.
La
idea de este parque nació como alternativa de uso de una zona que había sido
arrasada por la crecida del río Mapocho sucedida el año 1982. Cuatro años más
tarde, el proyecto para implementar una zona para la difusión cultural se
inició con la colocación de la escultura “Pachamama” obra de la chilena Marta
Colvin, “Premio Nacional de Arte” en 1970.
Actualmente, el Parque de las Esculturas ofrece una
muestra permanente de más de 30 esculturas de diversos tamaños y estilos, de
artistas chilenos como Sergio Castillo, Juan Egenau y Federico Assler, que
usando madera, piedra, acero o hierro, nos muestran sus visiones particulares
del mundo, a través de su arte.
SEGUNDO DIA: VALPARAISO, ISLA NEGRA Y VIÑA DEL MAR, un acercamiento
a la costa del mar pacifico chileno.
VALPARAISO
Valparaíso
puede usar todas estas definiciones que arman, en lo posible, una ciudad poco
calificable. Este puerto, el más importante de Chile, con orígenes que datan
desde 1536, es un lugar para experimentar.
No hay una versión oficial del número de cerros que rodean a la bahía de Valparaíso; se dice que 42. Desde cada uno de ellos se descuelgan casas de colores diferentes que conforman un laberinto gigante de callejuelas, largas escalinatas y miradores.
Cerros y mar son los límites naturales de Valparaíso, mientras que en su casco urbano puedes apreciar bellos conjuntos arquitectónicos, estrechas calles y algunos trolebuses.
Declarada
Patrimonio Mundial por la Unesco el año 2003, su geografía se ha poblado desde
ese entonces de nuevos hoteles, restaurantes y librerías que han renovado su
carácter clásico. Aun así, perdura la cultura portuaria, principal sustento
histórico de “Pancho” -como cariñosamente le dicen a esta ciudad-, que es
visible especialmente en el barrio puerto.
No hay que irse de la ciudad sin subir a alguno de los ascensores patrimoniales al aire libre que aún existen o dar una vuelta a la bahía en alguna lancha del puerto. Tampoco puedes dejar de probar la chorrillana –papas, cebolla, huevo y carne frita– o salir de fiesta en la subida Ecuador.
Como
principal puerto de entrada, Valparaiso ha sido desde siempre una ciudad
multicultural, receptora de emigrantes procedentes de todo el mundo, lo que se
tradujo en una singular arquitectura que combina el estilo colonial español,
con el diseño victoriano inglés y varios otros estilos característicos del
centro y el norte de Europa.
No
obstante, la arquitectura de Valparaiso es única, ya que los estilos de
construcción debieron adaptarse a la topografía de la zona y usar elementos
sísmicamente estables, lo que originó el uso frecuente de la madera, el hierro
forjado y el acero.
Como
resultado, Valparaíso es un singular conjunto de casas colgantes, calles
laberínticas, ascensores para los que el tiempo parece haberse detenido,
escaleras eternas y rincones ocultos que invitan a ser descubiertos caminando
despacio y con paciencia, porque en cualquier lugar se puede encontrar un
poema o una frase que llama a la reflexión, o quizá un pequeño dibujo o un gran
mural ante el cual detenerse, porque “Valpo” ,como familiarmente se le llama,
entre otras cosas, es el paraíso de los graffiteros, que aquí crean increíbles
obras de arte.
Valparaíso
es uno de los destinos preferidos por los santiaguinos, sobre todo los fines de
semana cuando escapan de la gran capital buscando la tranquilidad y el encanto
que ambas ciudades ofrecen.
Pero
además, miles de turistas de todo el mundo llegan a Valparaiso en las decenas
de cruceros que atracan todos los años en el puerto durante la temporada de
verano, llenando de más vida y color las calles de estas dos localidades
costeras que están separadas por muy pocos kilómetros.
Son
muchas las alternativas para pasar el día en Valparaiso, desde visitar sus
museos o almorzar en alguno de sus restaurantes con vistas a la bahía.
Aunque
el primer Museo Naval del país fue fundado en 1915 y tuvo su sede a bordo del
“Huáscar” (acorazado peruano capturado en la Guerra del Pacífico) en
Talcahuano, con los años cambió varias veces de ubicación hasta que en 1988 se
trasladó a Valparaiso al edificio que un día ocupó la Escuela Naval Arturo
Prat, conocido familiarmente como “la Blanca Casona”.
El
Museo Marítimo Nacional (antes llamado Museo Naval y Marítimo) alberga una amplia
colección de armamento, banderas, uniformes, maquetas de buques, medallas y
monedas, junto con una gran cantidad de manuscritos, grabados, bitácoras,
documentos oficiales y libros que detallan la historia naval chilena.
Casa
Museo La Sebastiana
Llamada
así en honor del español Sebastián Collado, que fuera el primer propietario del
inmueble, La
Sebastiana
es una de las tres casas que tuvo el poeta Pablo Neruda en Chile.
La
compró para alejarse del ruido y el estrés de Santiago y la habitó por
temporadas desde 1961.
Desde
las alturas de esta casa ubicada en lo alto del cerro Florida, el poeta
disfrutaba de unas vistas privilegiadas de la bahía y el puerto, por lo que
acostumbraba pasar aquí las fiestas de Año Nuevo y disfrutar del tradicional
espectáculo pirotécnico del puerto.
Destacan
un retrato de Lord Cochrane, un óleo que muestra a José Miguel Carrera
justo antes de ser fusilado y un caballo de madera tallada que perteneció a un
antiguo tiovivo.
Tal
cual relata la página web de la fundación Neruda :
“Siento
el cansancio de Santiago. Quiero hallar en Valparaíso una casita para vivir y
escribir tranquilo. Tiene que poseer algunas condiciones. No puede estar ni muy
arriba ni muy abajo.
Debe
ser solitaria, pero no en exceso. Vecinos, ojala invisibles. No deben verse ni
escucharse. Original, pero no incómoda. Muy alada, pero firme. Ni muy grande ni
muy chica.
Lejos de todo pero cerca de la movilización.
Independiente, pero con comercio cerca. Además tiene que ser muy barata ¿Crees
que podré encontrar una casa así en Valparaíso?”
Éste
fue el encargo que Pablo Neruda les había hecho, en 1959, a sus amigas Sara
Vial y Marie Martner. Parecía difícil encontrar una casa que satisficiera las
aspiraciones del poeta, pero después de mucho buscar apareció la obra gruesa de
un caserón, ubicado en el cerro Florida.
La
había construido el español Sebastián Collado, quien destinó todo el tercer
piso a una pajarera. Don Sebastián murió en 1949 y aquella casa inconclusa y llena de escaleras
quedó abandonada durante muchos años.
El
poeta fue a ver la construcción. Le gustó, entre otras cosas, por lo
disparatada que era, pero la encontró muy grande, de modo que la compró a medias
con la escultora Marie Martner y a su marido, el doctor Francisco Velasco.
Éstos se quedaron con el subterráneo, el patio y los dos primeros pisos,
mientras Neruda tomaba posesión de los pisos tercero y cuarto y de la torre.
“Salí perdiendo – decía en broma -. Compré puras escaleras y terrazas”. Lo
cierto es que tenía una vista privilegiada sobre la bahía.
En
tres años el poeta terminó de construir y de alhajar la casa. La decoró con
fotos antiguas del puerto y con un gran retrato de Walt Whitman. Uno de los
obreros le preguntó si era su padre. “Sí, en la poesía” – contestó Neruda.
Algunas
ventanas se hicieron en forma de claraboyas de barco. La más grande de las
terrazas se convirtió en comedor. Desde allí podían oírse las bandas sonoras de
las películas del teatro Mauri, que está al lado. El Dr.Velasco recuerda que
una vez Neruda bajó a recomendarles la película que estaban dando. Parecía
buena a juzgar por los balazos que se escuchaban.
La casa se inauguró el 18 de septiembre de 1961 con una fiesta memorable. Cada uno de los invitados fue incluido además en una “Lista por méritos inolvidables”, donde se destacaba la ayuda que habían prestado para convertir esa obra gruesa abandonada, en “La Sebastiana”, como la bautizó Neruda en honor de su primer propietario y constructor.
“La
Sebastiana” – saqueada después del golpe militar de 1973 -, fue restaurada en
1991, gracias al apoyo de Telefónica de España, aporte que también hizo posible
la compra de la parte que pertenecía al matrimonio Velasco Martner. En
diciembre de este año se inauguró la casa museo. En 1994 se construyó la plaza,
y en 1997, nuevamente con el aporte de Telefónica de España, se abrió el Centro
Cultural.
En
la casa se conservan colecciones de mapas antiguos, de marinas y otras
pinturas, entre ellas un retrato de Lord Cochrane y un óleo que muestra a José
Miguel Carrera poco antes de ser fusilado. Hay muchas otras reliquias del
puerto y piezas curiosas, como cajas de música y un viejo caballo de tiovivo,
tallado en madera.
Museo
Municipal de Bellas Artes – Palacio Baburizza
El
Museo Municipal de Bellas Artes de Valparaíso funciona desde hace más de 40
años en una gran casona de estilo art noveau que data de 1916, conocida como
Palacio Baburizza, en honor al rico empresario del salitre que fuera su inicial
propietario.
El
museo cuenta con una importante colección de pintura chilena y europea
principalmente de los siglos XIX y XX, destacando una sala dedicada
exclusivamente a Valparaíso que contiene obras relacionadas con el puerto.
Palacio
Polanco
Una
muestra del poder económico de la alta sociedad que se estableció en Valparaiso
a finales del siglo XIX es el Palacio Polanco, un enorme palacete de estilo
ecléctico, de tres alturas más un sótano, con un torreón y una gran
cúpula central, que fue residencia particular hasta 1912, año en que fue
adquirida por el fisco y pasó a manos de la Prefectura de Carabineros (policía)
de la ciudad.
En
el año 1986, este hermoso edificio se convirtió en el Casino (club) de
Oficiales de Carabineros de Valparaíso.
Ex
Intendencia
Ubicado
en el lado sur de la Plaza Sotomayor, el deslumbrante edificio de la
Intendencia fue diseñado en 1910 como sede del gobierno de la provincia de
Valparaíso, residencia del Intendente y residencia de verano del Presidente de
la República.
El
edificio de 8000 metros cuadrados, ocupa el lugar de la antigua Intendencia que
tuvo que ser demolida a principios de 1900 por el mal estado de sus cimientos.
El diseño está inspirado en el del Palacio Consistorial de París, siguiendo la
tendencia de la época.
Amueblado
con finos muebles y lámparas traídas directamente de París, este palacete fue
centro de la vida social durante décadas, ya que en él se realizaban las
celebraciones oficiales y se recibía a las visitas ilustres. En la actualidad
el edificio es ocupado por la Comandancia Naval y la Guarnición Militar de
Valparaíso.
Congreso
Nacional
Ubicado
en el sector del Almendral, frente a la Plaza O’Higgins, se encuentra el enorme
edificio del Congreso Nacional. Esta monumental y controvertida mole de 60 mil
metros cuadrados hecho con hormigón armado, sobresale entre toda la arquitectura
de la ciudad ya que nada tiene que ver con las opulentas y finas mansiones de
estilo europeo construidas a finales del siglo XIX y principios del XX, ni con
las pintorescas casas de alegres colores que llenan las laderas de los cerros.
El
gigantesco complejo legislativo fue construido entre 1988 y 1990 en un afán de
descentralizar los poderes del Estado concentrados en Santiago y alberga las
oficinas tanto de la Cámara de Senadores como de la de Diputados.
Plaza
Sotomayor
Aunque
curiosamente Valparaíso no cuenta oficialmente con una Plaza Mayor, como la
mayoría de las ciudades fundadas y diseñadas por los españoles, la Plaza
Sotomayor es una de las plazas más importantes de la ciudad, ya que a su
alrededor se encuentran importantes edificios públicos como el de la Ex
Intendencia, la Estación Puerto y la Comandancia General de Bomberos y, además,
tiene conexión directa con el muelle Prat.
En
medio de la plaza Sotomayor se encuentra el imponente Monumento a los
Héroes del Combate Naval de Iquique, durante la Guerra del Pacífico, cuyo héroe
principal fue el comandante Arturo Prat.
Paseos
y Miradores
Paseo
Gervasoni
La peculiar orografía de Valparaíso le ha dado la posibilidad de crear un conjunto de paseos y miradores altos por los que caminar tranquilamente disfrutando de hermosas vistas de la bahía y la ciudad. Prácticamente en cada uno de los cerros puede encontrarse por lo menos un paseo o un mirador.
Uno
de los más frecuentados es el Paseo Gervasoni, en el Cerro Concepción, al
que se accede a través del Ascensor Concepción. Localizado en los que, durante
la colonia, fueron los terrenos del Fuerte Concepción construido para la
defensa del puerto, la zona se convirtió con los años en una elegante área
residencial de hermosas casas. El amplio paseo es tranquilo, ofrece preciosas
vistas de la bahía y de la ciudad y conduce a lugares emblemáticos como
el Café Turri o el Gran Hotel Gervasoni.
También
en el Cerro Concepción está el Paseo Atkinson, llamado así en honor al
acaudalado constructor de barcos Juan Atkinson que fue el propulsor de la
construcción de las características casas adosadas con pequeños jardines
frontales, que se encuentran a lo largo de todo el paseo. Desde aquí es posible
apreciar la parte baja de la ciudad conocida como “el plan”, el puerto y
la cercana Viña del Mar. Se llega subiendo por la Escalera Concepción, al
costado del edificio El Mercurio, o caminando por la calle Almirante Montt.
En el Cerro Alegre está el Paseo Yugoslavo, uno de los lugares más antiguos usados como mirador de la ciudad, está prácticamente sobre la Plaza Sotomayor y desde aquí puede verse toda la actividad del puerto de Valparaíso y la mayoría de las playas de Viña del Mar. La zona del Cerro Alegre fue una de las primeras en ser edificada y entre los edificios más antiguos destaca el Palacio Baburizza, hoy Museo de Bellas Artes. Se llega al paseo a través del Ascensor El Peral o por la calle Urriola, además está conectado con el cerro Concepción por medio de la calle Montealegre.
Ascensores
Tradicionales
Ascensor
Baron
Quizá
la imagen que primero vine a la mente cuando se piensa en Valparaíso es la de
sus ascensores trepando silenciosos por alguno de sus cerros, estos ascensores
fueron la clave para sortear las dificultades que el terreno de la ciudad
presentaba para sus moradores.
La idea inicial fue construir un ascensor por cada uno de los 45 cerros que rodean la ciudad, no obstante la mejora en las vías de circulación hizo que se levantaran sólo 30, algunos de los cuales ascendían a las cimas de forma completamente vertical. En la actualidad sólo están en funcionamiento alrededor de la mitad.
La idea inicial fue construir un ascensor por cada uno de los 45 cerros que rodean la ciudad, no obstante la mejora en las vías de circulación hizo que se levantaran sólo 30, algunos de los cuales ascendían a las cimas de forma completamente vertical. En la actualidad sólo están en funcionamiento alrededor de la mitad.
El
Ascensor Concepción fue el primero en ser construido, inaugurado el 1°
de diciembre de 1883, recorre 69 metros con un desnivel de 43° en
aproximadamente 45 segundos.
Su estación baja está en un estrecho pasaje que da a la calle Prat y la estación alta, que se diferencia de las demás casas sólo por las dos farolas de la entrada, da al Paseo Gervasoni.
Su estación baja está en un estrecho pasaje que da a la calle Prat y la estación alta, que se diferencia de las demás casas sólo por las dos farolas de la entrada, da al Paseo Gervasoni.
Ascensor
El Peral
Uno
de los más frecuentados es el Ascensor El Peral, que conecta la Plaza
Justicia (en la parte baja) con el Paseo Yugoslavo. Fue inaugurado en 1902 y
fue el primero en tener motor a vapor. El recorrido de este centenario ascensor
es de 55 metros con un desnivel de 45,2°.
Ascensor
Artillería
Por
su parte, el Ascensor Artillería conecta la Plaza Aduana (en el Barrio
Puerto) con el Paseo 21 de Mayo y el Museo Marítimo Nacional.
Su recorrido es uno de los más largos, 175 metros, y en los años en que funcionaba la Escuela Naval en lo que hoy es el museo, sus vagones eran los más grandes, con capacidad para 50 personas.
Su recorrido es uno de los más largos, 175 metros, y en los años en que funcionaba la Escuela Naval en lo que hoy es el museo, sus vagones eran los más grandes, con capacidad para 50 personas.
Aunque
en estricto rigor el nombre de Isla Negra corresponde a una localidad costera
de la zona central de Chile ubicada a unos 113 kilómetros de Santiago, el
nombre nos traslada inmediatamente a una de las tres casas que el poeta Pablo
Neruda tuvo en el país, ubicada en dicha localidad y que bautizó con ese mismo
nombre.
Las
olas incesantes que golpean un roquerío negro imantaron al poeta Pablo Neruda,
premio Nobel de Literatura, que instaló frente a ese paisaje su casa más
famosa. Si quieres visitarla, puedes unirte a gran parte de los turistas que
siguen el legado del escritor chileno, quien habitó la zona desde la década del
’40.
Basta
que camines pocos metros desde la carretera por ondulantes calles de tierra
flanqueadas por grandes pinos para que encuentres la enorme casa museo, hoy
perteneciente a la Fundación Neruda.
En
sus más de 500 metros cuadrados podrás maravillarte con los diferentes objetos
que el poeta coleccionó a lo largo de su vida: mascarones de proa, máscaras de
diversas formas y procedencias, botellas, fotografías, cajas de extraños
insectos y mariposas, alfarería de Latinoamérica, figuras talladas de Rapa Nui,
relojes, instrumentos de navegación, mapamundis y caracolas de todos los
tamaños, son algunos de ellos.
En
el jardín de la casa se encuentra un campanario, un bote, una fuente de agua y
también las tumbas de Pablo Neruda y Matilde Urrutia, su última mujer, que
miran hacia el mar.
Es
fácil llegar hasta la casa del poeta, pero si te pierdes puedes preguntarle a
cualquiera en dónde está el lugar. Don Pablo se ha transformado en el gran
ícono de este pueblo perteneciente al municipio de El Tabo, distante de
Santiago a 111 km al oeste.
El
espíritu del poeta, fallecido poco después del golpe de Estado en 1973, sigue
siendo un ícono vivo en este pueblo, ya que puedes encontrar murales con la
figura de Neftalí Reyes (su verdadero nombre), visitar pequeñas ferias de
artesanos con pinturas referidas al vate o comer en restaurantes que honran con
el título de sus principales versos los platos de una gastronomía basada en
frutos de mar.
Isla
Negra tiene una pequeña playa con vista al campanario al aire libre de la casa
de Neruda. En las cercanías, por el norte, se encuentra un enorme conjunto de
rocas frente a un Océano Pacífico de grandes olas. Es el sector denominado
Punta de Tralca, afamado por ser el preferido para los retiros espirituales. Al
extremo sur se ubica el popular balneario de El Tabo, con servicios bancarios y
de combustible todo el año.
El nombre original del lugar era “Las Gaviotas” pero Neruda lo rebautizó como Isla Negra debido al color de su roquedal y porque era el lugar donde podía aislarse para escribir. Fue en la soledad de esta casa, bañada por las olas del mar, donde el poeta encontró el lugar perfecto para escribir su famoso “Canto General”, un gran libro sobre la historia y la naturaleza Americana. En sus memorias anotaría: “La costa salvaje de Isla Negra, con el tumultuoso movimiento oceánico, me permitía entregarme con pasión a la empresa de mi nuevo canto”.
Pablo Neruda adquirió la propiedad en 1938, de manos del marino español Eladio Sobrino y en ese momento tan sólo existía una cabaña de piedra que poco a poco fue ampliándose al particular gusto del poeta. Recordando su querida Isla Negra, Neruda escribió: “La casa… No sé cuándo me nació… Era a media tarde, llegamos a caballo por aquellas soledades… Don Eladio iba delante, vadeando el estero de Córdoba que se había crecido… Por primera vez sentí como una punzada este olor a invierno marino, mezcla de boldo y arena salada, algas y cardos… Aquí, dijo don Eladio Sobrino (navegante) y allí nos quedamos. Luego la casa fue creciendo, como la gente, como los árboles…”
Las paulatinas modificaciones que se hicieron a la casa, respondieron siempre al gusto de Neruda por el mar y los barcos, pasillos estrechos, techos bajos y una torre al estilo de las encontradas en la ciudad de Temuco donde pasó su infancia.
Precisamente una de las últimas modificaciones de la casa está relacionada con Temuco y la infancia de Neruda, se trata de la conocida como la Sala del Caballo, mandada a construir especialmente para albergar al caballo de cartón piedra que fuera traído desde esa ciudad. Cuenta la historia que el caballo estaba en la puerta de una ferretería en Temuco y que cada vez que Neruda pasaba por allí acariciaba el hocico del caballo.
Años más tarde el poeta intentó comprarlo, pero siempre recibía una respuesta negativa hasta que un día la ferretería se incendió y la gente empezó a gritar: “salven el caballo de Neruda”, convirtiéndose así en el primer objeto rescatado del incendio por los bomberos. Finalmente Neruda pudo comprar su añorado caballo en una subasta y organizó una fiesta para recibirlo.
La casa de Isla Negra es la casa más bonita de las tres casas de Neruda ya que su inigualable emplazamiento le proporciona maravillosas vistas, de las que el poeta diría: “El océano Pacífico se salía del mapa. No había dónde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana”.
En esta casa se guardan también las colecciones más importantes que el poeta atesoró durante su vida, la mayoría de ellas relacionadas con el mar como por ejemplo los mascarones de proa, réplicas de veleros, barcos dentro de botellas, caracolas marinas y dientes de cachalote.
Otras colecciones incluyen pipas, zapatos antiguos, máscaras y botellas de extrañas formas.
La casa de Isla Negra fue siempre la más especial para Pablo Neruda, allí escribió parte importante de su obra literaria, reunió gran parte de sus libros y fue allí donde pidió ser enterrado, en su poema Disposiciones: “Compañeros, enterradme en Isla Negra, frente al mar que conozco, a cada área rugosa de piedras y de olas que mis ojos perdidos no volverán a ver…” Junto a él, descansan también los restos de su última esposa Matilde Urrutia.
La Casa Museo Isla Negra es administrada por la Fundación Neruda y además de una tienda de recuerdos y objetos relacionados con el poeta, tiene un Centro Cultural donde se realizan exposiciones, conferencias y recitales de poesía, y un Café Restaurante donde se puede saborear el famoso Caldillo de Congrio hecho según la receta que el propio poeta inmortalizó en su conocida “Oda al Caldillo de Congrio”
VIÑA DEL MAR
A
sólo 120 kilómetros de la ciudad de Santiago, está la ciudad balneario más
famosa del país, Viña del Mar. Destino de veraneo por excelencia, sobre todo de
las clases más altas de la sociedad, la historia de Viña del Mar se remonta al
siglo XIX, cuando la zona se empezó a poblar, llegó el ferrocarril y se creó
oficialmente como un municipio separado de Valparaíso.
Precisamente
junto con Valparaíso, Viña del
Mar constituye en la actualidad una de las zonas más turísticas de Chile, lo
que ha contribuido al desarrollo social y económico de la ciudad, que cuenta en
total con 13 playas, una gran oferta hotelera, una considerable variedad de
oferta gastronómica y varios centros comerciales, para satisfacer la demanda
tanto de sus residentes como de sus visitantes.
Conocida también como la “Ciudad Jardín” por sus paseos y alamedas, Viña del Mar tiene como otro atractivo su clima templado; en verano las temperaturas promedio durante el día oscilan entre los de 23 y 26°C y en raras ocasiones se superan los 30°C, con noches frescas que favorecen el descanso. El invierno es lluvioso, sobre todo los meses de julio y agosto, pero con temperaturas no demasiado extremas que oscilan entre los 5°C y los 13°C.
No
obstante, las aguas del Océano Pacífico que bañan sus 8 kilómetros de costa son
bastante frías, con una temperatura promedio de 17°C en verano, aunque siempre
hay valientes que se atreven a darse un baño.
Uno
de los eventos que ha contribuido notablemente a que la ciudad sea conocida a
nivel mundial es su Festival Internacionalmente de la Canción de Viña del Mar,
que se realiza todos los años durante los últimos días de febrero en el
anfiteatro del Palacio Quinta Vergara y que convoca a importantes artistas de
todo el mundo.
Pero
también es famoso su Festival Internacional de Cine que se realiza en la
ciudad desde 1967 y que muestra las principales producciones de Latinoamérica y
el Caribe.
Tanto
si lo que se planea es hacer una excursión de un solo día desde Santiago o si
se trata de una estadía de varios días, son muchos los atractivos que tiene
Viña del Mar
Lugares de Interés
Instalado
en una hermosa casona señorial, este Museo alberga piezas pertenecientes a las
diferentes culturas prehispánicas de Chile, y objetos que muestran la evolución
natural del país. Pero por lo que más destaca sobre todo es por ser el museo que
posee la más importante colección de piezas pertenecientes a la cultura Rapa
Nui, fuera de la Isla de Pascua.
Especial atención merece el enorme moai ubicado en los jardines de la entrada, ya que junto con el exhibido en el Museo Británico de Londres, son los dos únicos moais originales que pueden verse fuera de la isla.
Especial atención merece el enorme moai ubicado en los jardines de la entrada, ya que junto con el exhibido en el Museo Británico de Londres, son los dos únicos moais originales que pueden verse fuera de la isla.
Museo
Palacio de Rioja
Imponente
palacio de estilo neoclásico francés, exhibe una colección de mobiliario y
adornos de principios del siglo XX, procedentes principalmente de España y
Francia. Este museo muestra lo que fueron los años dorados de Viña del Mar y
las ostentosas vidas de los ricos comerciantes de la época.
Museo
de Bellas Artes – Palacio Vergara
Instalado
en el majestuoso palacio que fuera propiedad de doña Blanca Vergara, hija del
fundador de la ciudad de Viña del Mar, don José Francisco Vergara Echevers, el
Museo de Bellas Artes exhibe una amplia colección de pinturas de renombrados
artistas chilenos y europeos, entre las que destacan obras de Tintoretto, Murillo,
Rubens, Sorolla y Pedro Lira, entre otros.
En
el segundo piso del museo funciona la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar.
Castillo
Brunet
Inspirado
en los castillos medievales europeos, este palacio posee elementos decorativos
de estilo gótico y románico, con arcos en las ventanas, detalles arabescos y un
alto torreón coronando el edificio, en el que se mandó a diseñar una mezquita
para la familia Yarur, propietaria del castillo. En el interior pueden
apreciarse finos vitrales decorando el hall y la escalera principal, gárgolas
talladas en madera de encina y adornos en hierro forjado.
En
la actualidad el Castillo Brunet pertenece a Carabineros de Chile y funciona
habitualmente como alojamiento para invitados ilustres y como centro de
eventos.
Castillo Ross
En
un emplazamiento privilegiado a pocos metros del mar, el Castillo Ross es una
construcción de estilo Tudor diseñada, según se dice, imitando una residencia
escocesa del siglo XIX.
Llama la atención el precioso trabajo en piedra que puede apreciarse en toda la fachada del castillo.
Llama la atención el precioso trabajo en piedra que puede apreciarse en toda la fachada del castillo.
Palacio Carrasco
Mandado
a construir en 1912 por el millonario salitrero Emilio Carrasco para que fuera
su residencia habitual, el suntuoso Palacio Carrasco tiene un diseño inspirado
en el renacimiento francés con amplias ventanas y un gran balcón central.
Desde
finales de 1930 hasta 1971, el Palacio Carrasco fue sede de la Municipalidad de
Viña del Mar, pero se vio gravemente afectado por los terremotos de 1965 y
1971, por lo que las dependencias municipales tuvieron que trasladarse y el
palacio fue sometido a importantes obras de restauración.
Desde 1977 el Palacio Carrasco acoge el Centro Cultural Viña del Mar, la Biblioteca Municipal y el Archivo Histórico y Patrimonial de Viña del Mar
Castillo
Wülff
Emplazado
sobre una península rocosa, entre la desembocadura del estero Marga-Marga y la
Caleta Abarca, el Castillo Wülff es sin duda la imagen turística más conocida
de Viña del Mar. Con las olas golpeando bajo sus cimientos, el castillo data de
1906, aunque fue en 1920 cuando se le agregó el característico torreón de
estilo medieval que caracteriza su imagen.
En
el interior del edificio destaca una zona con suelo transparente, mandada a
hacer por su propietario original Gustavo Adolfo Wülff, desde donde se puede
ver la roca de la península y el mar golpeando en ella. Desde el torreón del
Castillo se tienen maravillosas vistas del mar y la costa.
Casino
de Viña del Mar
Inaugurado
oficialmente el 31 de diciembre de 1930, el Casino de Viña del Mar es un
símbolo indiscutible de la ciudad.
En
la actualidad pertenece a la cadena Enjoy y cuenta con lujosas salas de juego,
un hotel de cinco estrellas, varios restaurantes, un centro de convenciones,
una moderna discoteca y un cabaret-teatro donde se presentan reconocidos
artistas nacionales y extranjeros.
Parque
Quinta Vergara
Un
hermoso y amplio parque creado por la familia fundadora de la ciudad. Alberga
en su interior el Palacio Vergara sede del Museo de Bellas Artes y el
anfiteatro al aire libre donde todos los años se realiza el famoso Festival
Internacional de la Canción de Viña del Mar.
Playa
CALETA ABARCA
La
ciudad de Viña del Mar se extiende paralela a su amplia costa, por lo que son
varias las playas que pueden visitarse para disfrutar del sol, de su fina arena
dorada y de un refrescante baño en el Océano Pacífico.
Una
de las más conocidas y concurridas es la Playa Caleta Abarca que se
encuentra a un costado del hotel Sheraton Miramar. El acceso a esta playa es
sencillo ya que cuenta con una amplia zona de estacionamientos y la mayoría de
los autobuses de transporte público pasan por ese lado de la costa.
Otra
de las más visitadas es Playa Acapulco, que se caracteriza por estar
rodeada de una gran pasarela de madera que permite recorrerla en cualquier
época del año. Varios restaurantes, hoteles y comercios están a pasos de ese
lado de la costa.
TERCER
DIA: LOS BARRIOS DE SANTIAGO Y EL CERRO DE SAN CRISTOBAL SIN OLVIDAR LA CASA MUSEO DE LA CHASCONA
Los
barrios de Santiago por excelencia , son providencia , Bellavista y Paris-Londres,
aunque existen otros con un encanto especial.
PROVIDENCIA
Desde
la Plaza Italia, verdadero corazón de las celebraciones populares espontáneas
en Santiago, hacia el este, comienza el barrio de Providencia, una de las zonas
más típicas de la capital y que tiene una gran oferta comercial, gastronómica y
de locales nocturnos.
Todo
queda cerca en este barrio, para ir a pie. A las orillas del río Mapocho,
alberga dos de los mejores parques de Santiago: el Balmaceda, entre Plaza
Italia y el Puente del Arzobispo, y su compañero, el Parque Uruguay, que va
desde el Puente del Arzobispo hacia el este.
Acá
puedes pasearte entre variados centros comerciales, librerías, cafés y pequeñas
tiendas que tienen vestuarios de diseñador o colecciones de zapatos minimalistas.
También
puedes disfrutar de un helado de alguna de las heladerías artesanales que se
ubican en la comuna o salir de fiesta en las noches en lugares como la Av.
Manuel Montt o en la zona comprendida en el pasaje Orrego Luco donde de martes
a domingo siempre hay algo que hacer.
El
Drugstore es una galería comercial con excelentes tiendas de diseño, librerías,
ropa y un café donde se reúnen artistas e intelectuales, un clásico de
Providencia.
Hay sitios notables: el Parque de las Esculturas, ubicado en la ribera del río a la altura de Av. Pedro de Valdivia, con una muestra del mejor arte local, la municipalidad de Providencia, ubicada en el Palacio Falabella (Pedro de Valdivia 963), que durante los fines de semana abre sus puertas para conocer de cerca su historia, o el Parque Metropolitano de Santiago, con el ingreso por Av. Pedro de Valdivia, que llega hasta la misma cima del “cerro San Cristóbal” donde está la escultura gigante de la Virgen María y vista a todo el valle metropolitano.
BELLAVISTA
Uno
de los barrios más representativos y pintorescos de la ciudad, Bellavista,
resalta por sobre otros gracias a su fama bohemia. Emplazado entre el río
Mapocho y el Cerro San Cristóbal, décadas atrás fue el barrio elegido por la
clase alta, lo que en la actualidad le otorga un atractivo urbano evidente,
gracias a su particular arquitectura.
Lo
que hace de Bellavista un barrio especial es la mezcla perfecta que ofrece
entre gastronomía, arte y entretención. Si quieres vivir la verdadera
experiencia nocturna puedes elegir entre las decenas de increíbles restaurantes
que aquí se encuentran, repartidos en calles como Constitución y Loreto, para
posteriormente dedicarte a actividades culturales y recreativas.
El
patrimonio cultural del barrio tiene su máximo exponente en la Casa Museo La
Chascona, que perteneció al poeta Pablo Neruda. Encontrarás, a su vez, teatros
de gran importancia nacional, como el San Ginés, el Centro Mori y el teatro
Bellavista, entre muchos otros.
Al
llegar la noche, Bellavista se transforma en uno de los barrios más visitados
tanto por los habitantes de Santiago como por turistas. La abundancia de
locales de entretenimiento la hacen llamativa para todo quien quiera pasar una
buena velada. Las opciones son tan diversas que nunca te irás insatisfecho. Una
excelente opción es el Patio Bellavista, ubicado en la calle Constitución,
lugar en el que confluyen restaurantes, pubs y shows artísticos de variada
índole. Pero hay más; si lo que quieres es recorrer, te invitamos a caminar por
las calles Pío Nono, Dardignac y Antonia López de Bello, clásicos lugares de
Bellavista llenos de sitios para conocer gente y bailar.
Entre sus principales
atracciones se encuentran la casa "La Chascona" de Pablo Neruda, el
funicular y el acceso al Parque Metropolitano de Santiago.
LA CHASCONA
Visitamos la casa
donde vivió el reconocido poeta y escritor chileno Pablo Neruda. Una vuelta por
su casa nos dejó espiar la personalidad de este ilustre chileno.
Si hay una casa ubicada sobre una ladera del cerro
San Cristóbal, más precisamente sobre un cerrado callejón, que llama la
atención es la chascona.
Su forma particular
denotaba que no era cualquier vivienda. Su rebuscada arquitectura nos invitó a
querer saber más sobre ella y en ese instante comprendimos que estábamos frente
a “La Chascona”, la casa que el poeta Pablo Neruda construyó para su amante y
luego tercera esposa, doña Matilde Urrutia. Nos alegramos al enterarnos de que
en su interior se hacen visitas guiadas y sin dudar ingresamos a la curiosa
construcción.
Su nombre -“La
Chascona” - fue puesto por Neruda en alusión a la cabellera de quien fuera su
amor secreto hasta el 1955. “Chascona” se utiliza como sinónimo de la palabra
“despeinada” en este país. Lo cierto es que lejos de ser un lugar donde los
peinados importen, la casa muestra el singular mundo donde vivió el notable
Premio Nóbel de Literatura.
Su obsesión por el
mar lo llevó a realizar una casa con forma de barco. Colmada de objetos únicos,
que sólo Neruda podía utilizar, nos fue sorprendiendo a cada instante que
transitábamos por el interior. Jarras y vasos de diferentes colores, ventanas,
farolas, mascarones de proa, monedas de diferentes países, caracolas, pinturas
de amigos reconocidos en el ambiente, pasadizos secretos a otras salas, un bar
construido con madera de un barco francés, sillones confortables y su valiosa
biblioteca son algunos de los elementos que forman parte de esta obra.
Su arquitecto fue Germán Rodríguez, quien ya
había construido la casa de Neruda en Isla Negra. Y al igual que en aquella
ocasión, La Chascona no fue la excepción para lograr ponerse de acuerdo con el
escritor sobre su diseño y conformación. El resultado fue un hall al aire
libre, donde diversas escaleras conducen al living, a sus comedores y
habitaciones.
Por debajo de la casa,
una cascada se encuentra entubada, pero la gente que cuida el lugar cuenta que
al momento de su construcción la catarata caía estrepitosamente sobre el patio
de la casa, mientras que su cuenca serpenteaba su lateral brindando la
sensación de estar navegando. Nada mejor para Neruda, que se auto-denominaba un
marinero del papel, por no poder navegar de verdad por los mareos que le
ocasionaba.
En el lugar abundan
flores de vistosos colores. Pronto pasamos por otra pasarela que nos condujo al
estudio de Matilde, donde se encuentran un piano y otros elementos de la
señora.
Es un sitio de
ensueño. Una gran tranquilidad se percibe en el ambiente, la cual sin duda ha
inspirado al poeta en distintos versos. Todas las casas de Neruda contienen el
espíritu de su dueño. La Chascona no fue la excepción y la magia del escritor
se percibe en cada detalle.
Supimos que la casa
pasó por un gris momento en su historia. En el año 1973, días después del golpe
militar que derrocó al presidente Allende y de que Neruda muriera en una
clínica de Santiago, La Chascona fue uno de los blancos de la barbarie; fue
saqueada y la acequia por donde corría el agua fue tapada, haciendo que el
riacho desbordara e inundara toda la casa. A pesar de ello, Matilde veló los
restos del poeta en la casa que compartieron y fue ella quien se encargó luego
de restaurarla de a poco.
Finalmente, la
Chascona resurgió y desde entonces funciona como casa-museo destinada a
difundir la vida y obra de uno de los poetas más importantes de Chile,
posibilitando el acceso a los ambientes íntimos en los que Neruda vivió, soñó,
rió, lloró, pero, sobre todas las cosas, donde creó.
La
Casa Museo La Chascona fue una de las tres casas que pertenecieron al poeta
Pablo Neruda y en la que vivió hasta el final de sus días. El nombre de la casa
se debe a Matilde Urrutia, la que fuera amante de Neruda por muchos años y
luego su tercera y última esposa y a la que el poeta llamaba cariñosamente “La
Chascona” (expresión chilena que significa despeinada) por su gran cabellera
pelirroja.
La Casa Museo La
Chascona fue la tercera vivienda del poeta Pablo Neruda y la única que tuvo en
Santiago. La casa fue construida en 1953 al pie del Cerro San Cristóbal, en el
Barrio Bellavista.
Neruda construyó La
Chascona para vivir junto a su tercer esposa, Matilde Urrutia. Tal como sucedió
con sus otras casas, el poeta aportó mucho de sus intereses personales, sus
pasiones y su personalidad a la decoración. Neruda era un gran amante de todo
lo referido al mar, y esto se ve desde el exterior: la casa de tres plantas se
asemeja a un barco. En el interior se pueden ver sus colecciones personales de
conchas y caracolas, botellas, jarras, mascarones de proa y otros objetos
curiosos.
CERRO SAN CRISTOBAL
Seguramente
sea el lugar más emblemático de Santiago de Chile. Se puede llegar en funicular
y ofrece las mejores vistas de la ciudad. Eso sí, en un día claro. Si no es
así, como me ocurrió a mí, la experiencia no es tan gratificante. Aún así,
merece la pena subir para intentar alejar la vista hasta el máximo de
visivilidad. Grandes edificios, la cordillera andina detrás con los picos
nevados...
El
Cerro San Cristóbal es parte de un conjunto de montañas que a su vez forman
parte del Parque Metropolitano de Santiago, el parque urbano más grande de
Latinoamérica y uno de los más grandes del mundo, con más de 722 hectáreas de
extensión.
En
el Cerro San Cristóbal podrás visitar el Santuario de la Inmaculada Concepción
–en la cima– y el Zoológico Nacional. En verano, hay dos piscinas habilitadas.
El
Cerro San Cristóbal tiene una altura de 880 msnm y una prominencia de 280
metros, lo que lo convierte en un lugar excelente para observar Santiago de
Chile desde alguno de sus miradores y tomar fotografías panorámicas, si el
tiempo acompaña.
Es el segundo punto de mayor altura de la ciudad, siendo superado sólo por el cerro Renca. El cerro se encuentra entre las comunas de Providencia y Recoleta, teniendo a sus pies al Barrio Bellavista.
Al Cerro San Cristóbal se puede acceder a pie,
en carro o en funicular.
PARQUE METROPOLITANO
Este parque se ubicada al este del bohemio barrio de Bellavista. Está compuesto por los cerros San Cristóbal, Pirámide, Chacarillas y Bosque de Santiago. Concentra el 40 por ciento de las áreas verdes de la ciudad, ya que lo conforma un denso bosque de 400 hectáreas que llega hasta los 880 m.s.n.m.
Para acceder a este hermoso enclave citadino, se debe pagar un arancel para subir por un histórico funicular de 2 carros que posee una capacidad para transportar hasta 50 pasajeros, en un recorrido de 485 metros por un plano inclinado de 48º hasta la primera estación, ubicada a los 860 metros del cerro. La experiencia es alucinante y en cierta medida transporta al visitante en el tiempo, hasta el año 1925, cuando se inauguró.
En la cumbre del
cerro San Cristóbal se encuentra la estatua gigante de la Virgen de la Inmaculada
Concepción – de 37.000 kilos y 15 metros de altura–, donde la gente se reúne
para orar, meditar o bien disfrutar de la vista de la ciudad que se observa en
la terraza ubicada debajo de la imagen.
Luego de reparar unos instantes en la impresionante vista, se puede continuar conociendo el parque a su largo. Para ello es posible transportarse por medio de un teleférico que recorre 2.030 metros sobre un cable sostenido por 12 torres.
Este sistema de telecabinas fue inaugurado en el año 1980 y desde entonces es uno de los mayores atractivos para los apasionados de las alturas y para quienes no sufren de vértigo.
A medida que el
teleférico avanza, el visitante puede bajar en cualquiera de las estaciones
intermedias para disfrutar de los múltiples atractivos o lugares turísticos que
posee el cerro.
Entre ellos, se puede visitar el Torreón Victoria, el Jardín Botánico, el Museo del Vino o en verano disfrutar de la piscina Tupahue, donde cientos de
Entre ellos, se puede visitar el Torreón Victoria, el Jardín Botánico, el Museo del Vino o en verano disfrutar de la piscina Tupahue, donde cientos de
Barrio de las bellas artes.
Otro sector de importancia es el barrio Bellas Artes. Es un activo núcleo cultural y gastronómico donde se mezclan cafés y restaurantes con teatros, museos y librerías. Al recorrerlo observamos antiguas casonas e imponentes edificios de gran valor arquitectónico. Sobre la calle Ismael Valdés Vergara se encuentra el Palacio Bellas Artes donde funciona el Museo Nacional de la especialidad.
MUSEO NACIONAL DE
BELLAS ARTES
El
Museo Nacional de Bellas Artes de Chile es un museo dedicado al arte,
especialmente chileno, con más de 3000 obras de arte desde la época de la
Colonia hasta el presente, incluyendo colecciones de arte andino y chileno y de
artistas internacionales. Es el museo con mayor cantidad de esculturas en Chile
y el segundo en tener la mejor colección de pinturas. También hay colecciones
de grabados y fotografías.
El
Museo Nacional de Bellas Artes está ubicado en el Parque Forestal, a 200 metros
del Cerro Santa Lucía y a pocas cuadras del Centro Histórico de Santiago.
MUSEO DE ARTE
CONTEMPORANEO
El
Museo de Arte Contemporaneo (MAC) depende de la Facultad de Arte de la Universidad
de Chile y es el principal escenario de difusión de arte contemporáneo nacional
e internacional, así como la mayor plataforma de lanzamiento para jóvenes
artistas chilenos.
Actualmente
cuenta con dos sedes, la primera de ellas está ubicada en la parte posterior
del Museo Nacional de Bellas Artes, en el Parque Forestal y es
aquí donde se exhibe la colección permanente del Museo y se realizan
exposiciones temporales de artistas consagrados tanto nacionales como
extranjeros.
La
segunda sede del Museo de Arte Contemporaneo está en el Parque Quinta Normal,
en el edificio llamado Palacio Versailles, una construcción de estilo
francés, donde se realizan exposiciones de carácter experimental, junto a
muestras de arquitectura.
Una
de las salas de exposiciones en la sede del Museo en Quinta Normal
Entre
los fondos del Museo hay una amplia colección de grabados, con más de 1200
piezas fundamentalmente de artistas chilenos. La colección de escultura con más
de 90 piezas confeccionadas con una amplia variedad de materiales, es bastante
interesante.
MUSEO
DE LA MEMORIA Y DE LOS DERECHOS HUMANOS
El
Museo de la Memoria y los Derechos Humanos presenta una exposición permanente
en la que recoge elementos importantes de su patrimonio para narrar los hechos
ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.
BARRIO PARIS LONDRES
Caminar
por las calles empedradas del barrio Paris Londres, es encontrarse de pronto en
un lugar de otro tiempo. La armoniosa y majestuosa arquitectura que se
desarrolló en este pequeño reducto del centro de Santiago, parece
transportarnos a alguna histórica ciudad europea, quizá por eso el nombre de
sus principales calles hacen referencia a dos de las más importantes ciudades
del viejo continente.
Sinuosas
callecitas que se convierten, milagrosamente, en un remanso de paz dentro del
ajetreado ir y venir del centro de la capital.
Ubicado
entre la avenida Alameda (Libertador Bernardo O’Higgins) y las calles Alonso
Ovalle, San Francisco y Serrado, el Barrio París Londres ocupa lo que un día
fueron los terrenos de la congregación de los franciscanos, que tuvieron
que ser vendidos debido a la crisis económica de los primeros años de 1920.
Es
así como este emblemático barrio se fue desarrollando entre 1923 y 1929,
gracias al impulso de dos visionarios, Ernesto Holtzman y Roberto Araya,
quienes con la colaboración de renombrados arquitectos de la época como Cruz
Montt y Larraín Bravo dieron forma a un barrio con edificios de no más de 4 ó 5
alturas, calles adoquinadas, pequeñas plazoletas y antiguas farolas, todo según
el estilo de diseño europeo.
Las
enormes casonas que un día fueron reducto de artistas y de la clase criolla más
adinerada, son ahora alojamientos turísticos y oficinas, aunque se conservan
algunas viviendas particulares.
Pero el barrio París Londres también tuvo una
época oscura en su historia, ya que aquí en el número 38 de la calle
Londres, la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) estableció lo que se
conoció como “la casa del terror”,
un centro de detención y tortura durante los dos primeros años de la dictadura
militar del general Pinochet.
CEMENTERIO GENERAL DE
SANTIAGO
El
cementerio General de Santiago , denominado La recoleta, es un lugar lleno de
historia que vale la pena recorrer. Uno, para apreciar la arquitectura y el
arte mortuoria de los grandes mausuleos y dos, para apreciar las
manifestaciones populares de las personas hacia sus muertos. Falta mucha
mantención al cementerio, eso es lo malo.
El Cementerio General
de Santiago, también conocido como Cementerio de Recoleta por su ubicación en
la comuna del mismo nombre, fue el primer cementerio público de Chile,
inaugurado a finales de 1821 por Bernardo O’Higgins , quien fuera el primer
Director Supremo de la nación chilena.
En la actualidad se
encuentran enterradas en el recinto, cerca de dos millones de personas, entre
ellas los más ilustres personajes de la historia y la cultura chilena. Como una
muestra de la diversidad de quienes en él descansan, en el cementerio pueden
encontrarse desde impresionantes mausoleos de estilo griego, egipcio, gótico o
morisco, hasta los más sencillos nichos.
El
cementerio está organizado en sectores llamados “Patios”. El primero de ellos,
y por tanto el más antiguo es el Patio 1, en el ala norte, donde apenas se
puede ver una seguidilla de cruces de hierro y lata ahora oxidada y donde es
prácticamente imposible leer los nombres de quienes yacen en las tumbas.
Uno
de los sectores emblemáticos del Cementerio General de Santiago es el llamado
Patio de los Disidentes, creado en 1854 y donde por primera vez se permitió el
entierro de personas no católicas. Siendo que la administración de los
cementerios estuvo en manos de la iglesia católica hasta 1883, esta zona se
consideraba “terreno profano” por lo que los religiosos levantaron un muro que
aún existe, para separarla del “terreno bendito”.
Otra
de las zonas destacadas es el Patio Histórico, donde se encuentran enterrados
la mayoría de los presidentes del país, como Manuel Bulnes, José Manuel
Balmaceda, Eduardo Frei o Salvador Allende; junto con políticos y personajes
destacados de la historia.
Pero
quizá una de las zonas más conmovedoras del Cementerio General de Santiago sea
la que alberga el Memorial a los Detenidos, Desaparecidos y a los Ejecutados
Políticos, inaugurado en 1994, para honrar a quienes fueron víctimas de la
dictadura militar, muchos de los cuales se desconoce cómo murieron y dónde
fueron enterrados. Sobre los cientos de nombres de las víctimas, reza la frase
“Todo mi amor está aquí y se ha quedado pegado a las rocas, al mar, a las
montañas.”
4-RECOMENDACIONES Y CONCLUSIONES
1- Es fácil recorrer todo el centro de Santiago Copn unos
circuitos que te pueden facilitar en la oficina de turismo junto a la catedral metropolitana.
2-Prepara buen calzado, pues a pesar de las buenas
comunicaciones que tiene Santiago de autobuses y metro , hay que andar.
3- Divide tu visita `por zonas:
·
zona centro: Plaza de armas, Palacio de la Moneda,
Museo de Santiago , Iglesia de la Merced, Museo de Bellas Artes y Museo de arte
contemporáneo. Por la misma zona.
·
Zona Bellavista: Cerro de San Cristóbal,
Parque metropolitano, parque de las esculturas , la chascona, y el barrio de
bellavista nocturno.
·
El resto son zonas a visiutar por separado.
4- No dejes de comer en el mercado central y en especial
no dejes de probar:
·
El pastel de choclo: un contundente plato de
la gastronomía tradicional chilena hecho a base de maíz tierno molido. Esta
típica preparación se cocina y se sirve en platos de greda (arcilla) donde se
coloca primero un copioso relleno formado por tozos de carne picada, pollo,
huevo cocido, aceitunas y pasas que se cubre con la pasta de maíz (choclo) para
ser llevado al horno.
·
Empanadas de pino: Son las empanadas más
famosas de Chile, están hechas a base de una masa de harina de trigo y rellenas
de carne de vacuno picada, cebolla, aceituna negra y huevo cocido.
·
Sopaipillas: Son unas masas fritas hechas a
base de harina y zapallo (un tipo de calabaza americana), de forma redonda y
plana. Las sopaipillas pueden ser tanto saladas como dulces. Las saladas se
acompañan por lo general con pebre, una salsa a base de tomate, cebolla, ají
verde, limón y cilantro.
Y como bebidas típicas, en cualquier bar o lunch:
·
El cocktail más famoso es el Pisco Sour, preparado a base de pisco,
jugo de limón, hielo y azúcar, aunque también hay versiones con frutas como el
mango sour o el maracuyá sour, en cualquier caso el pisco sour es el cocktail
que no falta en ninguna carta de tragos de la ciudad.
·
El
terremoto se sirve en un gran vaso de 400 ml, y es una mezcla de
vino pipeño ,mosto artesanal, al que se le agrega helado de piña y un toque de
fernet , bebida amarga a base de hierbas maceradas en aguardien
5- FUENTES Y PAGINAS DE INFORMACION:







































































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