domingo, 15 de enero de 2017

EGIPTO DE NORTE A SUR , SIN LIMITES.

EGIPTO: SENSACIONES Y SENTIMIENTOS DE LA HISTORIA DE UN PUEBLO






Egipto, quien fuera considerado como la cuna de las civilizaciones, es un país increíble, con una cultura por demás interesante y paisajes imponentes.



Tuve la suerte de estar hace unos veinte años y debido a la situación actual ha pasado de tener catorce millones de turistas anuales a no llegar a tener prácticamente a uno.



En mi opinión es un país muy seguro y con muchas ganas de reactivar lo que es su principal fuente de ingresos, con lo que los precios son muy asequibles y resulta una buena opción para conocerlo o volver después de una larga temporada, como es mi caso.


Además, sus cuantiosos  monumentos,  restos arqueológicos y sus famosas pirámides, le dan un aspecto único al lugar, y dado el momento actual,  un lugar muy atractivo para viajar.


Este ha sido mi segundo viaje a Egipto y volvería a repetir otra vez más, lástima que el mundo sea tan grande.
 



Además, sus cuantiosos  monumentos,  restos arqueológicos y sus famosas pirámides, le dan un aspecto único al lugar, y dado el momento un lugar muy atractivo para viajar.

Este ha sido mi segundo viaje a Egipto de norte a sur y volvería a repetir otra vez más , lástima que el mundo sea tan grande.
 
Templos, pirámides, tumbas y esfinges de la época faraónica, se entremezclan con mezquitas musulmanas e iglesias coptas.
  La ruta es  la que refleja este mapa combinando vuelos aéreos y recorrido fluvial desde luxor a aswan

 Pero, además de conocer los restos arqueológicos más sorprendentes del lugar, el viajero puede disfrutar de la variada oferta nocturna de El Cairo, nadar en las estupendas playas del Mar Rojo o dar un disfrutar de un crucero fluvial a orillas del Nilo.
 

1-INFORMACION GENERAL
Egipto, oficialmente la República Árabe de Egipto, es un país soberano de África en la parte más occidental del Máshrek. Es un país transcontinental, está ubicado mayoritariamente en el extremo noreste de África mientras que en Asia, se encuentra la península del Sinaí un terreno comparativamente pequeño comparado con el resto del país. Limita con Sudán al sur, con Libia al oeste y con el Estado de Palestina e Israel al noreste. Al norte limita con el mar Mediterráneo y al sureste con el mar Rojo.



La mayor parte de su superficie la integra el desierto del Sahara. El río Nilo cruza el desierto de norte a sur, formando un estrecho valle y un gran delta en su desembocadura en el Mediterráneo. Estas tierras fértiles se hallan densamente pobladas, concentrando la mayor población nacional de África. Casi la mitad de los egipcios viven en áreas urbanas, sobre todo en los centros densamente poblados de El Cairo, su capital, y Alejandría.
 
Documentación necesaria

 
Para entrar en Egipto necesitaremos llevar pasaporte con una vigencia mínima de 6 meses.

Para entrar en el país también es necesario obtener un visado. Los ciudadanos de la Unión Europea lo podemos sacar directamente al llegar al aeropuerto, o también en los consulados de Egipto de otros países


Idioma

 

El idioma oficial de Egipto es el árabe. Si sabéis inglés no tendréis problema ya que la mayoría de la gente con la que tendremos que hablar lo domina.

 
Hora oficial

 
GMT+2 en verano y GMT+3 en invierno. Supone una hora más que en España a lo largo de todo el año.

 
Vacunas 

En Egipto no se requiere ninguna vacuna

Moneda

La moneda oficial de Egipto es la Libra Egipcia (EGP), el cambio es aproximadamente 8 libras un euro. Los "céntimos" de libra se llaman piastras.

 
Dónde cambiar el dinero

Aunque en Egipto no tienen ningún problema en aceptar cualquier divisa, el cambio lo hacen favorable para ellos. Lo mejor es pagar con libras egipcias .Lo mejor es pagar con tarjeta de crédito en todos los comercios donde sea posible y sacar dinero directamente en libras egipcias de los cajeros de las ciudades.

Electricidad y enchufes

No se necesita ningún adaptador especial. Los enchufes son de tipo europeo, con dos salidas redondas y 220V.

Horario comercial

El horario comercial de Egipto es, de forma general, de 10:00 a 20:00 horas. Puede haber tiendas y comercios con un horario más amplio. Los domingos podéis encontrar tiendas cerradas.

Seguridad y zonas a evitar

Egipto es un país que, aunque ha tenido épocas malas, es bastante seguro para el turismo. Es recomendable no salirse de las rutas marcadas y hay zonas como Assiut, Sohag, Minya y Quena que se deben evitar.

Compras

Aunque en Egipto podemos comprar de todo, los objetos más típicos que encontraremos en todas las ciudades son las chilabas, cartuchos, perfumes y, como no, los papiros.

Encontraremos grandes tiendas de papiros en todas las ciudades. Podremos comprar papiros de tamaño A4 desde 10 libras egipcias.

Los cartuchos son colgantes donde nos "esculpirán" nuestro nombre (o el de quien queramos) en escritura jeroglífica. Son un recuerdo y un regalo habitual. Debemos encargarlos con un día de antelación y el precio al cambio rondará los 10 euros para los de plata.

Egipto también tiene una gran tradición en la creación de esencias y perfumes. Egipto es un país donde no será difícil encontrar imitaciones de ropa y otros objetos.

El mejor lugar para comprar estos artículos es Sharm el-Sheij donde la calidad de las imitaciones es espectacular.

 

2- Los diez lugares imprescindibles para ver y visitar

 

1-Pirámides de Gizah
 

 Oir hablar de Egipto es oír hablar de sus pirámides, las Pirámides de Egipto. En Egipto existen decenas de pirámides que visitar pero las más famosas son sin lugar a dudas las Pirámides de Gizeh situadas a unos 20 km del centro de la ciudad de El Cairo. Se trata de un complejo funerario, el más grande del Antiguo Egipto.



 











2-La Esfinge de Gizah

 
 

La Esfinge de Gizah es una grandiosa escultura situada junto a las pirámides más famosas de Egipto, a unos 20 km del centro de El Cairo. Forma parte, por tanto, del gran complejo funerario de Gizah y se dice que fue construida en el siglo XXVII a.C. Aquí te contamos la historia de este impresionante monumento

 









3-Museo Egipcio

 

El Museo Egipcio de El Cairo es el principal museo del mundo que alberga antigüedades egipcias. Tiene más de 120.000 objetos de diferentes épocas de la civilización egipcia siendo muchas de ellas de incalculable valor, visita casi obligada con 2,5 millones de visitantes al año.

 













4-Barrio Copto

 

Iglesia Colgante Encontrar un lugar como el Barrio Copto en una ciudad como El Cairo es sin lugar a dudas sorprendente. Los coptos son los egipcios que siguen la religión cristiana. Por eso, encontrar este barrio en una ciudad donde predominan las mezquitas musulmanas, es sin duda un hecho peculiar.

 

5-Mezquita Alabastro.

 

La Ciudadela de Saladino es uno de los puntos más visitados de El Cairo. Y en ella se encuentra la mezquita más famosa de la ciudad y la más visitada, la Mezquita de Muhammad Ali, también conocida como Mezquita de Alabastro. Además de esta mezquita también hay otros monumentos y museos.












 

6-Memphis y Sakkara

 


Pirámide de SakkaraMemphis y Sakkara (también escrito a veces Saqqara) son dos visitas que no debes dejar de realizar en Egipto, sobre todo Sakkara. Se encuentran muy cerca de la ciudad de El Cairo, a unos 20 kilómetros. Visitar Sakkara y sus pirámide escalonada es sin duda una visita imprescindible.

 

7-Pirámides de Meidum y Dashur

 


 
Pirámides de DashurEn Egipto fueron construidas 118 pirámides durante 3500 años, muchas de las cuales han llegado hasta nuestros días. Algunas de esas pirámides son muy poco conocidas pero también se pueden visitar y son lugares mágicos de Egipto ya que no suele haber muchos turistas.


 

 

8-Bazar de Khan El-Kalili

 

Bazar de Khan El-KaliliTambién escrito Jan el-Jalili, es el bazar más antiguo de El Cairo y del mundo, y sin duda el más famoso. Aquí es donde cualquier visitante de la ciudad conocerá el arte de regatear. No es el único que existe en la capital egipcia pero sin duda es el bazar más conocido y que más visitas atrae.

 











9-Crucero por el Nilo – Qué ver en Aswan, Luxor y Kom Ombo








Si realizas el crucero por el Nilo descubrirás diferentes templos y tumbas que no podrás olvidar. Desde Abu Simbel a Luxor, Egipto está llena de tesoros.


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Templo de Philae


No es uno de los templos más conocidos de Egipto. Casi nadie que no haya estado allí o no sea un amante del mundo egipcio ha oído hablar de él, pero lo cierto es que el Templo de Philae es uno de los más bellos de Egipto. A nosotros, particularmente, fue uno de los que más nos gustó, junto a la belleza de abu simbel.



 

 






Templo de Luxor


El Templo de Luxor es un impresionante complejo se encuentra situado en la ciudad del mismo nombre en la antigua Tebas. El impresionante Templo de Luxor fue descubierto en 1884 y está dedicado al dios Amón. Su visita la consideramos imprescindible en un viaje a Egipto.



 

 









Templo de Karnak



Situado en la ciudad de Luxor, la antigua Tebas, el Templo de Karnak es más grande de Egipto y en realidad está formado por diversos templos y un lago sagrado. Los templos que podemos encontrar son el de Amón, que es el más grande y el principal, Ptah, Jonsu y Opet.

 









Valle de los Reyes









El Valle de los Reyes es una de las necrópolis más importantes de Egipto. Se encuentra situado muy cerca de la ciudad de Luxor y en él se han encontrado más de 60 tumbas de faraones del Imperio Nuevo, entre ellas la del más famoso de los faraones egipcios: Tutankamon.

 














 Valle de las Reinas









El Valle de las Reinas se encuentra situado muy cerca, al otro lado de la montaña donde está el de los Reyes y en él se encuentran enterradas las reinas de la misma época, aunque también hay algunos príncipes. La más famosa es la tumba de Nefertari, que es casi imprescindible de lo mucho que ver en Egipto.

 





 

Templo de Hatsepsut




El Templo de Hatshepsut, tan bonito como difícil de escribir, es un templo situado cerca de Luxor y forma parte del complejo de templos y tumbas de Deir el Bahari. Se encuentra excavado en la roca y se encuentra dedicado a Hatshepshut, la única mujer que reinó en Egipto.
 

 






 


Templo de Kom Ombo




El Templo de Kom Ombo se encuentra en la ciudad del mismo nombre, a 45 km al norte de Aswan y también es conocido como Templo de Sobek y Haroeris ya que son los dioses a los que estaba dedicado el templo. La visita del Templo de Kom Ombo está incluida en todos los cruceros por el Nilo y se suele realizar de noche.








 




10- Templos de Abu Simbel









Templos de Abu SimbelUno de los lugares más bellos de Egipto sin duda es Abu Simbel aunque hay que decir que al llegar allí hay que sacar de la cabeza que estamos ante un templo que ha sido trasladado ya que la roca en la que se encuentra tiene un aspecto bastante artificial (y es que lo es).


 
 
 
 


2- ITINERARIO


 Primer dia
Pirámides de Keops, Micerino y Kefren .Esta visita tiene una duración aprox. de 3 horas, tras su realización es posible disfrutar de la tarde libre o bien realizar la visita opcional a Memphis y Sakkara, las ruinas de El Cairo original.
Pirámides

Existirán diversos motivos por los cuales esta ciudad es elegida por los turistas, sin embargo, muchos coinciden en el mismo, la Gran Pirámide de Giza que es catalogada como una de las siete maravillas del mundo. Allí, se nos sorprenderemos con la Cámara del Rey Keops, la cual se halla precedida por un sarcófago de granito rojo, y el pasadizo por el que se accede al lugar. Pero, si hasta ahora todo lo que vio le pareció poco, es mejor que nos traslademos a Gizeh donde se hallan las tres pirámides llamadas Micerinos, Keops y Kefrún, además de la famosa Esfinge, que representa la unión del intelecto con la fuerza física.
 




"Desde lo alto de esas pirámides veinte siglos os contemplan". La famosa frase con que Napoleón se dirigió a sus soldados al iniciar sus campañas en Egipto muestra la fascinación que siempre han ejercido estas construcciones sobre el mundo occidental.







Símbolo por excelencia de la cultura del país del Nilo, los numerosos mitos que en torno a ellas se han ido configurando siguen incrementándose, a pesar del rigor de las investigaciones actuales.






Y es que no resulta fácil comprender la complejidad de unas construcciones que van más allá de la arquitectura funeraria: la función que realizaba todo el conjunto piramidal, la potente carga simbólica, así como los rituales sacerdotales, la ingente infraestructura necesaria para su construcción y mantenimiento, que incluye una tecnología y unos medios insospechados para la época, son aspectos que dejan ver la extraordinaria cultura de un pueblo en los albores de su historia.
Pirámide de Cheops

Se cree que la primera tierra que apreció desde el océano primitivo en la primera aparición del universo tenía la forma piramidal y sobre la cual apareció el dios del sol en varias formas entre ellas el escarabajo. De ahí, que la forma de pirámides y de obeliscos estuvo siempre ligada al culto del dios del Sol. Hay que destaca también que el rey era considerado hijo del Sol. 


La primera pirámide conocida como tal, era la pirámide escalonada de tiempos del rey Zoser de la tercera dinastía (2800 B.C). Más tarde el rey Snefru, padre del rey Cheops hizo construir tres pirámides en Dahsur, en unos intentos arquitectónicos de conseguir la forma piramidal perfecta. Finalmente le tocó al rey Cheops de la IV Dinastía mandar construir la primera de las maravillas del Mundo Antiguo. 


Las cuatro caras de la gran pirámide encaran casi perfectamente los cuatro puntos cardinales. Algunos creen que las construyeron los extraterrestres, aunque los intentos anteriores demuestran que fue un proceso largo de aprendizaje hasta conseguir su construcción.
 

Siempre se ha sabido su existencia aunque el Khalifa Arabe Almamun (900 D.C: Aprox.) mando abrirla en busca de sus famosos tesoros. No Se encontró nada.

La pirámide tiene dos entradas, la original , y la que ordenó abrir el Khalifa Al Mamun, en busca de sus tesoros.
 
Pirámide de Chefren y templo del Vall
Se cree que la primera tierra que apreció desde el oceáno primitivo en la primera aparición del universo tenía la forma piramidal y sobre la cual aparreció el dios del sol en varias formas entre ellas el escarabajo. De ahí, que la forma de pirámides y de obeliscos estuvo siempre ligada al culto del dios del Sol. Hay que destacat también que el rey era considerado hijo del Sol. 

 
El rey Cheops, padre del rey Chefren construyó la primera maravilla del reino antiguo, pero la homre de su hijo no resulta menos maravillosa no en tamaño ni en aspecto. De hecho, Chefren mandó construir su pirámide en una meseta más alta que la de su padre, y es por ello que se cree que su pirámide es lamás grande aunque mide 10 metros menos (136 metros.) Junto a su Pirámide Chefren construyó el templo del valle, construido de granito negro y rojo, donde preparían los rituales funerarios y a su Lado la famosa Esfinge que lleva su cara.
Se cree que el barco que llevaba la momia de Chefren camino a Inglaterra en siglo XIX, naufragó frente a las costas Españolas. 



Es realmente interesante, fijarse en las proporciones entre las personas reales y el tamaño de las estatuas para admirar la grandeza de este templo. La Fachada mide 38 metros y cada coloso del faraón mde 19 metros de latura y De oreja a oreja son 4 metros.
Pirámide de Micerinos

Se cree que la primera tierra que apreció desde el océano primitivo en la primera aparición del universo tenía la forma piramidal y sobre la cual apareció el dios del sol en varias formas entre ellas el escarabajo. De ahí, que la forma de pirámides y de obeliscos estuvo siempre ligada al culto del dios del Sol. Hay que destaca también que el rey era considerado hijo del Sol. 
Se cree que después de la enorme inversión del país en las pirámides de Cheops y Chefren, se crearon dos corrientes opuestos. La obligación o la moda real de construir una pirámide, por un lado, y la falta de recursos y el cansancio y el descontento popular por otro. Es por eso que la pirámide de Micerinos es significativamente más pequeña, aunque no por eso deja de ser prodigiosa. De más de 60 metros de Altura, estaba toda recubierta de bloques de granito. Sabiendo que las canteras de granito más cercanas del país están a más de mil kilómetros, se hace en sí misma una maravilla, en tiempos en que aún se desconocía la rueda y el caballo.
 
Algunos de los bloques que revestían la pirámide pesan más de 200 toneladas
La Esfinge
En la mitología egipcia se identificaba muchas veces al dios Horus ( forma de Halcón ) con el dios del Sol y como el faraón era considerado la figura de Horus en la tierra, La esfinge fue adorada como una de las figuras del dios del sol y de Horus y tuvo un nombre de Divinidad : Harmachis 

 
Algunas de las teorías creen que durante la construcción de la pirámide de Chefren, sobró este bloque de piedra y en lugar de derribarlo Chefren ordenó esculpir con la forma de un león con la cara del propio faraón, para que hiciera de guardián de su morada eterna. La esfinge medía más de 60 metros de largo y 17 metros de alt, aunque se ha deteriorado bastante por la erosión


Muchos historiadores europeos achacan la pérdida de la nariz de la Esfinge a la artillería mameluca, aunque se sabe que los mamelucos perdieron la guerra ante Napoleón por falta de armamento moderno y pesado y que las tropas francesas son las que utilizaron la artillería desde la meseta de las pirámides para sofocar las revoluciones del Cairo contra ellos. Por otro lado la barba de la Esfinge está en Inglaterra, que se niega a devolverla, con el pretexto de que lo prohíbe la ley inglesa.
Siempre se ha conocido su existencia, aunque sabemos que más de 1200 años después de su construcción la arena que la cubría, fue despejada por Thutmosis XIV, quien lo hizo en señal de devoción.
Entre las enormes patas de la Esfinge, se encuentra la placa del Rey Thotmosis IV, adorando a la Esfinge.
Tumbas de la nobleza y los obreros



 

 Los antiguos egipcios reconocían su pasado salvaje en la prehistoria, cuando se enterraban los sirvientes con sus amos o se comía carne humana. Pero son los egipcios mismos que adoraron al dios Osiris, quién le civilizó, les enseño como enterrar a sus muertos, la escritura, y la justicia. Pero desde la antigüedad, sobrevivió la costumbre que el muerto de rodeara de los suyos incluso en el más allá. Así que las tumbas se hicieron familiares, y en ella se colocaban estatuas y figuras de los sirvientes y los seres más queridos. Estos también hicieron construir sus tumbas al lado de su rey o su Noble. 
Los antiguos egipcios reconocían su pasado salvaje en la prehistoria, cuando se enterraban los sirvientes con sus amos o se comía carne humana. Pero son los egipcios mismos que adoraron al dios Osiris, quién le civilizó, les enseño como enterrar a sus muertos, la escritura, y la justicia. Pero desde al antigüedad, sobrevivió la costumbre que el muerto de rodeara de los suyos incluso en el más allá. Así que las tumbas se hicieron familiares, y en ella se colocaban estatuas y figuras de los sirvientes y los seres más queridos. Estos también hicieron construir sus tumbas al lado de su rey o su Noble.

 



Aunque la meseta de Giza e conocida por las tres pirámides, allá se pueden ver más pirámides de reinas y nobles. Cuando el cielo está despejado, se puede observa incluso la pirámide escalonada y las pirámides de Snefru en Sakkara y Dahshur al amás de 20 kilómetros de distancia.
Intenta conseguir una buena tarifa de camello, por hora y no por vuelta (luego siempre hay que dar propina, sobre el precio estipulado). Será el mejor modo de admirar la explanada, donde están estas t
 
Barca solar
 
 Luego, conoceremos la Barca solar del Rey Keops, hecha completamente de madera de cedro, utilizada para transportar al Faraón tras su muerte hacia la Pirámide escalonada, y quedaremos maravillados con la increíble colección de objetos antiguos, como la tumba de Tutankhamon, momias y sarcófagos.
 
 



Templos
 
Ya habiendo conocido las enigmáticas pirámides, podemos continuar el recorrido por las iglesias de San Sergio y San Bacchus, que poseen forma de basílica,  la Iglesia de San Mercurio, en donde se conserva una importante colección de arte compuesta por alrededor de 150 representaciones pertenecientes al antiguo y nuevo testamento.
 
 

Memphis y Sakkara.
Memphis y Sakkara (también escrito a veces Saqqara) son dos visitas que no debes dejar de realizar en Egipto, sobre todo Sakkara. Se encuentran muy cerca de la ciudad de El Cairo, a unos 20 kilómetros.
 
 

Su visita suele realizarse en los viajes organizados después de visitar las Pirámides de Gizah y aunque Memphis no es un lugar donde haya demasiadas cosas de interés, visitar Sakkara y sus pirámide escalonada es sin duda una visita imprescindible.

 
La necrópolis de Sakkara. La pirámide escalonada de Zoser
Egipto - Piramide SakkaraSakkara (o Saqqara) fue la necrópolis principal de Memphis y en ella podemos encontrar la primera pirámide que se construyó en Egipto: la pirámide escalonada. Además de esta pirámide también podemos ver en Sakkara otras tumbas y mastabas.





 
Destaca la puerta de entrada al recinto y el Serapeum donde se enterraron los toros sagrados Apis.




 
La Pirámide de Zoser fue construida por Imhotep en el año 2500 A.C. para el faraón Zoser y en realidad son varias mastabas superpuestas formando una pirámide. Es por tanto, la transición entre las mastabas y las pirámides.








 
La pirámide tiene forma rectangular siendo la cara más larga de 140 metros y llegó a tener una altura de 60 metros. Además, esta pirámide fue la primera construcción egipcia realizada únicamente con piedra.






Si vas a Sakkara, no dejes de mirar hacia el sur porque en un día despejado podrás divisar diversas pirámides, entre las que destacan las Pirámides de Dashur.
La visita a Memphis
Estatua Ramses IIMemphis fue la capital del Imperio Antiguo de Egipto. Fue fundada alrdedor del año 3050 A.C por el primer faraón de Egipto, Menes, y durante siglos fue la ciudad más importante el país, sobre todo durante el reinado de Ramsés II, y fue una ciudad que llegó a tener más de 500.000 habitantes.






 
Lo más importante que ver en Memphis es su museo, donde se encuentran diversas estatuas y esculturas que no te dejarán indiferente, sobre todo el gigantesco Coloso de Ramsés II, que llegó a tener 13 metros de longitud aunque ahora tiene 10 porque le falta parte de las piernas.

 



Además de esta espectacular estatua de piedra caliza también tienes otras muy importantes entre las que destaca la Esfinge de Alabastro, de la que se desconoce a quién representa.


 Si no tienes esta excursión incluida en tu viaje organizado o si vas por libre, puedes llegar aquí en taxi. Dependiendo de tu poder de negociación, te puede salir el viaje por unas 100LE ida y vuelta. Cerca de la Esfinge de Gizah o las Pirámides encontrarás numerosos taxis que te ofrecerán llevarte. Recuerda acordar con el taxista que es ida y vuelta y que te espere durante la visita a los monumentos.




El horario del Museo de Memphis es de 8h a 16h y del recinto de Sakkara de 8h a 16:30h
Hablar de pirámides en Egipto es hablar de las Pirámides de Gizah, pero en este país fueron construidas 118 pirámides durante 3500 años, muchas de las cuales han llegado hasta nuestros días. Algunas de esas pirámides son muy poco conocidas pero también se pueden visitar y son lugares mágicos de Egipto ya que no suele haber muchos turistas.

 





Al ser tan desconocidas, el turismo en masa todavía no ha llegado. Algunas de esas pirámides son las de Dashur y la de Meidum, todas situadas al sur de El Cairo.
Visitar las Pirámides de Dashur y Meidum
Pirámide Roja
A unos 40 km de El Cairo se encuentra Dashur donde podemos encontrar varias pirámides, pero dos de ellas son las que centran nuestra atención por lo bien conservadas que se encuentran y por lo que se representan. Estas pirámides son la Pirámide Roja y la Pirámide Inclinada.




 
La Pirámide Roja, llamada así por la apariencia que tiene ahora al ser construida por bloques de piedra caliza rojiza aunque en su origen fue revestida por caliza blanca. Se suele decir que es la pirámide que tiene la mayor perfección de todas las que hay en Egipto y es la única en la que la cámara funeraria se encuentra sobre el nivel del suelo.
 









Es posible entrar en la pirámide y llegar hasta el sarcófago pero hay que hacer todo el trayecto agachado por lo que puedes acabar con tremendas agujetas, aparte de la sensación de agobio que hay en el interior.
 
Pirámide Inclinada Dashur
La Pirámide Inclinada se llama así porque sus caras presentan doble pendiente. Esto parece ser que se debe a que cuando empezó a construirse hubo un fallo en el cálculo del ángulo de inclinación y a mitad de construcción tuvo que corregirse acabándose con el aspecto que tiene actualmente.




 
Esta pirámide actualmente no se visitar por dentro pero merece la pena acercarse a ella. Además, desde aquí podrás divisar otras pirámides de la zona como la Pirámide Negra que está en bastante mal estado.
Visitar la Pirámide de Meidum
A unos 100 km al sur de El Cairo se encuentro Meidum. Allí se encuentra otra de las pirámides mágicas de Egipto de la que se conserva únicamente su estructura central que se encuentra sobre los escombros de lo que fue el recubrimiento. Tiene un aspecto de torre en vez de pirámide debido al derrumbamiento que sufrió en la antigüedad pero cuando se construyó sí tenía aspecto de pirámide. Aunque también hay teorías de que la pirámide está inacabada.
A esta pirámide sí es posible acceder y llegar a la cámara funeraria. A diferencia con la Pirámide Roja, aquí sí puedes ir de pie, pero el calor agobiante es similar. Hace tanto calor que cuando vuelves al exterior sientes el “frescor” de los 40º que suele haber en esta zona del desierto.
También merece atención una mastaba que hay junto a la Pirámide de Meidum y que también se puede visitar por dentro, pero hay que decir que hay zonas por las que tendrás que ir arrastrándote por el suelo para poder pasar.
Debido a la lejanía a la ciudad de El Cairo es complicado llegar hasta ellas. A las de Dashur es posible que algún taxista te lleve pero la de Meidum se encuentra demasiado lejos. De todas formas, siempre queda el poder de negociación. Si quieres visitar estas pirámides, casi todas las agencias de viaje incluyen una excursión a las mismas, aunque a un precio elevado. Suele además combinarse con una visita al Oasis de El Fayum.
Con la entrada al recinto de las Pirámides de Dashur tienes incluida la entrada a la Pirámide Roja.
El Cairo
 
El Cairo es la capital de Egipto y su ciudad más importante. Con una población de casi 20 millones de habitantes, El Cairo también es la ciudad más poblada de África.
 
Si tuviéramos que poner un apodo a El Cairo, lo llamaríamos El Caos. Esto es así tanto por la cantidad de coches que hay y su media de edad, como por sus leyes de circulación, que por momentos parecen inexistentes, al igual que los semáforos.
 
Ciudadela de Saladino
 
La Ciudadela de Saladino  forma parte del circuito islámico de la ciudad, que nos brindará una vista panorámica incomparable, así como la posibilidad de incursionar por la mezquita de Alabastro y la del Sultán Hassan, dos bellezas árabes. También, visitaremos Kalawun, un complejo integrado por diversas mezquitas y mausoleos edificados por orden de los sultanes mamelucos. Otra de las actividades que podemos llevar a cabo es dar un paseo en feluca por el río Nilo o allegarnos a la densidad de los jardines botánicos.
 
 En fin, la ciudad del Cairo, marcada por sus construcciones faraónicas, nos ofrece un abanico de posibles recorridos que nos permitirán conectarnos con el pasado. Realmente, una experiencia imperdible.
 
Debido a las bajas lluvias y al tráfico, El Cairo es una de las ciudades más contaminadas del mundo. Estando allí en ocasiones notas como te contaminas y disecas  por momentos.
 
Ciudad de El Cairo
 
Es la capital de Egipto y la principal ciudad del país, cuenta con más de 16 millones de habitantes y es la ciudad más grande del África y del Medio Oriente, llena de historia y tradiciones, sus principales atracciones se encuentran en los museos y en sus monumentos. A la ciudad de El Cairo también se le conoce como la "Ciudad de los Mil Alminares".
 
Entre sus lugares para conocer se puede destacar el barrio de Copto, donde se reúnen iglesias monumentales como la de Abú Serga, también la mezquita de Amir, las mezquitas de Al Azhar y Al Hussein.
 
Entre los museos se debe visitar Museo de Arte Islámico y el bazar de Khan el Khalili, lugares donde se puede conocer la historia de la época medieval egipcia.
 
Sobre las colinas se puede encontrar la ciudadela antigua de Saladito, junto con la mezquita de Mohamed Alí, conocida también como la mezquita de Alabastro. En el interior es posible conocer la vieja necrópolis conocida como la Ciudad de los Muertos.
 
Ya de vuelta al museo, uno de los lugares más interesantes es donde reside el tesoro de Tutankamón, que se acompaña de las momias de los más importantes faraones de la antigua época. Cerca del museo, en la zona de Gizeh, se encuentran las famosas pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos, también la esfinge y el templo de Kefrén.
 
En la zona de Saqqara se puede conocer la necrópolis perteneciente a Menfis, junto a ella el templo funerario y la pirámide del faraón Zoser, es interesante recordar que esta pirámide guarda una forma peculiar en su construcción, de forma escalonada. Otra zona arqueología importante para conocer en El Cairo es la zona de Dahshur.
 




Segundo día: crucero por el nilo
 
El Nilo es uno de los ríos más grandes del mundo y quizás el más importante en lo referido al nacimiento de civilizaciones. Su cauce transcurre a lo largo de siete naciones llegando a recorrer los 6.700 km. hasta su desembocadura en el mar Mediterráneo.



Se comienza en Luxor  la visita de la orilla oriental de, con el Templo de Karnak, que domina todo el paraje de Tebas nacido del esplendor de los faraones del imperio nuevo y el Templo de Luxor, obra de dos grandes faraones Ramses II y Ramses III. A continuación de la visita a la orilla occidental con la Necrópolis de Tebas, incluyendo el Valle de los Reyes en donde se encuentran escondidas las tumbas de los más importantes faraones del imperio nuevo, el Templo Funerario de la Reina Hachepsut y los gigantes y grandiosos Colosos de Memnon.





 
 
En Lúxor, ciudad situada a 700 kilómetros al sur de El Cairo, se concentra el mayor número de monumentos de Egipto, tal es el caso del templo de Lúxor y Karnak, el Valle de los Reyes y de Las Reinas, y los colosos de Memnón.




 
Lúxor es una ciudad pequeña que se puede recorrer cómodamente tanto en taxi como en calesa. Aunque desplazarse a todos sitios en calesa es más bonito, si tenemos poco tiempo no podemos descartar el taxi.


 
 
La Orilla Oeste de la ciudad de Luxor
 
 
Pocos lugares hay en el planeta que calen tanto en el alma humana como la orilla Oeste de la ciudad de Luxor y más concretamente sus necrópolis. A la sombra de la colina tebana, escondidos bajo el suelo, más de 600 bellísimas tumbas guardan el descanso de los Antiguos Egipcios.
 
 
Desde la época del Reino Antiguo y sobre todo en el Reino Nuevo, los egipcios escogieron Luxor como lugar de descanso eterno, un paraje inolvidable para cualquier alma sensible. Reyes, reinas, príncipes, nobles y artesanos inmortalizaron su existencia a través de estos enterramientos, llenos de color, plagados de sensibilidad, hermosos por sí mismos, que todavía hoy emocionan al viajero. La paz se respira en este ambiente incomparable: la franja fértil, la actividad agrícola de los habitantes de esta orilla y, finalmente, el magnífico y majestuoso desierto bañado por un sol limpio, fuerte, majestuoso, al que los egipcios denominaron Ra.
 
 
Sus creencias, su amor por la vida todavía pueden sentirse en esta zona. El apego que los antiguos egipcios tuvieron hacia su tierra les hizo recoger sobre los muros de los enterramientos privados, fragmentos de vida cotidiana que, además de ofrecernos una información valiosísima, nos muestran la importancia que el egipcio de época faraónica daba a su propia existencia y a su país.
 
 
En el interior de sus lugares de descanso eterno todavía hoy molesta el ruido, todavía hoy el turista tiende a hablar en susurros, porque es un lugar sagrado, porque es la tierra escogida para conservar los cuerpos incorruptos de hombres y mujeres que vivieron, disfrutaron y sufrieron sobre la tierra de Kemet (Egipto), logrando así la inmortalidad.

 

 A orilla Occidental se accede, generalmente partiendo de Luxor. Atrás dejamos las ajetreadas calles de la ciudad moderna, su bazar, las compras e incluso, los espléndidos templos de Luxor y Karnak; atrás dejamos la orilla de los vivos, el lugar donde se levantaron las casas, los palacios, los templos de culto a los dioses. Ahora nos dirigimos a la orilla de los muertos, orilla de tumbas y templos funerarios.

 
 
Dos caminos nos llevan al mismo destino: el puente nuevo y el ferry, además de poder contratar los servicios de varios barqueros que se ofrecen para conducirnos a la otra orilla.
 
 
Transitar por el puente nuevo es el único modo para llegar si tomamos un taxi o un autobús desde la ciudad de Luxor. Tendremos que recorrer más de quincede kilómetros antes de divisar nuestro destino. Pero antes de tomar el taxi no hay que olvidar que el precio debe ser acordado y regateado con antelación. Cualquier taxista estará encantado de esperarnos pacientemente en cada uno de los yacimientos.
 
 
Si escogemos esta opción, nuestro coche podrá dejarnos al pié de cada lugar arqueológico. Sin embargo, este medio de transporte nos impide disfrutar de una parte muy importante de nuestras vivencias en Egipto: perderíamos la travesía por el río, acompañados por hombres y mujeres que emplean este el ferry para desplazarse en su quehacer diario, las sonrisas del amable pueblo de Luxor, los niños en los brazos de sus madres, la brisa del Nilo acariciando la piel.

 

El ferry sale del muelle de Luxor continuamente y es el medio empleado por los habitantes de esta ciudad para sus desplazamientos a ambas orillas. Atraca en un lugar céntrico, justo frente al templo de Luxor y el precio no puede ser más económico: 2 libras egipcias (unas 100 pts). Tras una corta navegación desembarcamos en el pueblo de Gezera el Barat, donde esperan un buen número de taxistas que se ofrecerán para trasladarnos a cualquiera de los lugares deseados. En la orilla Oeste todo está cerca.

 

El Templo de Karnak





Para convertir a un dios local en nacional, los sacerdotes tenían que asociar a su dios a dos elementos vitales en la vida del país. Asociaron amun al sol y lo llamaron Amun-Ra, y lo Asociaron al Nilo, simbolizado por la fertilidad que representaba el dios men.







 

Como todos los Años, el Nilo crece en verano y abandona su cauce para fecundar su amada la tierra de Egipto, Amun que residía en el Templo de karnak salía de su morada, portado a hombros de sus miles de Sacerdotes hasta el río, donde navegaba hacia la morada de su mujer, La diosa Mut, en el templo de Luxor.

 
 
 
 


El resultado de unión es el dios Khonsu, dios de la luna, que tiene su templo detrás del templo de su padre en Karnak, y la prosperidad de las cosechas para la tierra de Egipto. El camino de vuelta era terrestre, por el camino de esfinges de carneros.





 

Un vez reunificado el país por el rey Monthuhotep Neb Hebt Ra, de la XI, el dios amun de Thebes, empezó a ascender en el panteón egipcio Hasta convertirse en dios Nacional. Se Sabe que durante las dinastías XI y XII, empezaron las construcción del templo, de las cuales sobrevivió el kiosko de alabastro de Senosert III.

Pero es en la dinastía XVIII y después de 'ayuda del dios Amun' a los reyes de esta dinastía en la guerra de liberación contra los asiáticos, cuando el culto del dios Amun ascendió vertiginosamente, hasta ser venerado en todo Egipto y sus colonias del mundo Antiguo. Visitar el Templo de Karnak , desde la entrada principal es volverá cada paso con el tiempo, puesto que el núcleo principal del templo era la parte contigua al actual lago del templo, desde el cual cada faraón empezó a extender sus obras.



 

Fue Amenhotep I , seguido de Thotmosis I , ambos de la dinastía XVIII quiénes empezaron las obras del gran templo, construyendo un patio y el quinto pilón con una sala de estatuas momiformes, y el actual cuarto franqueado por un obelisco de 19 metros de altura. Hatshepsut añadió dos obeliscos entre los pilones cuarto y quinto, uno de ellos todavía está en su sitio y mide 29 metros.



 

También construyo un santuario para la barca sagrada de Amun. Thotmosis III, enemigo de Hatshepsus, cubrió todas las obras de su antecesora de paredes y erigió dos columnas grandes y una sala de fiestas, convertida , 1500 años después en una iglesia.
 



Amenhotep III agregó el tercer pilón y las dos filas medianas de la sala hipóstila, completada por Ramses II y Seti I. Set II y Ramses III, erigieron templos secundarios a la izquierda y a la derecha del segundo pilón que en su momento era la Fachada del templo. Los reyes de la dinastía libia construyeron otras hipóstilas delante del pilón principal y finalmente pilón el rey Nectanebo construyó el primer pilón y rodeó todo el templo de una muralla de doce metros de grosos, 500 metros de ancho y 480 metros de largo.

En distintas épocas, incluida la griega, se construyeron templos para las demás divinidades, como Khonsu , Monthu y ptah, en el recinto del complejo.



El diámetro del capitel de las columnas del medio de la sala hipóstila es de 5 metros .El dios Amun, fue adorado en este templo, mas tiempo que toda nuestra era actual. 




Los Arabes pensaron que los templos de karnak y luxor eran los palacios de los faraones. Por eso llamaron a la ciudad Luxor que significa los Palacio.



 

Templo de Ramses III

El templo de Ramses III, en el primer patio, puede darnos una idea clara del modelo completo del templo egipcio. Visitar la sala de fiestas detrás del lago, convertida en iglesia y inspiró el plano en forma de cruz de las iglesias cristianas. Mirar en el techo la sala hipóstila y la sala de fiestas, podrán ver los colores y las celosías, que nos pueden dar una idea del grado de iluminación que dominaba en su día. 










 

El Templo de Luxor

Cuando una dinastía pretenecía a una determinada ciudad, conseguía imponer su reinado a todo el país, el poder y el prestigio del dios local también aumentaba, para convertirse en una divinidad nacional.





 

Amun era el dios local de Luxor y su nombre significaba el El invisible. Para convertir a un dios local en nacional, los sacerdotes tenían que asociar a su dios a dos elementos vitales en la vida del país. Asociaron amun al sol y lo llamaron Amun-Ra, y lo Asociaron al nilo, simbolizado por la fertilidad que representaba el dios men.













Como todos los Años, el nilo crece en verano y abandona su cauce para fecundar su amada la tierra de Egipto, Amun que residía en el Templo de karnak salía de su morada, portado a hombros de sus miles de Sacerdotes hasta el río, donde navegaba hacia la morada de su mujer, La diosa Mut, en el templo de Luxor.







 El resultado de unión es el dios Khonsu, dios de la luna, que tiene su templo detrás del templo de su padre en Karnak, y la prosperidad de las cosechas para la tierra de Egipto. El camino de vuelta era terrestre, por el camino de esfinges de carners.

 

Como de costumbre, el Faraón RamseII , de la XIX dinastía no desperdició la oportunidad de apoderarse de la gloria de sus antepasados. Ordenando construir el primer pilón, franqueado por dos obeliscos y cuatro colosos suyos, consiguió atraer toda la gloria y admiración hacia él, dejando en segundo plano al El primer faraón que empezó la construcción del templo Amenhotep III.












La madre de, Amenhotep III no era de sangre real, y su hijo al reinar sobre el país, sintió la necesidad de legitimar su reinado, lo cual lo consiguió representando su nacimiento divino, como hijo del dios Amun. Todavía, aunque muy difícilmente, se puede observar la escena de la concepción de Amenhotep III, en el Mamis, o sala de nacimiento, a la izquierda del Santuario del Templo.










Más más de 1500 años después, Alejandro Magno hizo representarse como faraón de Egipto, adorando al dios Amun, sobre las paredes de las salas contiguas.

Los romanos también erigieron un altar para sus emperadores y pintaron los sus senadores sobre las paredes anteriores al Santo Santuario. La esfinge medía más de 60 metros de largo y 17 metros de alt, aunque se ha deteriorado bastante por la erosión.





 

A la izquierda del primer patio del templo, se observa una mezquita colgante de más de 1000 años de antigüedad. Hasta hoy en día, se celebra el nacimiento de un Santo Abu Haggag, venerado por musulmanes y cristianos de la ciudad. En su fiesta, el público saca varias barcas, que recuerdan a las antiguas barcas sagradas del olvidado dios Amun.




La mezquita colgante de Abu Hagga, denota que cuando llegaron los arabes a Egipto, el templo ya estaba enterrado bajo tierra, y que sobre los camiteles y las paredes del templo, los Arabes encontraron, buenas bases para su mezquita.
 
El Valle de los Reyes

 
 
 


 

Amanece, el sol tiñe de oro la tierra de Egipto, anunciando la llegada de un nuevo día, proclamando la victoria del orden sobre el caos.

 
 






Ra surge del cuerpo de Nut, diosa del firmamento, como cada mañana, después de haber recorrido el interior de su cuerpo, después de haber transitado por el Más Allá y renacer regenerado. Extiende sus alas cálidas sobre el Valle de los Reyes, sobre las almas que todavía permanecen aferradas a su amada tierra: sus reyes difuntos.

 


Cierto movimiento se aprecia en el valle, los gafires se preparan en sus puestos de trabajo para recibir a los visitantes. En la lejanía el sonido de un autocar anuncia la llegada de los turistas, ajenos a todo lo que está ocurriendo.

 




El Valle bañado por la luz del sol, está salpicado por los caminos modernos que conducen a las tumbas y que sirven como muros de protección. Los enterramientos se abren como heridas en la tierra y se sumergen en la profundidad de la montaña tebana en una sucesión de cámaras y corredores descendentes, plagados de textos religiosos, de figuras divinas que majestuosas observan desde la atemporalidad, dándonos la bienvenida desde los muros y los techos. Sin duda es una obra faráonica.

 

 
Los sentidos se ponen alerta, la capacidad de asombro se multiplica. Todos los colores nos envuelven; el olor, el silencio, si tenemos la suerte de ser los primeros, sobrecoge.









Cada uno de los hipogeos nos recuerda el trabajo especializado de esos hombres cuya vida tuvo un único fin: la construcción de la tumba real.
 
 
 
 
Y continuamos caminando por las entrañas de la tierra, recorriendo cámaras, corredores angostos, hasta llegar a la intimidad del enterramiento, a la zona más sacra: la cámara del sarcófago hoy vacía. Aunque actualmente no descansan los restos de ningún monarca egipcio (excepto Tut-anj-amon) aún queda un halo de piedad, un destello de misterio. Allí se celebraron los últimos ritos religiosos, aquellos que facultarían la vida eterna del faraón. No es difícil imaginar a los sacerdotes celebrando las liturgias fúnebres, al heredero despidiendo a su rey. Sólo con un poco de concentración, con un mínimo de sensibilidad, podemos percibir el humo del incienso, las oraciones de los sacerdotes en honor del que reinó sobre los habitantes del Valle del Nilo, el brillo del oro que adornaba el ajuar y que hoy ha sido arrancado del lugar donde siempre debió estar.
 

El nombre del rey revolotea por nuestra mente y la repetición este nombre es la llave mágica que permite al faraón seguir viviendo en la eternidad, según las creencias de los habitantes del Egipto Faraónico.

 



Los minutos se tornan segundos y sólo la vuelta al exterior nos hace recordar que estamos en el siglo XXI y que nuestro viaje apenas ha comenzado.





 

 



El Valle de los Reyes fue denominado en la antigüedad “La Gran Sede”, “La Gran pradera” o “La Sede de la Verdad” y en los textos clásicos de Homero “Tebas de las 100 puertas”.

 

 
Actualmente a la zona principal del valle se le denomina Biban el Moluk, es decir “las puertas de los reyes” en atención a las tumbas que allí se emplazan.








Un segundo valle, al que hay que acceder en un medio de locomoción (taxi, autobús...) es el llamado Valle de los Monos donde se encuentran las tumbas de Amenhotep III (cerrada al público) y la del rey Ai. Precisamente la decoración de ésta última es la que da nombre a este valle, ya que en la cámara del sarcófago destacan las figuras de 12 monos relacionados con el culto al sol.
 
 
 




Este lugar, todavía virgen, es mucho más impresionante que el Valle principal, donde se alojan la mayor parte de las tumbas. En la antigüedad estuvo encabezado por una catarata. El silencio, la majestuosidad de sus picos montañosos y la ausencia de turismo en masa hacen que el viajero pueda sentir la sacralidad de esta rama del cementerio.

 
 
Si volvemos al valle principal encontraremos la carretera. Sin embargo en la antigüedad, su entrada natural estaba formada por una garganta estrecha, que desapareció al construir la carretera moderna de acceso. Una vez en el corazón del valle, podemos observar distintos lechos y pequeños valles formados por la erosión del mar antes de la aparición del hombre, donde se esconden grandes y pequeñas tumbas decoradas de los monarcas egipcios. Como curiosidad valga citar la presencia de fósiles marinos en la cúspide de la montaña tebana.
 
 



El total de enterramientos excavados en esta zona es de 62, sin contar algunos pozos o tumbas inconclusas sigladas con letras en lugar de números. Precisamente, la última tumba numerada es la del famosísimo rey Turanjamón, encontrada por Howard Carter en 1922, después de seis años de búsqueda infructuosa. Pese a su fama mundial, este hipogeo no puede considerarse el más bello del yacimiento ya que otras tumbas con menos “fama” superan con creces la de este joven rey. Además la tumba de Tut-anj-amon es la más pequeña del valle y la que goza de una entrada más cara. Unicamente el fabuloso tesoro hallado casi sin violar y hoy depositado en el Museo de El Cairo, justifica el interés de los visitantes.
 
 
 
Dominado y coronando el conjunto del valle se yergue el “corn”, la cima de la colina tebana, que por azares del destino y la erosión tiene forma piramidal.
 
 
Según las creencias de los antiguos egipcios, en este lugar habitaba una diosa local muy importante, llamada Meretseger “la que ama el silencio”, “la Señora del Oeste” guardiana y protectora de la necrópolis, diosa de la justicia y encargada de picar y emponzoñar con su veneno al que cometiera algún acto réprobo. Esta diosa tenía el aspecto de una mujer con cabeza de cobra o una cobra con cabeza de mujer. De este modo se unificaban dos aspectos: la fiereza del ofidio junto a las cualidades racionales del ser humano.



 
Vemos pues que los reyes del Reino Nuevo no sólo cambian el concepto de enterramiento sino que también separan ésta del lugar de culto funerario, es decir, del lugar donde se realizaba el culto póstumo para el difunto. Los reyes se entierran ahora en la intimidad de la montaña, escondiendo sus tumbas en los pliegues de la roca sin ningún signo exterior (al menos durante la dinastía XVIII), con la intención de que no puedan ser divisadas ni profanadas por gentes sin escrúpulos. Durante las dinastías XIX y XX sus moradas eternas continuarán emplazándose aquí, pero la entrada estará ornamentada con imágenes y textos religiosos que incluyan el nombre del propietario de la tumba.
 
 
 
 
Todos los reyes del Reino Nuevo, aunque su reinado fuera corto en el tiempo, desearon inhumarse en este lugar. Tan sólo hay una excepción: Amenhotep IV (Ajenatón), cuyo cuerpo pudo descansar en la ciudad fundada por él: Ajetatón, en el Egipto Medio. De todos es conocido el período de escisión con el clero de Amón que provoca este rey. El traslada la capital de Tebas a Amarna y nombra a su dios, Atón, única divinidad. Persigue cualquier muestra de devoción hacia Amón, dios dinástico venerado en Tebas. A la muerte de Ajenatón su heredero Tut-anj-amon, decretará un edicto de restauración y Amón con su clero volverá a reinar en Tebas.
 
 
 






Algunos reyes que fallecieron después de haber permanecido un corto tiempo en el trono no pudieron concluir su morada eterna, por ello no dudaron en usurpar la tumba de un predecesor. Esto ocurre en el valle, concretamente en el hipogeo de la reina Tausert y del rey Setnajt. Setnajt amplió la tumba de Tausert para dar cabida a sus restos mortales y modificó el enterramiento cubriendo sus muros con estuco para poder retallar su imagen. Todavía hoy puede observarse este acontecimiento en aquellos lugares donde la capa de recubrimiento a caído, dejando ver los relieves originales de la reina Tausert.

 
 

 
Las medidas de seguridad de las tumbas reales también se perciben en su arquitectura. No se trata de maldiciones que puedan afectarnos directamente, que puedan provocarnos enfermedades o la muerte, sino de fórmulas en las que se maldice al profanador y se le conmina para que no pueda tener una vida placentera y feliz en el Más Allá. Además, otras medida prácticas consistieron en añadir ciertos elementos que garantizaran una mayor protección hacia los “amigos de lo ajeno”: teóricamente la inclusión de un profundo pozo, además de una simbología religiosa, dificultaba el acceso de cualquier ladrón potencial y el hecho de incluir sarcófagos cada vez más grandes también constituía una medida de seguridad que consideraron eficaz. A causa de sus grandes dimensiones no serían sacados de las tumbas para ser reutilizados o robados.




 
 
Llegados a este punto quizá deberíamos preguntarnos cual fue la razón que condujo a los monarcas de las dinastías XVIII, XIX y XX a escoger este escenario como lugar para que sus cuerpos reposaran eternamente. Cualquiera que viaje a Luxor Oeste puede sacar rápidamente la conclusión: su situación natural. El Valle de los Reyes poseía, de forma natural, una serie de características naturales que no podían ser pasadas por alto: una situación privilegiada, una formación que favorecía una vigilancia eficaz y un complicado acceso. Realmente era un lugar que podría ser guardado por la policía de la necrópolis sin mucha dificultad, asegurando la perpetuidad de sus tumbas y de los ajuares que en ellas incluyeron. Lamentablemente, el tiempo demostró que la codicia humana llega más allá de lo que habitualmente podemos prever y la mayor parte de las tumbas del Valle de los Reyes fueron profanadas poco después de que los difuntos fueran inhumados en ellas. Sólo la tumba del rey Tut-anj-amon, violada diez años después de su entierro, Tuya, Yuya y Mahirpa, se escaparon, en cierto modo, de la avaricia humana, de las garras de los depredadores de tesoros.

 
 
 




La primera persona que con seguridad se enterró en el Valle de los Reyes fue la célebre reina Hatshepsut. Lo hizo en la tumba número 20, un enterramiento singular cuya planta no se repetirá en el valle, como veremos más tarde. A ella la seguirían el resto de los faraones del Reino Nuevo y algunos personajes privados de la dinastía XVIII (Tuya y Yuya, Mahirpra, el príncipe Montuhirjopeshef), ya que en este primer momento el valle no era exclusivo de reyes.

 
 
 
 


Las tumbas del Valle de los Reyes se excavaron a cierta altura para impedir que las esporádicas inundaciones, procedentes de los barrancos, que provocaban las lluvias torrenciales penetraran en el interior y dañaran el ajuar depositado en ellas. La arquitectura del interior es heredera de la tumba de Amenhotep I, localizada en el yacimiento tebano de Dra Abu el Naga. Es decir cámaras y corredores que se internan en la montaña. Esta disposición podía variar, en función del eje principal, tamaño y número de elementos, es más, el ángulo de bajada a la tumba no fue siempre el mismo. Estas modificaciones se debían a la calidad de las capas del terreno que horadaban, aunque siempre se mantenían unas reglas básicas.


 

LAS DISPOSICION GENERAL DEL EMPLAZAMIENTO DE LAS TUMBAS


Los enterramientos reales de este valle están emplazados siguiendo unas pautas básicas, aunque parece que los egipcios no fueron conscientes, en un primer momento, de que el agua era un peligro real para sus moradas eternas. Las tumbas de la dinastía XVIII suelen estar situadas bajo las terrazas de contención que dan forma al valle, quedando expuestas al agua de lluvia ya que están junto a las hendiduras donde ésta corría.









 


A finales de la dinastía XVIII y en el transcurso de la dinastía XIX se aprecia un gusto a situarlas en las zonas inferiores del centro del valle, siendo también vulnerables al agua por encontrarse en el corazón del mismo que servía para drenar. Por si todo esto fuera poco, en época ramésida se produjo un cambio significativo, en cuanto a la construcción y elementos, que produjo el deterioro de las tumbas. Este consistió en abandonar el sistema de sellado de los enterramientos, colocando puertas de madera que permitían la entrada de agua en el interior del hipogeo. El eje de la tumba se transformó, en lo que se ha venido denominando “tubo de flauta”, es decir, las cámaras y corredores se suceden en línea recta sin nada que entorpezca la posible entrada de agua o depósitos. Al final del Reino Nuevo, es decir, en la dinastía XX, las tumbas se construyeron al final de los espolones, formados por la erosión de dos corrientes de agua. Estas moradas eternas, mejor protegidas por su situación, estaban más resguardadas de los cursos de agua y era difícil que las inundaciones entraran en el interior.





 
Una vez escogido el punto exacto del valle y aprobado el proyecto, los obreros comenzaba a excavar. Una cuadrilla dotada con grandes cestos se encargaba de ir retirando el escombro producido por los obreros que se ocupaban de horadar el terreno.


 
La iluminación corría a cargo de lámparas cargadas con una solución de aceite y salmuera, mezcla que casi no desprende humo. Una vez que la tumba había sido excavada debían de alisarse los muros y dar forma a las puertas, que hasta este momento eran cavidades sin forma. Tras estos trabajos era la hora de dejar paso al equipo de pintores que debían decorarla con textos mágico religiosos y figuras de dioses protectores. Se procedía a introducir el mobiliario funerario, que se depositaba en las cámaras secundarias, sellándolas después.


 
Sólo quedaba esperar la muerte del faraón, momento en el que comenzaban los funerales. El rey era embalsamado y su momia se sometía a la Apertura Ritual de Ojos y Boca, para que se produjese el renacimiento del difunto en el Más Allá con todos sus sentidos despiertos.
 
 

Una vez que había acontecido la muerte del rey y en el período empleado para la embalsamamiento y los funerales, los especialistas se encargaban de finalizar los textos de la Cámara del Sarcófago. Era el momento de grabar el nombre del rey en el interior de los cartuchos y todas aquellas fórmulas que se consideraran indispensables para una feliz y segura trayectoria hacia el más allá. También era el momento de reparar la pintura de los frisos que hubiera sido dañada con el tiempo.

 
Ciertas tumbas del Valle nos han dado muestras para afirmar que algunas de las pinturas no pudieron terminarse a tiempo y los reyes fueron enterados en un enterramiento inconcluso, como es el caso de Horemheb. En sus muros aparece el bosquejo y la cuadrícula en rojo con las correcciones del especialista en negro, preparadas para ser coloreadas.

 
Una vez que el cuerpo embalsamado se introducía en la tumba, se levantaban muros de adobe o piedra sobre las puertas y se colocaba la impronta del sello real.Los enterramientos del Valle de los Reyes están proyectados siguiendo una planificación precisa que obedece a un sentir marcadamente religioso.Un primer eje permite la entrada de la luz, lo que indica un simbolismo solar.
 
 

El segundo eje permanece en la oscuridad, es ctónico y guarda una estrecha conexión con la Duat, el mundo subterráneo, territorio que el difunto deberá atravesar tras su muerte para poder llegar a su meta: su vida póstuma en el Más Allá. Un tercer eje está marcado por los techos, adornados con motivos estelares, es el eje celeste tan importante como los dos primeros. Precisamente estas distribuciones mágicas determinan los textos religiosos que han de inscribirse en el interior de las tumbas

 

La orientación del enterramiento también constituyó un factor importante. Es por ello que, en teoría, la entrada debía estar situada en el Sur y la Sala del Sarcófago al Norte. Sin embargo, los obreros no siempre pudieron seguir esta orientación debido a fallas en el terreno y a zonas de mala calidad en la montaña. Por ello en los muros del foso, se horadaban cuatro nichos y en ellos se depositaban cuatro ladrillos mágicos que tenían una función protectora. Estos estaban relacionados con los cuatro hijos de Horus (Amset, Hapi, Duamutef y Kebehsenuf) y con los puntos cardinales. Mediante su inclusión se conseguía una orientación mágica, no siendo necesario que la orientación real se llevara a la práctica. La decoración guarda una perfecta simetría axial.
 
 
Un enterramiento tipo de comienzos del Reino Nuevo consiste en lo siguiente: una montaña de lascas y piedras esconden una puerta de madera de cedro o adobe que da entrada a la tumba y otras puertas similares separan las distintas partes del enterramiento. Tras la primera puerta, unas escaleras o una rampa descendente conduce a un corredor en pendiente excavado en la roca e interrumpido por una o varias salas que a veces tienen pilares trabajados en la montaña. El corredor se divide en un número variable de pasillos, de dos a cuatro, según la tumba.

 
 
Precediendo a la antecámara encontramos un pozo cuya función consistía en dificultar las posibles profanaciones e impedir, dentro de lo posible, la entrada de agua a la parte principal de la tumba en las tormentas. Algunos autores son de la opinión que este pozo, además, podía tener cierta simbología religiosa, relacionada con las aguas maternas donde se forma un nuevo ser y donde se produce el renacimiento en el comienzo de los tiempos, según la cosmogonía egipcia.






Al fondo de la tumba encontramos la antecámara y la cámara del sarcófago. La Cámara del Sarcófago es la que acoge el cuerpo del rey en el momento de su entierro, la zona más importante del hipogeo.
 
 
Observando la arquitectura general de las tumbas reales tebanas no es difícil adivinar que el eje del enterramiento fue variando con el transcurso del tiempo. A grandes rasgos, existen momentos cruciales que debemos destacar: la primera tumba del valle, la de la reina Hatshepsut tiene el corredor en arco, algo que no volverá a repetirse. Años más tarde, bajo Amenhotep II el eje se transforma haciendo un recorrido en escuadra. Este eje se romperá al menos dos veces durante el Reino Nuevo: durante los reinados de Thutmes IV y Amenhotep III. A partir de Horemheb, sufre una modificación más: se hace totalmente recto y sin recodos. Este es el tipo que ha dado nombre a hipogeo o siringa cuya traducción es "tubo de flauta". Esta regla se rompe sólo dos veces: con los faraones Ramsés II .
 
Algo similar ocurre con las salas y almacenes que forman la tumba. Estos también sufren modificaciones con el transcurso del tiempo.

 
 
 A partir de Thutmes III la sala situada entre el pozo y la cámara del sarcófago, se construye labrando dos pilares cuadrados, a modo de sujeción. La Sala del Sarcófago, que comenzó siendo rectangular en la tumba de Hatshepsut, pasó a tener forma oval o de cartucho recordando el recorrido solar y el símbolo Shen que determina el concepto "eternidad". Mas tarde, vuelve a ser rectangular, ampliándose con Sethy I, que la divide en dos transformando la primera parte, en una antecámara con 4 o 6 pilares cuadrados, más alta que la propia cámara del sarcófago y elevada por unos escalones. Además sobre la cámara sepulcral se construye un techo abovedado.
 
Después de la muerte, el difunto tenía que atravesar un mundo peligroso con una geografía similar al Valle del Nilo. Debía pasar por una serie de pruebas para llegar a su destino: la sala del juicio ante Osiris. En este lugar se pesaba su corazón (sede de la conciencia y de los actos) en una balanza y en el otro platillo se depositaba Maat, diosa de la justicia y el orden cósmico. El corazón debía ser tan ligero como la pluma y si esto era así, el fallecido podía disfrutar de vida eterna, porque había sido justo en la tierra, porque no había cometido pecados abominables. Si era condenado, su corazón sería devorado por la temible diosa Ammit, que al pie de la balanza esperaba el resultado de la pesada. La desaparición del corazón, es decir, de la conciencia, implicaba toda negación de esperanza de vida eterna.

El finado, en su camino, era asistido por una serie de genios benignos, pero también podía ser acosado por entidades dañinas que intentarían evitar su avance. El recorrido no era en absoluto fácil y para ello los difuntos se hacían inscribir formulas mágicas que les aseguraban un desenlace feliz, tanto sobre los muros de las tumbas como sobre los papiros que incluían en su ajuar.




 

En los enterramientos del Valle de los Reyes no hay una simple inscripción que hable de la vida o las hazañas del rey. Todos los textos y figuras mitológicas son de orden religioso: el faraón ante los dioses, etc. Estos van aumentando en época ramésida, y comienzan a aparecer una serie de deidades locales que enriquecen aún más el panorama de divinidades representadas en las tumbas.

 

Los textos religiosos se agrupan en distintos libros-guía del más allá. Los más importantes son:

 

El Libro de la Duat o Libro de lo que está en el Mundo Subterráneo, es el más antiguo e importante que se encuentra en los hipogeos de los reyes. El nombre que le dieron los antiguos egipcios fue “El Libro de la Cámara Oculta” y narra el viaje de Ra en las 12 horas de la noche. Se encuentra en los hipogeos desde comienzos del Reino Nuevo.

 

El Libro de las Puertas, este compendio reemplaza en algunos casos al Libro de La Duat, ambos tienen una estructura similar. Su época de redacción es incierta y aparece con Horemheb. Se desconoce su nombre original

 

El tradicionalmente llamado Libro de los Muertos, llamado por los antiguos egipcios “Libro para Salir al Día”. Normalmente está representado en los muros de las tumbas de altos dignatarios junto a escenas de veneración del rey y se recoge con más frecuencia en los papiros que se inhumaban junto al difunto.

En las tumbas reales, este tipo de textos sagrados se ciñe solamente a las de las dinastías XIX y XX.

 

Otros de los variados libros existentes en los muros son:

El de la Noche y el Día (Ramsés IV) que narra el recorrido nocturno y diurno del sol. El de las Cavernas, que aparece en el templo de Seti I y en el valle en la tumba de Ramsés IV. El de la Divina Vaca del Cielo, donde se relata la rebelión de la humanidad contra Ra y el castigo de su ojo imparte a los hombres. Este “libro” aparece por primera vez en la tumba de Sethy I. El libro de Aker, también llamado libro de la tierra o libro de la creación del disco, aparece en la tumba de Merenptah y sobre todo, en el último período del Reino Nuevo las Letanías de Ra, el único que conserva el título original, etc.

 

VALLE DE LAS REINAS



 
 
Saliendo del Valle de los Reyes, deberemos retroceder el camino hasta llegar a la carretera que conduce al Valle de las Reinas. La distancia entre ambos yacimientos es de unos 1500 metros en dirección Sur-Oeste.



 
 
Mirando al frente se despliega este pequeño valle, situado en la parte más meridional de la necrópolis tebana, al Sur-Oeste del Valle de los Reyes y al Sur-Este de la aldea de obreros de Deir el-Medina. En la cabecera, dominando el conjunto se halla la gruta sagrada que vigila el descanso de reinas y príncipes. Era, además, una desembocadura natural de torrentes de agua alimentados por las tormentas..




 
 
El Valle de las Reinas recibe el nombre árabe de Biban el-Harim. En la antigüedad se denominaba Ta Set Neferu, que significa: “El lugar de las Bellezas”, “el Lugar de la Perfección”, “el Lugar de la Manifestación” o “el Lugar donde descansan los Hijos Reales”, dependiendo de su grafía. Ningún nombre puede ser más apropiado para un yacimiento que cuenta con tumbas bellísimas, donde se siente lo efímera que es la vida humana, donde reposaron los restos mortales de los niños reales. El amor de los progenitores se vislumbra en los muros, el amor de los esposos se siente en las pinturas.






 
 
Aunque la visita al Valle de las Reinas sólo incluye el valle principal, el conjunto está formado por un Uadi central y varios secundarios, más pequeños, que se denominan: Valle del Príncipe Ahmes, llamado así por la primera tumba (no. 88) excavada en el yacimiento (datada en la Dinastía XVIII), Valle del Dolmen (por una curiosa formación geológica que alli se emplaza), Valle de la Cuerda (por el hallazgo de una soga de época copta dejada in situ), Valle de la Gran Cascada (por el torrente de agua que caía en la antigüedad, en época de tormentas) y Valle de los Tres Pozos (por la existencia de tres tumbas halladas aquí).



 
En total se localizan 98 tumbas, sigladas con las letras “QV” (Queen Valley = Valle de las Reinas) seguidas de un número ordinal. Muchas de ellas están inconclusas y solamente son simples proyectos apenas excavados, otras carecen de decoración o jamás se ocuparon y finalmente un tercer grupo, son aquellas que, aunque decoradas, carecen de textos que indiquen el nombre del ocupante del hipogeo.


 
Nos encontramos ante una necrópolis mucho más reducida, con tumbas más pequeñas, pero que posee en sus entrañas enterramientos bellísimos en los que, en muchos casos, el paso del tiempo ha causado menos estragos. En este lugar no se han encontrado grandes tesoros, es más, ninguna tumba ha sido hallada sin violar, sin embargo la belleza de las pinturas, la delicadeza de las mismas es suficiente tesoro por sí mismo.





 

El Valle de las Reinas fue utilizado desde finales de la dinastía XVII (c. 1560 a.C), aunque en este momento no se empleó exclusivamente para enterrar a las reinas y a los príncipes niños, como ocurrirá a partir del reinado de Ramsés I. Sabemos que incluso a comienzos de la dinastía XVIII, el cementerio se empleó para inhumar a personajes no reales, próximos a palacio. Aquí se enterraron las reinas y los príncipes del Reino Nuevo, aunque todos los enterramientos no han sido hallados


 
 
El Valle posee además un santuario emplazado en el límite más oriental: el templo de Ptah y Meretseger y al Norte del Valle de los Tres Pozos se localizan los restos de un monasterio Copto: el de Deir el Rumi.





 
 
Es el lugar donde se emplazan la mayor parte de las tumbas y del cual parten los uadis secundarios que ya hemos mencionado. También en este Uadi encontramos una serie de construcciones, se trata de las ruinas de las cabañas satélites de los trabajadores de las tumbas, segundas moradas de aquellos que habitaban en Deir el Medina y empleadas como viviendas secundarias cuando se encontraban excavando un enterramiento. Las que hoy se divisan datan del reinado de Ramsés II aunque esta villa satélite fue ampliada por el rey Ramsés III. El número de obreros que vivían en ella era directamente proporcional a las dimensiones de la obra que estuvieran realizando.



 
Hemos visto las razones que llevaron a “bautizar” este valle, el más meridional del Valle de las Reinas. El príncipe Ahmes vivió en la dinastía XVIII y aunque no sabemos quien fue su padre, gracias a las inscripciones podemos afirmar que su madre fue una mujer llamada Nebsu, lo que lamentablemente no nos da muchas pistas.





 
 
Al igual que otros muchos lugares de la orilla occidental tebana, el cementerio fue utilizado por los ermitas coptos como punto de culto y refugio. Ellos con demasiada frecuencia causaron graves daños en el interior de las tumbas, sobre todo en sus pinturas. El humo de las antorchas y las modificaciones para adecuar los hipogeos a su modo de vida, fueron causas fatales que condicionaron el deterioro de las mismas. Además, la idea de considerar las figuras divinas como “impías”, les llevó a eliminar hermosos fragmentos que han sido perdidos definitivamente.
 
Templo de Hatsepsut
 
El Templo de Hatsepsut, también llamado Templo de Deir el-Bahari, es un templo excavado en la roca en el valle de Deir el-Bahari, situado junto a Lúxor.

 
El templo, diseñado por el arquitecto Sennenmut, está dedicado a Hatsepsut, la única mujer que reinó en Egipto durante un largo periodo. Fue construido entre los años séptimo y vigésimo primero de su reinado. Tiene una parte escavada en la roca y otra parte en el exterior formada por tres terrazas.

 
 
En el templo apenas hay restos de Hatsepsut ya que todo lo referente a ella fue destruido a su muerte por su hermano Tutmosis III, al que arrebató el trono 20 años atrás. De Tutmosis III sí que encontraremos estatuas en el templo.
 
La visita a este templo es bastante rápida ya que no es muy grande. Merece la pena por ser totalmente distinto al resto.
 
Este templo es distinto al resto que se pueden ver en Egipto. No tiene estructura habitual del resto de templos que podrás ver. Se encuentra excavado en la roca y tiene una serie de terrazas en su exterior a las cuales se va ascendiendo a través de diversas rampas. Las tres terrazas alcanzan los 30 metros de altura.
 
 
Antiguamente, había una gran avenida con esfinges rodeada de árboles que se dirigían hacia la entrada pero hoy en día ya han desaparecido. Tras la entrada, donde había un patio, se accede a la primera terraza con diversas columnas y donde había dos lagos en su día.

 

Otra rampa lleva a la segunda terraza donde existen 22 pilares cuadrados y donde destacan los relieves y diversas capillas, como la de Hathor formado por 2 salas hipóstilas. En la tercera terraza, también con 22 pilares, se encuentra la cámara de ofrendas de la reina y el santuario donde se situaba la barca solar.

 

El templo fue parcialmente destruido por Tutmosis III, hermano de Hatsehpsut tras la muerte de ella, debido a la gran rivalidad que mantuvieron por el poder en Egipto. De hecho, de Hatsehpsut prácticamente no encontramos nada en el templo y sí de Tutmosis III.

 

Los Colosos de Memnón

 
 
 
 


Los Colosos de Memnón son dos gigantescas estatuas que representan a Amenhotep III en posición sedente y con las manos en las rodillas. En su día estaban en la entrada del templo funerario de Amenhotep III, un templo ya desaparecido pero que en su día era más grande incluso que el Templo de Karnak.

 
 




En la antigüedad, el de la derecha era llamado el “Coloso Parlante” porque al salir el sol emitía un misterioso sonido. Este era debido a que tras un terremoto se produjo una fisura en la estatua donde se evaporaba el agua al salir el sol por el cambio de temperatura. Este fenómeno finalizó cuando fue restaurada en el siglo III.

 
 
 
LAS TUMBAS

 

Como regla general podemos afirmar que la distribución de las tumbas del Valle de las Reinas responde a una planificación previa, condicionada por el reinado de los sucesivos faraones. Si tomamos como muestra los enterramientos de época ramésida vemos que los excavados en época de Sethy I se encuentran normalmente en el flanco N.O del valle, los de Ramsés II en el N.E y los de Ramsés III en el S.O.

 

Cómo ocurre en el Valle de los Reyes, en el de las Reinas las moradas eternas de los difuntos se abren en la roca y se desarrollan en cámaras y corredores. Carecen de superestructura y muchos de ellos son simplemente un pequeño pozo que conduce a la Cámara del Sarcófago y alguna sala auxiliar. Otros, están ricamente decorados, mejor acabados, sobre todo los de las dinastías XIX y XX y ofrecen una visión más fresca, menos abigarrada que las tumbas de los faraones.

 

Con Ramsés II se inaugura aquí la tumba a dos niveles y con Ramsés III los hipogeos se construyen a imitación de los del Valle de los Reyes, aunque de menores dimensiones. Así encontramos un buen número de tumbas ramésidas carentes de ángulos en el eje principal.

 

Las moradas eternas de estas mujeres y príncipes también están orientadas de una forma concreta: de Sur a Norte, sobre todo los de época ramésida, pero como ocurre en el Valle de los Reyes la orientación geográfica no era la misma que la simbólica, sino que ésta se determinaba en un eje mágico Este-Oeste. ?por qué esta orientación?.

 

Para el pensamiento del hombre del Valle del Nilo el punto cardinal Este era el lugar donde nacía el sol, es decir el término donde también nacía el difunto regenerado, el lugar donde se fusionaba a Ra al amanecer, para viajar en su barca y obtener su protección. El Oeste, el punto donde el sol se pone. Era el mundo de los muertos, el lugar donde accedía al Más Allá, territorio que debía recorrer al llegar la noche.

 

Como ocurre en todas las tumbas, la parte más importante es la Cámara del Sarcófago, donde reposaba el difunto en el interior de su sarcófago. Al hablar del Valle de los Reyes mencionábamos el nombre que recibió esta sala: “Cámara del Oro” y explicábamos el sentido de este nombre. Sin embargo queda aún por aclarar un simbolismo importante, aquel que integra al difunto en el cosmos haciéndole parte de él. De hecho esta dependencia se interpreta como un microcosmos, es el punto donde se produce la regeneración del fallecido y como tal tiene un cielo, personificado por el propio techo de la tumba y por lo tanto relacionado con la diosa del firmamento Nut y un suelo, el propio del hipogeo que guarda conexión con el dios de la tierra Geb. Este juego mitológico también puede aplicarse a la tapa y a la caja del sarcófago, obteniendo así un mundo reducido que reproduce el universo donde el difunto está completamente fusionado y protegido por dos dioses importantísimos del panteón. En la tumba el “alma” del finado sufría una transmutación que le facultaba para su existencia eterna.

Ya hemos comentado que el Valle de las Reinas está plagado de tumbas que pertenecen a reinas y a príncipes, así como algunas cuyo ocupante es un personaje privado con influencia. Recordemos, una vez más, que la necrópolis no se convierte exclusivamente en cementerio real hasta el reinado de Ramsés I. De hecho, quizá sea una temeridad aseverar la posible existencia de enterramientos para todas las reinas y príncipes del Reino Nuevo. Parece más acertado que aquí fueran inhumados los más importantes, desde el punto de vista jerárquico. No hemos de olvidar que en otros cementerios han sido halladas tumbas que sabemos pertenecen, por ejemplo, a los hijos de Ramsés II. Concretamente estamos hablando de la KV 5, localizada en el Valle de los Reyes, sepultura que perteneció a un gran número de hijos de Ramsés II. Ocurre lo mismo con las reinas, cuyos sepulcros se reparten por el suelo occidental tebano.

 

La Decoración

 

Las tumbas de este valle están decoradas, al igual que las de los reyes, con motivos religiosos. Tampoco aquí hay una sola imagen que evoque la vida cotidiana de los monarcas, sus esposas o sus hijos. Las técnicas son distintas, debido a la existencia de una piedra caliza demasiado blanda, que obligó a recubrir los muros con una gruesa capa de estuco, para después pintarla o labrarla.

 

El libro religioso que más se emplea es el Libro de los Muertos y es corriente observar la imagen de genios dotados de cuchillos, guardianes de las puertas del Más Allá, iconografía poco habitual en el Valle de los Reyes.

 

Escenas Comunes

 

Las escenas más comunes dibujadas en tumbas ramésidas dejan ver al difunto ante la divinidad presentando ofrendas. Inmediatamente después un buen número de pinturas muestran al fallecido ante el dios, en acto de adoración, mientras que otras presentan actos de consagración de ofrendas, de fumigación y de libación. Finalmente ciertas escenas recogen los momentos en el que el finado es acogido por la deidad. Sólo un número reducido se ocupa de cuadros relativos a la música y a los juegos.

 

Los techos también juegan un papel importante en la decoración del sepulcro. En las tumbas reales están cubiertos con estrellas de 5 puntas pintadas en amarillo sobre un fondo azul intenso, mientras que en las privadas se sustituyen por motivos geométricos de diversos colores. Estas estrellas lejos de ser sólo un motivo ornamental, tienen un simbolismo concreto que guarda conexión con el destino celeste que desea el fallecido y con el concepto de microcosmos aplicado a la tumba. Por otro lado, son la representación de la diosa Nut, la bóveda celeste.

 
Tumba de Nefertari

 

Sin duda, la tumba más célebre del valle es la impresionante tumba de la reina Nefertari, esposa de Ramsés II. Está siglada con el número 66 y nada en el exterior preludia lo que esconde en sus entrañas. Fue descubierta en 1.904 por el italiano Schiaparelli.

 

Se accede a ella por una curiosa entrada formada por una rampa que conduce a un vestíbulo. Un segundo corredor, también con rampa, a cuyos lados descienden dos escaleras, nos llevan a la Cámara del Sarcófago desde donde se abren otras pequeñas cámaras más.

 

La disposición es muy similar a la tumba número 80, que perteneció a Tuy, madre de Ramsés II. Goza de espléndidos y refinados dibujos sobre sus muros, elaborados por un artesano muy hábil que supo recoger fielmente la belleza de su reina. El color fresco, palpitante e impresionante, realmente conmociona y no podemos dejar de pensar que Ramsés II no pudo construir una tumba más bella para aquella que amó tanto. Los trazos son seguros, las imágenes perfectas y los dioses parecen salir de los muros para dejar patente que protegen a una gran reina, que guardan a la esposa de un gran faraón.

 

Esta tumba goza de modernas medidas de seguridad para asegurar su conservación en el tiempo. Ha sido restaurada espléndidamente por una misión italo-egipcia, ya que amenazaba con perderse en un futuro próximo. El equipo contaba con los mejores especialistas en cada disciplina, financiados por el Instituto de Conservación Paul Getty. En la tumba de Nefertari se han empleado las técnicas más sofisticadas y el resultado no puede ser más satisfactorio.

 

Los trabajos en el interior de Nefertari han ofrecido importantes sorpresas. Se han hallado pequeños objetos de un valor inestimable, desde el punto de vista arqueológico. Entre ellos, un pequeño fragmento de lámina de oro, de aproximadamente 3,50 cm con inscripciones jeroglíficas. Es muy probable que formara parte de un brazalete que se había colocado a la reina en el momento de los funerales. Todavía Nefertari, más de 80 años después del descubrimiento de su tumba, seguía deparándonos sorpresas.

 

En un principio, tras la restauración, el hipogeo no iba a ser abierto al público. La humedad de la sudoración humana, los cambios de temperatura, el aire que exhalamos, el número elevadísimo de visitantes potenciales que penetraría en el sepulcro, eran elementos muy peligrosos para su conservación. No obstante, en el mes de Noviembre de 1995 el Gobierno Egipcio anunció su apertura. Actualmente está permitida la entrada de 150 personas, en grupos de diez y durante diez minutos

 
Existe la sospecha de que el príncipe usurpó una tumba anterior pero que pese a esta apropiación su cuerpo nunca llego a descansar en este hipogeo.

 

La Tumba de Jaemuaset

 

La sepultura de Jaemuaset, hijo también de Ramsés III, es una de las más bellas de la Dinastía 20 y reproduce una tumba real a tamaño reducido. Fue enterrado bajo el reinado de Ramsés IV, según reza una inscripción en su sarcófago, lo que indica que debió de sobrevivir a su padre. Tiene unos 30 metros de longitud y su enorme sarcófago monolítico de granito fue hallado in situ por la Misión Italiana. Su momia no se encontró en la tumba sino que estaba escondida en el escondrijo de Deir el Bahari.

 

Una constante en todas las tumbas de este reinado es la presencia del faraón Ramsés III, su padre, acompañando a los príncipes. El siempre se encuentra representado en talla superior a la de sus hijos para indicar la jerarquía. Por su parte, el príncipe en pie ataviado con una coleta lateral, signo de la niñez, acompaña a su padre para que su progenitor le introduzca ante la asamblea de dioses, para que le facilite la estabilidad y la protección que necesita. Debemos hacer mención especial a la riqueza del vestuario, a las telas translúcidas, a los delicados plisados, así como a los detalles de la joyería de la época, algo que no ocurre en este reinado.
 

Tercer dia: Edfu
 
Ciudad de Edfu







Se encuentra ubicada a unos 80 kilómetros de la ciudad de Lúxor, conocida en la antigua egipcia como Dyeb y como Apolinópolis Magna por los romanos. El lugar principal para conocer en esta ciudad es el templo, uno de los que en mejor estado de conservación se encuentran en todo Egipto, además de ser uno de los más bellos en su construcción, data del 237 A.C. en tiempos de Ptolomeo III.
 
El Templo de Edfu





El templo de Edfu es uno de los cuatro templo y lugares donde suceden los acontecimientos de la Leyenda de Isis, Osiris y Horus.



De los Hijos del dios Ra, El aire y la Humedad (Shu y Tefnut), nacieron dos divinidades que eran (Geb, el dios de la tierra) y Nut, la diosa del cielo. Estos dos engendraron cuatro



 


El Osiris, Isis, Seth y Nefthis
 
Osiris y sus hermanas Isis y Nefthis representaban el bien, mientras Seth representaba el mal. Osirsi al ser hijo mayor y favorito de los dioses, reinaba en la tierra, enseñando a los gumanos, la agricultura, la escritura y la civilización. Mientras su Hermano Seth, se revolvía de envidia. Seth maquinó para asesinar a su hermano y gobernar sobre Egipto. La fiel esposa Isis resucitó a su marido en Abydos (Primer templo de la historia, y ahí concibió a su hijo Horus.



Isis Tuvo que refugiarse en la isla de Philae (Segundo templo de la historia) para proteger y criar a su hijo. Horus creció, desafió a su tío y le venció en Edfu (Tercer templo de la historia. Horus Reinando sobre Egipto y dios sobre la tierra, se esposó con Hathor cuya morada era en Dendera (cuarto templo de la historia).





Junto con Abu Simbel, el templo de Edfu es el mejor conservado de todo el Egipto antiguo. En realidad el templo original construido por Thuthmosis III de la dinastía XVIII, estaba en ruinas, cuando la dinastía griega de los ptolomeos -sucesores de Alejandro Magno en Egipto- empezaron a reconstruir los templos de Egipto como un modo de acercamiento al pueblo de Egipto y a sus sacerdotes poderosos. Tal acercamiento llegó al extremo que se impregnaron tanto de la religión egipcia que algunos preferían la momificación y el entierro al rito egipcio. En las paredes del templo vemos a los faraones ptolomeos representados adorando a las divinidades egipcios .







En realidad el templo nunca fue terminado y durante la ocupación romana algunos gobernadores romanos de Egipto se representaron en los cartuchos reales como faraones de Egipto.

En el primer patio podemos observar en las paredes algunos cartuchos reales vacíos. Eso es debido a que el período de construcción del templo era de agitación política, y los usurpadores del poder mandaban tachar los nombres de sus antecesores y poner el suyo. Por eso los artesanos prefirieron dejar los cartuchos vacíos hasta terminar el templo.

El templo se encuentra en pleno centro urbano de la localidad de Edfu, fue utilizado como cuartel durante el siglo pasado.






El santo santuario del templo podemos ver el altar y el Naos donde se gurdaba la estatua sagrada del Dios Horus. Muy al final en las habitaciones detrás del santo santuario se puede observar un réplica de la barca sagrada de Horus. La ocupación Inglesa llevó la original .
























En el muro que rodea el templo se puede contemplar la batalla entre Seth Y Horus y el Nilometro que medía el nivel del agua en el río. Según su nivel se calculaban los impuestos.


Kom Ombo

Se encuentra a orillas del río Nilo, sobresale el templo construido y dividido en dos zonas principales, cada zona dedicada a una pareja de triadas de dioses. El dios Sobek (dios Cocodrilo), la diosa HathorTasenetnofret (diosa hermana), y la Panebtawy (diosa madre). La segunda zona esta dedicada al dios Horus, el dios de los dos países. Otro lugar para conocer es la antigua ciudad de Nubia.
 

 
El Templo de Kom Ombo
 
La magia del templo de kom Ombo , bien lo veas de día o de noche , te tengo qu e decir , que es pura magia. ES un Templo muy sencillo, pero tiene una cierta magia en cuanto tanto contenido como continente te demuestran las dos caras del mismo sitio.
 
 

 
Templo al culto a las trinidades de los dioses Horus y Sobek 


 
 
 
Templo de Kom Ombo
 
El Templo de Kom Ombo está situado a orillas del Nilo en la ciudad con su mismo nombre y, si nuestra ruta comienza en Asuán, será la primera parada que haremos en el crucero.
La visita es nocturna y como se aprecia al ser un templo de dimensiones medias bastante resultón.


 
 
Construido entre 1350 y 180 a.C. por orden de Ramsés II. La divinidad del templo es Sobek, un dios con cabeza de cocodrilo y cuerpo humano. Posteriormente, ya que a los habitantes no les gustaba tener una divinidad que representara el mal, agregaron otro dios al culto, Haroeris (Horus el Viejo).




 
 
En el templo se puede visitar la capilla de Hator, en la que veremos unas momias de cocodrilos muy bien conservadas.



 
 
 
La visita a este templo es de las más bonitas, ya que habitualmente se llega cuando está atardeciendo y se comienza a disfrutar de la iluminación nocturnas.

 
 
 
Si nos sobra tiempo, podemos aprovechar para hacer algunas compras en los puestos de camino al barco.

Los egipcios antiguos, como el resto de la humanidad, adoraban las cosas y los seres, por dos razones básicas. Esperar algún bien de ellas o evitar su mal e ira.

 
El dios del Templo de Kom Ombo era Sobek, con forma de Cocodrilo. Se cree que fue divinizado porque los cocodrilos abundaban en esta zona del Nilo.

 
 
Con el paso de los años, a la gente de este pueblo no les gustaba tanto ser asociados a un dios que representa el mal, por eso, le agregaron otro dios, Horus, como hermano suyo y socio en el culto del templo.
 
 
El estado de destrucción actual en el que se encuentra el templo, está contemplado en el propio mito de este templo, pues cuenta la leyenda que Sobek, el hermano malvado con forma de cocodrilo, maquinaba contra su hermano, Horus, con forma de Halcón hasta echarle del pueblo. La población, al ver su dios amado abandonar el pueblo, también partió hasta dejar el pueblo completamente desierto. Sobek al querer reanudar la vida en el poblado, resucitó a los muertos quienes en lugar de construir destruían y en lugar de sembrar trigo, sembraban arena.

 
 
 El templo , como los demás fue empezado por los faraones de la dinastía XVIII y reconstruido por los ptolomeos.

 
 
A pesar del estado de destrucción en el que se encuentra el templo, tiene unas sigularidades, que la hacen digno de visitar y admirar.

 
Kom ombo es el único templo doble del Antiguo Egipto ,todo en él es doble: dos pilones, dos entradas, dos patios, dos salas hipóstilas y dos santuarios. La razón es que en un lado se adoraba al dios Horus y en el otro se adoraba a Sobek.

 
 
 El estado del templo nos deja al descubrimiento muchos de los secretos del templo, como los corredores y las paredes huecas donde los sacerdotes se escondían y emitían sus profecías y sentencias en nombre del dios.



 
 
El templo se encuentra en las afueras del pueblo actual en una colina. Sus piedras fueron utilizados a lo largo de los años como material de construcción de otras edificaciones.

 
 
Después de la primera sala hipóstila y la primera sala intermedia, se puede observar una escena donde se explica el sistema numérico del Egipto antiguo.
 
En la parte trasera del muro de piedra detrás del santuario, se puede admirar una escena dedicada a Imhotep, el dios de la medicina en la cual se puede apreciar todo el instrumental quirúrgico que se utilizaban en aquellos tiempos y que no difiere mucho del usado hoy en día.


 
El Templo de Kom Ombo se encuentra en la ciudad del mismo nombre, a 45 km al norte de Aswan y también es conocido como Templo de Sobek y Haroeris ya que son los dioses a los que estaba dedicado el templo. La visita del Templo de Kom Ombo está incluida en todos los cruceros por el Nilo y se suele realizar de noche.
 
 
Este es uno de los templos más bonitos que hay a lo largo del Río Nilo y lo comenzó a construir Ptolomeo VI cuando Kom Ombo era una de las capitales de Egipto. Se construyó entre el siglo II A.C y el I A.C por lo que es un templo relativamente moderno comparado con otros en el país.

 
 
Debido a que este templo está consagrado a dos dioses distintos, se trata de un templo doble, es decir, tiene 2 pilonos, 2 salas hipóstilas, 2 patios y 2 santuarios. Los dos templos son paralelos estando las dos entradas en la fachada principal siendo el Sobek a la izquierda y Horus a la derecha.

 
 
El mito cuenta que Sobek era la encarnación del mal y por eso se representaba por un cocodrilo y Horus, su hermano, era la del bien y por eso se representaba por un halcón.

 
 
Este templo tiene numerosos grabados y pinturas en sus muros y columnas que merece la pena admirar detenidamen
 
 También destacan el Mammisi de Horus y la capilla de Hathor, donde se pueden ver varios cocodrilos momificados.

 
 
 
Y no hay que perderse el muro donde están grabados distintos instrumentos médicos de la época que dan una idea de lo avanzada que era la civilización egipcia en este aspecto, algunos juegos grabados en el suelo y un nilómetro, que servía para medir la altura del Nilo y saber si era época de siembr
 

Cuarto dia:

 
Visita de los templos majestuosos de Ramses II y los templos de Abu Simbel, patrimonio de la humanidad por la UNESCO. A continuación, visita del Templo de Philae.





 

 

 

Ciudad de Abu Simbel

 

Esta ciudad se encuentra a unos 50 kilómetros de la frontera con Sudan y a unos 290 kilómetros de la ciudad de Asuán, en este lugar se puede encontrar el templo construido por el faraón Ramsés II, en honor a su esposa Nefertari, el templo es el más grande de los construidos.


 
 
Para llegar a esta ciudad es recomendable llegar por avión, ya que solo demora una media hora desde Asuán, la visita a los principales templos y su recorrido competo demora alrededor de dos horas. La otra forma alternativa de llegar es mediante el uso del autobús que sale a las tres de la mañana y llega a los templos a las siete de la mañana.
 
Los Templos de Abu Simbel. Ramses II y Nefertari





 
Uno de los lugares más bellos de Egipto sin duda es Abu Simbel aunque hay que decir que al llegar allí hay que sacar de la cabeza que estamos ante un templo que ha sido trasladado ya que la roca en la que se encuentra tiene un aspecto bastante artificial (y es que lo es). Y es que estos templos se encontraban en un lugar que hoy en día se encuentra bajo las aguas del Lago Nasser.





 A mi es lo que personalmente es lo que más me gusta de esta experiencia y de este viaje.





 
Cuando se construyó la presa de Aswan, las aguas iban a sumergir varios templos que se encontraban en la ribera del Río Nilo pero fueron trasladados a un lugar más elevado para poder afortunadamente salvarlos.


 
En realidad, el complejo consta de 2 templos, el de Ramses II y el de Nefertari, que fue su esposa. El más conocido de los dos es el de Ramses II pero el de Nefertari tampoco desmerece demasiado.

 
 
Estos templos que fueron construidos durante el reinado de Ramses II alrededor del año 1284 A.C fueron descubiertos parcialmente por el suizo Burkhard en 1813 aunque fue en 1817 cuando el italiano Belzoni consiguió entrar en su interior.
 
 
Desde entonces han sido la delicia de todos los aficionados a Egipto.
 
Interior de Abu Simbel



 
 
El templo principal, dedicado a Ramses II, tiene 33 metros de altura y 38 de anchura y dispone de 4 grandes estatuas, todas ellas representando a Ramses II de más de 20 metros de altura en su fachada principal. A sus pies podemos encontrar otras estatuas más pequeñas que representan a la familia del faraón.



 
 
En sus salas del interior podemos encontrar otras estatuas más pequeñas de Ramses II y al fondo, como en la mayoría de templos egipcios, encontramos el santuario donde se pueden ver las estatuas de Ra, Ptah, Amón y el propio Ramsés II.



 
 
Templo Nefertari




 
Sin duda, una de sus grandes curiosidades y también misterios, es su disposición respecto al sol y es que está construido de manera que los días 21 de octubre y 21 de febrero, el sol entra por la puerta ilumina todas las estatuas del santuario excepto la de Ptah, que curiosamente era el dios de la Oscuridad. Sin duda, una muestra más de el espectacular dominio de la arquitectura que caracterizaba a los antiguos egipcios.



 
 
Al lado del templo de Ramses II tenemos el Templo de Nefertari, dedicado a la esposa del faraón y también a la diosa del amor, Hathor. Al igual que el templo anterior, la fachada dispone de una serie de estatuas, aunque en este caso son 6, cuatro que representan a Ramses y 2 a Nefertari. En el santuario del fondo tenemos la estatua de Hathor.

 
Egypt, aerial view of the Abu Simbel Temples of Ramesses II and Nefertari




 
 
Si vas en una excursión organizada este punto no debería preocuparte, pero si vas por libre hay varias opciones. Hay que destacar que si vas por libre, te saldrá hasta 10 veces más barato que si vas en la excursión que te puede ofrecer una agencia de viajes.



 
 
La más rápida es en avión desde Aswan pero también es la más cara. Desde el aeropuerto de Abu Simbel podrás ir en taxi.
 
 
La forma más habitual es ir en autobús, pero estos autobuses van en convoy escoltado, debido a un atentado hace varios años y hay dos turnos al cabo del día que te llevan por el desierto en un viaje que dura 3 horas y 2 horas después de la llegada a Abu Simbel regresan a Aswan. Se pueden contratar viajes en autobús en numerosos lugares de Aswan. Si vas en el turno de mañana tendrás que madrugar bastante pues la salida es a las 4 de la madrugada pero merece la pena ver el amanecer en el desierto.
 
 
 
Y la tercera es en barco en un crucero a lo largo del Lago Nasser cuya una de las paradas es Abu Simbel. También lo puedes contratar en Aswan y duran varios día
 
El Gran Templo de Abu Simbel


 
El templo está dedicado a las grandes divinidades del Egipto Antiguo. Los tres tenían sus capitales y a lo largo de la Historia del Egipto antiguo fueron venerados como representación del único dios grandioso.





Así que por alguna forma eran rivales y al mismo tiempo eran lo mismo!. Ra era la cabeza de la Eneiada de Heliopolis, Amon la Cabeza de la Triada de thebes y Ptah el gran dios artesano de Menpgis. Al lado de los tres se representa a Ramsés como el cuarto gran dios de Egipto. 


 
 
A la dinastía XIX le tocó recuperar el prestigio de Egipto perdido en el exterior después de los disturbios y turbulencias religiosas y políticas durante el reinado de Akhentaon de la dinastia XVIII. Ramsés II Hijo de Sethi I combatió a los enemigos del norte, y del sur.



Pero su batalla más importante era la de Kadesh, en palestina contra los asiáticos hititas. Lo más probable es que esta batalla terminó en un tratado de paz entre ambas fuerzas, aunque Ramsés se jactaba de haber ganado la batalla en las paredes de Abu Simbel y otros templos egipcios, pero lo mismo Hizo el rey hititas en los templos de su país. 
 
Gran Templo de Abu Simbel
 




 
Tres Milagros 

El Templo en sí es considerado una de las maravillas de la humanidad y uno de los grandes misterios de la historia antigua. En primer lugar, se ha pensado y escrito mucho sobre las razones que llevaron a Ramsés II y sus arquitectos escoger este sitio tan lejano de la metropolis Luxor o de la capital militar Tanis, para construir esta maraviilla. Algunos argumentos explican que la existencia de este monte con sus dimensiones es la que animó a construir el templo. Otros agregan que es porque la esposa de Ramsés II Nefertari, era nubia y por eso le dedicó el primer y mayor templo dedicado a una Reina en El Egipto Antiguo. El templo entero es esculpido en la roca de una colina de piedra arenisca, un detalle admirable, porque cualquier error grave causará y el hundimiento de toda la obra.

Pero lo realmente prodigioso es el fenómeno que sucede en el templo durante los días 21 de Marzo y 21 de Septiembre a las 5 horas y 58 minutos. los rayos del sol se adentran unos 60 metros dentro del templo y alumbran con un halo las caras de los grandes dioses Amon, Ra, y Ramsés. La cara del dios Ptah no s ilumina nunca al ser considerado el dios de la oscuridad. En la era moderna y durante la construcción del alta presa, hubo que trasladar cientos de monumentos para salvarlos de las aguas del Nilo, asía una veintena de países pertenecientes a La UNESCO en uno de los milagros de la engenierá moderna.Hubo que cortar el templo en grandes piezas numeradas y trasaldarlo 200 metros atraás y 60 metros más de altitud y reconstruirlo por completo.

 Es realmente interesante, fijarse en las proporciones entre las personas reales y el tamaño de las estatuas para admirar la grandeza de este templo. La Fachada mide 38 metros y cada coloso del faraón mde 19 metros de latura y De oreja a oreja son 4 metros. 

Observar los 24 Baboons que representan las horas del dá y que saludan al sol saliente. En lo alto de la fachada vemos a Ramses ofreciendo el Cetro símbolo del poder al dios Ra-Hor-Ajti y al otro lado le ofrece la pluma de la justicia . La combinación del Cetro, El dios Ra y la Pluma se ponuncia User Maat Ra , que es el nombre de RamsésII!.

Recomendaciones Aunque el viaje en autocar es más largo, y cansado (casí 5 horas en el desierto de ida y otros de vuelta)quizás resulta mejor y más barato que el de por avión, poruqe se puede pasar más tiempo para admirar el templo. En avión toda la visita tiene que ser de hora y media, a no ser que se reserva noche en un hotel.

El Templo de la Reina Nefertari en Abu Simbel

Muchos historiadores creen que Nefertari era nubia, del sur del país y que era la reina y esposa favorita de Ramsés segundo, del cual se cree que tenía más e 40 esposas y 240 hijos e hijas. Ramsés de hecho debía de querer tanto a la Reina, que le dedicó el primer templo dedicado a una Reina en el Egipto antiguo. Antes de Ramsés vimos a los faraones representar a sus madres y esposas como diosas y dedicarles pirámides y tumbas, pero fue Ramsés quien le dedicó a su mujer todo un templo considerándola una de las figuras de la propia diosa Hathor. 

El templo fue construido paralelamente al templo grande, aunque tiene menos tamaño. Los colosos del rey y la reina sólo miden 11 metros cada uno. y tiene menos profundidad.

Anécdotas

 Se fijamos la vista en la estatua de Ramses a mano izquierda veremos que la corono que lleva es distinta a las demás. Algunas teorías dicen que durante la escultura del templo la roca se rompió y hubo que cambiar la forma de la corono, para ocultar el fallo.

El templo fue descubierto el siglo pasado por una expedición italiana y estaba medio enterrado. Llama la atención los colores del interior son vivos y asombrosos. También se observa a la Reina bailando delante de Hathor con un sistro, símbolo de música y alegría.  

Aunque el viaje en autocar es más largo, y cansado (casi 5 horas en el desierto de ida y otros de vuelta) quizás resulta mejor y más barato que el de por avión, porque se puede pasar más tiempo para admirar el templo. En avión toda la visita tiene que ser de hora y media, a no ser que se reserva noche en un hotel.  

El templo de Philae





No es uno de los templos más conocidos de Egipto. Casi nadie que no haya estado allí o no sea un amante del mundo egipcio ha oído hablar de él, pero lo cierto es que el Templo de Philae es uno de los más bellos de Egipto.





 
 
 
A nosotros, particularmente, fue el que más nos gustó, a margen de los de Abu Simbel, Luxor o Karnak. Aunque no se encuentra en su emplazamiento original, resulta mucho menos artificial que el de Abu Simbel y se puede decir que es sencillamente espectacular.



 
 El traslado del templo de Philae



 
Este templo, que se encuentra cerca de la localidad de Aswan, se encuentra situado en la Isla de Agilkia aunque inicialmente se encontraba en la Isla de Philae que quedó sumergido bajo las aguas tras la construcción de la presa de Aswan.

 
 
Pero al igual que los templos de Abu Simbel, pudo salvarse trasladándose de lugar. Pero antes de ser trasladada había épocas en las que el agua cubrían los templos parcialmente y por eso se pueden ver las marcas de agua en sus muros y columnas.

 
Eso sí, a diferencia de los templos de Abu Simbel, este parece menos “artificial”  y el entorno es una maravilla dado que se halla en una isla.




 
 
El Templo de Philae está dedicado a la diosa Isis, diosa de la fertilidad y la diosa más venerada de la historia del antiguo Egipto. Y sin duda es uno de los templos mejor conservados que existen.


 
 
Y en cualquier caso no se puede hablar de este monumento como un sólo templo puesto que se trata en realidad de un conjunto de edificios que fueron levantados a lo largo del tiempo y dedicados a distintos usos y divinidades.

Entre los puntos a destacar en el Templo de Philae está la columnata que pertenecían al dromos y que van hacia la puerta de Ptolomeo, una gran obra maestra. Dentro está el vestíbulo de Nectanebo I, el patio con el mammisi y los templos dedicados a Hathor e Isis.

Otro punto destacable en la isla aunque se encuentra separado del templo principal, es el Pabellón de Trajano, construido por los romanos y que usaban para adorar a los dioses egipcios cuando conquistaron la zona.

Y además, el camino hasta la isla donde se encuentra el Templo de Philae es espectacular. La embarcación que te lleva hasta allí te paseará por uno de los lugares más bellos de El Cairo.

Para llegar al Templo de Philae es necesario una embarcación. Aunque normalmente a Egipto se va en excursiones organizadas, si quieres ir aquí por tu cuenta no tendrás ningún problema ya que puedes ir hasta el embarcadero en taxi y allí tomar el barco que te lleve hasta los templos. Conviene destacar los espectáculos de luz y sonido que se hacen aquí.

El templo de Philae es uno de los cuatro templo y lugares donde suceden los acontecimientos de la Leyenda de Isis, Osiris y Horus. De los Hijos del dios Ra, El aire y la Humedad (Shu y Tefnut), nacieron dos divinidades que eran (Geb, el dios de la tierra) y Nut, la diosa del cielo. Estos dos engendraron cuatro Osiris, Isis, Seth y Nefthis. Osiris y sus hermanas Isis y Nefthis representaban el bien, mientras Seth representaba el mal. Osirsi al ser hijo mayor y favorito de los dioses, reinaba en la tierra, enseñando a los humanos, la agricultura, la escritura y la civilización. Mientras su Hermano Seth, se revolvía de envidia. Seth maquinó para asesinar a su hermano y gobernar sobre Egipto.

La fiel esposa Isis resucitó a su marido en Abydos (Primer templo de la historia, y ahí concibió a su hijo Horus.

Isis Tuvo que refugiarse en la isla de Philae (Segundo templo de la historia) para proteger y criar a su hijo. Horus creció, desafió a su tío y le venció en Edfu (Tercer templo de la historia. Horus Reinando sobre Egipto y dios sobre la tierra, se esposó con Hathor cuya morada era en Dendera (cuarto templo de la historia).

A parte de ser dedicado básicamente al culto de la diosa Isis, diosa de la magia y diosa universal, símbolo de la vida, protección y fertilidad, el templo era en la antigüedad, santuario del dios Khnom, el dios creador alfarero y dios de las cataratas y las fuentes del nilo.

También la zona era la morada de Hapis, el dios De El Nilo, dios hermafrodita, de entre sus manos fluían sus aguas y en sus palmas traería el bienestar o las desgracias.

Desde tiempos del rey Keops, se sabe el que este lugar era sagrado y lugar de culto del Dios Khnom. Y en de la dinastía XXX, de tiempos del Rey Nectanebo, encontramos un altar que demuestra que también existía un templo.

Pero es en la época ptolomaica y dentro del afán de Ptolomeo Eurguetes, de crear un nuevo culto donde unir la religión egipcia y griega, y por eso resaltaron y favorecieron la triada sagrada de Abydos, Osiris, Isis y horus.

La correspondió al templo de Philae ser el escondite de Isis y Sus Hijo Horus. En el templo observamos cartuchos de casi todos los ptolomeos, algunos gobernadores romanos, y se observa también como fue convertido en un altar cristiano dedicado a san Sebastián en tiempos de Justiniano a manos del obispo Teodoro.

Antes de la construcción del alta presa y por la construcción de la vieja presa de Aswan, el templo se quedaba sumergido por las aguas del El Nilo durante los meses de la inundación, pero durante la construcción de la nueva presa , el templo se iba a perder para siempre, si no fuera por la cooperación internacional, que se apresuró a salvar una de las bellezas de Egipto. Al contrario de Abu Simbel, este templo ya estaba sumergido en el agua, y hubo que rodearlo con un muro de acero y hormigón, vaciar el agua y trasladarlo piedra por piedra a otra islamás alta.

El templo figura en las crónicas de muchos viajeros, durante las épocas, griegas, romanas y Arabes y también figura el repertorio de leyendas populares.

En realidad, la excursión para visitar este templo es toda una delicia, desde la tranquila travesía del lago, lo cristalina, limpia y fía del agua del Río, hasta la vista general del templo.

Se puede observar todavía la marca del agua en las columnas del templo.

No perderse el espectáculo de luz y sonido en este templo. Comprar un gorro nubio de colores, comprar collares nubios de sándalo y comprar una Rababa (Instrumento musical nativo).

 

QUINTO DIA:   ASUAN  y Regreso al Cairo

 

Asuán, en el sur de Egipto, es una ciudad que está ubicada en la primera catarata del Nilo, es más que nada conocida por ser el punto de partida para visitar el templo de Abu Simbel.

Dicha ciudad dispone de varios  centros turísticos para visitar, como la Isla de Elefantina, la Isla de Kalabsha y el Museo Nubio.  Entre sus principales monumentos se encuentran el Obelisco Inacabado, el Mausoleo de Agha Jan y la moderna Alta Presa. También, merece la pena dar un paseo por el mercado de las especias.

SEXTO: EL CAIRO

Museo del Cairo, La Ciudadela de Saladino, Mezquita de Alabastro, Mercado de Khan el Khalili, Museo Egipcio y Barrio Copto acompañados de guía y en transporte privado.

 

Historia del Museo Egipcio en El Cairo

Desde la campaña militar de Egipto de Napoleón, el interés europeo por Egipto se iba despertando hasta convertirse en una auténtica manía por lo faraónico y lo antiguo.







Durante los primeros años del siglo XIX, los cónsules europeos y los buscadores de tesoros, exploraban por todo el país, algunos en busca de reliquias y monumentos y otros en busca de oro y tesoros preciados.







En 1835, el Service des Antiquités de I'Egypte fue fundado para proteger los monumentos y los tesoros del país de la codicia local y extranjera. Al principio, las piezas encontradas se guardaban en un edificio pequeño cerca de la zona de la actual Azbakia, en el centro de El Cairo y más tarde en la ciudadela de Saladino.






Sin embargo y durante la visita del emperador austríaco, Maximiliano, El gobernador de, Egipto Abbas Pasha le regaló toda la colección.






En 1858,Auguste Mariette preparó otro museo, en el barrio de Boulaq, que más tarde se perdió por una inundación de El Nilo.




En 1878, el contenido del museo de Boulaq se trasladó al palacio de Giza del Gobernador Ismael Pasha, el gobernador del País. La colección quedó ahí hasta que el actual museo fue inaugurado en 1902.







El actual edificio fue diseñado por el arquitecto francés, Marcel Dourgrion, en un estilo neoclassicó, pensando que sería el más adecuado para su contenido. Dos de la plantas del museo son dedicados a la exposición al público y aulas de estudios, en las cuales se exhiben más de 120.000 piezas de las distintas épocas del Antiguo Egipto, ordenadas cronológicamente según el sentido de las agujas del reloj.







El museo se encuentra en la Plaza El Tahrir, en pleno centro de El Cairo, y abre sus puertas desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde. Los viernes cierra a las 2 de la tarde y durante el mes del ayuno musulmán, El Ramadan, cierra a las 3 de la Tarde.






Para fotografiar sin flash o filmar con cámara de video, hay que sacar un ticket, y para fotografiar con flash, hay que solicitar un permiso especial. 




El Barrio Copto de El Cairo. Un barrio aislado del resto

Encontrar un lugar como el Barrio Copto en una ciudad como El Cairo es sin lugar a dudas sorprendente. Los coptos son los egipcios que siguen la religión cristiana. Por eso, encontrar este barrio en una ciudad donde predominan las mezquitas musulmanas, es sin duda un hecho peculiar.

En este curioso barrio vive la mayoría de cristianos coptos de Egipto y se trata de un barrio, prácticamente aislado del resto de la ciudad, de callejuelas estrechas y adoquinadas con numerosos puestos callejeros de libros, bisutería y cuadros. Para entrar en el barrio copto hay dos entradas. Por la principal es por donde acceden todos los grupos de turista y puede hacer que la visita al barrio pierda su encanto. Pero existe otra menos concurrida y que es la que se recomienda para visitar el barrio sin agobios.

El recinto del barrio tiene diferentes iglesias donde se sigue el rito copto y también tienes el museo copto. Los principales puntos de interés del barrio copto son los siguientes:

Iglesia Colgante. Es la iglesia del barrio más famosa y también es la iglesia cristiana más antigua de la ciudad. También se la conoce como Iglesia de Santa María y data del siglo IV. Recibe el nombre de “colgante” ya que hay que subir una escalinata para acceder a ella y está elevada sobre el suelo. Destacan sus 13 pilares del interior que representan a Jesús y sus apóstoles. Se puede visitar todos los días desde el amanecer hasta las 16h siendo su entrada gratuita.

Egipto - El Cairo - Iglesia de San SergioIglesia de San Sergio. Se construyó en el siglo V en una cueva donde se dice que se refugió la Sagrada Familia durante su huída a Egipto. Destacan sus capiteles corintios y todo está construido de mármol y madera. Y sobre todo destaca la caverna en la que se refugió la Sagrada Familia huyendo del Rey Herodes. Se puede visitar de 8h a 16h.

Iglesia de Santa Bárbara. Contiene las reliquias de una niña torturada y asesinada en el siglo XI, Santa Bárbara, por negarse a casarse con el hombre que su padre había elegido. Está abierta para su visita de 8h a 16h.

Monasterio de San Jorge. Se le conoce como Deir-Al-Banat y data del siglo VII aproximadamente cuando se construyó sobre la antigua fortaleza de Babilonia. Guarda las cadenas de San Jorge por las que guardan devoción no sólo cristianos sino incluso también musulmanes. También se puede visitar de 8h a 16h.

Museo copto. Se encuentra en lo que era el jardín de la antigua fortaleza de Babilonia y en su interior puede verse, además de diferentes piezas y objetos coptos, los célebres Manuscritos de Nag Hammadi, que datan del siglo III o IV. El museo se puede visitar de 9h a 17h y la entrada cuesta 80LE.

Para llegar al Barrio Copto es posible utilizar el metro. La parada más cercana es  Mar Girgis. Pero teniendo en cuenta la poca utilidad para el turista del metro en El Cairo, por no llegar a casi ningún lugar turístico ni de hoteles, y los inconvenientes que conlleva utilizarlo, lo mejor es ir en taxi, como a casi cualquier sitio de El Cairo.

La Ciudadela de Saladino y la Mezquita de Alabastro

La Ciudadela de Saladino es uno de los puntos más visitados de El Cairo. Y en ella se encuentra la mezquita más famosa de la ciudad y la más visitada, la Mezquita de Muhammad






Además de esta mezquita también hay otros monumentos y museos y sobre todo un mirador desde el que contemplar la ciudad con unas vistas inmejorables. Eso sí, te costará verla con claridad debido a la contaminación.

 
 
 
 


Recuerda que hay que descalzarse a la entrada. No pasa nada por dejar allí los zapatos, nadie se los llevará.

La Ciudadela




Mezquita de Alabastro Saladino fue un gobernante muy importante en el mundo islámico  y que instauró el Islam como religión oficial en Egipto.








En el siglo XII fue en el que se construyó la Ciudadela por orden suya en la cima del Monte Muzzattam para proteger la ciudad y como fortaleza para la residencia real. Desde el siglo XII y durante 700 años ha sido la residencia de los legisladores egipcios.







Durante tantos siglos de existencia, la Ciudadela ha tenido diversas edificaciones y ha sufrido muchas modificaciones pero han sobrevivido a lo largo del tiempo varias mezquitas y palacios de una belleza incuestionable. Todos estos edificios se encuentran en la zona sur de la Ciudadela y destacan, además de la Mezquita de Alabastro, la Mezquita de An-Nasir Mohamed, la Mezquita de Ahmad al-Katjuda (aunque está un poco escondida y hay que buscarla) y diversos palacios. El algunos de ellos hay museos que merece la pena visitar.






La Mezquita de Alabastro






La Mezquita de Muhammad Ali, llamada también de alabastro por ser este el material con el que está construída, fue construida durante el siglo XIX terminando su construcción en el año 1848.



Se encuentra en la parte más alta de la Ciudadela por lo que puede ser vista desde gran parte de la ciudad. Y gracias a eso, desde su exterior también hay unas maravillosas vistas de la bonita ciudad de El Cairo.





La Mezquita de Alabastro, con una gran historia a sus espaldas,  se construyó al estilo de las mezquitas turcas como se puede ver en sus torres y minaretes. En la visita a esta mezquita no hay que dejar de admirar tanto su exterior, donde en una gran patio está la fuente de las abluciones, como su interior con numerosas lámparas y en donde destacan la tumba de Muhammad Ali, el sepulcro de mármol blanco, el púlpito y la tribuna.





Sentarse en la alfombra de esta maravillosa mezquita bajo la luz de sus cientos de lámparas que se refleja en las paredes de alabastro es una experiencia inolvidable.





Información práctica sobre la Ciudadela y la Mezquita

La Ciudadela abre todos los días a las 8h y cierra a las 16h en verano y las 17h en invierno. Los museos abren sólo hasta las 14:30h. La entrada a la Ciudadela cuesta 40LE.





Como siempre en El Cairo, la mejor forma de llegar a la ciudadela en en taxi.

Recuerda que para entrar en las mezquitas de Egipto hay que ir correctamente vestido según las costumbres musulmanas por lo que no puedes ir con pantalón corto o camisetas de tirantes. En caso de ir así, a la entrada de la mezquita te dan una capa con la que cubrirte pero recomendamos ir ya bien vestido porque las condiciones de la capa no parecen óptimas.






También hay que recordar que hay que descalzarse para entrar.

Khan el-Khalili y el arte del regateo





Escrito Jan el-Jalili, es el bazar más antiguo de El Cairo y del mundo, y sin duda el más famoso. Aquí es donde cualquier visitante de la ciudad conocerá el arte de regatear. No es el único que existe en la capital egipcia pero sin duda es el bazar más conocido y que más visitas atrae.





También te damos a dar unos consejos a la hora de regatear para que puedas conseguir los productos que quieras a los mejores precios.




Y recuerda, que si no regateas, los vendedores egipcios pueden sentirse ofendidos.

Bazar de Khan el-Khalili

El Bazar de Khan el-Khalili situado en el mismo centro de la ciudad está lleno de tiendas situadas en un laberíntico sistema de callejuelas donde perderse es muy fácil, pero cuanto más te pierdas más disfrutarás del mismo.





Además, no sólo hay tiendas a pie de calle, también las encontrarás dentro de los edificios alrededor de algún patio central y en distintos niveles.





Aquí  puedes comprar prácticamente de todo, desde ropa hasta joyas, pasando por figuras de cerámica, especias como azafrán y los famosos papiros.

La tienda de Jordi.

Bazar Khan el-Khalili -Tienda Jordi de esa manera, dentro de un edificio, está la famosa tienda de Jordi, muy conocida entre los españoles y en la que no hace falta regatear, puesto que tiene precio fijo.




Por esa razón, Jordi, un egipcio que vivió durante años en Barcelona, es muy odiado entre sus compañeros de bazar, en gran medida porque tiene comprados a los niños e incluso a la policía para llevar a los turistas que vean españoles hasta su tienda. Si quieres ir allí, seguro que alguien te lo ofrece.






Exceptuando la tienda de Jordi, aquí es obligatorio regatear, y no sólo para conseguir más baratos los artículos sino porque los egipcios consideran un desprecio que no regatees. Se lo toman como un juego y ten en cuenta que ellos nunca perderán porque nunca venderían algo a un precio en el que perdieran dinero. Algunos te darán incluso la oportunidad de regatear en euros o dólares.






Lo primero que hay que saber es que aunque les veas muy enfadados porque dicen que les has ofrecido un precio muy bajo, no debes hacer caso, es parte de su estrategia. Y lo segundo es que debes estar seguro en la negociación, contundente y por supuesto no tener miedo.







El método para regatear es el siguiente: deja que ellos empiecen diciendo el precio y tu ofrece la décima parte. Ellos, tras un poco de teatro, bajarán el precio y es ese momento en el que tu subes el precio un poco respecto al primero.






La negociación terminará cuando lleguéis a un acuerdo. Incluso después del acuerdo se mostrarán furiosos haciéndote creer que has salido ganando pero en cuanto reciben el dinero les cambia la cara y no dudarán en pedirte que te hagas una foto con ellos. En realidad, el furioso deberías ser tú.





El Café de los Espejos y el Barrio de los Fatimita

En el mismo bazar se encuentra el Café de los Espejos, que en realidad se llama Cafe Fishawi pero toma su nombre por la cantidad de espejos de su interior.


















Merece la pena acercarse por el callejón que lleva hasta él y sentarse para degustar un buen te árabe, un café turco o fumar una sisha.




Hay que decir que este café abre las 24 horas del día. Muy cerca del Bazar de Khan el-Khalil se encuentra el barrio de los fatimitas y sus mezquitas. Merece la pena quedarse hasta el anochecer para verlas iluminadas.


TOUR NOCTURNO


Si te ofrecen un tour nocturno,..., no lo dudes cógelo,..., correr de una punta a otra en el Cairo no es fácil , salvo que dispongas de tiempo.







Veras de todo y por su orden desde as en las mezquitas , hasta los bares d más d moda , al margen de una ciudad  iluminada de forma nocturna y sin el agobio de la mañana y la seguridad de tu guía que al fin y al cabo es tu pasaporte.








5-Recomendaciones:

1-Haz excursiones por tu cuenta. No aceptes los precios de las agencias y anímate a hacer excursiones por libre, seguro que si es tu primera experiencia en un país musulmán te da algo de miedo, pero los egipcios son inofensivos y casi siempre simpáticos. Una buena opción para los primerizos es formar un grupo con gente que esté en la misma situación.

2-Regatea lo que puedas. Ten en cuenta que los precios iniciales pueden ser del 400% de lo que deberías pagar

3-Deja todo claro de antemano. Si negociamos el precio de un taxi por trayecto, que luego no intenten cobrarnos por otro lado .Si negociamos por horas, que quede claro de qué hora a qué hora tenemos el servicio y que podamos ir donde queramos y estar allí el tiempo que queramos. Los egipcios, aunque simpáticos, son liantes y negociantes.

4-En Egipto todo el mundo pide propinas, desde los niños a los policías, parece que desde pequeños les enseñan un gesto que veréis cientos de veces en vuestro viaje. No hagas algo que consideres que puede requerir propina si no quieres darla, son bastante pesados.

5-Cuidado con las comidas. Evita comer en sitios que no tengan aspecto de mantener la más mínima higiene. Incluso así, evita tomar agua sin embotellar, así como los cubitos de hielo. Asegúrate de que la botella que te den esté correctamente sellada y no tenga signos de haber sido rellenada. Evita también tomar la fruta sin pelar y ten cuidado con las ensaladas.

6-Utiliza el taxi sin miedo. En Egipto se conduce muy agresivamente y verás bastantes accidentes en tu viaje, pero no tengas miedo de coger un taxi. Son muy seguros y muy baratos. Te llevarán a cualquier lugar por muy poco dinero e incluso te esperarán a que termines tu visita si lo deseas. Recuerda acordar el precio con ellos antes de subir y de dejar todas las condiciones muy claras.

7-Cuidado al cruzar la calle. Verás que en Egipto no hay pasos de peatones ni semáforos. La gente cruza por donde puede y en algunos sitios de El Cairo puedes llegar a estar bastantes minutos esperando a cruzar. Los egipcios se lanzan casi sin pensarlo al cruzar y los turistas aunque al principio tengan miedo, al final acaban cruzando igual. Pero hay que tener cuidado porque suele haber bastantes atropellos.

8-Que la gente no te agobie .Los egipcios, aunque son muy simpáticos en general, suelen ser muy agobiantes pidiendo limosna, propinas o vendiendo. Tratarán de agobiarte por la calle pero no debes tener miedo de que te vaya a pasar nada malo. Con un simple NO dejarán de agobiarte.  Y si siguen igual, lo puedes decir en árabe: LAH, LAH, LAH. Les hará gracia y te dejarán tranquilo.

9-La vestimenta en las mezquitas. Cuando tengas previsto visitar una mezquita, ten en cuenta que hay que usar ropa discreta. No se puede ir en pantalón corto ni camisetas de tirantes. Si vas así vestido te dejarán pasar pero te darán una capa para cubrirte. La capa no suele estar en las mejores condiciones higiénicas y además hasta te cobrarán por ella, por eso es mejor ir ya correctamente vestido. Además, tendrás que descalzarte por lo que se recomienda llevar calcetines para evitar pisar descalzo la moqueta.

10- No olvides que a medio día las temperaturas en Egipto son extremas y el sol quema, mantente hidratado, usa crema de protección solar y ropa de algodón y calzado cómodo.

 6- Fuentes y documentación:

·         www.egipto.com

·         www.wikipedia.org

·         www.disfrutaegipto.com

·         www.logitravel.com

·         www.Lugares que visitar.com

·         www.101viajes.com








 



 


 

 

 


 















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