Egipto, quien fuera considerado como la cuna de las civilizaciones, es un país increíble, con una cultura por demás interesante y paisajes imponentes.
En mi opinión es un país muy seguro y con muchas ganas de reactivar lo que es su principal fuente de ingresos, con lo que los precios son muy asequibles y resulta una buena opción para conocerlo o volver después de una larga temporada, como es mi caso.
Además, sus cuantiosos monumentos,
restos arqueológicos y sus famosas pirámides, le dan un aspecto único al
lugar, y dado el momento actual, un
lugar muy atractivo para viajar.
Este ha sido mi segundo viaje
a Egipto y volvería a repetir otra vez más, lástima que el mundo sea tan
grande.
Además, sus cuantiosos monumentos,
restos arqueológicos y sus famosas pirámides, le dan un aspecto único al
lugar, y dado el momento un lugar muy atractivo para viajar.
Este ha sido mi segundo viaje
a Egipto de norte a sur y volvería a repetir otra vez más , lástima que el mundo sea tan
grande.
Templos, pirámides, tumbas y
esfinges de la época faraónica, se entremezclan con mezquitas musulmanas e
iglesias coptas.
La ruta es la que refleja este mapa combinando vuelos aéreos y recorrido fluvial desde luxor a aswan
Pero, además de conocer los
restos arqueológicos más sorprendentes del lugar, el viajero puede disfrutar de
la variada oferta nocturna de El Cairo, nadar en las estupendas playas del Mar
Rojo o dar un disfrutar de un crucero fluvial a orillas del Nilo.
1-INFORMACION
GENERAL
Egipto, oficialmente la República Árabe de Egipto, es un
país soberano de África en la parte más occidental del Máshrek. Es un país
transcontinental, está ubicado mayoritariamente en el extremo noreste de África
mientras que en Asia, se encuentra la península del Sinaí un terreno
comparativamente pequeño comparado con el resto del país. Limita con Sudán al
sur, con Libia al oeste y con el Estado de Palestina e Israel al noreste. Al
norte limita con el mar Mediterráneo y al sureste con el mar Rojo.
La mayor parte de su superficie la integra el desierto del
Sahara. El río Nilo cruza el desierto de norte a sur, formando un estrecho valle
y un gran delta en su desembocadura en el Mediterráneo. Estas tierras fértiles
se hallan densamente pobladas, concentrando la mayor población nacional de
África. Casi la mitad de los egipcios viven en áreas urbanas, sobre todo en los
centros densamente poblados de El Cairo, su capital, y Alejandría.
Documentación
necesaria
Para entrar en Egipto necesitaremos llevar pasaporte con
una vigencia mínima de 6 meses.
Para entrar en el país también es necesario obtener un
visado. Los ciudadanos de la Unión Europea lo podemos sacar directamente al
llegar al aeropuerto, o también en los consulados de Egipto de otros países
Idioma
El idioma oficial de Egipto es el árabe. Si sabéis inglés
no tendréis problema ya que la mayoría de la gente con la que tendremos que
hablar lo domina.
Hora
oficial
GMT+2 en verano y GMT+3 en invierno. Supone una hora más
que en España a lo largo de todo el año.
Vacunas
En Egipto no se requiere ninguna vacuna
Moneda
La moneda oficial de Egipto es la Libra Egipcia (EGP), el
cambio es aproximadamente 8 libras un euro. Los "céntimos" de libra
se llaman piastras.
Dónde cambiar el dinero
Aunque en Egipto no tienen ningún problema en aceptar
cualquier divisa, el cambio lo hacen favorable para ellos. Lo mejor es pagar
con libras egipcias .Lo mejor es pagar con tarjeta de crédito en todos los
comercios donde sea posible y sacar dinero directamente en libras egipcias de
los cajeros de las ciudades.
Electricidad
y enchufes
No se necesita ningún adaptador especial. Los enchufes son
de tipo europeo, con dos salidas redondas y 220V.
Horario
comercial
El horario comercial de Egipto es, de forma general, de
10:00 a 20:00 horas. Puede haber tiendas y comercios con un horario más amplio.
Los domingos podéis encontrar tiendas cerradas.
Seguridad
y zonas a evitar
Egipto es un país que, aunque ha tenido épocas malas, es
bastante seguro para el turismo. Es recomendable no salirse de las rutas
marcadas y hay zonas como Assiut, Sohag, Minya y Quena que se deben evitar.
Compras
Aunque en Egipto podemos comprar de todo, los objetos más
típicos que encontraremos en todas las ciudades son las chilabas, cartuchos,
perfumes y, como no, los papiros.
Encontraremos grandes tiendas
de papiros en todas las ciudades. Podremos comprar papiros de tamaño A4 desde
10 libras egipcias.
Los cartuchos son colgantes donde nos
"esculpirán" nuestro nombre (o el de quien queramos) en escritura
jeroglífica. Son un recuerdo y un regalo habitual. Debemos encargarlos con un
día de antelación y el precio al cambio rondará los 10 euros para los de plata.
Egipto también tiene una gran tradición en la creación de
esencias y perfumes. Egipto es un país donde no será difícil encontrar
imitaciones de ropa y otros objetos.
El mejor lugar para comprar estos artículos es Sharm el-Sheij
donde la calidad de las imitaciones es espectacular.
2- Los
diez lugares imprescindibles para ver y visitar
1-Pirámides
de Gizah
2-La Esfinge de Gizah
La Esfinge de Gizah es una grandiosa escultura situada
junto a las pirámides más famosas de Egipto, a unos 20 km del centro de El
Cairo. Forma parte, por tanto, del gran complejo funerario de Gizah y se dice
que fue construida en el siglo XXVII a.C. Aquí te contamos la historia de este
impresionante monumento
3-Museo Egipcio
El Museo Egipcio de El Cairo es el principal museo del
mundo que alberga antigüedades egipcias. Tiene más de 120.000 objetos de
diferentes épocas de la civilización egipcia siendo muchas de ellas de
incalculable valor, visita casi obligada con 2,5 millones de visitantes al año.
4-Barrio Copto
Iglesia Colgante Encontrar un lugar como el Barrio Copto en
una ciudad como El Cairo es sin lugar a dudas sorprendente. Los coptos son los
egipcios que siguen la religión cristiana. Por eso, encontrar este barrio en
una ciudad donde predominan las mezquitas musulmanas, es sin duda un hecho
peculiar.
5-Mezquita
Alabastro.
La Ciudadela de Saladino es uno de los puntos más visitados
de El Cairo. Y en ella se encuentra la mezquita más famosa de la ciudad y la
más visitada, la Mezquita de Muhammad Ali, también conocida como Mezquita de
Alabastro. Además de esta mezquita también hay otros monumentos y museos.
6-Memphis
y Sakkara
Pirámide de SakkaraMemphis y Sakkara (también escrito a
veces Saqqara) son dos visitas que no debes dejar de realizar en Egipto, sobre
todo Sakkara. Se encuentran muy cerca de la ciudad de El Cairo, a unos 20
kilómetros. Visitar Sakkara y sus pirámide escalonada es sin duda una visita
imprescindible.
7-Pirámides
de Meidum y Dashur
8-Bazar
de Khan El-Kalili
Bazar de Khan El-KaliliTambién escrito Jan el-Jalili, es el
bazar más antiguo de El Cairo y del mundo, y sin duda el más famoso. Aquí es
donde cualquier visitante de la ciudad conocerá el arte de regatear. No es el
único que existe en la capital egipcia pero sin duda es el bazar más conocido y
que más visitas atrae.
9-Crucero por el Nilo – Qué ver en Aswan, Luxor y Kom Ombo
Si realizas el crucero por el Nilo descubrirás diferentes templos y tumbas que no podrás olvidar. Desde Abu Simbel a Luxor, Egipto está llena de tesoros.
T
Templo de Philae
Templo de Philae
No es uno de los templos más conocidos de Egipto. Casi
nadie que no haya estado allí o no sea un amante del mundo egipcio ha oído
hablar de él, pero lo cierto es que el Templo de Philae es uno de los más
bellos de Egipto. A nosotros, particularmente, fue uno de los que más nos gustó, junto a la belleza de abu simbel.
Templo de Luxor
El Templo de Luxor es un impresionante complejo se
encuentra situado en la ciudad del mismo nombre en la antigua Tebas. El
impresionante Templo de Luxor fue descubierto en 1884 y está dedicado al dios
Amón. Su visita la consideramos imprescindible en un viaje a Egipto.
Templo de Karnak
Situado en la ciudad de Luxor, la antigua Tebas, el Templo de Karnak es más grande de Egipto y en realidad está formado por diversos templos y un lago sagrado. Los templos que podemos encontrar son el de Amón, que es el más grande y el principal, Ptah, Jonsu y Opet.
El Valle de los Reyes es una de las necrópolis más importantes de Egipto. Se encuentra situado muy cerca de la ciudad de Luxor y en él se han encontrado más de 60 tumbas de faraones del Imperio Nuevo, entre ellas la del más famoso de los faraones egipcios: Tutankamon.
Valle de las Reinas
El Valle de las Reinas se encuentra situado muy cerca, al otro lado de la montaña donde está el de los Reyes y en él se encuentran enterradas las reinas de la misma época, aunque también hay algunos príncipes. La más famosa es la tumba de Nefertari, que es casi imprescindible de lo mucho que ver en Egipto.
Templo de Hatsepsut
El Templo de Hatshepsut, tan bonito como difícil de escribir, es un templo situado cerca de Luxor y forma parte del complejo de templos y tumbas de Deir el Bahari. Se encuentra excavado en la roca y se encuentra dedicado a Hatshepshut, la única mujer que reinó en Egipto.
Templo de Kom Ombo

El Templo de Kom Ombo se encuentra en la ciudad del mismo nombre, a 45 km al norte de Aswan y también es conocido como Templo de Sobek y Haroeris ya que son los dioses a los que estaba dedicado el templo. La visita del Templo de Kom Ombo está incluida en todos los cruceros por el Nilo y se suele realizar de noche.
10-
Templos de Abu Simbel
Templos de Abu SimbelUno de los lugares más bellos de Egipto sin duda es Abu Simbel aunque hay que decir que al llegar allí hay que sacar de la cabeza que estamos ante un templo que ha sido trasladado ya que la roca en la que se encuentra tiene un aspecto bastante artificial (y es que lo es).
2-
ITINERARIO
Pirámides
de Keops, Micerino y Kefren .Esta visita tiene una duración aprox. de 3 horas,
tras su realización es posible disfrutar de la tarde libre o bien realizar la
visita opcional a Memphis y Sakkara, las ruinas de El Cairo original.
Pirámides
Existirán diversos motivos por los cuales esta ciudad es elegida por los turistas, sin embargo, muchos coinciden en el mismo, la Gran Pirámide de Giza que es catalogada como una de las siete maravillas del mundo. Allí, se nos sorprenderemos con la Cámara del Rey Keops, la cual se halla precedida por un sarcófago de granito rojo, y el pasadizo por el que se accede al lugar. Pero, si hasta ahora todo lo que vio le pareció poco, es mejor que nos traslademos a Gizeh donde se hallan las tres pirámides llamadas Micerinos, Keops y Kefrún, además de la famosa Esfinge, que representa la unión del intelecto con la fuerza física.
"Desde lo alto de esas
pirámides veinte siglos os contemplan". La famosa frase con que Napoleón
se dirigió a sus soldados al iniciar sus campañas en Egipto muestra la
fascinación que siempre han ejercido estas construcciones sobre el mundo
occidental.
Símbolo por excelencia de la
cultura del país del Nilo, los numerosos mitos que en torno a ellas se han ido
configurando siguen incrementándose, a pesar del rigor de las investigaciones
actuales.
Y es que no resulta fácil
comprender la complejidad de unas construcciones que van más allá de la
arquitectura funeraria: la función que realizaba todo el conjunto piramidal, la
potente carga simbólica, así como los rituales sacerdotales, la ingente
infraestructura necesaria para su construcción y mantenimiento, que incluye una
tecnología y unos medios insospechados para la época, son aspectos que dejan
ver la extraordinaria cultura de un pueblo en los albores de su historia.
Pirámide de Cheops
Se cree que la primera tierra que apreció desde el océano primitivo en la primera aparición del universo tenía la forma piramidal y sobre la cual apareció el dios del sol en varias formas entre ellas el escarabajo. De ahí, que la forma de pirámides y de obeliscos estuvo siempre ligada al culto del dios del Sol. Hay que destaca también que el rey era considerado hijo del Sol.
La primera pirámide conocida como tal, era la pirámide escalonada de tiempos del rey Zoser de la tercera dinastía (2800 B.C). Más tarde el rey Snefru, padre del rey Cheops hizo construir tres pirámides en Dahsur, en unos intentos arquitectónicos de conseguir la forma piramidal perfecta. Finalmente le tocó al rey Cheops de la IV Dinastía mandar construir la primera de las maravillas del Mundo Antiguo.
Las cuatro caras de la gran
pirámide encaran casi perfectamente los cuatro puntos cardinales. Algunos creen
que las construyeron los extraterrestres, aunque los intentos anteriores demuestran
que fue un proceso largo de aprendizaje hasta conseguir su construcción.
Siempre se ha sabido su existencia aunque el Khalifa Arabe Almamun (900 D.C: Aprox.) mando abrirla en busca de sus famosos tesoros. No Se encontró nada.
La pirámide tiene dos entradas, la original , y la que ordenó abrir el Khalifa Al Mamun, en busca de sus tesoros.
Pirámide
de Chefren y templo del Vall
Se cree que la primera tierra
que apreció desde el oceáno primitivo en la primera aparición del universo
tenía la forma piramidal y sobre la cual aparreció el dios del sol en varias
formas entre ellas el escarabajo. De ahí, que la forma de pirámides y de
obeliscos estuvo siempre ligada al culto del dios del Sol. Hay que destacat
también que el rey era considerado hijo del Sol.
El rey Cheops, padre del rey
Chefren construyó la primera maravilla del reino antiguo, pero la homre de su
hijo no resulta menos maravillosa no en tamaño ni en aspecto. De hecho, Chefren
mandó construir su pirámide en una meseta más alta que la de su padre, y es por
ello que se cree que su pirámide es lamás grande aunque mide 10 metros menos
(136 metros.) Junto a su Pirámide Chefren construyó el templo del valle,
construido de granito negro y rojo, donde preparían los rituales funerarios y a
su Lado la famosa Esfinge que lleva su cara.
Se cree que el barco que
llevaba la momia de Chefren camino a Inglaterra en siglo XIX, naufragó frente a
las costas Españolas.
Es realmente interesante, fijarse en las proporciones entre las personas reales y el tamaño de las estatuas para admirar la grandeza de este templo. La Fachada mide 38 metros y cada coloso del faraón mde 19 metros de latura y De oreja a oreja son 4 metros.
Pirámide
de Micerinos
Se cree que la primera tierra que apreció desde el océano primitivo en la primera aparición del universo tenía la forma piramidal y sobre la cual apareció el dios del sol en varias formas entre ellas el escarabajo. De ahí, que la forma de pirámides y de obeliscos estuvo siempre ligada al culto del dios del Sol. Hay que destaca también que el rey era considerado hijo del Sol.
Se cree que después de la
enorme inversión del país en las pirámides de Cheops y Chefren, se crearon dos
corrientes opuestos. La obligación o la moda real de construir una pirámide,
por un lado, y la falta de recursos y el cansancio y el descontento popular por
otro. Es por eso que la pirámide de Micerinos es significativamente más
pequeña, aunque no por eso deja de ser prodigiosa. De más de 60 metros de
Altura, estaba toda recubierta de bloques de granito. Sabiendo que las canteras
de granito más cercanas del país están a más de mil kilómetros, se hace en sí
misma una maravilla, en tiempos en que aún se desconocía la rueda y el caballo.
Algunos de los bloques que
revestían la pirámide pesan más de 200 toneladas
La
Esfinge
En la mitología egipcia se
identificaba muchas veces al dios Horus ( forma de Halcón ) con el dios del Sol
y como el faraón era considerado la figura de Horus en la tierra, La esfinge
fue adorada como una de las figuras del dios del sol y de Horus y tuvo un
nombre de Divinidad : Harmachis
Algunas de las teorías creen
que durante la construcción de la pirámide de Chefren, sobró este bloque de
piedra y en lugar de derribarlo Chefren ordenó esculpir con la forma de un león
con la cara del propio faraón, para que hiciera de guardián de su morada
eterna. La esfinge medía más de 60 metros de largo y 17 metros de alt, aunque
se ha deteriorado bastante por la erosión
Muchos historiadores europeos achacan la pérdida de la nariz de la Esfinge a la artillería mameluca, aunque se sabe que los mamelucos perdieron la guerra ante Napoleón por falta de armamento moderno y pesado y que las tropas francesas son las que utilizaron la artillería desde la meseta de las pirámides para sofocar las revoluciones del Cairo contra ellos. Por otro lado la barba de la Esfinge está en Inglaterra, que se niega a devolverla, con el pretexto de que lo prohíbe la ley inglesa.
Siempre se ha conocido su
existencia, aunque sabemos que más de 1200 años después de su construcción la
arena que la cubría, fue despejada por Thutmosis XIV, quien lo hizo en señal de
devoción.
Entre las enormes patas de la
Esfinge, se encuentra la placa del Rey Thotmosis IV, adorando a la Esfinge.
Tumbas
de la nobleza y los obreros
Los antiguos egipcios
reconocían su pasado salvaje en la prehistoria, cuando se enterraban los
sirvientes con sus amos o se comía carne humana. Pero son los egipcios mismos
que adoraron al dios Osiris, quién le civilizó, les enseño como enterrar a sus
muertos, la escritura, y la justicia. Pero desde la antigüedad, sobrevivió la
costumbre que el muerto de rodeara de los suyos incluso en el más allá. Así que
las tumbas se hicieron familiares, y en ella se colocaban estatuas y figuras de
los sirvientes y los seres más queridos. Estos también hicieron construir sus
tumbas al lado de su rey o su Noble.
Aunque la meseta de Giza e conocida por las tres pirámides, allá se pueden ver más pirámides de reinas y nobles. Cuando el cielo está despejado, se puede observa incluso la pirámide escalonada y las pirámides de Snefru en Sakkara y Dahshur al amás de 20 kilómetros de distancia.
Intenta conseguir una buena
tarifa de camello, por hora y no por vuelta (luego siempre hay que dar propina,
sobre el precio estipulado). Será el mejor modo de admirar la explanada, donde
están estas t
Barca solar
Luego, conoceremos la Barca solar del Rey
Keops, hecha completamente de madera de cedro, utilizada para transportar al
Faraón tras su muerte hacia la Pirámide escalonada, y quedaremos maravillados
con la increíble colección de objetos antiguos, como la tumba de Tutankhamon,
momias y sarcófagos.
Templos
Ya
habiendo conocido las enigmáticas pirámides, podemos continuar el recorrido por
las iglesias de San Sergio y San Bacchus, que poseen forma de basílica, la Iglesia de San Mercurio, en donde se
conserva una importante colección de arte compuesta por alrededor de 150
representaciones pertenecientes al antiguo y nuevo testamento.
Memphis
y Sakkara.
Memphis y Sakkara (también
escrito a veces Saqqara) son dos visitas que no debes dejar de realizar en
Egipto, sobre todo Sakkara. Se encuentran muy cerca de la ciudad de El Cairo, a
unos 20 kilómetros.
Su visita suele realizarse en
los viajes organizados después de visitar las Pirámides de Gizah y aunque
Memphis no es un lugar donde haya demasiadas cosas de interés, visitar Sakkara
y sus pirámide escalonada es sin duda una visita imprescindible.
La
necrópolis de Sakkara. La pirámide escalonada de Zoser
Egipto - Piramide
SakkaraSakkara (o Saqqara) fue la necrópolis principal de Memphis y en ella
podemos encontrar la primera pirámide que se construyó en Egipto: la pirámide
escalonada. Además de esta pirámide también podemos ver en Sakkara otras tumbas
y mastabas.
La Pirámide de Zoser fue
construida por Imhotep en el año 2500 A.C. para el faraón Zoser y en realidad
son varias mastabas superpuestas formando una pirámide. Es por tanto, la
transición entre las mastabas y las pirámides.
La pirámide tiene forma
rectangular siendo la cara más larga de 140 metros y llegó a tener una altura
de 60 metros. Además, esta pirámide fue la primera construcción egipcia realizada
únicamente con piedra.
Si vas a Sakkara, no dejes de mirar hacia el sur porque en un día despejado podrás divisar diversas pirámides, entre las que destacan las Pirámides de Dashur.
La
visita a Memphis
Estatua Ramses IIMemphis fue
la capital del Imperio Antiguo de Egipto. Fue fundada alrdedor del año 3050 A.C
por el primer faraón de Egipto, Menes, y durante siglos fue la ciudad más
importante el país, sobre todo durante el reinado de Ramsés II, y fue una
ciudad que llegó a tener más de 500.000 habitantes.
Lo más importante que ver en
Memphis es su museo, donde se encuentran diversas estatuas y esculturas que no
te dejarán indiferente, sobre todo el gigantesco Coloso de Ramsés II, que llegó
a tener 13 metros de longitud aunque ahora tiene 10 porque le falta parte de
las piernas.
Además de esta espectacular estatua de piedra caliza también tienes otras muy importantes entre las que destaca la Esfinge de Alabastro, de la que se desconoce a quién representa.
El horario del Museo de Memphis es de 8h a 16h y del recinto de Sakkara de 8h a 16:30h
Hablar de pirámides en Egipto
es hablar de las Pirámides de Gizah, pero en este país fueron construidas 118
pirámides durante 3500 años, muchas de las cuales han llegado hasta nuestros
días. Algunas de esas pirámides son muy poco conocidas pero también se pueden
visitar y son lugares mágicos de Egipto ya que no suele haber muchos turistas.
Al ser tan desconocidas, el turismo en masa todavía no ha llegado. Algunas de esas pirámides son las de Dashur y la de Meidum, todas situadas al sur de El Cairo.
Visitar
las Pirámides de Dashur y Meidum
Pirámide
Roja
A unos 40 km de El Cairo se
encuentra Dashur donde podemos encontrar varias pirámides, pero dos de ellas
son las que centran nuestra atención por lo bien conservadas que se encuentran
y por lo que se representan. Estas pirámides son la Pirámide Roja y la Pirámide
Inclinada.
La Pirámide Roja, llamada así
por la apariencia que tiene ahora al ser construida por bloques de piedra
caliza rojiza aunque en su origen fue revestida por caliza blanca. Se suele
decir que es la pirámide que tiene la mayor perfección de todas las que hay en
Egipto y es la única en la que la cámara funeraria se encuentra sobre el nivel
del suelo.
Es posible entrar en la pirámide y llegar hasta el sarcófago pero hay que hacer todo el trayecto agachado por lo que puedes acabar con tremendas agujetas, aparte de la sensación de agobio que hay en el interior.
Pirámide
Inclinada Dashur
La Pirámide Inclinada se llama
así porque sus caras presentan doble pendiente. Esto parece ser que se debe a
que cuando empezó a construirse hubo un fallo en el cálculo del ángulo de
inclinación y a mitad de construcción tuvo que corregirse acabándose con el
aspecto que tiene actualmente.
Esta pirámide actualmente no
se visitar por dentro pero merece la pena acercarse a ella. Además, desde aquí
podrás divisar otras pirámides de la zona como la Pirámide Negra que está en
bastante mal estado.
Visitar
la Pirámide de Meidum
A unos 100 km al sur de El
Cairo se encuentro Meidum. Allí se encuentra otra de las pirámides mágicas de
Egipto de la que se conserva únicamente su estructura central que se encuentra
sobre los escombros de lo que fue el recubrimiento. Tiene un aspecto de torre
en vez de pirámide debido al derrumbamiento que sufrió en la antigüedad pero
cuando se construyó sí tenía aspecto de pirámide. Aunque también hay teorías de
que la pirámide está inacabada.
A esta pirámide sí es posible
acceder y llegar a la cámara funeraria. A diferencia con la Pirámide Roja, aquí
sí puedes ir de pie, pero el calor agobiante es similar. Hace tanto calor que
cuando vuelves al exterior sientes el “frescor” de los 40º que suele haber en
esta zona del desierto.
También merece atención una
mastaba que hay junto a la Pirámide de Meidum y que también se puede visitar
por dentro, pero hay que decir que hay zonas por las que tendrás que ir
arrastrándote por el suelo para poder pasar.
Debido a la lejanía a la
ciudad de El Cairo es complicado llegar hasta ellas. A las de Dashur es posible
que algún taxista te lleve pero la de Meidum se encuentra demasiado lejos. De
todas formas, siempre queda el poder de negociación. Si quieres visitar estas
pirámides, casi todas las agencias de viaje incluyen una excursión a las
mismas, aunque a un precio elevado. Suele además combinarse con una visita al
Oasis de El Fayum.
Con la entrada al recinto de
las Pirámides de Dashur tienes incluida la entrada a la Pirámide Roja.
El Cairo
El
Cairo es la capital de Egipto y su ciudad más importante. Con una población de
casi 20 millones de habitantes, El Cairo también es la ciudad más poblada de
África.
Si
tuviéramos que poner un apodo a El Cairo, lo llamaríamos El Caos. Esto es así
tanto por la cantidad de coches que hay y su media de edad, como por sus leyes
de circulación, que por momentos parecen inexistentes, al igual que los
semáforos.
Ciudadela de Saladino
La
Ciudadela de Saladino forma parte del circuito
islámico de la ciudad, que nos brindará una vista panorámica incomparable, así
como la posibilidad de incursionar por la mezquita de Alabastro y la del Sultán
Hassan, dos bellezas árabes. También, visitaremos Kalawun, un complejo
integrado por diversas mezquitas y mausoleos edificados por orden de los
sultanes mamelucos. Otra de las actividades que podemos llevar a cabo es dar un
paseo en feluca por el río Nilo o allegarnos a la densidad de los jardines
botánicos.
En fin, la ciudad del Cairo, marcada por sus
construcciones faraónicas, nos ofrece un abanico de posibles recorridos que nos
permitirán conectarnos con el pasado. Realmente, una experiencia imperdible.
Debido
a las bajas lluvias y al tráfico, El Cairo es una de las ciudades más
contaminadas del mundo. Estando allí en ocasiones notas como te contaminas y
disecas por momentos.
◾Ciudad de El Cairo
Es
la capital de Egipto y la principal ciudad del país, cuenta con más de 16
millones de habitantes y es la ciudad más grande del África y del Medio
Oriente, llena de historia y tradiciones, sus principales atracciones se
encuentran en los museos y en sus monumentos. A la ciudad de El Cairo también
se le conoce como la "Ciudad de los Mil Alminares".
Entre
sus lugares para conocer se puede destacar el barrio de Copto, donde se reúnen
iglesias monumentales como la de Abú Serga, también la mezquita de Amir, las
mezquitas de Al Azhar y Al Hussein.
Entre
los museos se debe visitar Museo de Arte Islámico y el bazar de Khan el
Khalili, lugares donde se puede conocer la historia de la época medieval
egipcia.
Sobre
las colinas se puede encontrar la ciudadela antigua de Saladito, junto con la
mezquita de Mohamed Alí, conocida también como la mezquita de Alabastro. En el
interior es posible conocer la vieja necrópolis conocida como la Ciudad de los
Muertos.
Ya
de vuelta al museo, uno de los lugares más interesantes es donde reside el
tesoro de Tutankamón, que se acompaña de las momias de los más importantes
faraones de la antigua época. Cerca del museo, en la zona de Gizeh, se
encuentran las famosas pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, también la
esfinge y el templo de Kefrén.
En
la zona de Saqqara se puede conocer la necrópolis perteneciente a Menfis, junto
a ella el templo funerario y la pirámide del faraón Zoser, es interesante
recordar que esta pirámide guarda una forma peculiar en su construcción, de
forma escalonada. Otra zona arqueología importante para conocer en El Cairo es
la zona de Dahshur.
Segundo día: crucero por el
nilo
El Nilo es uno de los ríos más
grandes del mundo y quizás el más importante en lo referido al nacimiento de
civilizaciones. Su cauce transcurre a lo largo de siete naciones llegando a
recorrer los 6.700 km. hasta su desembocadura en el mar Mediterráneo.
Se comienza en Luxor la visita de la orilla oriental de, con el Templo de Karnak, que domina todo el paraje de Tebas nacido del esplendor de los faraones del imperio nuevo y el Templo de Luxor, obra de dos grandes faraones Ramses II y Ramses III. A continuación de la visita a la orilla occidental con la Necrópolis de Tebas, incluyendo el Valle de los Reyes en donde se encuentran escondidas las tumbas de los más importantes faraones del imperio nuevo, el Templo Funerario de la Reina Hachepsut y los gigantes y grandiosos Colosos de Memnon.
En
Lúxor, ciudad situada a 700 kilómetros al sur de El Cairo, se concentra el
mayor número de monumentos de Egipto, tal es el caso del templo de Lúxor y
Karnak, el Valle de los Reyes y de Las Reinas, y los colosos de Memnón.
Lúxor
es una ciudad pequeña que se puede recorrer cómodamente tanto en taxi como en
calesa. Aunque desplazarse a todos sitios en calesa es más bonito, si tenemos
poco tiempo no podemos descartar el taxi.
La Orilla Oeste de la
ciudad de Luxor
Pocos
lugares hay en el planeta que calen tanto en el alma humana como la orilla
Oeste de la ciudad de Luxor y más concretamente sus necrópolis. A la sombra de
la colina tebana, escondidos bajo el suelo, más de 600 bellísimas tumbas guardan
el descanso de los Antiguos Egipcios.
Desde
la época del Reino Antiguo y sobre todo en el Reino Nuevo, los egipcios
escogieron Luxor como lugar de descanso eterno, un paraje inolvidable para
cualquier alma sensible. Reyes, reinas, príncipes, nobles y artesanos
inmortalizaron su existencia a través de estos enterramientos, llenos de color,
plagados de sensibilidad, hermosos por sí mismos, que todavía hoy emocionan al
viajero. La paz se respira en este ambiente incomparable: la franja fértil, la
actividad agrícola de los habitantes de esta orilla y, finalmente, el magnífico
y majestuoso desierto bañado por un sol limpio, fuerte, majestuoso, al que los
egipcios denominaron Ra.
Sus
creencias, su amor por la vida todavía pueden sentirse en esta zona. El apego
que los antiguos egipcios tuvieron hacia su tierra les hizo recoger sobre los
muros de los enterramientos privados, fragmentos de vida cotidiana que, además
de ofrecernos una información valiosísima, nos muestran la importancia que el
egipcio de época faraónica daba a su propia existencia y a su país.
En
el interior de sus lugares de descanso eterno todavía hoy molesta el ruido,
todavía hoy el turista tiende a hablar en susurros, porque es un lugar sagrado,
porque es la tierra escogida para conservar los cuerpos incorruptos de hombres
y mujeres que vivieron, disfrutaron y sufrieron sobre la tierra de Kemet
(Egipto), logrando así la inmortalidad.
A orilla Occidental se accede, generalmente
partiendo de Luxor. Atrás dejamos las ajetreadas calles de la ciudad moderna,
su bazar, las compras e incluso, los espléndidos templos de Luxor y Karnak;
atrás dejamos la orilla de los vivos, el lugar donde se levantaron las casas,
los palacios, los templos de culto a los dioses. Ahora nos dirigimos a la
orilla de los muertos, orilla de tumbas y templos funerarios.
Dos
caminos nos llevan al mismo destino: el puente nuevo y el ferry, además de
poder contratar los servicios de varios barqueros que se ofrecen para
conducirnos a la otra orilla.
Transitar
por el puente nuevo es el único modo para llegar si tomamos un taxi o un
autobús desde la ciudad de Luxor. Tendremos que recorrer más de quincede
kilómetros antes de divisar nuestro destino. Pero antes de tomar el taxi no hay
que olvidar que el precio debe ser acordado y regateado con antelación.
Cualquier taxista estará encantado de esperarnos pacientemente en cada uno de
los yacimientos.
Si
escogemos esta opción, nuestro coche podrá dejarnos al pié de cada lugar
arqueológico. Sin embargo, este medio de transporte nos impide disfrutar de una
parte muy importante de nuestras vivencias en Egipto: perderíamos la travesía
por el río, acompañados por hombres y mujeres que emplean este el ferry para
desplazarse en su quehacer diario, las sonrisas del amable pueblo de Luxor, los
niños en los brazos de sus madres, la brisa del Nilo acariciando la piel.
El
ferry sale del muelle de Luxor continuamente y es el medio empleado por los
habitantes de esta ciudad para sus desplazamientos a ambas orillas. Atraca en
un lugar céntrico, justo frente al templo de Luxor y el precio no puede ser más
económico: 2 libras egipcias (unas 100 pts). Tras una corta navegación
desembarcamos en el pueblo de Gezera el Barat, donde esperan un buen número de
taxistas que se ofrecerán para trasladarnos a cualquiera de los lugares
deseados. En la orilla Oeste todo está cerca.
El
Templo de Karnak
Para convertir a un dios local en nacional, los sacerdotes tenían que asociar a su dios a dos elementos vitales en la vida del país. Asociaron amun al sol y lo llamaron Amun-Ra, y lo Asociaron al Nilo, simbolizado por la fertilidad que representaba el dios men.
Como todos los Años, el Nilo
crece en verano y abandona su cauce para fecundar su amada la tierra de Egipto,
Amun que residía en el Templo de karnak salía de su morada, portado a hombros
de sus miles de Sacerdotes hasta el río, donde navegaba hacia la morada de su
mujer, La diosa Mut, en el templo de Luxor.
El resultado de unión es el
dios Khonsu, dios de la luna, que tiene su templo detrás del templo de su padre
en Karnak, y la prosperidad de las cosechas para la tierra de Egipto. El camino
de vuelta era terrestre, por el camino de esfinges de carneros.
Un vez reunificado el país por
el rey Monthuhotep Neb Hebt Ra, de la XI, el dios amun de Thebes, empezó a
ascender en el panteón egipcio Hasta convertirse en dios Nacional. Se Sabe que
durante las dinastías XI y XII, empezaron las construcción del templo, de las
cuales sobrevivió el kiosko de alabastro de Senosert III.
Pero es en la dinastía XVIII y
después de 'ayuda del dios Amun' a los reyes de esta dinastía en la guerra de
liberación contra los asiáticos, cuando el culto del dios Amun ascendió
vertiginosamente, hasta ser venerado en todo Egipto y sus colonias del mundo
Antiguo. Visitar el Templo de Karnak , desde la entrada principal es volverá
cada paso con el tiempo, puesto que el núcleo principal del templo era la parte
contigua al actual lago del templo, desde el cual cada faraón empezó a extender
sus obras.
Fue Amenhotep I , seguido de
Thotmosis I , ambos de la dinastía XVIII quiénes empezaron las obras del gran templo,
construyendo un patio y el quinto pilón con una sala de estatuas momiformes, y
el actual cuarto franqueado por un obelisco de 19 metros de altura. Hatshepsut
añadió dos obeliscos entre los pilones cuarto y quinto, uno de ellos todavía
está en su sitio y mide 29 metros.
También construyo un santuario
para la barca sagrada de Amun. Thotmosis III, enemigo de Hatshepsus, cubrió
todas las obras de su antecesora de paredes y erigió dos columnas grandes y una
sala de fiestas, convertida , 1500 años después en una iglesia.
Amenhotep III agregó el tercer pilón y las dos filas medianas de la sala hipóstila, completada por Ramses II y Seti I. Set II y Ramses III, erigieron templos secundarios a la izquierda y a la derecha del segundo pilón que en su momento era la Fachada del templo. Los reyes de la dinastía libia construyeron otras hipóstilas delante del pilón principal y finalmente pilón el rey Nectanebo construyó el primer pilón y rodeó todo el templo de una muralla de doce metros de grosos, 500 metros de ancho y 480 metros de largo.
En distintas épocas, incluida
la griega, se construyeron templos para las demás divinidades, como Khonsu ,
Monthu y ptah, en el recinto del complejo.
El diámetro del capitel de las columnas del medio de la sala hipóstila es de 5 metros .El dios Amun, fue adorado en este templo, mas tiempo que toda nuestra era actual.
Los Arabes pensaron que los templos de karnak y luxor eran los palacios de los faraones. Por eso llamaron a la ciudad Luxor que significa los Palacio.
Templo
de Ramses III
El templo de Ramses III, en el
primer patio, puede darnos una idea clara del modelo completo del templo
egipcio. Visitar la sala de fiestas detrás del lago, convertida en iglesia y
inspiró el plano en forma de cruz de las iglesias cristianas. Mirar en el techo
la sala hipóstila y la sala de fiestas, podrán ver los colores y las celosías,
que nos pueden dar una idea del grado de iluminación que dominaba en su
día.
El
Templo de Luxor
Cuando una dinastía pretenecía
a una determinada ciudad, conseguía imponer su reinado a todo el país, el poder
y el prestigio del dios local también aumentaba, para convertirse en una
divinidad nacional.
Amun era el dios local de
Luxor y su nombre significaba el El invisible. Para convertir a un dios local
en nacional, los sacerdotes tenían que asociar a su dios a dos elementos
vitales en la vida del país. Asociaron amun al sol y lo llamaron Amun-Ra, y lo
Asociaron al nilo, simbolizado por la fertilidad que representaba el dios men.
Como todos los Años, el nilo crece en verano y abandona su cauce para fecundar su amada la tierra de Egipto, Amun que residía en el Templo de karnak salía de su morada, portado a hombros de sus miles de Sacerdotes hasta el río, donde navegaba hacia la morada de su mujer, La diosa Mut, en el templo de Luxor.
El resultado de unión es el dios Khonsu, dios de la luna, que tiene su templo detrás del templo de su padre en Karnak, y la prosperidad de las cosechas para la tierra de Egipto. El camino de vuelta era terrestre, por el camino de esfinges de carners.
Como todos los Años, el nilo crece en verano y abandona su cauce para fecundar su amada la tierra de Egipto, Amun que residía en el Templo de karnak salía de su morada, portado a hombros de sus miles de Sacerdotes hasta el río, donde navegaba hacia la morada de su mujer, La diosa Mut, en el templo de Luxor.
El resultado de unión es el dios Khonsu, dios de la luna, que tiene su templo detrás del templo de su padre en Karnak, y la prosperidad de las cosechas para la tierra de Egipto. El camino de vuelta era terrestre, por el camino de esfinges de carners.
Como de costumbre, el Faraón
RamseII , de la XIX dinastía no desperdició la oportunidad de apoderarse de la
gloria de sus antepasados. Ordenando construir el primer pilón, franqueado por
dos obeliscos y cuatro colosos suyos, consiguió atraer toda la gloria y
admiración hacia él, dejando en segundo plano al El primer faraón que empezó la
construcción del templo Amenhotep III.
La madre de, Amenhotep III no era de sangre real, y su hijo al reinar sobre el país, sintió la necesidad de legitimar su reinado, lo cual lo consiguió representando su nacimiento divino, como hijo del dios Amun. Todavía, aunque muy difícilmente, se puede observar la escena de la concepción de Amenhotep III, en el Mamis, o sala de nacimiento, a la izquierda del Santuario del Templo.
Más más de 1500 años después, Alejandro Magno hizo representarse como faraón de Egipto, adorando al dios Amun, sobre las paredes de las salas contiguas.
Los romanos también erigieron un altar para sus emperadores y pintaron los sus senadores sobre las paredes anteriores al Santo Santuario. La esfinge medía más de 60 metros de largo y 17 metros de alt, aunque se ha deteriorado bastante por la erosión.
La madre de, Amenhotep III no era de sangre real, y su hijo al reinar sobre el país, sintió la necesidad de legitimar su reinado, lo cual lo consiguió representando su nacimiento divino, como hijo del dios Amun. Todavía, aunque muy difícilmente, se puede observar la escena de la concepción de Amenhotep III, en el Mamis, o sala de nacimiento, a la izquierda del Santuario del Templo.
Más más de 1500 años después, Alejandro Magno hizo representarse como faraón de Egipto, adorando al dios Amun, sobre las paredes de las salas contiguas.
Los romanos también erigieron un altar para sus emperadores y pintaron los sus senadores sobre las paredes anteriores al Santo Santuario. La esfinge medía más de 60 metros de largo y 17 metros de alt, aunque se ha deteriorado bastante por la erosión.
A la izquierda del primer
patio del templo, se observa una mezquita colgante de más de 1000 años de
antigüedad. Hasta hoy en día, se celebra el nacimiento de un Santo Abu Haggag,
venerado por musulmanes y cristianos de la ciudad. En su fiesta, el público
saca varias barcas, que recuerdan a las antiguas barcas sagradas del olvidado
dios Amun.
La mezquita colgante de Abu Hagga, denota que cuando llegaron los arabes a Egipto, el templo ya estaba enterrado bajo tierra, y que sobre los camiteles y las paredes del templo, los Arabes encontraron, buenas bases para su mezquita.
El Valle de los Reyes
Amanece,
el sol tiñe de oro la tierra de Egipto, anunciando la llegada de un nuevo día,
proclamando la victoria del orden sobre el caos.
Ra surge del cuerpo de Nut, diosa del firmamento, como cada mañana, después de haber recorrido el interior de su cuerpo, después de haber transitado por el Más Allá y renacer regenerado. Extiende sus alas cálidas sobre el Valle de los Reyes, sobre las almas que todavía permanecen aferradas a su amada tierra: sus reyes difuntos.
Cierto
movimiento se aprecia en el valle, los gafires se preparan en sus puestos de
trabajo para recibir a los visitantes. En la lejanía el sonido de un autocar
anuncia la llegada de los turistas, ajenos a todo lo que está ocurriendo.
El Valle bañado por la luz del sol, está salpicado por los caminos modernos que conducen a las tumbas y que sirven como muros de protección. Los enterramientos se abren como heridas en la tierra y se sumergen en la profundidad de la montaña tebana en una sucesión de cámaras y corredores descendentes, plagados de textos religiosos, de figuras divinas que majestuosas observan desde la atemporalidad, dándonos la bienvenida desde los muros y los techos. Sin duda es una obra faráonica.
Los sentidos se ponen alerta, la capacidad de
asombro se multiplica. Todos los colores nos envuelven; el olor, el silencio,
si tenemos la suerte de ser los primeros, sobrecoge.
Cada uno de los hipogeos nos recuerda el trabajo especializado de esos hombres cuya vida tuvo un único fin: la construcción de la tumba real.
Cada uno de los hipogeos nos recuerda el trabajo especializado de esos hombres cuya vida tuvo un único fin: la construcción de la tumba real.
Y
continuamos caminando por las entrañas de la tierra, recorriendo cámaras,
corredores angostos, hasta llegar a la intimidad del enterramiento, a la zona
más sacra: la cámara del sarcófago hoy vacía. Aunque actualmente no descansan
los restos de ningún monarca egipcio (excepto Tut-anj-amon) aún queda un halo
de piedad, un destello de misterio. Allí se celebraron los últimos ritos
religiosos, aquellos que facultarían la vida eterna del faraón. No es difícil
imaginar a los sacerdotes celebrando las liturgias fúnebres, al heredero
despidiendo a su rey. Sólo con un poco de concentración, con un mínimo de
sensibilidad, podemos percibir el humo del incienso, las oraciones de los
sacerdotes en honor del que reinó sobre los habitantes del Valle del Nilo, el
brillo del oro que adornaba el ajuar y que hoy ha sido arrancado del lugar donde
siempre debió estar.
El
nombre del rey revolotea por nuestra mente y la repetición este nombre es la
llave mágica que permite al faraón seguir viviendo en la eternidad, según las
creencias de los habitantes del Egipto Faraónico.
Los minutos se tornan segundos y sólo la vuelta al exterior nos hace recordar que estamos en el siglo XXI y que nuestro viaje apenas ha comenzado.
El Valle de los Reyes fue denominado en la antigüedad “La Gran Sede”, “La Gran pradera” o “La Sede de la Verdad” y en los textos clásicos de Homero “Tebas de las 100 puertas”.
Actualmente
a la zona principal del valle se le denomina Biban el Moluk, es decir “las
puertas de los reyes” en atención a las tumbas que allí se emplazan.
Un segundo valle, al que hay que acceder en un medio de locomoción (taxi, autobús...) es el llamado Valle de los Monos donde se encuentran las tumbas de Amenhotep III (cerrada al público) y la del rey Ai. Precisamente la decoración de ésta última es la que da nombre a este valle, ya que en la cámara del sarcófago destacan las figuras de 12 monos relacionados con el culto al sol.
Un segundo valle, al que hay que acceder en un medio de locomoción (taxi, autobús...) es el llamado Valle de los Monos donde se encuentran las tumbas de Amenhotep III (cerrada al público) y la del rey Ai. Precisamente la decoración de ésta última es la que da nombre a este valle, ya que en la cámara del sarcófago destacan las figuras de 12 monos relacionados con el culto al sol.
Este lugar, todavía virgen, es mucho más impresionante que el Valle principal, donde se alojan la mayor parte de las tumbas. En la antigüedad estuvo encabezado por una catarata. El silencio, la majestuosidad de sus picos montañosos y la ausencia de turismo en masa hacen que el viajero pueda sentir la sacralidad de esta rama del cementerio.
Si
volvemos al valle principal encontraremos la carretera. Sin embargo en la
antigüedad, su entrada natural estaba formada por una garganta estrecha, que
desapareció al construir la carretera moderna de acceso. Una vez en el corazón
del valle, podemos observar distintos lechos y pequeños valles formados por la
erosión del mar antes de la aparición del hombre, donde se esconden grandes y
pequeñas tumbas decoradas de los monarcas egipcios. Como curiosidad valga citar
la presencia de fósiles marinos en la cúspide de la montaña tebana.
El
total de enterramientos excavados en esta zona es de 62, sin contar algunos
pozos o tumbas inconclusas sigladas con letras en lugar de números.
Precisamente, la última tumba numerada es la del famosísimo rey Turanjamón,
encontrada por Howard Carter en 1922, después de seis años de búsqueda
infructuosa. Pese a su fama mundial, este hipogeo no puede considerarse el más
bello del yacimiento ya que otras tumbas con menos “fama” superan con creces la
de este joven rey. Además la tumba de Tut-anj-amon es la más pequeña del valle
y la que goza de una entrada más cara. Unicamente el fabuloso tesoro hallado
casi sin violar y hoy depositado en el Museo de El Cairo, justifica el interés
de los visitantes.
Dominado
y coronando el conjunto del valle se yergue el “corn”, la cima de la colina
tebana, que por azares del destino y la erosión tiene forma piramidal.
Según
las creencias de los antiguos egipcios, en este lugar habitaba una diosa local
muy importante, llamada Meretseger “la que ama el silencio”, “la Señora del
Oeste” guardiana y protectora de la necrópolis, diosa de la justicia y
encargada de picar y emponzoñar con su veneno al que cometiera algún acto
réprobo. Esta diosa tenía el aspecto de una mujer con cabeza de cobra o una
cobra con cabeza de mujer. De este modo se unificaban dos aspectos: la fiereza
del ofidio junto a las cualidades racionales del ser humano.
Vemos
pues que los reyes del Reino Nuevo no sólo cambian el concepto de enterramiento
sino que también separan ésta del lugar de culto funerario, es decir, del lugar
donde se realizaba el culto póstumo para el difunto. Los reyes se entierran
ahora en la intimidad de la montaña, escondiendo sus tumbas en los pliegues de
la roca sin ningún signo exterior (al menos durante la dinastía XVIII), con la
intención de que no puedan ser divisadas ni profanadas por gentes sin
escrúpulos. Durante las dinastías XIX y XX sus moradas eternas continuarán
emplazándose aquí, pero la entrada estará ornamentada con imágenes y textos
religiosos que incluyan el nombre del propietario de la tumba.
Todos
los reyes del Reino Nuevo, aunque su reinado fuera corto en el tiempo, desearon
inhumarse en este lugar. Tan sólo hay una excepción: Amenhotep IV (Ajenatón),
cuyo cuerpo pudo descansar en la ciudad fundada por él: Ajetatón, en el Egipto
Medio. De todos es conocido el período de escisión con el clero de Amón que
provoca este rey. El traslada la capital de Tebas a Amarna y nombra a su dios,
Atón, única divinidad. Persigue cualquier muestra de devoción hacia Amón, dios
dinástico venerado en Tebas. A la muerte de Ajenatón su heredero Tut-anj-amon,
decretará un edicto de restauración y Amón con su clero volverá a reinar en
Tebas.
Algunos reyes que fallecieron después de haber permanecido un corto tiempo en el trono no pudieron concluir su morada eterna, por ello no dudaron en usurpar la tumba de un predecesor. Esto ocurre en el valle, concretamente en el hipogeo de la reina Tausert y del rey Setnajt. Setnajt amplió la tumba de Tausert para dar cabida a sus restos mortales y modificó el enterramiento cubriendo sus muros con estuco para poder retallar su imagen. Todavía hoy puede observarse este acontecimiento en aquellos lugares donde la capa de recubrimiento a caído, dejando ver los relieves originales de la reina Tausert.
Las
medidas de seguridad de las tumbas reales también se perciben en su
arquitectura. No se trata de maldiciones que puedan afectarnos directamente,
que puedan provocarnos enfermedades o la muerte, sino de fórmulas en las que se
maldice al profanador y se le conmina para que no pueda tener una vida
placentera y feliz en el Más Allá. Además, otras medida prácticas consistieron
en añadir ciertos elementos que garantizaran una mayor protección hacia los
“amigos de lo ajeno”: teóricamente la inclusión de un profundo pozo, además de
una simbología religiosa, dificultaba el acceso de cualquier ladrón potencial y
el hecho de incluir sarcófagos cada vez más grandes también constituía una
medida de seguridad que consideraron eficaz. A causa de sus grandes dimensiones
no serían sacados de las tumbas para ser reutilizados o robados.
Llegados
a este punto quizá deberíamos preguntarnos cual fue la razón que condujo a los
monarcas de las dinastías XVIII, XIX y XX a escoger este escenario como lugar
para que sus cuerpos reposaran eternamente. Cualquiera que viaje a Luxor Oeste
puede sacar rápidamente la conclusión: su situación natural. El Valle de los
Reyes poseía, de forma natural, una serie de características naturales que no
podían ser pasadas por alto: una situación privilegiada, una formación que
favorecía una vigilancia eficaz y un complicado acceso. Realmente era un lugar
que podría ser guardado por la policía de la necrópolis sin mucha dificultad,
asegurando la perpetuidad de sus tumbas y de los ajuares que en ellas
incluyeron. Lamentablemente, el tiempo demostró que la codicia humana llega más
allá de lo que habitualmente podemos prever y la mayor parte de las tumbas del
Valle de los Reyes fueron profanadas poco después de que los difuntos fueran
inhumados en ellas. Sólo la tumba del rey Tut-anj-amon, violada diez años
después de su entierro, Tuya, Yuya y Mahirpa, se escaparon, en cierto modo, de
la avaricia humana, de las garras de los depredadores de tesoros.
La primera persona que con seguridad se enterró en el Valle de los Reyes fue la célebre reina Hatshepsut. Lo hizo en la tumba número 20, un enterramiento singular cuya planta no se repetirá en el valle, como veremos más tarde. A ella la seguirían el resto de los faraones del Reino Nuevo y algunos personajes privados de la dinastía XVIII (Tuya y Yuya, Mahirpra, el príncipe Montuhirjopeshef), ya que en este primer momento el valle no era exclusivo de reyes.
Las
tumbas del Valle de los Reyes se excavaron a cierta altura para impedir que las
esporádicas inundaciones, procedentes de los barrancos, que provocaban las
lluvias torrenciales penetraran en el interior y dañaran el ajuar depositado en
ellas. La arquitectura del interior es heredera de la tumba de Amenhotep I,
localizada en el yacimiento tebano de Dra Abu el Naga. Es decir cámaras y
corredores que se internan en la montaña. Esta disposición podía variar, en
función del eje principal, tamaño y número de elementos, es más, el ángulo de
bajada a la tumba no fue siempre el mismo. Estas modificaciones se debían a la
calidad de las capas del terreno que horadaban, aunque siempre se mantenían
unas reglas básicas.
LAS DISPOSICION GENERAL DEL EMPLAZAMIENTO DE LAS TUMBAS
Los
enterramientos reales de este valle están emplazados siguiendo unas pautas
básicas, aunque parece que los egipcios no fueron conscientes, en un primer
momento, de que el agua era un peligro real para sus moradas eternas. Las
tumbas de la dinastía XVIII suelen estar situadas bajo las terrazas de
contención que dan forma al valle, quedando expuestas al agua de lluvia ya que
están junto a las hendiduras donde ésta corría.
A
finales de la dinastía XVIII y en el transcurso de la dinastía XIX se aprecia
un gusto a situarlas en las zonas inferiores del centro del valle, siendo
también vulnerables al agua por encontrarse en el corazón del mismo que servía
para drenar. Por si todo esto fuera poco, en época ramésida se produjo un
cambio significativo, en cuanto a la construcción y elementos, que produjo el
deterioro de las tumbas. Este consistió en abandonar el sistema de sellado de
los enterramientos, colocando puertas de madera que permitían la entrada de
agua en el interior del hipogeo. El eje de la tumba se transformó, en lo que se
ha venido denominando “tubo de flauta”, es decir, las cámaras y corredores se
suceden en línea recta sin nada que entorpezca la posible entrada de agua o
depósitos. Al final del Reino Nuevo, es decir, en la dinastía XX, las tumbas se
construyeron al final de los espolones, formados por la erosión de dos
corrientes de agua. Estas moradas eternas, mejor protegidas por su situación,
estaban más resguardadas de los cursos de agua y era difícil que las
inundaciones entraran en el interior.
Una
vez escogido el punto exacto del valle y aprobado el proyecto, los obreros
comenzaba a excavar. Una cuadrilla dotada con grandes cestos se encargaba de ir
retirando el escombro producido por los obreros que se ocupaban de horadar el
terreno.
La
iluminación corría a cargo de lámparas cargadas con una solución de aceite y
salmuera, mezcla que casi no desprende humo. Una vez que la tumba había sido
excavada debían de alisarse los muros y dar forma a las puertas, que hasta este
momento eran cavidades sin forma. Tras estos trabajos era la hora de dejar paso
al equipo de pintores que debían decorarla con textos mágico religiosos y
figuras de dioses protectores. Se procedía a introducir el mobiliario
funerario, que se depositaba en las cámaras secundarias, sellándolas después.
Sólo
quedaba esperar la muerte del faraón, momento en el que comenzaban los
funerales. El rey era embalsamado y su momia se sometía a la Apertura Ritual de
Ojos y Boca, para que se produjese el renacimiento del difunto en el Más Allá
con todos sus sentidos despiertos.
Una vez que había acontecido la muerte del rey y en el período empleado para la embalsamamiento y los funerales, los especialistas se encargaban de finalizar los textos de la Cámara del Sarcófago. Era el momento de grabar el nombre del rey en el interior de los cartuchos y todas aquellas fórmulas que se consideraran indispensables para una feliz y segura trayectoria hacia el más allá. También era el momento de reparar la pintura de los frisos que hubiera sido dañada con el tiempo.
Ciertas
tumbas del Valle nos han dado muestras para afirmar que algunas de las pinturas
no pudieron terminarse a tiempo y los reyes fueron enterados en un
enterramiento inconcluso, como es el caso de Horemheb. En sus muros aparece el
bosquejo y la cuadrícula en rojo con las correcciones del especialista en
negro, preparadas para ser coloreadas.
Una
vez que el cuerpo embalsamado se introducía en la tumba, se levantaban muros de
adobe o piedra sobre las puertas y se colocaba la impronta del sello real.Los
enterramientos del Valle de los Reyes están proyectados siguiendo una
planificación precisa que obedece a un sentir marcadamente religioso.Un
primer eje permite la entrada de la luz, lo que indica un simbolismo solar.
El
segundo eje permanece en la oscuridad, es ctónico y guarda una estrecha
conexión con la Duat, el mundo subterráneo, territorio que el difunto deberá
atravesar tras su muerte para poder llegar a su meta: su vida póstuma en el Más
Allá. Un tercer eje está marcado por los techos, adornados con motivos
estelares, es el eje celeste tan importante como los dos primeros. Precisamente
estas distribuciones mágicas determinan los textos religiosos que han de
inscribirse en el interior de las tumbas
La
orientación del enterramiento también constituyó un factor importante. Es por
ello que, en teoría, la entrada debía estar situada en el Sur y la Sala del
Sarcófago al Norte. Sin embargo, los obreros no siempre pudieron seguir esta
orientación debido a fallas en el terreno y a zonas de mala calidad en la
montaña. Por ello en los muros del foso, se horadaban cuatro nichos y en ellos
se depositaban cuatro ladrillos mágicos que tenían una función protectora.
Estos estaban relacionados con los cuatro hijos de Horus (Amset, Hapi, Duamutef
y Kebehsenuf) y con los puntos cardinales. Mediante su inclusión se conseguía
una orientación mágica, no siendo necesario que la orientación real se llevara
a la práctica. La decoración guarda una perfecta simetría axial.
Un
enterramiento tipo de comienzos del Reino Nuevo consiste en lo siguiente: una
montaña de lascas y piedras esconden una puerta de madera de cedro o adobe que
da entrada a la tumba y otras puertas similares separan las distintas partes
del enterramiento. Tras la primera puerta, unas escaleras o una rampa
descendente conduce a un corredor en pendiente excavado en la roca e
interrumpido por una o varias salas que a veces tienen pilares trabajados en la
montaña. El corredor se divide en un número variable de pasillos, de dos a
cuatro, según la tumba.
Precediendo
a la antecámara encontramos un pozo cuya función consistía en dificultar las
posibles profanaciones e impedir, dentro de lo posible, la entrada de agua a la
parte principal de la tumba en las tormentas. Algunos autores son de la opinión
que este pozo, además, podía tener cierta simbología religiosa, relacionada con
las aguas maternas donde se forma un nuevo ser y donde se produce el renacimiento
en el comienzo de los tiempos, según la cosmogonía egipcia.
Al
fondo de la tumba encontramos la antecámara y la cámara del sarcófago. La
Cámara del Sarcófago es la que acoge el cuerpo del rey en el momento de su
entierro, la zona más importante del hipogeo.
Observando
la arquitectura general de las tumbas reales tebanas no es difícil adivinar que
el eje del enterramiento fue variando con el transcurso del tiempo. A grandes
rasgos, existen momentos cruciales que debemos destacar: la primera tumba del
valle, la de la reina Hatshepsut tiene el corredor en arco, algo que no volverá
a repetirse. Años más tarde, bajo Amenhotep II el eje se transforma haciendo un
recorrido en escuadra. Este eje se romperá al menos dos veces durante el Reino
Nuevo: durante los reinados de Thutmes IV y Amenhotep III. A partir de
Horemheb, sufre una modificación más: se hace totalmente recto y sin recodos.
Este es el tipo que ha dado nombre a hipogeo o siringa cuya traducción es
"tubo de flauta". Esta regla se rompe sólo dos veces: con los
faraones Ramsés II .
Algo
similar ocurre con las salas y almacenes que forman la tumba. Estos también
sufren modificaciones con el transcurso del tiempo.
A partir de Thutmes III la sala situada entre
el pozo y la cámara del sarcófago, se construye labrando dos pilares cuadrados,
a modo de sujeción. La Sala del Sarcófago, que comenzó siendo rectangular en la
tumba de Hatshepsut, pasó a tener forma oval o de cartucho recordando el
recorrido solar y el símbolo Shen que determina el concepto "eternidad".
Mas tarde, vuelve a ser rectangular, ampliándose con Sethy I, que la divide en
dos transformando la primera parte, en una antecámara con 4 o 6 pilares
cuadrados, más alta que la propia cámara del sarcófago y elevada por unos
escalones. Además sobre la cámara sepulcral se construye un techo abovedado.
Después
de la muerte, el difunto tenía que atravesar un mundo peligroso con una
geografía similar al Valle del Nilo. Debía pasar por una serie de pruebas para
llegar a su destino: la sala del juicio ante Osiris. En este lugar se pesaba su
corazón (sede de la conciencia y de los actos) en una balanza y en el otro
platillo se depositaba Maat, diosa de la justicia y el orden cósmico. El
corazón debía ser tan ligero como la pluma y si esto era así, el fallecido
podía disfrutar de vida eterna, porque había sido justo en la tierra, porque no
había cometido pecados abominables. Si era condenado, su corazón sería devorado
por la temible diosa Ammit, que al pie de la balanza esperaba el resultado de
la pesada. La desaparición del corazón, es decir, de la conciencia, implicaba
toda negación de esperanza de vida eterna.
El
finado, en su camino, era asistido por una serie de genios benignos, pero
también podía ser acosado por entidades dañinas que intentarían evitar su
avance. El recorrido no era en absoluto fácil y para ello los difuntos se
hacían inscribir formulas mágicas que les aseguraban un desenlace feliz, tanto
sobre los muros de las tumbas como sobre los papiros que incluían en su ajuar.
En
los enterramientos del Valle de los Reyes no hay una simple inscripción que
hable de la vida o las hazañas del rey. Todos los textos y figuras mitológicas
son de orden religioso: el faraón ante los dioses, etc. Estos van aumentando en
época ramésida, y comienzan a aparecer una serie de deidades locales que
enriquecen aún más el panorama de divinidades representadas en las tumbas.
Los
textos religiosos se agrupan en distintos libros-guía del más allá. Los más
importantes son:
El
Libro de la Duat o Libro de lo que está en el Mundo Subterráneo, es el más
antiguo e importante que se encuentra en los hipogeos de los reyes. El nombre
que le dieron los antiguos egipcios fue “El Libro de la Cámara Oculta” y narra
el viaje de Ra en las 12 horas de la noche. Se encuentra en los hipogeos desde
comienzos del Reino Nuevo.
El
Libro de las Puertas, este compendio reemplaza en algunos casos al Libro de La
Duat, ambos tienen una estructura similar. Su época de redacción es incierta y
aparece con Horemheb. Se desconoce su nombre original
El
tradicionalmente llamado Libro de los Muertos, llamado por los antiguos
egipcios “Libro para Salir al Día”. Normalmente está representado en los muros
de las tumbas de altos dignatarios junto a escenas de veneración del rey y se
recoge con más frecuencia en los papiros que se inhumaban junto al difunto.
En
las tumbas reales, este tipo de textos sagrados se ciñe solamente a las de las
dinastías XIX y XX.
Otros
de los variados libros existentes en los muros son:
El
de la Noche y el Día (Ramsés IV) que narra el recorrido nocturno y diurno del
sol. El de las Cavernas, que aparece en el templo de Seti I y en el valle en la
tumba de Ramsés IV. El de la Divina Vaca del Cielo, donde se relata la rebelión
de la humanidad contra Ra y el castigo de su ojo imparte a los hombres. Este
“libro” aparece por primera vez en la tumba de Sethy I. El libro de Aker,
también llamado libro de la tierra o libro de la creación del disco, aparece en
la tumba de Merenptah y sobre todo, en el último período del Reino Nuevo las
Letanías de Ra, el único que conserva el título original, etc.
VALLE DE LAS REINAS
Saliendo
del Valle de los Reyes, deberemos retroceder el camino hasta llegar a la
carretera que conduce al Valle de las Reinas. La distancia entre ambos
yacimientos es de unos 1500 metros en dirección Sur-Oeste.
Mirando
al frente se despliega este pequeño valle, situado en la parte más meridional de
la necrópolis tebana, al Sur-Oeste del Valle de los Reyes y al Sur-Este de la
aldea de obreros de Deir el-Medina. En la cabecera, dominando el conjunto se
halla la gruta sagrada que vigila el descanso de reinas y príncipes. Era,
además, una desembocadura natural de torrentes de agua alimentados por las
tormentas..
El
Valle de las Reinas recibe el nombre árabe de Biban el-Harim. En la antigüedad
se denominaba Ta Set Neferu, que significa: “El lugar de las Bellezas”, “el
Lugar de la Perfección”, “el Lugar de la Manifestación” o “el Lugar donde
descansan los Hijos Reales”, dependiendo de su grafía. Ningún nombre puede ser
más apropiado para un yacimiento que cuenta con tumbas bellísimas, donde se
siente lo efímera que es la vida humana, donde reposaron los restos mortales de
los niños reales. El amor de los progenitores se vislumbra en los muros, el
amor de los esposos se siente en las pinturas.
Aunque
la visita al Valle de las Reinas sólo incluye el valle principal, el conjunto
está formado por un Uadi central y varios secundarios, más pequeños, que se
denominan: Valle del Príncipe Ahmes, llamado así por la primera tumba (no. 88)
excavada en el yacimiento (datada en la Dinastía XVIII), Valle del Dolmen (por
una curiosa formación geológica que alli se emplaza), Valle de la Cuerda (por
el hallazgo de una soga de época copta dejada in situ), Valle de la Gran
Cascada (por el torrente de agua que caía en la antigüedad, en época de
tormentas) y Valle de los Tres Pozos (por la existencia de tres tumbas halladas
aquí).
En
total se localizan 98 tumbas, sigladas con las letras “QV” (Queen Valley =
Valle de las Reinas) seguidas de un número ordinal. Muchas de ellas están
inconclusas y solamente son simples proyectos apenas excavados, otras carecen
de decoración o jamás se ocuparon y finalmente un tercer grupo, son aquellas
que, aunque decoradas, carecen de textos que indiquen el nombre del ocupante
del hipogeo.
Nos
encontramos ante una necrópolis mucho más reducida, con tumbas más pequeñas,
pero que posee en sus entrañas enterramientos bellísimos en los que, en muchos
casos, el paso del tiempo ha causado menos estragos. En este lugar no se han
encontrado grandes tesoros, es más, ninguna tumba ha sido hallada sin violar,
sin embargo la belleza de las pinturas, la delicadeza de las mismas es
suficiente tesoro por sí mismo.
El
Valle de las Reinas fue utilizado desde finales de la dinastía XVII (c. 1560
a.C), aunque en este momento no se empleó exclusivamente para enterrar a las
reinas y a los príncipes niños, como ocurrirá a partir del reinado de Ramsés I.
Sabemos que incluso a comienzos de la dinastía XVIII, el cementerio se empleó
para inhumar a personajes no reales, próximos a palacio. Aquí se enterraron las
reinas y los príncipes del Reino Nuevo, aunque todos los enterramientos no han
sido hallados
El
Valle posee además un santuario emplazado en el límite más oriental: el templo
de Ptah y Meretseger y al Norte del Valle de los Tres Pozos se localizan los
restos de un monasterio Copto: el de Deir el Rumi.
Es
el lugar donde se emplazan la mayor parte de las tumbas y del cual parten los
uadis secundarios que ya hemos mencionado. También en este Uadi encontramos una
serie de construcciones, se trata de las ruinas de las cabañas satélites de los
trabajadores de las tumbas, segundas moradas de aquellos que habitaban en Deir
el Medina y empleadas como viviendas secundarias cuando se encontraban
excavando un enterramiento. Las que hoy se divisan datan del reinado de Ramsés
II aunque esta villa satélite fue ampliada por el rey Ramsés III. El número de
obreros que vivían en ella era directamente proporcional a las dimensiones de
la obra que estuvieran realizando.
Hemos
visto las razones que llevaron a “bautizar” este valle, el más meridional del
Valle de las Reinas. El príncipe Ahmes vivió en la dinastía XVIII y aunque no
sabemos quien fue su padre, gracias a las inscripciones podemos afirmar que su
madre fue una mujer llamada Nebsu, lo que lamentablemente no nos da muchas
pistas.
Al
igual que otros muchos lugares de la orilla occidental tebana, el cementerio
fue utilizado por los ermitas coptos como punto de culto y refugio. Ellos con
demasiada frecuencia causaron graves daños en el interior de las tumbas, sobre
todo en sus pinturas. El humo de las antorchas y las modificaciones para
adecuar los hipogeos a su modo de vida, fueron causas fatales que condicionaron
el deterioro de las mismas. Además, la idea de considerar las figuras divinas
como “impías”, les llevó a eliminar hermosos fragmentos que han sido perdidos
definitivamente.
Templo de Hatsepsut
El
Templo de Hatsepsut, también llamado Templo de Deir el-Bahari, es un templo
excavado en la roca en el valle de Deir el-Bahari, situado junto a Lúxor.
El
templo, diseñado por el arquitecto Sennenmut, está dedicado a Hatsepsut, la
única mujer que reinó en Egipto durante un largo periodo. Fue construido entre
los años séptimo y vigésimo primero de su reinado. Tiene una parte escavada en
la roca y otra parte en el exterior formada por tres terrazas.
En
el templo apenas hay restos de Hatsepsut ya que todo lo referente a ella fue
destruido a su muerte por su hermano Tutmosis III, al que arrebató el trono 20
años atrás. De Tutmosis III sí que encontraremos estatuas en el templo.
La
visita a este templo es bastante rápida ya que no es muy grande. Merece la pena
por ser totalmente distinto al resto.
Este
templo es distinto al resto que se pueden ver en Egipto. No tiene estructura
habitual del resto de templos que podrás ver. Se encuentra excavado en la roca
y tiene una serie de terrazas en su exterior a las cuales se va ascendiendo a
través de diversas rampas. Las tres terrazas alcanzan los 30 metros de altura.
Antiguamente,
había una gran avenida con esfinges rodeada de árboles que se dirigían hacia la
entrada pero hoy en día ya han desaparecido. Tras la entrada, donde había un
patio, se accede a la primera terraza con diversas columnas y donde había dos
lagos en su día.
Otra
rampa lleva a la segunda terraza donde existen 22 pilares cuadrados y donde
destacan los relieves y diversas capillas, como la de Hathor formado por 2
salas hipóstilas. En la tercera terraza, también con 22 pilares, se encuentra
la cámara de ofrendas de la reina y el santuario donde se situaba la barca
solar.
El
templo fue parcialmente destruido por Tutmosis III, hermano de Hatsehpsut tras
la muerte de ella, debido a la gran rivalidad que mantuvieron por el poder en
Egipto. De hecho, de Hatsehpsut prácticamente no encontramos nada en el templo
y sí de Tutmosis III.
Los
Colosos de Memnón
Los
Colosos de Memnón son dos gigantescas estatuas que representan a Amenhotep III
en posición sedente y con las manos en las rodillas. En su día estaban en la
entrada del templo funerario de Amenhotep III, un templo ya desaparecido pero
que en su día era más grande incluso que el Templo de Karnak.
En la antigüedad, el de la derecha era llamado el “Coloso Parlante” porque al salir el sol emitía un misterioso sonido. Este era debido a que tras un terremoto se produjo una fisura en la estatua donde se evaporaba el agua al salir el sol por el cambio de temperatura. Este fenómeno finalizó cuando fue restaurada en el siglo III.
LAS TUMBAS
Como
regla general podemos afirmar que la distribución de las tumbas del Valle de
las Reinas responde a una planificación previa, condicionada por el reinado de
los sucesivos faraones. Si tomamos como muestra los enterramientos de época
ramésida vemos que los excavados en época de Sethy I se encuentran normalmente
en el flanco N.O del valle, los de Ramsés II en el N.E y los de Ramsés III en
el S.O.
Cómo
ocurre en el Valle de los Reyes, en el de las Reinas las moradas eternas de los
difuntos se abren en la roca y se desarrollan en cámaras y corredores. Carecen
de superestructura y muchos de ellos son simplemente un pequeño pozo que
conduce a la Cámara del Sarcófago y alguna sala auxiliar. Otros, están
ricamente decorados, mejor acabados, sobre todo los de las dinastías XIX y XX y
ofrecen una visión más fresca, menos abigarrada que las tumbas de los faraones.
Con
Ramsés II se inaugura aquí la tumba a dos niveles y con Ramsés III los hipogeos
se construyen a imitación de los del Valle de los Reyes, aunque de menores
dimensiones. Así encontramos un buen número de tumbas ramésidas carentes de
ángulos en el eje principal.
Las
moradas eternas de estas mujeres y príncipes también están orientadas de una
forma concreta: de Sur a Norte, sobre todo los de época ramésida, pero como
ocurre en el Valle de los Reyes la orientación geográfica no era la misma que
la simbólica, sino que ésta se determinaba en un eje mágico Este-Oeste. ?por
qué esta orientación?.
Para
el pensamiento del hombre del Valle del Nilo el punto cardinal Este era el
lugar donde nacía el sol, es decir el término donde también nacía el difunto
regenerado, el lugar donde se fusionaba a Ra al amanecer, para viajar en su
barca y obtener su protección. El Oeste, el punto donde el sol se pone. Era el
mundo de los muertos, el lugar donde accedía al Más Allá, territorio que debía
recorrer al llegar la noche.
Como
ocurre en todas las tumbas, la parte más importante es la Cámara del Sarcófago,
donde reposaba el difunto en el interior de su sarcófago. Al hablar del Valle
de los Reyes mencionábamos el nombre que recibió esta sala: “Cámara del Oro” y
explicábamos el sentido de este nombre. Sin embargo queda aún por aclarar un
simbolismo importante, aquel que integra al difunto en el cosmos haciéndole
parte de él. De hecho esta dependencia se interpreta como un microcosmos, es el
punto donde se produce la regeneración del fallecido y como tal tiene un cielo,
personificado por el propio techo de la tumba y por lo tanto relacionado con la
diosa del firmamento Nut y un suelo, el propio del hipogeo que guarda conexión
con el dios de la tierra Geb. Este juego mitológico también puede aplicarse a
la tapa y a la caja del sarcófago, obteniendo así un mundo reducido que
reproduce el universo donde el difunto está completamente fusionado y protegido
por dos dioses importantísimos del panteón. En la tumba el “alma” del finado
sufría una transmutación que le facultaba para su existencia eterna.
Ya
hemos comentado que el Valle de las Reinas está plagado de tumbas que
pertenecen a reinas y a príncipes, así como algunas cuyo ocupante es un
personaje privado con influencia. Recordemos, una vez más, que la necrópolis no
se convierte exclusivamente en cementerio real hasta el reinado de Ramsés I. De
hecho, quizá sea una temeridad aseverar la posible existencia de enterramientos
para todas las reinas y príncipes del Reino Nuevo. Parece más acertado que aquí
fueran inhumados los más importantes, desde el punto de vista jerárquico. No
hemos de olvidar que en otros cementerios han sido halladas tumbas que sabemos
pertenecen, por ejemplo, a los hijos de Ramsés II. Concretamente estamos
hablando de la KV 5, localizada en el Valle de los Reyes, sepultura que
perteneció a un gran número de hijos de Ramsés II. Ocurre lo mismo con las
reinas, cuyos sepulcros se reparten por el suelo occidental tebano.
La Decoración
Las
tumbas de este valle están decoradas, al igual que las de los reyes, con
motivos religiosos. Tampoco aquí hay una sola imagen que evoque la vida
cotidiana de los monarcas, sus esposas o sus hijos. Las técnicas son distintas,
debido a la existencia de una piedra caliza demasiado blanda, que obligó a
recubrir los muros con una gruesa capa de estuco, para después pintarla o
labrarla.
El
libro religioso que más se emplea es el Libro de los Muertos y es corriente
observar la imagen de genios dotados de cuchillos, guardianes de las puertas
del Más Allá, iconografía poco habitual en el Valle de los Reyes.
Escenas Comunes
Las
escenas más comunes dibujadas en tumbas ramésidas dejan ver al difunto ante la
divinidad presentando ofrendas. Inmediatamente después un buen número de
pinturas muestran al fallecido ante el dios, en acto de adoración, mientras que
otras presentan actos de consagración de ofrendas, de fumigación y de libación.
Finalmente ciertas escenas recogen los momentos en el que el finado es acogido
por la deidad. Sólo un número reducido se ocupa de cuadros relativos a la
música y a los juegos.
Los
techos también juegan un papel importante en la decoración del sepulcro. En las
tumbas reales están cubiertos con estrellas de 5 puntas pintadas en amarillo
sobre un fondo azul intenso, mientras que en las privadas se sustituyen por
motivos geométricos de diversos colores. Estas estrellas lejos de ser sólo un
motivo ornamental, tienen un simbolismo concreto que guarda conexión con el destino
celeste que desea el fallecido y con el concepto de microcosmos aplicado a la
tumba. Por otro lado, son la representación de la diosa Nut, la bóveda celeste.
Tumba de Nefertari
Sin
duda, la tumba más célebre del valle es la impresionante tumba de la reina
Nefertari, esposa de Ramsés II. Está siglada con el número 66 y nada en el
exterior preludia lo que esconde en sus entrañas. Fue descubierta en 1.904 por
el italiano Schiaparelli.
Se
accede a ella por una curiosa entrada formada por una rampa que conduce a un
vestíbulo. Un segundo corredor, también con rampa, a cuyos lados descienden dos
escaleras, nos llevan a la Cámara del Sarcófago desde donde se abren otras
pequeñas cámaras más.
La
disposición es muy similar a la tumba número 80, que perteneció a Tuy, madre de
Ramsés II. Goza de espléndidos y refinados dibujos sobre sus muros, elaborados
por un artesano muy hábil que supo recoger fielmente la belleza de su reina. El
color fresco, palpitante e impresionante, realmente conmociona y no podemos
dejar de pensar que Ramsés II no pudo construir una tumba más bella para
aquella que amó tanto. Los trazos son seguros, las imágenes perfectas y los
dioses parecen salir de los muros para dejar patente que protegen a una gran
reina, que guardan a la esposa de un gran faraón.
Esta
tumba goza de modernas medidas de seguridad para asegurar su conservación en el
tiempo. Ha sido restaurada espléndidamente por una misión italo-egipcia, ya que
amenazaba con perderse en un futuro próximo. El equipo contaba con los mejores
especialistas en cada disciplina, financiados por el Instituto de Conservación
Paul Getty. En la tumba de Nefertari se han empleado las técnicas más
sofisticadas y el resultado no puede ser más satisfactorio.
Los
trabajos en el interior de Nefertari han ofrecido importantes sorpresas. Se han
hallado pequeños objetos de un valor inestimable, desde el punto de vista
arqueológico. Entre ellos, un pequeño fragmento de lámina de oro, de
aproximadamente 3,50 cm con inscripciones jeroglíficas. Es muy probable que
formara parte de un brazalete que se había colocado a la reina en el momento de
los funerales. Todavía Nefertari, más de 80 años después del descubrimiento de
su tumba, seguía deparándonos sorpresas.
En
un principio, tras la restauración, el hipogeo no iba a ser abierto al público.
La humedad de la sudoración humana, los cambios de temperatura, el aire que
exhalamos, el número elevadísimo de visitantes potenciales que penetraría en el
sepulcro, eran elementos muy peligrosos para su conservación. No obstante, en
el mes de Noviembre de 1995 el Gobierno Egipcio anunció su apertura.
Actualmente está permitida la entrada de 150 personas, en grupos de diez y
durante diez minutos
Existe
la sospecha de que el príncipe usurpó una tumba anterior pero que pese a esta
apropiación su cuerpo nunca llego a descansar en este hipogeo.
La Tumba de Jaemuaset
La
sepultura de Jaemuaset, hijo también de Ramsés III, es una de las más bellas de
la Dinastía 20 y reproduce una tumba real a tamaño reducido. Fue enterrado bajo
el reinado de Ramsés IV, según reza una inscripción en su sarcófago, lo que
indica que debió de sobrevivir a su padre. Tiene unos 30 metros de longitud y
su enorme sarcófago monolítico de granito fue hallado in situ por la Misión
Italiana. Su momia no se encontró en la tumba sino que estaba escondida en el
escondrijo de Deir el Bahari.
Una
constante en todas las tumbas de este reinado es la presencia del faraón Ramsés
III, su padre, acompañando a los príncipes. El siempre se encuentra
representado en talla superior a la de sus hijos para indicar la jerarquía. Por
su parte, el príncipe en pie ataviado con una coleta lateral, signo de la
niñez, acompaña a su padre para que su progenitor le introduzca ante la
asamblea de dioses, para que le facilite la estabilidad y la protección que
necesita. Debemos hacer mención especial a la riqueza del vestuario, a las
telas translúcidas, a los delicados plisados, así como a los detalles de la
joyería de la época, algo que no ocurre en este reinado.
Tercer dia: Edfu
◾Ciudad
de Edfu
Se encuentra ubicada a unos 80 kilómetros de la ciudad de Lúxor, conocida en la antigua egipcia como Dyeb y como Apolinópolis Magna por los romanos. El lugar principal para conocer en esta ciudad es el templo, uno de los que en mejor estado de conservación se encuentran en todo Egipto, además de ser uno de los más bellos en su construcción, data del 237 A.C. en tiempos de Ptolomeo III.
El
Templo de Edfu
El templo de Edfu es uno de
los cuatro templo y lugares donde suceden los acontecimientos de la Leyenda de
Isis, Osiris y Horus.
De los Hijos del dios Ra, El
aire y la Humedad (Shu y Tefnut), nacieron dos divinidades que eran (Geb, el
dios de la tierra) y Nut, la diosa del cielo. Estos dos engendraron cuatro
El Osiris, Isis, Seth y Nefthis
Osiris y sus hermanas Isis y
Nefthis representaban el bien, mientras Seth representaba el mal. Osirsi al ser
hijo mayor y favorito de los dioses, reinaba en la tierra, enseñando a los
gumanos, la agricultura, la escritura y la civilización. Mientras su Hermano
Seth, se revolvía de envidia. Seth maquinó para asesinar a su hermano y
gobernar sobre Egipto. La fiel esposa Isis resucitó a su marido en Abydos
(Primer templo de la historia, y ahí concibió a su hijo Horus.
Isis Tuvo que refugiarse en la
isla de Philae (Segundo templo de la historia) para proteger y criar a su hijo.
Horus creció, desafió a su tío y le venció en Edfu (Tercer templo de la
historia. Horus Reinando sobre Egipto y dios sobre la tierra, se esposó con
Hathor cuya morada era en Dendera (cuarto templo de la historia).
Junto con Abu Simbel, el templo de Edfu es el mejor conservado de todo el Egipto antiguo. En realidad el templo original construido por Thuthmosis III de la dinastía XVIII, estaba en ruinas, cuando la dinastía griega de los ptolomeos -sucesores de Alejandro Magno en Egipto- empezaron a reconstruir los templos de Egipto como un modo de acercamiento al pueblo de Egipto y a sus sacerdotes poderosos. Tal acercamiento llegó al extremo que se impregnaron tanto de la religión egipcia que algunos preferían la momificación y el entierro al rito egipcio. En las paredes del templo vemos a los faraones ptolomeos representados adorando a las divinidades egipcios .
En realidad el templo nunca fue terminado y durante la ocupación romana algunos gobernadores romanos de Egipto se representaron en los cartuchos reales como faraones de Egipto.
En el primer patio podemos
observar en las paredes algunos cartuchos reales vacíos. Eso es debido a que el
período de construcción del templo era de agitación política, y los usurpadores
del poder mandaban tachar los nombres de sus antecesores y poner el suyo. Por
eso los artesanos prefirieron dejar los cartuchos vacíos hasta terminar el
templo.
El templo se encuentra en
pleno centro urbano de la localidad de Edfu, fue utilizado como cuartel durante
el siglo pasado.
El santo santuario del templo podemos ver el altar y el Naos donde se gurdaba la estatua sagrada del Dios Horus. Muy al final en las habitaciones detrás del santo santuario se puede observar un réplica de la barca sagrada de Horus. La ocupación Inglesa llevó la original .
En el muro que rodea el templo
se puede contemplar la batalla entre Seth Y Horus y el Nilometro que medía el
nivel del agua en el río. Según su nivel se calculaban los impuestos.
◾Kom
Ombo
Se encuentra a orillas del río Nilo, sobresale el templo
construido y dividido en dos zonas principales, cada zona dedicada a una pareja
de triadas de dioses. El dios Sobek (dios Cocodrilo), la diosa
HathorTasenetnofret (diosa hermana), y la Panebtawy (diosa madre). La segunda
zona esta dedicada al dios Horus, el dios de los dos países. Otro lugar para
conocer es la antigua ciudad de Nubia.
El Templo de Kom Ombo
La magia del templo de kom Ombo , bien lo veas de día o de noche , te tengo qu e decir , que es pura magia. ES un Templo muy sencillo, pero tiene una cierta magia en cuanto tanto contenido como continente te demuestran las dos caras del mismo sitio.
Templo al culto a las
trinidades de los dioses Horus y Sobek
Templo
de Kom Ombo
El Templo de Kom Ombo está
situado a orillas del Nilo en la ciudad con su mismo nombre y, si nuestra ruta
comienza en Asuán, será la primera parada que haremos en el crucero.
La visita es nocturna y como se aprecia al ser un templo de dimensiones medias bastante resultón.
La visita es nocturna y como se aprecia al ser un templo de dimensiones medias bastante resultón.
Construido entre 1350 y 180
a.C. por orden de Ramsés II. La divinidad del templo es Sobek, un dios con
cabeza de cocodrilo y cuerpo humano. Posteriormente, ya que a los habitantes no
les gustaba tener una divinidad que representara el mal, agregaron otro dios al
culto, Haroeris (Horus el Viejo).
En el templo se puede visitar
la capilla de Hator, en la que veremos unas momias de cocodrilos muy bien
conservadas.
La visita a este templo es de
las más bonitas, ya que habitualmente se llega cuando está atardeciendo y se
comienza a disfrutar de la iluminación nocturnas.
Si nos sobra tiempo, podemos
aprovechar para hacer algunas compras en los puestos de camino al barco.
Los egipcios antiguos, como el
resto de la humanidad, adoraban las cosas y los seres, por dos razones básicas.
Esperar algún bien de ellas o evitar su mal e ira.
El dios del Templo de Kom Ombo
era Sobek, con forma de Cocodrilo. Se cree que fue divinizado porque los
cocodrilos abundaban en esta zona del Nilo.
Con el paso de los años, a la
gente de este pueblo no les gustaba tanto ser asociados a un dios que
representa el mal, por eso, le agregaron otro dios, Horus, como hermano suyo y
socio en el culto del templo.
El estado de destrucción
actual en el que se encuentra el templo, está contemplado en el propio mito de
este templo, pues cuenta la leyenda que Sobek, el hermano malvado con forma de
cocodrilo, maquinaba contra su hermano, Horus, con forma de Halcón hasta
echarle del pueblo. La población, al ver su dios amado abandonar el pueblo,
también partió hasta dejar el pueblo completamente desierto. Sobek al querer
reanudar la vida en el poblado, resucitó a los muertos quienes en lugar de
construir destruían y en lugar de sembrar trigo, sembraban arena.
El templo , como los demás fue empezado por
los faraones de la dinastía XVIII y reconstruido por los ptolomeos.
A pesar del estado de
destrucción en el que se encuentra el templo, tiene unas sigularidades, que la
hacen digno de visitar y admirar.
Kom ombo es el único templo
doble del Antiguo Egipto ,todo en él es doble: dos pilones, dos entradas, dos
patios, dos salas hipóstilas y dos santuarios. La razón es que en un lado se
adoraba al dios Horus y en el otro se adoraba a Sobek.
El estado del templo nos deja al
descubrimiento muchos de los secretos del templo, como los corredores y las
paredes huecas donde los sacerdotes se escondían y emitían sus profecías y
sentencias en nombre del dios.
El templo se encuentra en las
afueras del pueblo actual en una colina. Sus piedras fueron utilizados a lo
largo de los años como material de construcción de otras edificaciones.
Después de la primera sala
hipóstila y la primera sala intermedia, se puede observar una escena donde se
explica el sistema numérico del Egipto antiguo.
En la parte trasera del muro
de piedra detrás del santuario, se puede admirar una escena dedicada a Imhotep,
el dios de la medicina en la cual se puede apreciar todo el instrumental
quirúrgico que se utilizaban en aquellos tiempos y que no difiere mucho del
usado hoy en día.
El Templo de Kom Ombo se
encuentra en la ciudad del mismo nombre, a 45 km al norte de Aswan y también es
conocido como Templo de Sobek y Haroeris ya que son los dioses a los que estaba
dedicado el templo. La visita del Templo de Kom Ombo está incluida en todos los
cruceros por el Nilo y se suele realizar de noche.
Este es uno de los templos más
bonitos que hay a lo largo del Río Nilo y lo comenzó a construir Ptolomeo VI
cuando Kom Ombo era una de las capitales de Egipto. Se construyó entre el siglo
II A.C y el I A.C por lo que es un templo relativamente moderno comparado con
otros en el país.
Debido a que este templo está
consagrado a dos dioses distintos, se trata de un templo doble, es decir, tiene
2 pilonos, 2 salas hipóstilas, 2 patios y 2 santuarios. Los dos templos son
paralelos estando las dos entradas en la fachada principal siendo el Sobek a la
izquierda y Horus a la derecha.
El mito cuenta que Sobek era
la encarnación del mal y por eso se representaba por un cocodrilo y Horus, su
hermano, era la del bien y por eso se representaba por un halcón.
Este templo tiene numerosos
grabados y pinturas en sus muros y columnas que merece la pena admirar
detenidamen
También destacan el Mammisi de Horus y la
capilla de Hathor, donde se pueden ver varios cocodrilos momificados.
Y no hay que perderse el muro
donde están grabados distintos instrumentos médicos de la época que dan una
idea de lo avanzada que era la civilización egipcia en este aspecto, algunos
juegos grabados en el suelo y un nilómetro, que servía para medir la altura del
Nilo y saber si era época de siembr
Cuarto dia:
◾Ciudad
de Abu Simbel
Esta ciudad se encuentra a
unos 50 kilómetros de la frontera con Sudan y a unos 290 kilómetros de la
ciudad de Asuán, en este lugar se puede encontrar el templo construido por el
faraón Ramsés II, en honor a su esposa Nefertari, el templo es el más grande de
los construidos.
Para llegar a esta ciudad es
recomendable llegar por avión, ya que solo demora una media hora desde Asuán,
la visita a los principales templos y su recorrido competo demora alrededor de
dos horas. La otra forma alternativa de llegar es mediante el uso del autobús
que sale a las tres de la mañana y llega a los templos a las siete de la
mañana.
Los
Templos de Abu Simbel. Ramses II y Nefertari
Uno de los lugares más bellos
de Egipto sin duda es Abu Simbel aunque hay que decir que al llegar allí hay
que sacar de la cabeza que estamos ante un templo que ha sido trasladado ya que
la roca en la que se encuentra tiene un aspecto bastante artificial (y es que
lo es). Y es que estos templos se encontraban en un lugar que hoy en día se
encuentra bajo las aguas del Lago Nasser.
A mi es lo que personalmente es lo que más me gusta de esta experiencia y de este viaje.
A mi es lo que personalmente es lo que más me gusta de esta experiencia y de este viaje.
Cuando se construyó la presa
de Aswan, las aguas iban a sumergir varios templos que se encontraban en la
ribera del Río Nilo pero fueron trasladados a un lugar más elevado para poder
afortunadamente salvarlos.
En realidad, el complejo
consta de 2 templos, el de Ramses II y el de Nefertari, que fue su esposa. El
más conocido de los dos es el de Ramses II pero el de Nefertari tampoco
desmerece demasiado.
Estos templos que fueron
construidos durante el reinado de Ramses II alrededor del año 1284 A.C fueron
descubiertos parcialmente por el suizo Burkhard en 1813 aunque fue en 1817
cuando el italiano Belzoni consiguió entrar en su interior.
Desde entonces han sido la
delicia de todos los aficionados a Egipto.
Interior
de Abu Simbel
El templo principal, dedicado
a Ramses II, tiene 33 metros de altura y 38 de anchura y dispone de 4 grandes
estatuas, todas ellas representando a Ramses II de más de 20 metros de altura
en su fachada principal. A sus pies podemos encontrar otras estatuas más
pequeñas que representan a la familia del faraón.
En sus salas del interior
podemos encontrar otras estatuas más pequeñas de Ramses II y al fondo, como en
la mayoría de templos egipcios, encontramos el santuario donde se pueden ver
las estatuas de Ra, Ptah, Amón y el propio Ramsés II.
Templo
Nefertari
Sin duda, una de sus grandes
curiosidades y también misterios, es su disposición respecto al sol y es que
está construido de manera que los días 21 de octubre y 21 de febrero, el sol
entra por la puerta ilumina todas las estatuas del santuario excepto la de
Ptah, que curiosamente era el dios de la Oscuridad. Sin duda, una muestra más
de el espectacular dominio de la arquitectura que caracterizaba a los antiguos
egipcios.
Al lado del templo de Ramses
II tenemos el Templo de Nefertari, dedicado a la esposa del faraón y también a
la diosa del amor, Hathor. Al igual que el templo anterior, la fachada dispone
de una serie de estatuas, aunque en este caso son 6, cuatro que representan a
Ramses y 2 a Nefertari. En el santuario del fondo tenemos la estatua de Hathor.
Egypt, aerial view of the Abu
Simbel Temples of Ramesses II and Nefertari
Si vas en una excursión
organizada este punto no debería preocuparte, pero si vas por libre hay varias
opciones. Hay que destacar que si vas por libre, te saldrá hasta 10 veces más
barato que si vas en la excursión que te puede ofrecer una agencia de viajes.
La más rápida es en avión
desde Aswan pero también es la más cara. Desde el aeropuerto de Abu Simbel
podrás ir en taxi.
La forma más habitual es ir en
autobús, pero estos autobuses van en convoy escoltado, debido a un atentado
hace varios años y hay dos turnos al cabo del día que te llevan por el desierto
en un viaje que dura 3 horas y 2 horas después de la llegada a Abu Simbel
regresan a Aswan. Se pueden contratar viajes en autobús en numerosos lugares de
Aswan. Si vas en el turno de mañana tendrás que madrugar bastante pues la
salida es a las 4 de la madrugada pero merece la pena ver el amanecer en el
desierto.
Y la tercera es en barco en un
crucero a lo largo del Lago Nasser cuya una de las paradas es Abu Simbel.
También lo puedes contratar en Aswan y duran varios día
El
Gran Templo de Abu Simbel
El templo está dedicado a las
grandes divinidades del Egipto Antiguo. Los tres tenían sus capitales y a lo
largo de la Historia del Egipto antiguo fueron venerados como representación
del único dios grandioso.
Así que por alguna forma eran rivales y al mismo tiempo eran lo mismo!. Ra era la cabeza de la Eneiada de Heliopolis, Amon la Cabeza de la Triada de thebes y Ptah el gran dios artesano de Menpgis. Al lado de los tres se representa a Ramsés como el cuarto gran dios de Egipto.
Así que por alguna forma eran rivales y al mismo tiempo eran lo mismo!. Ra era la cabeza de la Eneiada de Heliopolis, Amon la Cabeza de la Triada de thebes y Ptah el gran dios artesano de Menpgis. Al lado de los tres se representa a Ramsés como el cuarto gran dios de Egipto.
A la dinastía XIX le tocó
recuperar el prestigio de Egipto perdido en el exterior después de los
disturbios y turbulencias religiosas y políticas durante el reinado de Akhentaon
de la dinastia XVIII. Ramsés II Hijo de Sethi I combatió a los enemigos del
norte, y del sur.
Pero su batalla más importante era la de Kadesh, en palestina contra los asiáticos hititas. Lo más probable es que esta batalla terminó en un tratado de paz entre ambas fuerzas, aunque Ramsés se jactaba de haber ganado la batalla en las paredes de Abu Simbel y otros templos egipcios, pero lo mismo Hizo el rey hititas en los templos de su país.
Pero su batalla más importante era la de Kadesh, en palestina contra los asiáticos hititas. Lo más probable es que esta batalla terminó en un tratado de paz entre ambas fuerzas, aunque Ramsés se jactaba de haber ganado la batalla en las paredes de Abu Simbel y otros templos egipcios, pero lo mismo Hizo el rey hititas en los templos de su país.
Gran
Templo de Abu Simbel
Tres Milagros
El Templo en sí es considerado
una de las maravillas de la humanidad y uno de los grandes misterios de la
historia antigua. En primer lugar, se ha pensado y escrito mucho sobre las
razones que llevaron a Ramsés II y sus arquitectos escoger este sitio tan
lejano de la metropolis Luxor o de la capital militar Tanis, para construir
esta maraviilla. Algunos argumentos explican que la existencia de este monte
con sus dimensiones es la que animó a construir el templo. Otros agregan que es
porque la esposa de Ramsés II Nefertari, era nubia y por eso le dedicó el
primer y mayor templo dedicado a una Reina en El Egipto Antiguo. El templo
entero es esculpido en la roca de una colina de piedra arenisca, un detalle
admirable, porque cualquier error grave causará y el hundimiento de toda la
obra.
Pero lo realmente prodigioso
es el fenómeno que sucede en el templo durante los días 21 de Marzo y 21 de
Septiembre a las 5 horas y 58 minutos. los rayos del sol se adentran unos 60
metros dentro del templo y alumbran con un halo las caras de los grandes dioses
Amon, Ra, y Ramsés. La cara del dios Ptah no s ilumina nunca al ser considerado
el dios de la oscuridad. En la era moderna y durante la construcción del alta
presa, hubo que trasladar cientos de monumentos para salvarlos de las aguas del
Nilo, asía una veintena de países pertenecientes a La UNESCO en uno de los
milagros de la engenierá moderna.Hubo que cortar el templo en grandes piezas
numeradas y trasaldarlo 200 metros atraás y 60 metros más de altitud y
reconstruirlo por completo.
Es realmente interesante, fijarse en las
proporciones entre las personas reales y el tamaño de las estatuas para admirar
la grandeza de este templo. La Fachada mide 38 metros y cada coloso del faraón
mde 19 metros de latura y De oreja a oreja son 4 metros.
Observar los 24 Baboons que
representan las horas del dá y que saludan al sol saliente. En lo alto de la
fachada vemos a Ramses ofreciendo el Cetro símbolo del poder al dios
Ra-Hor-Ajti y al otro lado le ofrece la pluma de la justicia . La combinación
del Cetro, El dios Ra y la Pluma se ponuncia User Maat Ra , que es el nombre de
RamsésII!.
Recomendaciones Aunque el
viaje en autocar es más largo, y cansado (casí 5 horas en el desierto de ida y
otros de vuelta)quizás resulta mejor y más barato que el de por avión, poruqe
se puede pasar más tiempo para admirar el templo. En avión toda la visita tiene
que ser de hora y media, a no ser que se reserva noche en un hotel.
El
Templo de la Reina Nefertari en Abu Simbel
Muchos historiadores creen que
Nefertari era nubia, del sur del país y que era la reina y esposa favorita de
Ramsés segundo, del cual se cree que tenía más e 40 esposas y 240 hijos e
hijas. Ramsés de hecho debía de querer tanto a la Reina, que le dedicó el
primer templo dedicado a una Reina en el Egipto antiguo. Antes de Ramsés vimos
a los faraones representar a sus madres y esposas como diosas y dedicarles
pirámides y tumbas, pero fue Ramsés quien le dedicó a su mujer todo un templo
considerándola una de las figuras de la propia diosa Hathor.
El templo fue construido
paralelamente al templo grande, aunque tiene menos tamaño. Los colosos del rey
y la reina sólo miden 11 metros cada uno. y tiene menos profundidad.
Anécdotas
Se fijamos la vista en la estatua de Ramses a
mano izquierda veremos que la corono que lleva es distinta a las demás. Algunas
teorías dicen que durante la escultura del templo la roca se rompió y hubo que
cambiar la forma de la corono, para ocultar el fallo.
El templo fue descubierto el
siglo pasado por una expedición italiana y estaba medio enterrado. Llama la
atención los colores del interior son vivos y asombrosos. También se observa a
la Reina bailando delante de Hathor con un sistro, símbolo de música y
alegría.
Aunque el viaje en autocar es
más largo, y cansado (casi 5 horas en el desierto de ida y otros de vuelta)
quizás resulta mejor y más barato que el de por avión, porque se puede pasar
más tiempo para admirar el templo. En avión toda la visita tiene que ser de
hora y media, a no ser que se reserva noche en un hotel.
El
templo de Philae
No es uno de los templos más
conocidos de Egipto. Casi nadie que no haya estado allí o no sea un amante del
mundo egipcio ha oído hablar de él, pero lo cierto es que el Templo de Philae
es uno de los más bellos de Egipto.
A nosotros, particularmente,
fue el que más nos gustó, a margen de los de Abu Simbel, Luxor o Karnak.
Aunque no se encuentra en su emplazamiento original, resulta mucho menos
artificial que el de Abu Simbel y se puede decir que es sencillamente
espectacular.
El
traslado del templo de Philae
Este templo, que se encuentra
cerca de la localidad de Aswan, se encuentra situado en la Isla de Agilkia
aunque inicialmente se encontraba en la Isla de Philae que quedó sumergido bajo
las aguas tras la construcción de la presa de Aswan.
Pero al igual que los templos
de Abu Simbel, pudo salvarse trasladándose de lugar. Pero antes de ser
trasladada había épocas en las que el agua cubrían los templos parcialmente y
por eso se pueden ver las marcas de agua en sus muros y columnas.
Eso sí, a diferencia de los
templos de Abu Simbel, este parece menos “artificial” y el entorno es una maravilla dado que se halla en una isla.
El Templo de Philae está
dedicado a la diosa Isis, diosa de la fertilidad y la diosa más venerada de la
historia del antiguo Egipto. Y sin duda es uno de los templos mejor conservados
que existen.
Y en cualquier caso no se
puede hablar de este monumento como un sólo templo puesto que se trata en
realidad de un conjunto de edificios que fueron levantados a lo largo del
tiempo y dedicados a distintos usos y divinidades.
Entre los puntos a destacar en
el Templo de Philae está la columnata que pertenecían al dromos y que van hacia
la puerta de Ptolomeo, una gran obra maestra. Dentro está el vestíbulo de
Nectanebo I, el patio con el mammisi y los templos dedicados a Hathor e Isis.
Otro punto destacable en la
isla aunque se encuentra separado del templo principal, es el Pabellón de
Trajano, construido por los romanos y que usaban para adorar a los dioses
egipcios cuando conquistaron la zona.
Y además, el camino hasta la
isla donde se encuentra el Templo de Philae es espectacular. La embarcación que
te lleva hasta allí te paseará por uno de los lugares más bellos de El Cairo.
Para llegar al Templo de
Philae es necesario una embarcación. Aunque normalmente a Egipto se va en
excursiones organizadas, si quieres ir aquí por tu cuenta no tendrás ningún
problema ya que puedes ir hasta el embarcadero en taxi y allí tomar el barco
que te lleve hasta los templos. Conviene destacar los espectáculos de luz y
sonido que se hacen aquí.
El templo de Philae es uno de
los cuatro templo y lugares donde suceden los acontecimientos de la Leyenda de
Isis, Osiris y Horus. De los Hijos del dios Ra, El aire y la Humedad (Shu y
Tefnut), nacieron dos divinidades que eran (Geb, el dios de la tierra) y Nut,
la diosa del cielo. Estos dos engendraron cuatro Osiris, Isis, Seth y Nefthis.
Osiris y sus hermanas Isis y Nefthis representaban el bien, mientras Seth
representaba el mal. Osirsi al ser hijo mayor y favorito de los dioses, reinaba
en la tierra, enseñando a los humanos, la agricultura, la escritura y la
civilización. Mientras su Hermano Seth, se revolvía de envidia. Seth maquinó
para asesinar a su hermano y gobernar sobre Egipto.
La fiel esposa Isis resucitó a
su marido en Abydos (Primer templo de la historia, y ahí concibió a su hijo
Horus.
Isis Tuvo que refugiarse en la
isla de Philae (Segundo templo de la historia) para proteger y criar a su hijo.
Horus creció, desafió a su tío y le venció en Edfu (Tercer templo de la
historia. Horus Reinando sobre Egipto y dios sobre la tierra, se esposó con
Hathor cuya morada era en Dendera (cuarto templo de la historia).
A parte de ser dedicado
básicamente al culto de la diosa Isis, diosa de la magia y diosa universal,
símbolo de la vida, protección y fertilidad, el templo era en la antigüedad,
santuario del dios Khnom, el dios creador alfarero y dios de las cataratas y
las fuentes del nilo.
También la zona era la morada
de Hapis, el dios De El Nilo, dios hermafrodita, de entre sus manos fluían sus
aguas y en sus palmas traería el bienestar o las desgracias.
Desde tiempos del rey Keops,
se sabe el que este lugar era sagrado y lugar de culto del Dios Khnom. Y en de
la dinastía XXX, de tiempos del Rey Nectanebo, encontramos un altar que
demuestra que también existía un templo.
Pero es en la época ptolomaica
y dentro del afán de Ptolomeo Eurguetes, de crear un nuevo culto donde unir la
religión egipcia y griega, y por eso resaltaron y favorecieron la triada
sagrada de Abydos, Osiris, Isis y horus.
La correspondió al templo de
Philae ser el escondite de Isis y Sus Hijo Horus. En el templo observamos
cartuchos de casi todos los ptolomeos, algunos gobernadores romanos, y se
observa también como fue convertido en un altar cristiano dedicado a san
Sebastián en tiempos de Justiniano a manos del obispo Teodoro.
Antes de la construcción del
alta presa y por la construcción de la vieja presa de Aswan, el templo se
quedaba sumergido por las aguas del El Nilo durante los meses de la inundación,
pero durante la construcción de la nueva presa , el templo se iba a perder para
siempre, si no fuera por la cooperación internacional, que se apresuró a salvar
una de las bellezas de Egipto. Al contrario de Abu Simbel, este templo ya
estaba sumergido en el agua, y hubo que rodearlo con un muro de acero y hormigón,
vaciar el agua y trasladarlo piedra por piedra a otra islamás alta.
El templo figura en las
crónicas de muchos viajeros, durante las épocas, griegas, romanas y Arabes y
también figura el repertorio de leyendas populares.
En realidad, la excursión para
visitar este templo es toda una delicia, desde la tranquila travesía del lago,
lo cristalina, limpia y fía del agua del Río, hasta la vista general del
templo.
Se puede observar todavía la
marca del agua en las columnas del templo.
No perderse el espectáculo de
luz y sonido en este templo. Comprar un gorro nubio de colores, comprar
collares nubios de sándalo y comprar una Rababa (Instrumento musical nativo).
QUINTO
DIA: ASUAN y Regreso al Cairo
Asuán, en el sur de Egipto, es una ciudad que está ubicada
en la primera catarata del Nilo, es más que nada conocida por ser el punto de
partida para visitar el templo de Abu Simbel.
Dicha ciudad dispone de varios centros turísticos para visitar, como la Isla
de Elefantina, la Isla de Kalabsha y el Museo Nubio. Entre sus principales monumentos se
encuentran el Obelisco Inacabado, el Mausoleo de Agha Jan y la moderna Alta
Presa. También, merece la pena dar un paseo por el mercado de las especias.
SEXTO: EL CAIRO
Museo del
Cairo, La Ciudadela de Saladino, Mezquita de Alabastro, Mercado de Khan el Khalili,
Museo Egipcio y Barrio Copto acompañados de guía y en transporte privado.
Historia
del Museo Egipcio en El Cairo
Desde la campaña militar de
Egipto de Napoleón, el interés europeo por Egipto se iba despertando hasta
convertirse en una auténtica manía por lo faraónico y lo antiguo.
Durante los primeros años del
siglo XIX, los cónsules europeos y los buscadores de tesoros, exploraban por
todo el país, algunos en busca de reliquias y monumentos y otros en busca de
oro y tesoros preciados.
En 1835, el Service des
Antiquités de I'Egypte fue fundado para proteger los monumentos y los tesoros
del país de la codicia local y extranjera. Al principio, las piezas encontradas
se guardaban en un edificio pequeño cerca de la zona de la actual Azbakia, en
el centro de El Cairo y más tarde en la ciudadela de Saladino.
Sin embargo y durante la
visita del emperador austríaco, Maximiliano, El gobernador de, Egipto Abbas
Pasha le regaló toda la colección.
En 1858,Auguste Mariette preparó
otro museo, en el barrio de Boulaq, que más tarde se perdió por una inundación
de El Nilo.
En 1878, el contenido del
museo de Boulaq se trasladó al palacio de Giza del Gobernador Ismael Pasha, el
gobernador del País. La colección quedó ahí hasta que el actual museo fue
inaugurado en 1902.
El actual edificio fue
diseñado por el arquitecto francés, Marcel Dourgrion, en un estilo neoclassicó,
pensando que sería el más adecuado para su contenido. Dos de la plantas del
museo son dedicados a la exposición al público y aulas de estudios, en las
cuales se exhiben más de 120.000 piezas de las distintas épocas del Antiguo
Egipto, ordenadas cronológicamente según el sentido de las agujas del reloj.
El museo se encuentra en la
Plaza El Tahrir, en pleno centro de El Cairo, y abre sus puertas desde las 9 de
la mañana hasta las 4 de la tarde. Los viernes cierra a las 2 de la tarde y
durante el mes del ayuno musulmán, El Ramadan, cierra a las 3 de la Tarde.
Para fotografiar sin flash o
filmar con cámara de video, hay que sacar un ticket, y
para fotografiar con flash, hay que solicitar un permiso especial.
El Barrio Copto de El Cairo.
Un barrio aislado del resto
Encontrar un lugar como el
Barrio Copto en una ciudad como El Cairo es sin lugar a dudas sorprendente. Los
coptos son los egipcios que siguen la religión cristiana. Por eso, encontrar
este barrio en una ciudad donde predominan las mezquitas musulmanas, es sin
duda un hecho peculiar.
En este curioso barrio vive la
mayoría de cristianos coptos de Egipto y se trata de un barrio, prácticamente
aislado del resto de la ciudad, de callejuelas estrechas y adoquinadas con
numerosos puestos callejeros de libros, bisutería y cuadros. Para entrar en el
barrio copto hay dos entradas. Por la principal es por donde acceden todos los
grupos de turista y puede hacer que la visita al barrio pierda su encanto. Pero
existe otra menos concurrida y que es la que se recomienda para visitar el
barrio sin agobios.
El recinto del barrio tiene
diferentes iglesias donde se sigue el rito copto y también tienes el museo
copto. Los principales puntos de interés del barrio copto son los siguientes:
◾Iglesia Colgante. Es la iglesia del barrio más
famosa y también es la iglesia cristiana más antigua de la ciudad. También se
la conoce como Iglesia de Santa María y data del siglo IV. Recibe el nombre de
“colgante” ya que hay que subir una escalinata para acceder a ella y está
elevada sobre el suelo. Destacan sus 13 pilares del interior que representan a
Jesús y sus apóstoles. Se puede visitar todos los días desde el amanecer hasta
las 16h siendo su entrada gratuita.
◾Egipto - El Cairo - Iglesia de San SergioIglesia
de San Sergio. Se construyó en el siglo V en una cueva donde se dice que se
refugió la Sagrada Familia durante su huída a Egipto. Destacan sus capiteles
corintios y todo está construido de mármol y madera. Y sobre todo destaca la
caverna en la que se refugió la Sagrada Familia huyendo del Rey Herodes. Se
puede visitar de 8h a 16h.
◾Iglesia de Santa Bárbara. Contiene las
reliquias de una niña torturada y asesinada en el siglo XI, Santa Bárbara, por
negarse a casarse con el hombre que su padre había elegido. Está abierta para
su visita de 8h a 16h.
◾Monasterio de San Jorge. Se le conoce como
Deir-Al-Banat y data del siglo VII aproximadamente cuando se construyó sobre la
antigua fortaleza de Babilonia. Guarda las cadenas de San Jorge por las que
guardan devoción no sólo cristianos sino incluso también musulmanes. También se
puede visitar de 8h a 16h.
◾Museo copto. Se encuentra en lo que era el
jardín de la antigua fortaleza de Babilonia y en su interior puede verse,
además de diferentes piezas y objetos coptos, los célebres Manuscritos de Nag
Hammadi, que datan del siglo III o IV. El museo se puede visitar de 9h a 17h y
la entrada cuesta 80LE.
Para llegar al Barrio Copto es
posible utilizar el metro. La parada más cercana es Mar Girgis. Pero teniendo en cuenta la poca
utilidad para el turista del metro en El Cairo, por no llegar a casi ningún
lugar turístico ni de hoteles, y los inconvenientes que conlleva utilizarlo, lo
mejor es ir en taxi, como a casi cualquier sitio de El Cairo.
La
Ciudadela de Saladino y la Mezquita de Alabastro
La Ciudadela de Saladino es
uno de los puntos más visitados de El Cairo. Y en ella se encuentra la mezquita
más famosa de la ciudad y la más visitada, la Mezquita de Muhammad
Además de esta mezquita
también hay otros monumentos y museos y sobre todo un mirador desde el que
contemplar la ciudad con unas vistas inmejorables. Eso sí, te costará verla con
claridad debido a la contaminación.
Recuerda que hay que
descalzarse a la entrada. No pasa nada por dejar allí los zapatos, nadie se los
llevará.
Mezquita de Alabastro Saladino
fue un gobernante muy importante en el mundo islámico y que instauró el Islam como religión oficial
en Egipto.
En el siglo XII fue en el que
se construyó la Ciudadela por orden suya en la cima del Monte Muzzattam para
proteger la ciudad y como fortaleza para la residencia real. Desde el siglo XII
y durante 700 años ha sido la residencia de los legisladores egipcios.
Durante tantos siglos de
existencia, la Ciudadela ha tenido diversas edificaciones y ha sufrido muchas
modificaciones pero han sobrevivido a lo largo del tiempo varias mezquitas y
palacios de una belleza incuestionable. Todos estos edificios se encuentran en
la zona sur de la Ciudadela y destacan, además de la Mezquita de Alabastro, la
Mezquita de An-Nasir Mohamed, la Mezquita de Ahmad al-Katjuda (aunque está un
poco escondida y hay que buscarla) y diversos palacios. El algunos de ellos hay
museos que merece la pena visitar.
La Mezquita de Muhammad Ali,
llamada también de alabastro por ser este el material con el que está
construída, fue construida durante el siglo XIX terminando su construcción en
el año 1848.
Se encuentra en la parte más
alta de la Ciudadela por lo que puede ser vista desde gran parte de la ciudad.
Y gracias a eso, desde su exterior también hay unas maravillosas vistas de la
bonita ciudad de El Cairo.
La Mezquita de Alabastro, con
una gran historia a sus espaldas, se
construyó al estilo de las mezquitas turcas como se puede ver en sus torres y
minaretes. En la visita a esta mezquita no hay que dejar de admirar tanto su
exterior, donde en una gran patio está la fuente de las abluciones, como su
interior con numerosas lámparas y en donde destacan la tumba de Muhammad Ali,
el sepulcro de mármol blanco, el púlpito y la tribuna.
Sentarse en la alfombra de
esta maravillosa mezquita bajo la luz de sus cientos de lámparas que se refleja
en las paredes de alabastro es una experiencia inolvidable.
Información práctica sobre la
Ciudadela y la Mezquita
La Ciudadela abre todos los
días a las 8h y cierra a las 16h en verano y las 17h en invierno. Los museos
abren sólo hasta las 14:30h. La entrada a la Ciudadela cuesta 40LE.
Como siempre en El Cairo, la
mejor forma de llegar a la ciudadela en en taxi.
Recuerda que para entrar en
las mezquitas de Egipto hay que ir correctamente vestido según las costumbres
musulmanas por lo que no puedes ir con pantalón corto o camisetas de tirantes.
En caso de ir así, a la entrada de la mezquita te dan una capa con la que
cubrirte pero recomendamos ir ya bien vestido porque las condiciones de la capa
no parecen óptimas.
También hay que recordar que
hay que descalzarse para entrar.
Escrito Jan el-Jalili, es el
bazar más antiguo de El Cairo y del mundo, y sin duda el más famoso. Aquí es
donde cualquier visitante de la ciudad conocerá el arte de regatear. No es el
único que existe en la capital egipcia pero sin duda es el bazar más conocido y
que más visitas atrae.
También te damos a dar unos
consejos a la hora de regatear para que puedas conseguir los productos que
quieras a los mejores precios.
Y recuerda, que si no
regateas, los vendedores egipcios pueden sentirse ofendidos.
Bazar de Khan el-Khalili
El Bazar de Khan el-Khalili
situado en el mismo centro de la ciudad está lleno de tiendas situadas en un
laberíntico sistema de callejuelas donde perderse es muy fácil, pero cuanto más
te pierdas más disfrutarás del mismo.
Además, no sólo hay tiendas a
pie de calle, también las encontrarás dentro de los edificios alrededor de
algún patio central y en distintos niveles.
Aquí puedes comprar prácticamente de todo, desde
ropa hasta joyas, pasando por figuras de cerámica, especias como azafrán y los
famosos papiros.
La
tienda de Jordi.
Bazar Khan el-Khalili -Tienda
Jordi de esa manera, dentro de un edificio, está la famosa tienda de Jordi, muy
conocida entre los españoles y en la que no hace falta regatear, puesto que
tiene precio fijo.
Por esa razón, Jordi, un
egipcio que vivió durante años en Barcelona, es muy odiado entre sus compañeros
de bazar, en gran medida porque tiene comprados a los niños e incluso a la
policía para llevar a los turistas que vean españoles hasta su tienda. Si
quieres ir allí, seguro que alguien te lo ofrece.
Exceptuando la tienda de
Jordi, aquí es obligatorio regatear, y no sólo para conseguir más baratos los
artículos sino porque los egipcios consideran un desprecio que no regatees. Se
lo toman como un juego y ten en cuenta que ellos nunca perderán porque nunca
venderían algo a un precio en el que perdieran dinero. Algunos te darán incluso
la oportunidad de regatear en euros o dólares.
Lo primero que hay que saber
es que aunque les veas muy enfadados porque dicen que les has ofrecido un
precio muy bajo, no debes hacer caso, es parte de su estrategia. Y lo segundo
es que debes estar seguro en la negociación, contundente y por supuesto no
tener miedo.
El método para regatear es el
siguiente: deja que ellos empiecen diciendo el precio y tu ofrece la décima
parte. Ellos, tras un poco de teatro, bajarán el precio y es ese momento en el
que tu subes el precio un poco respecto al primero.
La negociación terminará
cuando lleguéis a un acuerdo. Incluso después del acuerdo se mostrarán furiosos
haciéndote creer que has salido ganando pero en cuanto reciben el dinero les
cambia la cara y no dudarán en pedirte que te hagas una foto con ellos. En
realidad, el furioso deberías ser tú.
El Café de los Espejos y el
Barrio de los Fatimita
En el mismo bazar se encuentra
el Café de los Espejos, que en realidad se llama Cafe Fishawi pero toma su
nombre por la cantidad de espejos de su interior.
Merece la pena acercarse por
el callejón que lleva hasta él y sentarse para degustar un buen te árabe, un
café turco o fumar una sisha.
Hay que decir que este café
abre las 24 horas del día. Muy cerca del Bazar de Khan el-Khalil se encuentra
el barrio de los fatimitas y sus mezquitas. Merece la pena quedarse hasta el anochecer
para verlas iluminadas.
TOUR NOCTURNO
Si te ofrecen un tour nocturno,..., no lo dudes cógelo,..., correr de una punta a otra en el Cairo no es fácil , salvo que dispongas de tiempo.
Veras de todo y por su orden desde as en las mezquitas , hasta los bares d más d moda , al margen de una ciudad iluminada de forma nocturna y sin el agobio de la mañana y la seguridad de tu guía que al fin y al cabo es tu pasaporte.
TOUR NOCTURNO
Si te ofrecen un tour nocturno,..., no lo dudes cógelo,..., correr de una punta a otra en el Cairo no es fácil , salvo que dispongas de tiempo.
5-Recomendaciones:
1-Haz excursiones por tu
cuenta. No aceptes los precios de las agencias y anímate a hacer excursiones
por libre, seguro que si es tu primera experiencia en un país musulmán te da
algo de miedo, pero los egipcios son inofensivos y casi siempre simpáticos. Una
buena opción para los primerizos es formar un grupo con gente que esté en la
misma situación.
2-Regatea lo que puedas. Ten
en cuenta que los precios iniciales pueden ser del 400% de lo que deberías
pagar
3-Deja todo claro de antemano.
Si negociamos el precio de un taxi por trayecto, que luego no intenten
cobrarnos por otro lado .Si negociamos por horas, que quede claro de qué hora a
qué hora tenemos el servicio y que podamos ir donde queramos y estar allí el
tiempo que queramos. Los egipcios, aunque simpáticos, son liantes y
negociantes.
4-En Egipto todo el mundo pide
propinas, desde los niños a los policías, parece que desde pequeños les enseñan
un gesto que veréis cientos de veces en vuestro viaje. No hagas algo que
consideres que puede requerir propina si no quieres darla, son bastante
pesados.
5-Cuidado con las comidas. Evita
comer en sitios que no tengan aspecto de mantener la más mínima higiene.
Incluso así, evita tomar agua sin embotellar, así como los cubitos de hielo.
Asegúrate de que la botella que te den esté correctamente sellada y no tenga signos
de haber sido rellenada. Evita también tomar la fruta sin pelar y ten cuidado
con las ensaladas.
6-Utiliza el taxi sin miedo. En
Egipto se conduce muy agresivamente y verás bastantes accidentes en tu viaje,
pero no tengas miedo de coger un taxi. Son muy seguros y muy baratos. Te
llevarán a cualquier lugar por muy poco dinero e incluso te esperarán a que
termines tu visita si lo deseas. Recuerda acordar el precio con ellos antes de
subir y de dejar todas las condiciones muy claras.
7-Cuidado al cruzar la calle. Verás
que en Egipto no hay pasos de peatones ni semáforos. La gente cruza por donde
puede y en algunos sitios de El Cairo puedes llegar a estar bastantes minutos
esperando a cruzar. Los egipcios se lanzan casi sin pensarlo al cruzar y los
turistas aunque al principio tengan miedo, al final acaban cruzando igual. Pero
hay que tener cuidado porque suele haber bastantes atropellos.
8-Que la gente no te agobie .Los
egipcios, aunque son muy simpáticos en general, suelen ser muy agobiantes
pidiendo limosna, propinas o vendiendo. Tratarán de agobiarte por la calle pero
no debes tener miedo de que te vaya a pasar nada malo. Con un simple NO dejarán
de agobiarte. Y si siguen igual, lo
puedes decir en árabe: LAH, LAH, LAH. Les hará gracia y te dejarán tranquilo.
9-La vestimenta en las
mezquitas. Cuando tengas previsto visitar una mezquita, ten en cuenta que hay
que usar ropa discreta. No se puede ir en pantalón corto ni camisetas de
tirantes. Si vas así vestido te dejarán pasar pero te darán una capa para
cubrirte. La capa no suele estar en las mejores condiciones higiénicas y además
hasta te cobrarán por ella, por eso es mejor ir ya correctamente vestido.
Además, tendrás que descalzarte por lo que se recomienda llevar calcetines para
evitar pisar descalzo la moqueta.
10- No olvides que a medio día
las temperaturas en Egipto son extremas y el sol quema, mantente hidratado, usa
crema de protección solar y ropa de algodón y calzado cómodo.
6-
Fuentes y documentación:
·
www.Lugares que
visitar.com































































































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