martes, 13 de octubre de 2015

SANTIAGO DE CHILE, UN ENLACE DE 72 HORAS, DESDE BELLAVISTA A VALPARAISO, PASANDO POR ISLA NEGRA Y SIN OLVIDAR VIÑA DEL MAR.



Santiago de CHILE, en 72 horas, desde bellavista a valparaiso, PASAndo por ISLA NEGRA Y SIN OLVIDAR, VIÑA DEL MAR

 
Santiago, llamada también Santiago de Chile, es la capital de Chile. Es el principal núcleo urbano del país y su área metropolitana se conoce con el nombre de Gran Santiago. Es también la capital de la región Metropolitana de Santiago.

 

Santiago de Chile no estaba dentro de mis planes, sin embargo fue la escala para poder cumplir mis sueños de poder llegar a la Isla de Pascua, pude disfrutar tanto de la ciudad de Santiago y en especial de su ambiente post moderna del barrio de Bellavista, y de sus gentes, en especial de la familia Aguerre Novoa, de la que agradezco su anfitrionalidad, y  de recorridos efectuados como  la ciudad del Valparaíso, seguirle la pista a Pablo Neruda , que entre ustedes y nosotros no vivió nada mal en isla Negra, la chascona y Valparaíso, y muchas cosas más que voy a intentar transmitir,  eso si ,simplemente en 72 horas.
 
 
Santiago de Chile no es una única gran ciudad, Santiago no constituye una sola unidad administrativa sino, por el contrario, forma parte del territorio de 37 comunas, de las cuales 26 se encuentran completamente dentro del radio urbano y 11 con alguna parte fuera de él.


La mayor parte de la metrópoli se encuentra dentro de la provincia de Santiago, con algunas comunas dentro de las provincias de Cordillera, Maipo y Talagante.
 
1-informacion general

Santiago es la quinta área metropolitana más poblada de Hispanoamérica, también la séptima ciudad más habitada de América Latina y según algunas estimaciones, una de las 50 aglomeraciones urbanas más pobladas del mundo.


 
Clima

El clima de la ciudad de Santiago corresponde a un clima templado con lluvias invernales y estación seca prolongada,más conocido como clima mediterráneo continentalizado.


 

Ciudad

La mejor forma de recorrer este sector es perdiéndote por sus calles peatonales o en sus numerosas galerías que atraviesan añosos edificios y que están llenas de distintas clases de tiendas para todos los gustos.

 


Para todos. Lo mejor es llegar hasta la estación de metro Universidad de Chile (línea 1) o hasta la estación Plaza de Armas (línea 4) y caminar.

 


Si sales por esta última te encontrarás con edificios emblemáticos como el de Correos de Chile, la Municipalidad de Santiago, la Bolsa de Comercio y la Catedral Metropolitana que cercan a la plaza, el Km 0 del país.

 


De norte a sur se abre una gran calle peatonal llamada Paseo Ahumada, que durante cuatro cuadras muestra grandes casas comerciales, restaurantes y tiendas de música. Es la columna vertebral del centro y por ella cruzan arterias de importancia que llevan a puntos de real interés. Por la calle Compañía, ubicada donde se inicia la calle Ahumada y termina la Plaza de Armas, están los edificios del ex Congreso de la República y, al frente, el Palacio de Tribunales.

 


La siguiente cuadra o manzana , es el Paseo Huérfanos, peatonal también, que hacia el este, ya convertido en calle para automóviles, llega al cerro Santa Lucía, punto referencial de la conquista española, con antiguos torreones y cañones. Orillando el cerro hacia el norte, llegarás al bello edificio del Museo de Bellas Artes, símbolo de las celebraciones del primer centenario de la independencia nacional, que alberga importantes colecciones de arte chileno y de otros países, con muy buenas exposiciones temporales.

 


En la calle Agustinas esquina de San Antonio, se encuentra el Teatro Municipal de Santiago, mientras que por la calle Moneda dos cuadras al oeste se ubica el Palacio de la Moneda, sede del poder ejecutivo, la Plaza de la Constitución, con estatuas de figuras emblemáticas de la historia republicana nacional, y el Centro Cultural de La Moneda, subterráneo bajo la plaza, de excepcional arquitectura, con exposiciones permanentes de gran nivel.

 


Recorriendo el centro sin rumbo fijo encontrarás importantes iglesias como la de La Merced, la Iglesia de la Compañía, de Santo Domingo y de las Agustinas, todas de gran valor patrimonial y arquitectónico.

 


Por la arteria principal de Santiago, la avenida Libertador Bernardo O’Higgins, conocida como “la Alameda”, está la Iglesia de San Francisco, colonial, postal clásica de Santiago. Alberga una excelente colección de arte colonial andino.

Hacia el poniente, ya alejándose del centro, te sorprenderá la vida del Barrio República, plagado de estudiantes universitarios, con su mezcla entre antiguas mansiones del sigo XIX y moderna arquitectura en las sedes de las casas de estudio.

 Hacia el norte, el Barrio Concha y Toro, unas pocas cuadras circulares con edificios señoriales.

El Centro Histórico de Santiago es un área de la ciudad donde se concentran los principales monumentos y edificios significativos para la historia de Santiago de Chile.

 

La Plaza de Armas es el epicentro del Centro Histórico, pero también son parte de él: el Palacio de la Moneda, la Casa Colorada, el Teatro Municipal, la Iglesia de La Merced, el Museo de Bellas Artes, Tribunales, el Mercado Central y el Cerro Santa Lucía, con una historia propia que refleja la evolución de Santiago.
 

 
Todos estos edificios son indispensables en tu visita a Santiago y también el Centro Histórico está a un paso de los barrios Bellavista, Lastarria y París-Londres. Santiago de chile es una ciudad muy grande pèro muy accesible , ordenada y supersegura, desde lo alto a lo profundo.

Dentro del área metropolitana de Santiago, existen 174 sitios patrimoniales bajo la custodia del Consejo de Monumentos Nacionales, 70 entre los que se encuentran monumentos arqueológicos, arquitectónicos e históricos, además de barrios y zonas típicas.

De estos, 93 se encuentran dentro de la comuna de Santiago, considerada el centro histórico de la ciudad Aunque ningún monumento santiaguino ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, tres ya han sido propuestos por el gobierno chileno: el santuario incásico del cerro El Plomo, la iglesia y convento de San Francisco y el palacio de La Moneda.

 


En el centro de Santiago se encuentran diversas edificaciones construidas durante la dominación española y que, en su mayoría, corresponden a templos católicos, como la Catedral Metropolitana o la ya mencionada iglesia de San Francisco. Otros edificios de la época son aquellos ubicados en los costados de la Plaza de Armas, como la sede de la Real Audiencia, el Correo Central o la Casa Colorada.
 


 
Durante el siglo XIX y el advenimiento de la independencia, nuevas obras arquitectónicas comenzaron a erigirse en la capital de la joven república. La aristocracia construyó pequeños palacios para su uso residencial, principalmente en los alrededores del barrio República, y que se conservan hasta la actualidad.




A ello se suman otras estructuras que adoptaron corrientes artísticas provenientes de Europa, como el Club Hípico de Santiago, las casas centrales de la Universidad de Chile y de la Universidad Católica, la Estación Central y la Estación Mapocho, el Mercado Central, la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas Artes y el Barrio París-Londres, entre otras.

 


Diversas áreas verdes en la ciudad contienen en su interior y en sus alrededores diversos sitios de carácter patrimonial. Dentro de los más importantes destacan las fortificaciones del cerro Santa Lucía, el santuario de la Virgen María en la cumbre del cerro San Cristóbal, las fastuosas criptas del Cementerio General de Santiago, el Parque Forestal, el Parque O'Higgins y la Quinta Normal.

 


En el centro de Santiago se desarrolla la mayor parte de la vida cívica del país, ahí está La Moneda (el palacio de gobierno), la Plaza de Armas y los edificios del poder judicial y ejecutivo. Con sus variados museos y paseos peatonales, el centro es un espectáculo en sí mismo.

 


Barrios como Providencia, Bellavista, Las Condes o Vitacura mezclan comercio, gastronomía y una agitada vida nocturna que termina pasadas las 05:00 de la mañana.

Pese a todo el cemento propio de una metrópolis, en Santiago encontrarás espacios verdes de real valía: el Parque Metropolitano, conocido como “cerro San Cristóbal” es visible desde gran parte de la ciudad y puedes subir hasta su cumbre caminando, en bicicleta o auto y, también, en un antiguo pero reformado ascensor (llamado “funicular”).


Y no hay que perderse el paseo por los viñedos que han quedado en medio de la ciudad y que ofrecen degustaciones de los mejores vinos chilenos. O internarte hacia la Cordillera de Los Andes hacia el pueblo de Pirque o por el cajón del río Maipo, para encontrarte con la naturaleza, probar comida típica, comprar unos souvenirs o alojar en las orillas del río.


Pero una de las mayores virtudes de Santiago es que estarás a menos de 60 km de los centros de ski y muy cerca del puerto de Valparaíso (poco más de 1 hora), Viña del Mar y otros centros de veraneo a orillas del Pacífico. La nieve y el mar a tu alcance.

 
Conocida también con el nombre de Gran Santiago, se ubica en el valle del Maipo, encajonada por la cordillera de la Costa al oeste y por los cordones Chacabuco y Angostura al norte y al sur, respectivamente. La cordillera de los Andes termina de enmarcar la ciudad por el este.


Santiago de Chile posee un clima del tipo mediterráneo frío continental, con estación prolongada. La temperatura media es de 14°C. Durante el periodo estival la temperatura aumenta a los 20°C, mientras que en el invierno suele descender hasta los 8°C. Todos estos aspectos han generado una urbe moderna y llena de vida en cualquier época del año.
 
 

Sitio elegido para realizar los grandes congresos en América Latina, cuenta con un amplio sistema de transporte que conecta los distintos puntos de la ciudad. El metro de Santiago es uno de los transportes subterráneos más modernos del mundo. Además, recientemente se ha implementado un nuevo programa, conocido como Plan Transantiago, que renovó la flota completa de buses urbanos. Sumado a esto, posee 210 kilómetros de autopistas urbanas que atraviesan la ciudad conectando el centro con las zonas comerciales y los barrios periféricos.

Aeropuertos

 Al noroeste de la ciudad se encuentra el aeropuerto internacional Comodoro Arturo Merino Benítez, que recibe numerosos vuelos de otros países y de cabotaje. Las vías de acceso terrestre que suelen utilizarse para acceder a la capital de Chile son la ruta 5 Panamericana Norte y Sur, Ruta 68 para acceder desde la costa y también la Autopista del Sol. Desde Argentina se logra llegar a Santiago por medio de la ruta internacional 57, luego de pasar por el paso Los Libertadores.


2-LOS DIEZ LUGARES IMPRESCINDIBLES DE SANTIAGO

 

1-PALACIO DE LA MONEDA

 


El Palacio de La Moneda, llamado comúnmente como “La Moneda”, es la sede del poder ejecutivo de Chile y también sede del Ministerio del Interior, la Secretaría General de la Presidencia, la Secretaría General de Gobierno y el Ministerio del Desarrollo Social. 

 

2-PLAZA DE ARMAS

 

 
 
La Plaza de Armas de Santiago marca el centro histórico de la capital de Chile. La Plaza surgió en conjunto con la fundación de la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura, el 12 de febrero de 1541.

 

3-MUSEO DE BELLAS ARTES

 


El Museo Nacional de Bellas Artes de Chile es un museo dedicado al arte, especialmente chileno, con más de 3000 obras de arte desde la época de la Colonia hasta el presente, incluyendo colecciones de arte andino y chileno y de artistas internacionales.

 

4-CONVENTO DE SAN FRANCISCO

 
Un convento ya es  un museo por si mismo, podría decirse, es el espacio en el que una comunidad guarda el tesoro de su pasado, ya sea cultural, artístico o de otro tipo. Muchas veces ocurre que un museo encuentra lugar en una construcción ya de por sí histórica; entonces el atractivo es doble.

 

5-CERRO DE SAN CRISTOBAL

 
 
Seguramente sea el lugar más emblemático de Santiago de Chile. Se puede llegar en funicular y ofrece las mejores vistas de la ciudad. Aún si el dia esta nublado, merece la pena subir para intentar alejar la vista hasta el máximo de visibilidad, donde se perciben desde los grandes edificios,a la cordillera andina detrás con los picos nevados.

 




6-CERRO DE SANTA LUCIA

 
 
El Cerro Santa Lucía es un pequeño cerro que fue remodelado en 1872 por Benjamín Vicuña Mackenna, convirtiéndolo en un bello parque en las alturas, con senderos para caminar, fuentes y miradores.

 

7-BARRIO DE BELLAVISTA

 
Bellavista es uno de los barrios más bonitos de Santiago de Chile. Está ubicado al oeste de Providencia, en la zona céntrica de la ciudad, entre la ribera norte del río Mapocho y el Cerro San Cristóbal.

 
 

8-MUSEO DE  LA MEMORIA Y DE LOS DERECHOS HUMANOS

 
El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos presenta una exposición permanente en la que recoge elementos importantes de su patrimonio para narrar los hechos ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.

 
 

9-MUSEO LA CHASCONA

 
Visitar la casa donde vivió el reconocido poeta y escritor chileno Pablo Neruda.La peculiaridad de su estilo de vida , su genialidad se plasma en los pequeños detalles que refleja esta colorista casa. Una vuelta por su casa deja respirar la personalidad de este ilustre chileno.
 

 

10-MUSEO DE ARTE PRECOLOMBINO

 


La muestra cubre un período que va desde los inicios del arte cerámico y textil en América hasta la llegada de los conquistadores europeos. Aspira a representar la diversidad de los pueblos precolombinos.


3-ITINERARIOS


PRIMER DIA: Desde Plaza de armas al parque de esculturas


Plaza de Armas

 



La catedral preside la Plaza de Armas Santiago de Chile
 



La historia de la Plaza de Armas está estrechamente ligada a la historia de la ciudad, y del país, ya que fue en este punto donde el conquistador Pedro de Valdivia fundó el 12 de febrero de 1541 Santiago del Nuevo Extremo. Desde ese momento la Plaza de Armas se constituyó en el corazón de la colonia.

 

 

Como su nombre lo indica, en un primer momento se trató más bien de un campo de entrenamiento militar, en torno del cual se levantarían los principales edificios administrativos y en cuyo centro de instaló una horca que simbolizaba el poder de la Justicia Real.


 
Pero poco a poco la función de la Plaza de Armas fue cambiando y se convirtió en el núcleo del comercio de la nueva ciudad, prueba de ello es que el Mercado de Abastos funcionó en la Plaza desde 1600 hasta 1817.

 




La Plaza de Armas constituye un buen comienzo para recorrer la historia del Santiago colonial. En su lado noroeste se encuentra el complejo arquitectónico de la Catedral, con la Capilla del Sagrario y el Palacio Arzobispal. El lado norte acoge tres importantes edificios que alojaron las principales dependencias del gobierno colonial y que hoy son el Correo Central, el Museo Histórico Nacional y la Municipalidad de Santiago.

 




El solar donde hoy se encuentra el Correo Central y su Museo Postal, fue un día el lugar donde se levantó la casa de Pedro de Valdivia que más adelante se convirtió en el Palacio de los Gobernadores, residencia de los gobernantes de Chile hasta que en 1846 se trasladó al Palacio de la Moneda.

 




El Museo Histórico Nacional está emplazado en lo que un día fue el edificio de la Real Audiencia, el máximo tribunal real de justicia que funcionó hasta la independencia de Chile. Por último, a su lado, lo que hoy es la Ilustre Municipalidad de Santiago fue la antigua cárcel colonial y el Cabildo; en el frente de este edificio se levanta la estatua ecuestre de Pedro de Valdivia.


 
Como antaño, la Plaza de Armas es el lugar de encuentro de los habitantes de la ciudad, donde abundan locales comerciales y restaurantes de comida rápida.
Aquí se congregan artistas callejeros, retratistas, músicos y jugadores de ajedrez que día a día se mezclan con estudiantes, trabajadores o simples paseantes nacionales y extranjeros que atraviesan sus calles o la contemplan tranquilamente desde alguna banca.

 

Sin lugar a dudas es en este lugar donde se puede apreciar la diversidad cultural que caracteriza a la capital chilena.

 



En una de las esquinas de la Plaza de Armas se encuentra la Catedral Metropolitana de Santiago. También alrededor de la plaza está el Museo Histórico Nacional y el edificio de la Municipalidad, y a media cuadra encontrarás el Museo Chileno de Arte Precolombino. A 400 metros de la Plaza de Armas está el Palacio de la Moneda, la sede presidencial.

CATEDRAL METROPOLITANA DE SANTIAGO

 



Sede de la Arquidiócesis en Santiago de Chile es el principal templo de la Iglesia Católica en toda la región de Chile.  

Su construcción se encuentra dedicada enteramente a la Asunción de la Santísima Virgen.
MERCADO CENTRAL
 
 

Si lo que se quiere es conocer una de las edificaciones más tradicionales de la ciudad de Santiago, donde además se puede tomar contacto con el verdadero carácter del santiaguino y aprender sobre sus principales tradiciones culinarias, una visita al Mercado Central de Santiago es lo indicado.





Se trata de un verdadero museo del sabor nacional y no sólo por los productos frescos que allí se encuentran sino por la oferta gastronómica de los restaurantes ubicados en su interior.


 

El actual Mercado Central fue inaugurado en 1872, y fue construido para reemplazar al antiguo Mercado de Abastos de la capital.

 



El diseño de su estructura, con motivos florales de hierro forjado, fue hecho por Edward Woods y Charles Henry Driver, en la ciudad escocesa de Glasgow.






Se trata de un edificio constituido por un gran núcleo central, con pilares y arcos de marcado estilo neoclásico y una bonita fuente central, que en su tiempo fue uno de los edificios más bellos de la ciudad.

 



A lo largo de los años, la construcción fue modificándose principalmente para ampliar su capacidad y en la actualidad las tres plantas que lo conforman ofrecen a sus visitantes desde productos frescos y abarrotes hasta artesanías, aunque lo que sin duda distingue al Mercado Central es su amplia oferta de productos de mar.



Este es un lugar ideal para probar los sabores más típicos de la cocina chilena. El visitante podrá escoger entre los múltiples restaurantes instalados en el interior del Mercado, que ofrecen platos tradicionales como el pastel de choclo o las empanadas, pero sobre todo platos a base de pescado y mariscos como la Paila Marina, el Mariscal, la Centolla y una gran variedad de pescados fritos.

 
MUSEO DE LA CASA COLORADA-MUSEO DE SANTIAGO

Llamado así por el color de su fachada, el Museo de Santiago Casa Colorada, destaca principalmente por el diseño del edificio, ya que constituye uno de los mejores ejemplos de lo que fue la arquitectura colonial de Chile. Los muros de la casa son de piedra sillar, con techumbre de madera de roble, canelo y coligüe.

 



La Casa Colorada perteneció a don Mateo Toro y Zambrano, que fue el presidente de la primera Junta de Gobierno, que se llevó a cabo aquí en 1810. La zona donde está levantada la casa, contigua a la Plaza de Armas, da cuenta de su importancia, ya que en su día, la calle fue conocida como “de los Condes y Cruzados” debido a que las familias más importantes de la capital residían en ella.

 



La exhibición del Museo de Santiago no es demasiado extensa, aunque pretende explicar mediante maquetas, dioramas y pendones, la historia de la ciudad y del valle del Mapocho desde los tiempos de sus primeros pobladores.

Pueden encontrarse, sin embargo, algunas pinturas y objetos de la época colonial. La Casa Colorada también se usa para realizar exposiciones temporales, muestras de artesanía, etc
 
PALACIO DE LA MONEDA

El Palacio de La Moneda, llamado comúnmente como “La Moneda”, es la sede del poder ejecutivo de Chile y también sede del Ministerio del Interior, la Secretaría General de la Presidencia, la Secretaría General de Gobierno y el Ministerio del Desarrollo Social.


El edificio fue construido entre los años 1786 y 1812 y es la única edificación de estilo neoclásico italiano puro existente en América. Se ubica en al costado norte de la avenida Libertador Bernardo O´Higgins hasta la calle Moneda entre las calles Teatinos y Morandé.
 


 




Está en el centro histórico de Santiago, a 500 metros de la Plaza de Armas y la Catedral Metropolitana.

 

Es muy recomendable el cambio de guardia que se efectúa sobre las 10,30 h de la mañana.

 




El Palacio de la Moneda es la sede de la Presidencia de la República de Chile y alberga además las dependencias del Ministerio del Interior, de la Secretaría General de la Presidencia, de la Secretaría General de Gobierno y del Ministerio de Desarrollo Social.

 



El diseño del majestuoso palacio fue hecho en estilo Neoclásico Italiano, por el arquitecto italiano Joaquín Toesca, quien puso especial énfasis en la calidad y hermosura de la construcción, por lo que en su tiempo muchos pensaron que el edificio superaba demasiado los fines para los que estaba destinado, esto es, para la acuñación de monedas.

El Palacio de la Moneda fue inaugurado en 1805 y aquí fue donde se acuñaron las primeras monedas de la República Chilena. No obstante, dado el tamaño y grandeza del edificio pocos años más tarde, en 1845, bajo el mandato del presidente Manuel Bulnes cambió su utilización y pasó a ser sede oficial del gobierno y residencia presidencial, aunque se siguieron acuñando monedas en algunas de sus dependencias hasta 1929.


 
La historia del país está fuertemente ligada a esta edificación y uno de los acontecimientos que recuerda inmediatamente el visitante cuando está frente a ella, es el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, cuando el Palacio de la Moneda fue bombardeado por el Ejército de Chile al mando del General Pinochet, quien arrebató el poder al presidente Salvador Allende.

 

El Palacio fue dañado de forma importante por los bombardeos y se perdió parte del Patrimonio Nacional que albergaba, como por ejemplo el Acta de la Declaración de Independencia.

 Actualmente y después de 10 años de reconstrucción, es un majestuoso edificio de color blanco, que da una idea de lo que fue la arquitectura colonial en su época de máximo esplendor.


En su interior posee varios patios como el Patio de los Naranjos o el Patio de los Cañones, donde aún se conservan dos antiguos cañones de la época de la colonia. Sus diferentes salones decorados al estilo europeo, son sede de los principales actos oficiales del gobierno nacional.

 


La visita a La Moneda, es una de las actividades más interesantes que se pueden hacer en la ciudad, pero es necesario solicitarla por correo electrónico a visitas@presidencial.cl, por lo menos con una semana de antelación.

Las visitas se realizan de lunes a viernes en 4 horarios. Además cada dos días se realiza el tradicional cambio de guardia a las 10:00 de la mañana los días de semana y a las 11:00 durante los fines de semana y festivos.

CERRO DE SANTA LUCIA


 
El Cerro Santa Lucía es un pequeño cerro que fue remodelado en 1872 por Benjamín Vicuña Mackenna, convirtiéndolo en un bello parque en las alturas, con senderos para caminar, fuentes y miradores. El cerro se alza al este del centro de Santiago, y al oeste de Providencia, y era conocido por los indígenas de la región como Huelén (Monte sagrado).


 
El nombre de Santa Lucía fue dado por los españoles en honor a la patrona de la Buena Vista. En la cima está el Castillo Hidalgo, que fue construido en 1826 por el gobernador español Marco del Pont, como una fortaleza desde la que se obtenía una vista de toda la ciudad.






El castillo funciona actualmente como centro de eventos y se puede visitar. Está rodeado de fuentes y jardines.

 





El Cerro Santa Lucía es un paseo romántico y entretenido que no te puedes perder, al menos para conseguir una panorámica de la ciudad.


Te recomendamos visitar el Cerro Santa Lucía a las 12 del mediodía, para presenciar el cañonazo: un tiro de cañón que puntualmente se realiza todos los días a las 12 desde principios del siglo XIX, en la época de la Independencia.
 


 



No te pierdas el Barrio Lastarria, en los alrededores del cerro y los centros artesanales de santa lucia al pie del acceso al cerro de Santa Lucía.


 

MUSEO ARTE COLONIAL- CONVENTO SAN FRANCISCO

El Convento que desde 1969 es el Museo de Arte Colonial de San Francisco, perteneció a la Orden de los Franciscanos desde 1575, año en que inició la construcción del primer templo para albergar la imagen de la Virgen del Socorro, que fue traída a Chile por el propio Pedro de Valdivia.
 
 

Los problemas económicos que tuvieron que afrontar los Franciscanos durante el siglo XX, los forzaron a ceder gran parte del terreno, lo que ocasionó que se perdieran los huertos y jardines y se demolieran los claustros interiores, naciendo en su lugar lo que hoy se conoce como el Barrio Paris-Londres.
 
 

Actualmente, el Museo de Arte Colonial de San Francisco, exhibe una muestra del Arte Colonial Andino que se desarrolló en Sudamérica durante los siglos XVI, XVII y XVIII, principalmente en las Escuelas Cusqueña y Quiteña, sobre todo pinturas. Una de las joyas del Museo es el cuadro “Árbol genealógico de la Orden Franciscana”, un enorme lienzo de Juan Espinosa de los Monteros, pintado en Cuzco durante el siglo XVII, que puede verse en la sacristía.

 




Además de las exposiciones de arte colonial, el museo también tiene una Sala llamada Gabriela Mistral, donde se exhiben los facsímiles de la escritora, junto con la medalla y el diploma que le dio la Academia Sueca al otorgarle el Premio Nobel de Literatura. La escritora donó estos objetos así como el beneficio de sus obras, para ayudar con el sustento de la orden Franciscana y sus obras de caridad.

MUSEO PRECOLONBINO

 
Han transcurrido un poco más de dos décadas desde que abrió sus puertas. La estructura que lo contiene, de estilo neoclásico, en algún momento fue el Palacio de la Real Aduana.

 



El Museo Chileno de Arte Precolombino,es una iniciativa pionera que se encarga de custodiar, estudiar y divulgar el legado artístico de los pueblos precolombinos latinoamericanos, sin tomar en cuenta las fronteras políticas que hoy dividen los países.




La muestra cubre un período que va desde los inicios del arte cerámico y textil en América hasta la llegada de los conquistadores europeos. Aspira a representar la diversidad de los pueblos precolombinos. La colección incluye piezas hechas en cerámica, metal, fibras textiles, pluma, piedra y madera, en las más variadas técnicas y estilos.




Para su mejor entendimiento, las piezas de colección y las culturas precolombinas se encuentran agrupadas por áreas culturales: Mesoamérica, Caribe, Intermedia, Amazonas, Andes Centrales y Andes del Sur.

 

A través de la visita logramos apreciar cómo era la vida en América. Entendimos que una parte muy importante de nuestro ser desciende directamente de estas culturas milenarias.

Lo más importante, tal vez, es que supimos que solamente entendiendo nuestro pasado podremos vivir sin temores el presente, pero, sobre todo, aprenderemos a proyectarnos en un futuro que mantenga la identidad única que hermana a todos los pueblos latinoamericanos.

PARQUE DE LAS ESCULTURAS

Museo al aire libre ubicado en la avenida Santa María y a la ribera norte del río Mapocho.
 

Se inauguró a finales de 1986 y en ella pueden apreciarse más de 30 obras de reconocidos artistas chilenos (entre los mismos varios recibieron el premio nacional.

 

En la comuna de Providencia, en la orilla norte del río Mapocho, el Parque de las Esculturas es además de un espacio verde para disfrutar en medio del ajetreo de la ciudad, un museo al aire libre.
 



La idea de este parque nació como alternativa de uso de una zona que había sido arrasada por la crecida del río Mapocho sucedida el año 1982. Cuatro años más tarde, el proyecto para implementar una zona para la difusión cultural se inició con la colocación de la escultura “Pachamama” obra de la chilena Marta Colvin, “Premio Nacional de Arte” en 1970.

 

Actualmente, el Parque de las Esculturas ofrece una muestra permanente de más de 30 esculturas de diversos tamaños y estilos, de artistas chilenos como Sergio Castillo, Juan Egenau y Federico Assler, que usando madera, piedra, acero o hierro, nos muestran sus visiones particulares del mundo, a través de su arte.
 

SEGUNDO DIA: VALPARAISO, ISLA NEGRA Y VIÑA DEL MAR, un acercamiento a la costa del mar pacifico chileno.

 
VALPARAISO
Valparaíso puede usar todas estas definiciones que arman, en lo posible, una ciudad poco calificable. Este puerto, el más importante de Chile, con orígenes que datan desde 1536, es un lugar para experimentar.

 





No hay una versión oficial del número de cerros que rodean a la bahía de Valparaíso; se dice que 42. Desde cada uno de ellos se descuelgan casas de colores diferentes que conforman un laberinto gigante de callejuelas, largas escalinatas y miradores.



Cerros y mar son los límites naturales de Valparaíso, mientras que en su casco urbano puedes apreciar bellos conjuntos arquitectónicos, estrechas calles y algunos trolebuses.


 

Declarada Patrimonio Mundial por la Unesco el año 2003, su geografía se ha poblado desde ese entonces de nuevos hoteles, restaurantes y librerías que han renovado su carácter clásico. Aun así, perdura la cultura portuaria, principal sustento histórico de “Pancho” -como cariñosamente le dicen a esta ciudad-, que es visible especialmente en el barrio puerto.

 



No hay que irse de la ciudad sin subir a alguno de los ascensores patrimoniales al aire libre que aún existen o dar una vuelta a la bahía en alguna lancha del puerto. Tampoco puedes dejar de probar la chorrillana –papas, cebolla, huevo y carne frita– o salir de fiesta en la subida Ecuador.
 

 Hay eventos importantes como los Carnavales Culturales, una fiesta ciudadana y cultural, o el Año Nuevo en el Mar, fiesta del 31 de diciembre que corona el fin del año con fuegos artificiales durante 30 gloriosos minutos.
 





Como principal puerto de entrada, Valparaiso ha sido desde siempre una ciudad multicultural, receptora de emigrantes procedentes de todo el mundo, lo que se tradujo en una singular arquitectura que combina el estilo colonial español, con el diseño victoriano inglés y varios otros estilos característicos del centro y el norte de Europa.

 




No obstante, la arquitectura de Valparaiso es única, ya que los estilos de construcción debieron adaptarse a la topografía de la zona y usar elementos sísmicamente estables, lo que originó el uso frecuente de la madera, el hierro forjado y el acero.

 




Como resultado, Valparaíso es un singular conjunto de casas colgantes, calles laberínticas, ascensores para los que el tiempo parece haberse detenido, escaleras eternas y rincones ocultos que invitan a ser descubiertos caminando despacio y con paciencia, porque en cualquier lugar se puede  encontrar un poema o una frase que llama a la reflexión, o quizá un pequeño dibujo o un gran mural ante el cual detenerse, porque “Valpo” ,como familiarmente se le llama, entre otras cosas, es el paraíso de los graffiteros, que aquí crean increíbles obras de arte.

 


Valparaíso es uno de los destinos preferidos por los santiaguinos, sobre todo los fines de semana cuando escapan de la gran capital buscando la tranquilidad y el encanto que ambas ciudades ofrecen.

 


Pero además, miles de turistas de todo el mundo llegan a Valparaiso en las decenas de cruceros que atracan todos los años en el puerto durante la temporada de verano, llenando de más vida y color las calles de estas dos localidades costeras que están separadas por muy pocos kilómetros.

 




Son muchas las alternativas para pasar el día en Valparaiso, desde visitar sus museos o almorzar en alguno de sus restaurantes con vistas a la bahía.
 

 Además tiene las siguientes visitas de obligado cumplimiento:
 Museo Marítimo Nacional
Aunque el primer Museo Naval del país fue fundado en 1915 y tuvo su sede a bordo del “Huáscar” (acorazado peruano capturado en la Guerra del Pacífico) en Talcahuano, con los años cambió varias veces de ubicación hasta que en 1988 se trasladó a Valparaiso al edificio que un día ocupó la Escuela Naval Arturo Prat, conocido familiarmente como “la Blanca Casona”.
 

El Museo Marítimo Nacional (antes llamado Museo Naval y Marítimo) alberga una amplia colección de armamento, banderas, uniformes, maquetas de buques, medallas y monedas, junto con una gran cantidad de manuscritos, grabados, bitácoras, documentos oficiales y libros que detallan la historia naval chilena.

Casa Museo La Sebastiana
 


 



Llamada así en honor del español Sebastián Collado, que fuera el primer propietario del inmueble, La Sebastiana es una de las tres casas que tuvo el poeta Pablo Neruda en Chile.


 
La compró para alejarse del ruido y el estrés de Santiago y la habitó por temporadas desde 1961.


 
Desde las alturas de esta casa ubicada en lo alto del cerro Florida, el poeta disfrutaba de unas vistas privilegiadas de la bahía y el puerto, por lo que acostumbraba pasar aquí las fiestas de Año Nuevo y disfrutar del tradicional espectáculo pirotécnico del puerto.

 



 Saqueada durante la dictadura militar, al igual que las otras casas del poeta, La Sebastiana fue restaurada en 1991 y conserva parte de las colecciones de Pablo Neruda, como la de mapas antiguos, pinturas, cajas de música, reliquias del puerto, etc.

 




Destacan un retrato de Lord Cochrane,  un óleo que muestra a José Miguel Carrera justo antes de ser fusilado y un caballo de madera tallada que perteneció a un antiguo tiovivo.

 




Tal cual relata la página web de la fundación Neruda :

“Siento el cansancio de Santiago. Quiero hallar en Valparaíso una casita para vivir y escribir tranquilo. Tiene que poseer algunas condiciones. No puede estar ni muy arriba ni muy abajo.

 





Debe ser solitaria, pero no en exceso. Vecinos, ojala invisibles. No deben verse ni escucharse. Original, pero no incómoda. Muy alada, pero firme. Ni muy grande ni muy chica.


 

 Lejos de todo pero cerca de la movilización. Independiente, pero con comercio cerca. Además tiene que ser muy barata ¿Crees que podré encontrar una casa así en Valparaíso?”


 
Éste fue el encargo que Pablo Neruda les había hecho, en 1959, a sus amigas Sara Vial y Marie Martner. Parecía difícil encontrar una casa que satisficiera las aspiraciones del poeta, pero después de mucho buscar apareció la obra gruesa de un caserón, ubicado en el cerro Florida.

 




La había construido el español Sebastián Collado, quien destinó todo el tercer piso a una pajarera. Don Sebastián murió en 1949 y  aquella casa inconclusa y llena de escaleras quedó abandonada durante muchos años.

El poeta fue a ver la construcción. Le gustó, entre otras cosas, por lo disparatada que era, pero la encontró muy grande, de modo que la compró a medias con la escultora Marie Martner y a su marido, el doctor Francisco Velasco. Éstos se quedaron con el subterráneo, el patio y los dos primeros pisos, mientras Neruda tomaba posesión de los pisos tercero y cuarto y de la torre. “Salí perdiendo – decía en broma -. Compré puras escaleras y terrazas”. Lo cierto es que tenía una vista privilegiada sobre la bahía.



En tres años el poeta terminó de construir y de alhajar la casa. La decoró con fotos antiguas del puerto y con un gran retrato de Walt Whitman. Uno de los obreros le preguntó si era su padre. “Sí, en la poesía” – contestó Neruda.


Algunas ventanas se hicieron en forma de claraboyas de barco. La más grande de las terrazas se convirtió en comedor. Desde allí podían oírse las bandas sonoras de las películas del teatro Mauri, que está al lado. El Dr.Velasco recuerda que una vez Neruda bajó a recomendarles la película que estaban dando. Parecía buena a juzgar por los balazos que se escuchaban.

La casa se inauguró el 18 de septiembre de 1961 con una fiesta memorable. Cada uno de los invitados fue incluido además en una “Lista por méritos inolvidables”, donde se destacaba la ayuda que habían prestado para convertir esa obra gruesa abandonada, en “La Sebastiana”, como la bautizó Neruda en honor de su primer propietario y constructor.
“La Sebastiana” – saqueada después del golpe militar de 1973 -, fue restaurada en 1991, gracias al apoyo de Telefónica de España, aporte que también hizo posible la compra de la parte que pertenecía al matrimonio Velasco Martner. En diciembre de este año se inauguró la casa museo. En 1994 se construyó la plaza, y en 1997, nuevamente con el aporte de Telefónica de España, se abrió el Centro Cultural.
En la casa se conservan colecciones de mapas antiguos, de marinas y otras pinturas, entre ellas un retrato de Lord Cochrane y un óleo que muestra a José Miguel Carrera poco antes de ser fusilado. Hay muchas otras reliquias del puerto y piezas curiosas, como cajas de música y un viejo caballo de tiovivo, tallado en madera.

Museo Municipal de Bellas Artes – Palacio Baburizza

 
 

 

El Museo Municipal de Bellas Artes de Valparaíso funciona desde hace más de 40 años en una gran casona de estilo art noveau que data de 1916, conocida como Palacio Baburizza, en honor al rico empresario del salitre que fuera su inicial propietario.
 

El museo cuenta con una importante colección de pintura chilena y europea principalmente de los siglos XIX y XX, destacando una sala dedicada exclusivamente a Valparaíso que contiene obras relacionadas con el puerto.

 

Palacio Polanco
 
Una muestra del poder económico de la alta sociedad que se estableció en Valparaiso a finales del siglo XIX es el Palacio Polanco, un enorme palacete de estilo ecléctico, de  tres alturas más un sótano, con un torreón y una gran cúpula central, que fue residencia particular hasta 1912, año en que fue adquirida por el fisco y pasó a manos de la Prefectura de Carabineros (policía) de la ciudad.

 


En el año 1986, este hermoso edificio se convirtió en el Casino (club) de Oficiales de Carabineros de Valparaíso.

Ex Intendencia

Ubicado en el lado sur de la Plaza Sotomayor, el deslumbrante edificio de la Intendencia fue diseñado en 1910 como sede del gobierno de la provincia de Valparaíso, residencia del Intendente y residencia de verano del Presidente de la República.
 

El edificio de 8000 metros cuadrados, ocupa el lugar de la antigua Intendencia que tuvo que ser demolida a principios de 1900 por el mal estado de sus cimientos. El diseño está inspirado en el del Palacio Consistorial de París, siguiendo la tendencia de la época.

Amueblado con finos muebles y lámparas traídas directamente de París, este palacete fue centro de la vida social durante décadas, ya que en él se realizaban las celebraciones oficiales y se recibía a las visitas ilustres. En la actualidad el edificio es ocupado por la Comandancia Naval y la Guarnición Militar de Valparaíso.

Congreso Nacional

Ubicado en el sector del Almendral, frente a la Plaza O’Higgins, se encuentra el enorme edificio del Congreso Nacional. Esta monumental y controvertida mole de 60 mil metros cuadrados hecho con hormigón armado, sobresale entre toda la arquitectura de la ciudad ya que nada tiene que ver con las opulentas y finas mansiones de estilo europeo construidas a finales del siglo XIX y principios del XX, ni con las pintorescas casas de alegres colores que llenan las laderas de los cerros.

 


El gigantesco complejo legislativo fue construido entre 1988 y 1990 en un afán de descentralizar los poderes del Estado concentrados en Santiago y alberga las oficinas tanto de la Cámara de Senadores como de la de Diputados.

Plaza Sotomayor

Aunque curiosamente Valparaíso no cuenta oficialmente con una Plaza Mayor, como la mayoría de las ciudades fundadas y diseñadas por los españoles, la Plaza Sotomayor es una de las plazas más importantes de la ciudad, ya que a su alrededor se encuentran importantes edificios públicos como el de la Ex Intendencia, la Estación Puerto y la Comandancia General de Bomberos y, además, tiene conexión directa con el muelle Prat.


En medio de la plaza Sotomayor  se encuentra el imponente Monumento a los Héroes del Combate Naval de Iquique, durante la Guerra del Pacífico, cuyo héroe principal fue el comandante Arturo Prat.

Paseos y Miradores

Paseo Gervasoni

La peculiar orografía de Valparaíso le ha dado la posibilidad de crear un conjunto de paseos y miradores altos por los que caminar tranquilamente disfrutando de hermosas vistas de la bahía y la ciudad. Prácticamente en cada uno de los cerros puede encontrarse por lo menos un paseo o un mirador.
Uno de los más frecuentados es el Paseo Gervasoni, en el Cerro Concepción, al que se accede a través del Ascensor Concepción. Localizado en los que, durante la colonia, fueron los terrenos del Fuerte Concepción construido para la defensa del puerto, la zona se convirtió con los años en una elegante área residencial de hermosas casas. El amplio paseo es tranquilo, ofrece preciosas vistas de la  bahía y de la ciudad y conduce a lugares emblemáticos como el Café Turri o el Gran Hotel Gervasoni.
 
También en el Cerro Concepción está el Paseo Atkinson, llamado así en honor al acaudalado constructor de barcos Juan Atkinson que fue el propulsor de la construcción de las características casas adosadas con pequeños jardines frontales, que se encuentran a lo largo de todo el paseo. Desde aquí es posible apreciar la parte baja de la ciudad conocida como “el plan”, el puerto y la cercana Viña del Mar. Se llega subiendo por la Escalera Concepción, al costado del edificio El Mercurio, o caminando por la calle Almirante Montt.

En el Cerro Alegre está el Paseo Yugoslavo, uno de los lugares más antiguos usados como mirador de la ciudad, está prácticamente sobre la Plaza Sotomayor y desde aquí puede verse toda la actividad del puerto de Valparaíso y la mayoría de las playas de Viña del Mar. La zona del Cerro Alegre fue una de las primeras en ser edificada y entre los edificios más antiguos destaca el Palacio Baburizza, hoy Museo de Bellas Artes. Se llega al paseo a través del Ascensor El Peral o por la calle Urriola, además está conectado con el cerro Concepción por medio de la calle Montealegre.
 
Ascensores Tradicionales

Ascensor Baron

Quizá la imagen que primero vine a la mente cuando se piensa en Valparaíso es la de sus ascensores trepando silenciosos por alguno de sus cerros, estos ascensores fueron la clave para sortear las dificultades que el terreno de la ciudad presentaba para sus moradores.



La idea inicial fue construir un ascensor por cada uno de los 45 cerros que rodean la ciudad, no obstante la mejora en las vías de circulación hizo que se levantaran sólo 30, algunos de los cuales ascendían a las cimas de forma completamente vertical. En la actualidad sólo están en funcionamiento alrededor de la mitad.

 
Ascensor Concepción

El Ascensor Concepción fue el primero en ser construido, inaugurado el 1° de diciembre de 1883, recorre 69 metros con un desnivel de 43° en aproximadamente 45 segundos.


Su estación baja está en un estrecho pasaje que da a la calle Prat y la estación alta, que se diferencia de las demás casas sólo por las dos farolas de la entrada, da al Paseo Gervasoni.

Ascensor El Peral


Uno de los más frecuentados es el Ascensor El Peral, que conecta la Plaza Justicia (en la parte baja) con el Paseo Yugoslavo. Fue inaugurado en 1902 y fue el primero en tener motor a vapor. El recorrido de este centenario ascensor es de 55 metros con un desnivel de 45,2°.
 


Ascensor Artillería

Por su parte, el Ascensor Artillería conecta la Plaza Aduana (en el Barrio Puerto) con el Paseo 21 de Mayo y el Museo Marítimo Nacional.


Su recorrido es uno de los más largos, 175 metros, y en los años en que funcionaba la Escuela Naval en lo que hoy es el museo, sus vagones eran los más grandes, con capacidad para 50 personas.
ISLA NEGRA

 


Aunque en estricto rigor el nombre de Isla Negra corresponde a una localidad costera de la zona central de Chile ubicada a unos 113 kilómetros de Santiago, el nombre nos traslada inmediatamente a una de las tres casas que el poeta Pablo Neruda tuvo en el país, ubicada en dicha localidad y que bautizó con ese mismo nombre.
 


Las olas incesantes que golpean un roquerío negro imantaron al poeta Pablo Neruda, premio Nobel de Literatura, que instaló frente a ese paisaje su casa más famosa. Si quieres visitarla, puedes unirte a gran parte de los turistas que siguen el legado del escritor chileno, quien habitó la zona desde la década del ’40.


Basta que camines pocos metros desde la carretera por ondulantes calles de tierra flanqueadas por grandes pinos para que encuentres la enorme casa museo, hoy perteneciente a la Fundación Neruda.




En sus más de 500 metros cuadrados podrás maravillarte con los diferentes objetos que el poeta coleccionó a lo largo de su vida: mascarones de proa, máscaras de diversas formas y procedencias, botellas, fotografías, cajas de extraños insectos y mariposas, alfarería de Latinoamérica, figuras talladas de Rapa Nui, relojes, instrumentos de navegación, mapamundis y caracolas de todos los tamaños, son algunos de ellos.


 
En el jardín de la casa se encuentra un campanario, un bote, una fuente de agua y también las tumbas de Pablo Neruda y Matilde Urrutia, su última mujer, que miran hacia el mar.

 




Es fácil llegar hasta la casa del poeta, pero si te pierdes puedes preguntarle a cualquiera en dónde está el lugar. Don Pablo se ha transformado en el gran ícono de este pueblo perteneciente al municipio de El Tabo, distante de Santiago a 111 km al oeste.



El espíritu del poeta, fallecido poco después del golpe de Estado en 1973, sigue siendo un ícono vivo en este pueblo, ya que puedes encontrar murales con la figura de Neftalí Reyes (su verdadero nombre), visitar pequeñas ferias de artesanos con pinturas referidas al vate o comer en restaurantes que honran con el título de sus principales versos los platos de una gastronomía basada en frutos de mar.

 
 
Isla Negra tiene una pequeña playa con vista al campanario al aire libre de la casa de Neruda. En las cercanías, por el norte, se encuentra un enorme conjunto de rocas frente a un Océano Pacífico de grandes olas. Es el sector denominado Punta de Tralca, afamado por ser el preferido para los retiros espirituales. Al extremo sur se ubica el popular balneario de El Tabo, con servicios bancarios y de combustible todo el año.

 

El nombre original del lugar era “Las Gaviotas” pero Neruda lo rebautizó como Isla Negra debido al color de su roquedal y porque era el lugar donde podía aislarse para escribir. Fue en la soledad de esta casa, bañada por las olas del mar, donde el poeta encontró el lugar perfecto para escribir su famoso “Canto General”, un gran libro sobre la historia y la naturaleza Americana. En sus memorias anotaría: “La costa salvaje de Isla Negra, con el tumultuoso movimiento oceánico, me permitía entregarme con pasión a la empresa de mi nuevo canto”.





Pablo Neruda adquirió la propiedad en 1938, de manos del marino español Eladio Sobrino y en ese momento tan sólo existía una cabaña de piedra que poco a poco fue ampliándose al particular gusto del poeta. Recordando su querida Isla Negra, Neruda escribió: “La casa… No sé cuándo me nació… Era a media tarde, llegamos a caballo por aquellas soledades… Don Eladio iba delante, vadeando el estero de Córdoba que se había crecido… Por primera vez sentí como una punzada este olor a invierno marino, mezcla de boldo y arena salada, algas y cardos… Aquí, dijo don Eladio Sobrino (navegante) y allí nos quedamos. Luego la casa fue creciendo, como la gente, como los árboles…”






Las paulatinas modificaciones que se hicieron a la casa, respondieron siempre al gusto de Neruda por el mar y los barcos, pasillos estrechos, techos bajos y una torre al estilo de las encontradas en la ciudad de Temuco donde pasó su infancia.




Precisamente una de las últimas modificaciones de la casa está relacionada con Temuco y la infancia de Neruda, se trata de la conocida como la Sala del Caballo, mandada a construir especialmente para albergar al caballo de cartón piedra que fuera traído desde esa ciudad. Cuenta la historia que el caballo estaba en la puerta de una ferretería en Temuco y que cada vez que Neruda pasaba por allí acariciaba el hocico del caballo.




Años más tarde el poeta intentó comprarlo, pero siempre recibía una respuesta negativa hasta que un día la ferretería se incendió y la gente empezó a gritar: “salven el caballo de Neruda”, convirtiéndose así en el primer objeto rescatado del incendio por los bomberos. Finalmente Neruda pudo comprar su añorado caballo en una subasta y organizó una fiesta para recibirlo.



La casa de Isla Negra es la casa más bonita de las tres casas de Neruda ya que su inigualable emplazamiento le proporciona maravillosas vistas, de las que el poeta diría: “El océano Pacífico se salía del mapa. No había dónde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana”.


En esta casa se guardan también las colecciones más importantes que el poeta atesoró durante su vida, la mayoría de ellas relacionadas con el mar como por ejemplo los mascarones de proa, réplicas de veleros, barcos dentro de botellas, caracolas marinas y dientes de cachalote.



Otras colecciones incluyen pipas, zapatos antiguos, máscaras y botellas de extrañas formas.


La casa de Isla Negra fue siempre la más especial para Pablo Neruda, allí escribió parte importante de su obra literaria, reunió gran parte de sus libros y fue allí donde pidió ser enterrado, en su poema Disposiciones: “Compañeros, enterradme en Isla Negra, frente al mar que conozco, a cada área rugosa de piedras y de olas que mis ojos perdidos no volverán a ver…” Junto a él, descansan también los restos de su última esposa Matilde Urrutia.



La Casa Museo Isla Negra es administrada por la Fundación Neruda y además de una tienda de recuerdos y objetos relacionados con el poeta, tiene un Centro Cultural donde se realizan exposiciones, conferencias y recitales de poesía, y un Café Restaurante donde se puede saborear el famoso Caldillo de Congrio hecho según la receta que el propio poeta inmortalizó en su conocida “Oda al Caldillo de Congrio”

VIÑA DEL MAR

A sólo 120 kilómetros de la ciudad de Santiago, está la ciudad balneario más famosa del país, Viña del Mar. Destino de veraneo por excelencia, sobre todo de las clases más altas de la sociedad, la historia de Viña del Mar se remonta al siglo XIX, cuando la zona se empezó a poblar, llegó el ferrocarril y se creó oficialmente como un municipio separado de Valparaíso.


Precisamente junto con Valparaíso, Viña del Mar constituye en la actualidad una de las zonas más turísticas de Chile, lo que ha contribuido al desarrollo social y económico de la ciudad, que cuenta en total con 13 playas, una gran oferta hotelera, una considerable variedad de oferta gastronómica y varios centros comerciales, para satisfacer la demanda tanto de sus residentes como de sus visitantes.
 


Conocida también como la “Ciudad Jardín” por sus paseos y alamedas, Viña del Mar tiene como otro atractivo su clima templado; en verano las temperaturas promedio durante el día oscilan entre los de 23 y 26°C y en raras ocasiones se superan los 30°C, con noches frescas que favorecen el descanso. El invierno es lluvioso, sobre todo los meses de julio y agosto, pero con temperaturas no demasiado extremas que oscilan entre los 5°C y los 13°C.
 

No obstante, las aguas del Océano Pacífico que bañan sus 8 kilómetros de costa son bastante frías, con una temperatura promedio de 17°C en verano, aunque siempre hay valientes que se atreven a darse un baño.

 
 


Uno de los eventos que ha contribuido notablemente a que la ciudad sea conocida a nivel mundial es su Festival Internacionalmente de la Canción de Viña del Mar, que se realiza todos los años durante los últimos días de febrero en el anfiteatro del Palacio Quinta Vergara y que convoca a importantes artistas de todo el mundo.

 


Pero también es famoso su Festival Internacional de Cine que se realiza en la ciudad desde 1967 y que muestra las principales producciones de Latinoamérica y el Caribe.

 


Tanto si lo que se planea es hacer una excursión de un solo día desde Santiago o si se trata de una estadía de varios días, son muchos los atractivos que tiene Viña del Mar

Lugares de Interés

Museo Francisco Fonck de Historia y Antropología

 

Instalado en una hermosa casona señorial, este Museo alberga piezas pertenecientes a las diferentes culturas prehispánicas de Chile, y objetos que muestran la evolución natural del país. Pero por lo que más destaca sobre todo es por ser el museo que posee la más importante colección de piezas pertenecientes a la cultura Rapa Nui, fuera de la Isla de Pascua.



Especial atención merece el enorme moai ubicado en los jardines de la entrada, ya que junto con el exhibido en el Museo Británico de Londres, son los dos únicos moais originales que pueden verse fuera de la isla.

 

 

Museo Palacio de Rioja

Imponente palacio de estilo neoclásico francés, exhibe una colección de mobiliario y adornos de principios del siglo XX, procedentes principalmente de España y Francia. Este museo muestra lo que fueron los años dorados de Viña del Mar y las ostentosas vidas de los ricos comerciantes de la época.
 

Museo de Bellas Artes – Palacio Vergara

 


Instalado en el majestuoso palacio que fuera propiedad de doña Blanca Vergara, hija del fundador de la ciudad de Viña del Mar, don José Francisco Vergara Echevers, el Museo de Bellas Artes exhibe una amplia colección de pinturas de renombrados artistas chilenos y europeos, entre las que destacan obras de Tintoretto, Murillo, Rubens, Sorolla y Pedro Lira, entre otros.


 

En el segundo piso del museo funciona la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar.

 


Castillo Brunet
 
Inspirado en los castillos medievales europeos, este palacio posee elementos decorativos de estilo gótico y románico, con arcos en las ventanas, detalles arabescos y un alto torreón coronando el edificio, en el que se mandó a diseñar una mezquita para la familia Yarur, propietaria del castillo. En el interior pueden apreciarse finos vitrales decorando el hall y la escalera principal, gárgolas talladas en madera de encina y adornos en hierro forjado.
 


 
En la actualidad el Castillo Brunet pertenece a Carabineros de Chile y funciona habitualmente como alojamiento para invitados ilustres y como centro de eventos.

Castillo Ross
 
En un emplazamiento privilegiado a pocos metros del mar, el Castillo Ross es una construcción de estilo Tudor diseñada, según se dice, imitando una residencia escocesa del siglo XIX.



Llama la atención el precioso trabajo en piedra que puede apreciarse en toda la fachada del castillo.

Palacio Carrasco
Mandado a construir en 1912 por el millonario salitrero Emilio Carrasco para que fuera su residencia habitual, el suntuoso Palacio Carrasco tiene un diseño inspirado en el renacimiento francés con amplias ventanas y un gran balcón central.

 


Desde finales de 1930 hasta 1971, el Palacio Carrasco fue sede de la Municipalidad de Viña del Mar, pero se vio gravemente afectado por los terremotos de 1965 y 1971, por lo que las dependencias municipales tuvieron que trasladarse y el palacio fue sometido a importantes obras de restauración.

Desde 1977 el Palacio Carrasco acoge el Centro Cultural Viña del Mar, la Biblioteca Municipal y el Archivo Histórico y Patrimonial de Viña del Mar
 
Castillo Wülff

Emplazado sobre una península rocosa, entre la desembocadura del estero Marga-Marga y la Caleta Abarca, el Castillo Wülff es sin duda la imagen turística más conocida de Viña del Mar. Con las olas golpeando bajo sus cimientos, el castillo data de 1906, aunque fue en 1920 cuando se le agregó el característico torreón de estilo medieval que caracteriza su imagen.

 


En el interior del edificio destaca una zona con suelo transparente, mandada a hacer por su propietario original Gustavo Adolfo Wülff, desde donde se puede ver la roca de la península y el mar golpeando en ella. Desde el torreón del Castillo se tienen maravillosas vistas del mar y la costa.

Casino de Viña del Mar

Inaugurado oficialmente el 31 de diciembre de 1930, el Casino de Viña del Mar es un símbolo indiscutible de la ciudad.

 


En la actualidad pertenece a la cadena Enjoy y cuenta con lujosas salas de juego, un hotel de cinco estrellas, varios restaurantes, un centro de convenciones, una moderna discoteca y un cabaret-teatro donde se presentan reconocidos artistas nacionales y extranjeros.

 
Parque Quinta Vergara

 


Un hermoso y amplio parque creado por la familia fundadora de la ciudad. Alberga en su interior el Palacio Vergara sede del Museo de Bellas Artes y el anfiteatro al aire libre donde todos los años se realiza el famoso Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.

 
Playa CALETA ABARCA
 
La ciudad de Viña del Mar se extiende paralela a su amplia costa, por lo que son varias las playas que pueden visitarse para disfrutar del sol, de su fina arena dorada y de un refrescante baño en el Océano Pacífico.
 

Una de las más conocidas y concurridas es la Playa Caleta Abarca que se encuentra a un costado del hotel Sheraton Miramar. El acceso a esta playa es sencillo ya que cuenta con una amplia zona de estacionamientos y la mayoría de los autobuses de transporte público pasan por ese lado de la costa.

Otra de las más visitadas es Playa Acapulco, que se caracteriza por estar rodeada de una gran pasarela de madera que permite recorrerla en cualquier época del año. Varios restaurantes, hoteles y comercios están a pasos de ese lado de la costa.

TERCER DIA: LOS BARRIOS DE SANTIAGO Y EL CERRO DE SAN CRISTOBAL SIN OLVIDAR LA CASA  MUSEO DE LA CHASCONA
Los barrios de Santiago por excelencia , son providencia , Bellavista y Paris-Londres, aunque existen otros con un encanto especial.
 
PROVIDENCIA
Desde la Plaza Italia, verdadero corazón de las celebraciones populares espontáneas en Santiago, hacia el este, comienza el barrio de Providencia, una de las zonas más típicas de la capital y que tiene una gran oferta comercial, gastronómica y de locales nocturnos.
Todo queda cerca en este barrio, para ir a pie. A las orillas del río Mapocho, alberga dos de los mejores parques de Santiago: el Balmaceda, entre Plaza Italia y el Puente del Arzobispo, y su compañero, el Parque Uruguay, que va desde el Puente del Arzobispo hacia el este.
Acá puedes pasearte entre variados centros comerciales, librerías, cafés y pequeñas tiendas que tienen vestuarios de diseñador o colecciones de zapatos minimalistas.
También puedes disfrutar de un helado de alguna de las heladerías artesanales que se ubican en la comuna o salir de fiesta en las noches en lugares como la Av. Manuel Montt o en la zona comprendida en el pasaje Orrego Luco donde de martes a domingo siempre hay algo que hacer.
El Drugstore es una galería comercial con excelentes tiendas de diseño, librerías, ropa y un café donde se reúnen artistas e intelectuales, un clásico de Providencia.

 



Hay sitios notables: el Parque de las Esculturas, ubicado en la ribera del río a la altura de Av. Pedro de Valdivia, con una muestra del mejor arte local, la municipalidad de Providencia, ubicada en el Palacio Falabella (Pedro de Valdivia 963), que durante los fines de semana abre sus puertas para conocer de cerca su historia, o el Parque Metropolitano de Santiago, con el ingreso por Av. Pedro de Valdivia, que llega hasta la misma cima del “cerro San Cristóbal” donde está la escultura gigante de la Virgen María y vista a todo el valle metropolitano.

 
BELLAVISTA
 

Uno de los barrios más representativos y pintorescos de la ciudad, Bellavista, resalta por sobre otros gracias a su fama bohemia. Emplazado entre el río Mapocho y el Cerro San Cristóbal, décadas atrás fue el barrio elegido por la clase alta, lo que en la actualidad le otorga un atractivo urbano evidente, gracias a su particular arquitectura.
 

Lo que hace de Bellavista un barrio especial es la mezcla perfecta que ofrece entre gastronomía, arte y entretención. Si quieres vivir la verdadera experiencia nocturna puedes elegir entre las decenas de increíbles restaurantes que aquí se encuentran, repartidos en calles como Constitución y Loreto, para posteriormente dedicarte a actividades culturales y recreativas.
 
El patrimonio cultural del barrio tiene su máximo exponente en la Casa Museo La Chascona, que perteneció al poeta Pablo Neruda. Encontrarás, a su vez, teatros de gran importancia nacional, como el San Ginés, el Centro Mori y el teatro Bellavista, entre muchos otros.
 
Al llegar la noche, Bellavista se transforma en uno de los barrios más visitados tanto por los habitantes de Santiago como por turistas. La abundancia de locales de entretenimiento la hacen llamativa para todo quien quiera pasar una buena velada. Las opciones son tan diversas que nunca te irás insatisfecho. Una excelente opción es el Patio Bellavista, ubicado en la calle Constitución, lugar en el que confluyen restaurantes, pubs y shows artísticos de variada índole. Pero hay más; si lo que quieres es recorrer, te invitamos a caminar por las calles Pío Nono, Dardignac y Antonia López de Bello, clásicos lugares de Bellavista llenos de sitios para conocer gente y bailar.
 
Entre sus principales atracciones se encuentran la casa "La Chascona" de Pablo Neruda, el funicular y el acceso al Parque Metropolitano de Santiago.
 
 
LA CHASCONA

 
Visitamos la casa donde vivió el reconocido poeta y escritor chileno Pablo Neruda. Una vuelta por su casa nos dejó espiar la personalidad de este ilustre chileno.
 

 
Si hay  una casa ubicada sobre una ladera del cerro San Cristóbal, más precisamente sobre un cerrado callejón, que llama la atención es la chascona.
 

Su forma particular denotaba que no era cualquier vivienda. Su rebuscada arquitectura nos invitó a querer saber más sobre ella y en ese instante comprendimos que estábamos frente a “La Chascona”, la casa que el poeta Pablo Neruda construyó para su amante y luego tercera esposa, doña Matilde Urrutia. Nos alegramos al enterarnos de que en su interior se hacen visitas guiadas y sin dudar ingresamos a la curiosa construcción.
 

Su nombre -“La Chascona” - fue puesto por Neruda en alusión a la cabellera de quien fuera su amor secreto hasta el 1955. “Chascona” se utiliza como sinónimo de la palabra “despeinada” en este país. Lo cierto es que lejos de ser un lugar donde los peinados importen, la casa muestra el singular mundo donde vivió el notable Premio Nóbel de Literatura.

 
 
 
Su obsesión por el mar lo llevó a realizar una casa con forma de barco. Colmada de objetos únicos, que sólo Neruda podía utilizar, nos fue sorprendiendo a cada instante que transitábamos por el interior. Jarras y vasos de diferentes colores, ventanas, farolas, mascarones de proa, monedas de diferentes países, caracolas, pinturas de amigos reconocidos en el ambiente, pasadizos secretos a otras salas, un bar construido con madera de un barco francés, sillones confortables y su valiosa biblioteca son algunos de los elementos que forman parte de esta obra.
 

 Su arquitecto fue Germán Rodríguez, quien ya había construido la casa de Neruda en Isla Negra. Y al igual que en aquella ocasión, La Chascona no fue la excepción para lograr ponerse de acuerdo con el escritor sobre su diseño y conformación. El resultado fue un hall al aire libre, donde diversas escaleras conducen al living, a sus comedores y habitaciones.
 

Por debajo de la casa, una cascada se encuentra entubada, pero la gente que cuida el lugar cuenta que al momento de su construcción la catarata caía estrepitosamente sobre el patio de la casa, mientras que su cuenca serpenteaba su lateral brindando la sensación de estar navegando. Nada mejor para Neruda, que se auto-denominaba un marinero del papel, por no poder navegar de verdad por los mareos que le ocasionaba.
 

En el lugar abundan flores de vistosos colores. Pronto pasamos por otra pasarela que nos condujo al estudio de Matilde, donde se encuentran un piano y otros elementos de la señora.
Es un sitio de ensueño. Una gran tranquilidad se percibe en el ambiente, la cual sin duda ha inspirado al poeta en distintos versos. Todas las casas de Neruda contienen el espíritu de su dueño. La Chascona no fue la excepción y la magia del escritor se percibe en cada detalle.
 


 
Supimos que la casa pasó por un gris momento en su historia. En el año 1973, días después del golpe militar que derrocó al presidente Allende y de que Neruda muriera en una clínica de Santiago, La Chascona fue uno de los blancos de la barbarie; fue saqueada y la acequia por donde corría el agua fue tapada, haciendo que el riacho desbordara e inundara toda la casa. A pesar de ello, Matilde veló los restos del poeta en la casa que compartieron y fue ella quien se encargó luego de restaurarla de a poco.
Finalmente, la Chascona resurgió y desde entonces funciona como casa-museo destinada a difundir la vida y obra de uno de los poetas más importantes de Chile, posibilitando el acceso a los ambientes íntimos en los que Neruda vivió, soñó, rió, lloró, pero, sobre todas las cosas, donde creó.
 

La Casa Museo La Chascona fue una de las tres casas que pertenecieron al poeta Pablo Neruda y en la que vivió hasta el final de sus días. El nombre de la casa se debe a Matilde Urrutia, la que fuera amante de Neruda por muchos años y luego su tercera y última esposa y a la que el poeta llamaba cariñosamente “La Chascona” (expresión chilena que significa despeinada) por su gran cabellera pelirroja.
La Casa Museo La Chascona fue la tercera vivienda del poeta Pablo Neruda y la única que tuvo en Santiago. La casa fue construida en 1953 al pie del Cerro San Cristóbal, en el Barrio Bellavista.
 

Neruda construyó La Chascona para vivir junto a su tercer esposa, Matilde Urrutia. Tal como sucedió con sus otras casas, el poeta aportó mucho de sus intereses personales, sus pasiones y su personalidad a la decoración. Neruda era un gran amante de todo lo referido al mar, y esto se ve desde el exterior: la casa de tres plantas se asemeja a un barco. En el interior se pueden ver sus colecciones personales de conchas y caracolas, botellas, jarras, mascarones de proa y otros objetos curiosos.
 
CERRO SAN CRISTOBAL
 

Seguramente sea el lugar más emblemático de Santiago de Chile. Se puede llegar en funicular y ofrece las mejores vistas de la ciudad. Eso sí, en un día claro. Si no es así, como me ocurrió a mí, la experiencia no es tan gratificante. Aún así, merece la pena subir para intentar alejar la vista hasta el máximo de visivilidad. Grandes edificios, la cordillera andina detrás con los picos nevados...
 

El Cerro San Cristóbal es parte de un conjunto de montañas que a su vez forman parte del Parque Metropolitano de Santiago, el parque urbano más grande de Latinoamérica y uno de los más grandes del mundo, con más de 722 hectáreas de extensión.
 

En el Cerro San Cristóbal podrás visitar el Santuario de la Inmaculada Concepción –en la cima– y el Zoológico Nacional. En verano, hay dos piscinas habilitadas.
 

El Cerro San Cristóbal tiene una altura de 880 msnm y una prominencia de 280 metros, lo que lo convierte en un lugar excelente para observar Santiago de Chile desde alguno de sus miradores y tomar fotografías panorámicas, si el tiempo acompaña.

 



Es el segundo punto de mayor altura de la ciudad, siendo superado sólo por el cerro Renca. El cerro se encuentra entre las comunas de Providencia y Recoleta, teniendo a sus pies al Barrio Bellavista.
 Al Cerro San Cristóbal se puede acceder a pie, en carro o en funicular.
PARQUE METROPOLITANO
 

 

Este parque se ubicada al este del bohemio barrio de Bellavista. Está compuesto por los cerros San Cristóbal, Pirámide, Chacarillas y Bosque de Santiago. Concentra el 40 por ciento de las áreas verdes de la ciudad, ya que lo conforma un denso bosque de 400 hectáreas que llega hasta los 880 m.s.n.m.


Para acceder a este hermoso enclave citadino, se debe pagar un arancel para subir por un histórico funicular de 2 carros que posee una capacidad para transportar hasta 50 pasajeros, en un recorrido de 485 metros por un plano inclinado de 48º hasta la primera estación, ubicada a los 860 metros del cerro. La experiencia es alucinante y en cierta medida transporta al visitante en el tiempo, hasta el año 1925, cuando se inauguró.


 
 
En la cumbre del cerro San Cristóbal se encuentra la estatua gigante de la Virgen de la Inmaculada Concepción – de 37.000 kilos y 15 metros de altura–, donde la gente se reúne para orar, meditar o bien disfrutar de la vista de la ciudad que se observa en la terraza ubicada debajo de la imagen.


Luego de reparar unos instantes en la impresionante vista, se puede continuar conociendo el parque a su largo. Para ello es posible transportarse por medio de un teleférico que recorre 2.030 metros sobre un cable sostenido por 12 torres.





Este sistema de telecabinas fue inaugurado en el año 1980 y desde entonces es uno de los mayores atractivos para los apasionados de las alturas y para quienes no sufren de vértigo.
 
 

A medida que el teleférico avanza, el visitante puede bajar en cualquiera de las estaciones intermedias para disfrutar de los múltiples atractivos o lugares turísticos que posee el cerro.



Entre ellos, se puede visitar el Torreón Victoria, el Jardín Botánico, el Museo del Vino o en verano disfrutar de la piscina Tupahue, donde cientos de
 
 

Barrio de las bellas artes.

Otro sector de importancia es el barrio Bellas Artes. Es un activo núcleo cultural y gastronómico donde se mezclan cafés y restaurantes con teatros, museos y librerías. Al recorrerlo observamos antiguas casonas e imponentes edificios de gran valor arquitectónico. Sobre la calle Ismael Valdés Vergara se encuentra el Palacio Bellas Artes donde funciona el Museo Nacional de la especialidad.
 
MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES
El Museo Nacional de Bellas Artes de Chile es un museo dedicado al arte, especialmente chileno, con más de 3000 obras de arte desde la época de la Colonia hasta el presente, incluyendo colecciones de arte andino y chileno y de artistas internacionales. Es el museo con mayor cantidad de esculturas en Chile y el segundo en tener la mejor colección de pinturas. También hay colecciones de grabados y fotografías.
El Museo Nacional de Bellas Artes está ubicado en el Parque Forestal, a 200 metros del Cerro Santa Lucía y a pocas cuadras del Centro Histórico de Santiago.
MUSEO DE ARTE CONTEMPORANEO


 
 
El Museo de Arte Contemporaneo (MAC) depende de la Facultad de Arte de la Universidad de Chile y es el principal escenario de difusión de arte contemporáneo nacional e internacional, así como la mayor plataforma de lanzamiento para jóvenes artistas chilenos.
 
 

Actualmente cuenta con dos sedes, la primera de ellas está ubicada en la parte posterior del Museo Nacional de Bellas Artes, en el Parque Forestal y es aquí donde se exhibe la colección permanente del Museo y se realizan exposiciones temporales de artistas consagrados tanto nacionales como extranjeros.
 
La segunda sede del Museo de Arte Contemporaneo está en el Parque Quinta Normal, en el edificio llamado Palacio Versailles, una construcción de estilo francés, donde se realizan exposiciones de carácter experimental, junto a muestras de arquitectura.
 
 

Una de las salas de exposiciones en la sede del Museo en Quinta Normal
 
 

Entre los fondos del Museo hay una amplia colección de grabados, con más de 1200 piezas fundamentalmente de artistas chilenos. La colección de escultura con más de 90 piezas confeccionadas con una amplia variedad de materiales, es bastante interesante.
 
 MUSEO DE LA MEMORIA Y DE LOS DERECHOS HUMANOS
 

El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos presenta una exposición permanente en la que recoge elementos importantes de su patrimonio para narrar los hechos ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990.
 
BARRIO PARIS LONDRES
Caminar por las calles empedradas del barrio Paris Londres, es encontrarse de pronto en un lugar de otro tiempo. La armoniosa y majestuosa arquitectura que se desarrolló en este pequeño reducto del centro de Santiago, parece transportarnos a alguna histórica ciudad europea, quizá por eso el nombre de sus principales calles hacen referencia a dos de las más importantes ciudades del viejo continente.
 

Sinuosas callecitas que se convierten, milagrosamente, en un remanso de paz dentro del ajetreado ir y venir del centro de la capital.
Ubicado entre la avenida Alameda (Libertador Bernardo O’Higgins) y las calles Alonso Ovalle, San Francisco y Serrado, el Barrio París Londres ocupa lo que un día fueron los terrenos de la congregación de los franciscanos, que tuvieron que ser vendidos debido a la crisis económica de los primeros años de 1920.
 

Es así como este emblemático barrio se fue desarrollando entre 1923 y 1929, gracias al impulso de dos visionarios, Ernesto Holtzman y Roberto Araya, quienes con la colaboración de renombrados arquitectos de la época como Cruz Montt y Larraín Bravo dieron forma a un barrio con edificios de no más de 4 ó 5 alturas, calles adoquinadas, pequeñas plazoletas y antiguas farolas, todo según el estilo de diseño europeo.
Las enormes casonas que un día fueron reducto de artistas y de la clase criolla más adinerada, son ahora alojamientos turísticos y oficinas, aunque se conservan algunas viviendas particulares.

 
 Pero el barrio París Londres también tuvo una época oscura en su historia, ya que aquí en el número 38 de la calle Londres, la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) estableció lo que se conoció como “la casa del terror”, un centro de detención y tortura durante los dos primeros años de la dictadura militar del general Pinochet.
CEMENTERIO GENERAL DE SANTIAGO
 

El cementerio General de Santiago , denominado La recoleta, es un lugar lleno de historia que vale la pena recorrer. Uno, para apreciar la arquitectura y el arte mortuoria de los grandes mausuleos y dos, para apreciar las manifestaciones populares de las personas hacia sus muertos. Falta mucha mantención al cementerio, eso es lo malo.


 
El Cementerio General de Santiago, también conocido como Cementerio de Recoleta por su ubicación en la comuna del mismo nombre, fue el primer cementerio público de Chile, inaugurado a finales de 1821 por Bernardo O’Higgins , quien fuera el primer Director Supremo de la nación chilena.

 
En la actualidad se encuentran enterradas en el recinto, cerca de dos millones de personas, entre ellas los más ilustres personajes de la historia y la cultura chilena. Como una muestra de la diversidad de quienes en él descansan, en el cementerio pueden encontrarse desde impresionantes mausoleos de estilo griego, egipcio, gótico o morisco, hasta los más sencillos nichos.




 
El cementerio está organizado en sectores llamados “Patios”. El primero de ellos, y por tanto el más antiguo es el Patio 1, en el ala norte, donde apenas se puede ver una seguidilla de cruces de hierro y lata ahora oxidada y donde es prácticamente imposible leer los nombres de quienes yacen en las tumbas.


 
 
Uno de los sectores emblemáticos del Cementerio General de Santiago es el llamado Patio de los Disidentes, creado en 1854 y donde por primera vez se permitió el entierro de personas no católicas. Siendo que la administración de los cementerios estuvo en manos de la iglesia católica hasta 1883, esta zona se consideraba “terreno profano” por lo que los religiosos levantaron un muro que aún existe, para separarla del “terreno bendito”.

 
 
Otra de las zonas destacadas es el Patio Histórico, donde se encuentran enterrados la mayoría de los presidentes del país, como Manuel Bulnes, José Manuel Balmaceda, Eduardo Frei o Salvador Allende; junto con políticos y personajes destacados de la historia.


 
Pero quizá una de las zonas más conmovedoras del Cementerio General de Santiago sea la que alberga el Memorial a los Detenidos, Desaparecidos y a los Ejecutados Políticos, inaugurado en 1994, para honrar a quienes fueron víctimas de la dictadura militar, muchos de los cuales se desconoce cómo murieron y dónde fueron enterrados. Sobre los cientos de nombres de las víctimas, reza la frase “Todo mi amor está aquí y se ha quedado pegado a las rocas, al mar, a las montañas.”
 


4-RECOMENDACIONES Y CONCLUSIONES

1- Es fácil recorrer todo el centro de Santiago Copn unos circuitos que te pueden facilitar en la oficina de turismo junto a la catedral metropolitana.

2-Prepara buen calzado, pues a pesar de las buenas comunicaciones que tiene Santiago de autobuses y metro , hay que andar.

3- Divide tu visita `por zonas:

·         zona centro: Plaza de armas, Palacio de la Moneda, Museo de Santiago , Iglesia de la Merced, Museo de Bellas Artes y Museo de arte contemporáneo. Por la misma zona.

·         Zona Bellavista: Cerro de San Cristóbal, Parque metropolitano, parque de las esculturas , la chascona, y el barrio de bellavista nocturno.

·         El resto son zonas a visiutar por separado.

4- No dejes de comer en el mercado central y en especial no dejes de probar:

·         El pastel de choclo: un contundente plato de la gastronomía tradicional chilena hecho a base de maíz tierno molido. Esta típica preparación se cocina y se sirve en platos de greda (arcilla) donde se coloca primero un copioso relleno formado por tozos de carne picada, pollo, huevo cocido, aceitunas y pasas que se cubre con la pasta de maíz (choclo) para ser llevado al horno.

·         Empanadas de pino: Son las empanadas más famosas de Chile, están hechas a base de una masa de harina de trigo y rellenas de carne de vacuno picada, cebolla, aceituna negra y huevo cocido.

·         Sopaipillas: Son unas masas fritas hechas a base de harina y zapallo (un tipo de calabaza americana), de forma redonda y plana. Las sopaipillas pueden ser tanto saladas como dulces. Las saladas se acompañan por lo general con pebre, una salsa a base de tomate, cebolla, ají verde, limón y cilantro.

Y como bebidas típicas, en cualquier bar o lunch:

·         El cocktail más famoso es el Pisco Sour, preparado a base de pisco, jugo de limón, hielo y azúcar, aunque también hay versiones con frutas como el mango sour o el maracuyá sour, en cualquier caso el pisco sour es el cocktail que no falta en ninguna carta de tragos de la ciudad.

·         El terremoto se sirve en un gran vaso de 400 ml, y es una mezcla de vino pipeño ,mosto artesanal, al que se le agrega helado de piña y un toque de fernet , bebida amarga a base de hierbas maceradas en aguardien

5- FUENTES Y PAGINAS DE INFORMACION:

·         www.chile.travel.com

·         www.wikipedia.oirg

·         www.welcomechile.com

·         www.viajeros.com

·         www.imaginasantiuago.com

·         www.fundacionneruda.org

 






































 

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